La Modernización Educativa en el Porfiriato
El fin del siglo XIX y el inicio del XX en México marcaron un periodo de intensas transformaciones, donde la educación se posicionó como un pilar fundamental para el desarrollo del país. La promesa de orden y progreso parecía realizable en el gobierno. México buscaba transitar por el camino de la modernidad, a la vez que conservar la Constitución de 1857, sentando las bases para organizaciones acordes con un Estado laico, representativo y republicano. Esta visión fue fuertemente influenciada por los científicos y los positivistas; este mismo principio se apoderó de muchas cosas y de todas las carreras. El panorama del rubro educación era un tema de constante preocupación, cuya cifra era lamentada por Justo Sierra.
Pilares de la Reforma Educativa Porfiriana
Durante el Porfiriato, la educación primaria fue vista como la solución a los problemas nacionales, y el Estado se erigió como la única instancia con posibilidades de llevar la educación a todo el país y a todos los grupos sociales. El presidente Manuel González y el Congreso Higiénico Pedagógico anunciaron el cambio de enfoque que tendría la educación primaria durante el largo periodo del gobierno de Porfirio Díaz.
Laicismo, Gratuidad y Obligatoriedad
La búsqueda de métodos liberadores, de una educación laica, gratuita y obligatoria sirvió de punto de partida para poner en marcha un programa educativo universal y unificador. La Ley de Instrucción Obligatoria comprendía la enseñanza elemental, entre los 6 y los 12 años de edad, que se recibía en cualquier establecimiento oficial o particular. Casi todos los Estados habían intentado adoptar las resoluciones de los congresos y su legislación, con la excepción de Aguascalientes y Chihuahua, señalando que la educación debería ser laica, gratuita y obligatoria. Los congresistas aceptaron que la enseñanza no puede entre nosotros no ser laica, dada la heterogeneidad del país. Esto implicaba la prohibición de la enseñanza religiosa en la escuela privada, demostrando que era posible enseñar moral sin religión, formando en los estudiantes el hábito de hacer el bien. Sin embargo, en la práctica, existían desafíos para la primaria obligatoria en las comunidades aisladas.
El Papel del Maestro
Durante este periodo, se revaloraba el papel del maestro, antaño tan menospreciado. Las magnificas construcciones escolares requerían de especialistas, pero las condiciones económicas, la mala distribución de la riqueza, la preferencia por los extranjeros y el derrumbe del precio de la plata, que convino la industria minera, tuvieron efectos desastrosos sobre los estudios superiores. La profesión de maestros de primaria se había convertido en una actividad femenina, un fenómeno influenciado por Federico Fróbel, quien difundió la idea de que la mujer estaba particularmente dotada para la docencia. De hecho, el alumnado de las normales en el país eran mujeres, y de los 2500 profesores, solo 23% eran varones. Incluso, se explicaba que se les otorgaban diez becas a alumnas de la Normal, y no a los varones. Algunas escuelas primarias tenían maestras egresadas de Normales que ostentaban planes de estudios enciclopédicos. A pesar de su importancia, los salarios de los docentes eran iguales a los de un jornalero.
Expansión y Tipos de Escuelas
El Estado impulsó la creación de instituciones y la expansión educativa. Entre las iniciativas destacaron:
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- La Escuela Nacional Preparatoria y en la Secundaria era para niños, la cual fue introducida por el Dr. Luis E.
- La Academia de Pedagogía del ayuntamiento de la capital, presidida por el Dr. Ruiz.
- La creación de la Normal de México, con carácter federal, la cual adquirió la facultad de expedir títulos de profesor de Instrucción Primaria.
Además, el texto analiza las escuelas patronales establecidas en el Estado de México, posteriormente conocidas como escuelas del Artículo 123. Estas instituciones surgieron como resultado de políticas destinadas a fomentar la educación elemental, obligando a los patrones a fundar, financiar y administrar escuelas para los hijos de sus trabajadores. Las escuelas gubernamentales fueron más numerosas que las particulares y las de las corporaciones religiosas o asociaciones que beneficia.
Figuras Clave y Proyectos Educativos
Durante el Porfiriato, varias personalidades y proyectos fueron cruciales para la configuración del sistema educativo.
Justo Sierra
Justo Sierra fue una figura central, quien dirigió la Secretaría de Instrucción Pública durante un largo periodo de 19 años a partir de 1882. Él creía que el ramo debía tener la importancia y autonomía que merecía. Sierra lamentaba el panorama del rubro educación, a pesar de que se destinó 40% del presupuesto a la instrucción pública, sobre toda la primaria, y los alcances educativos en las cabeceras municipales fueron enormes.
Enrique C. Rébsamen
Otro gran contribuyente fue Enrique C. Rebsamen. Cuando llegó a México se encargó de la parte teórica de los programas y junto con Laubscher compartió la responsabilidad de la Academia Normal de Orizaba. Dirigió la educación en Yucatán en los años de la Revolución. Fue autor de varios textos, entre ellos el Método Onomatopéyica de lectura. La Normal de Jalapa, fundada por Rebsamen, ocasionó una verdadera dispersión de educadores.
La Escuela de Altos Estudios
Una iniciativa significativa cerca del Centenario, fue la Escuela de Altos Estudios. Sin embargo, esta institución fue considerada elitista, ajena a las necesidades populares, lo que llevó a Sierra a dejar de lado el proyecto. Se cuestionaba la uniformidad de las carreras, un currículo de seis años y un enfoque científico y literario. En la Normal para Niñas, aunque tenía 270 matriculadas, ninguna de ellas continuaría con estudios profesionales.
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Realidades y Desafíos
A pesar de los esfuerzos, la realidad educativa del Porfiriato era desalentadora a medida que se iba acercando la fecha mágica de 1910. Aunque las escuelas estatales y las del Distrito Federal sumaban 2500, y el ideal era una escuela por cada 100 alumnos, la diversidad del país y la lejanía de muchas poblaciones dificultaban el acceso. La búsqueda de la educación universal, gratuita y obligatoria tenía como objetivo llevar la educación a los niños de las grandes poblaciones o de los villorrios y de las haciendas, al campo, a las tribus indígenas rezagadas. Sin embargo, pocos alumnos iban más allá de los primeros años de la elemental. La falta de especialistas en la educación superior, sumada a las condiciones económicas desfavorables, también representó un obstáculo para el progreso educativo.
Datos Clave de la Educación en el Porfiriato
A continuación, se presenta un resumen de algunos datos relevantes sobre la educación durante este periodo:
| Aspecto Educativo | Datos Clave durante el Porfiriato |
|---|---|
| Escuelas Primarias (estatales y del D.F.) | 2,500 |
| Estudiantes en Escuelas Normales | 2,000 (la mitad en el Distrito Federal) |
| Profesores de Primaria (Total) | 2,500 |
| Porcentaje de Profesores Varones | 23% |
| Matrícula en la Normal para Niñas | 270 (ninguna continuaría estudios profesionales) |
| Presupuesto para Instrucción Pública | 40% (principalmente para primaria) |
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