Amortización es una palabra que, seguramente, habrás escuchado con frecuencia en los entornos laborales o en tu propia economía familiar y cuyo significado puede generarte bastantes dudas, pues no siempre se emplea para decir lo mismo, por lo que habrás oído frases como “el uso de este coche ya está amortizado” o “el plazo de amortización del préstamo será de 5 años”. Lo primero que debes tener claro es que el concepto de amortización, en general, se refiere a la disminución de valor de una forma distribuida en el tiempo.
En economía, el término amortización hace referencia a la reducción del valor de un activo o un pasivo con el paso del tiempo. Dependiendo de si estamos ante un activo (cualquier tipo de bien) o un pasivo (una deuda o una obligación) hablaremos por una parte, de amortización en contabilidad, y por otra, de amortización financiera. Las amortizaciones tienen una gran importancia en la empresa, por lo que deben ser calculadas con rigor para no distorsionar el resultado contable y fiscal.
Amortización en Contabilidad: La Depreciación de Activos
Si se trata de un bien como un coche o un ordenador, es normal que con el paso de los años su valor económico y prestaciones se vayan mermando. Hablando en términos económicos, los activos son todos los bienes o recursos que tienes en tu poder y de los cuales esperas recibir un beneficio o prestación durante un periodo de tiempo determinado. Pues bien, si tienes en cuenta que la amortización es la disminución de valor a lo largo del tiempo, entonces todos estos activos irán perdiendo su capacidad o prestaciones -el valor- mientras transcurre la vida útil -el tiempo- para la que fueron diseñados.
Las empresas, para desarrollar su actividad, adquieren todo tipo de bienes que pasan a formar parte de su activo. Esos bienes constituyen el inmovilizado, que puede ser material (como un vehículo, una máquina o un ordenador) o inmaterial (como por ejemplo las patentes, el gasto en I+D+i, el fondo de comercio, o licencias de programas informáticos). La amortización de activos implica reflejar en la contabilidad de la empresa de forma periódica la depreciación del valor que experimentan a lo largo de su vida útil estos bienes. La amortización en contabilidad se realiza con carácter anual: en cada ejercicio la empresa debe registrar la efectiva depreciación del activo durante el periodo.
A modo de ejemplo, si has comprado un televisor con una vida útil de 10 años a un precio de 1.000 euros, es posible decir que al cabo de los 10 años esa compra estará amortizada, pues el televisor habrá cumplido con su función durante el tiempo para el que fue fabricado. También es posible conocer cuál es la amortización de dicho televisor durante el transcurso de los 10 años. Una de las fórmulas más utilizadas es la de la amortización anual, que consiste en dividir el coste inicial del activo entre el tiempo estimado de vida útil (1.000 euros/10 años). El resultado es de 100 euros por año. Durante el primer año habrás amortizado 100 euros del coste; durante el segundo, 200 euros; durante el tercero, 300 euros; y así sucesivamente hasta agotar el valor total pagado.
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Elementos Clave para el Cálculo de la Amortización Contable
Para determinar las cuotas de amortización, es fundamental considerar varios elementos:
- La vida útil: El periodo de tiempo que el bien va a ser útil para la empresa.
- El valor residual: El valor estimado del activo al final de su vida útil.
- La base de la amortización: El valor del activo menos su valor residual, sobre el cual se aplica el método de amortización.
Métodos de Amortización de Activos
Existen varias formas para reflejar en la contabilidad de una empresa la amortización de sus activos. Según la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS), la depreciación será efectiva cuando se practique conforme a alguno de los métodos establecidos en la LIS y desarrollados reglamentariamente.
Método Lineal o de Cuotas Fijas
Este método, como su propio nombre indica, las cuotas de amortizaciones son constantes. Se aplica en elementos que pierden su valor por igual a lo largo de su vida útil. Deseamos calcular las amortizaciones correspondientes a cada ejercicio económico de un equipo de producción valorado en 60.000 euros, utilizando el método lineal o de cuotas fijas. La vida útil del equipo se estima en 10 años y su valor residual es de 5.000 euros. Para este ejemplo, la base amortizable sería 60.000 € - 5.000 € = 55.000 €. La cuota anual, por tanto, sería de 55.000 € / 10 años = 5.500 €.
Método del Tanto Fijo sobre Base Amortizable Decreciente
En cuanto al método de amortización decreciente, en este caso se aplica un porcentaje al valor pendiente de amortizar, valor que va disminuyendo en cada ejercicio. Con este método debemos calcular un tanto fijo “t” que aplicaremos sobre el valor pendiente de amortizar al comienzo de cada ejercicio. Deseamos calcular las amortizaciones correspondientes a cada ejercicio económico de un equipo de producción valorado en 60.000 euros, utilizando el método del tanto fijo sobre base amortizable decreciente. La vida útil del equipo se estima en 10 años y su valor residual es de 5.000 euros.
Método de Números Dígitos Creciente
Con este método multiplicamos el valor amortizable de cada ejercicio por una sucesión de números naturales, siguiendo un orden ascendente: es decir al primer año le corresponde el 1, al segundo año el 2 y así sucesivamente. Deseamos calcular las amortizaciones correspondientes a cada ejercicio económico de un equipo de producción valorado en 60.000 euros, utilizando el método de números dígitos creciente. La vida útil del equipo se estima en 10 años y su valor residual es de 5.000 euros.
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Método de Unidades de Producto
En este método se toma como dato la estimación del número de unidades de producto que va a elaborar el equipo que deseamos amortizar en toda su vida útil y no la duración temporal del bien.
Consideraciones Prácticas y Gestión del Inmovilizado
Las pymes suelen determinar las cuotas de amortización al final del ejercicio. De cara al cierre del ejercicio y antes de calcular las amortizaciones, debemos verificar que los inmovilizados que se encuentran contabilizados en el activo del balance se encuentran en la empresa y están operativos. Debemos realizar esta comprobación, ya que la empresa puede haberse deshecho de determinados inmovilizados por averías u obsolescencia. Identificar las facturas de inmovilizado correctamente, de cara a su registro contable es crucial, ya que no es extraño que determinadas facturas de inmovilizado se contabilicen como gastos en un ejercicio. Paralelamente al registro contable del inmovilizado, debemos abrir una cuenta de amortización asociada. La amortización comenzará para el inmovilizado material e inversiones inmobiliarias desde su puesta en condiciones de funcionamiento.
Las empresas de reducida dimensión pueden acogerse a la libertad de amortización si cumplen determinadas condiciones. Los programas de contabilidad de Sage disponen de módulos específicos para el tratamiento del inmovilizado y sus amortizaciones. Esto facilita la gestión de las amortizaciones y genera confianza en el proceso del cálculo de la cuota de amortización. Esta tarea puede ser muy sencilla, si se utiliza un software como Sage 50.
Amortización Financiera: La Devolución de Pasivos
Por pasivos se entienden las obligaciones financieras que has contraído, ya sea a través de un crédito al consumo, un préstamo bancario o una hipoteca, entre otros. En este caso, la amortización es la disminución gradual de la deuda -el valor- gracias al pago de las cuotas pactadas -el tiempo- con el banco. Amortización e hipoteca son dos palabras que suelen estar muy relacionadas al comprar una vivienda, pues se trata del tiempo pactado para devolver el dinero que has pedido prestado. Por lo que respecta a la amortización financiera o amortización de pasivos, consiste en la devolución de una deuda a lo largo de un periodo de tiempo acordado entre el prestatario y el prestamista.
Sistemas de Amortización de Pasivos
En el ámbito financiero, los métodos de amortización se refieren a los diferentes esquemas para devolver una deuda:
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Sistema de Amortización Francés
También es conocido como sistema de cuotas fijas y consiste en devolver la misma cantidad de dinero cada mes hasta que la obligación haya sido liquidada en su totalidad. El sistema francés consiste en el pago de cuotas fijas mensuales, en la que se incluye una parte del capital del préstamo y una parte de intereses.
Sistema de Amortización Creciente
Como indica su nombre, con este método las cuotas empiezan siendo de menor valor, pero van aumentando a medida que pasa el tiempo de la obligación.
Sistema de Amortización Decreciente
Con este método las cuotas de amortización se caracterizan por ser más elevadas al principio y disminuir progresivamente a lo largo del tiempo. En este caso se aplica un porcentaje al valor pendiente de amortizar, valor que va disminuyendo en cada ejercicio.
Una forma de gestionar mejor tu economía personal es conociendo cuál es el valor real de tus bienes y deudas y cuánto tiempo los tendrás. Para ello, la amortización es un método que te puede ayudar a calcular dicha información en cualquier momento. Después de explicar en qué consiste la amortización y cómo se utiliza en los activos y pasivos, también es conveniente que conozcas cuál es la importancia que tiene en la vida diaria manejar este concepto. Por ejemplo, cuando utilizas las aplicaciones de economía colaborativa y quieres comprar o vender artículos, es posible conocer el valor actual de dichos bienes gracias al cálculo que te hemos explicado de la amortización anual y en el que se tienen en cuenta aspectos como el tiempo de uso de los productos y el coste original.
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