Impactantes Testimonios de Mujeres que Enfrentan Violencia Sexual y Terrorismo: Historias de Coraje y Lucha por Justiciapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La violencia sexual sigue siendo una de las realidades más brutales que enfrentan mujeres y niñas en diversas partes del mundo, manifestándose tanto como arma de terror en zonas de conflicto como en agresiones cotidianas que desafían los sistemas de justicia. Este panorama global se ve reflejado en historias desgarradoras desde Sudán hasta México, donde las víctimas alzan su voz para exigir rendición de cuentas y un cambio.

Violencia Sexual como Arma de Terror en Zonas de Conflicto

En contextos de guerra y conflicto, la violencia sexual es sistemáticamente utilizada como una táctica de terror, tortura y represión política. El informe anual del Secretario General de la ONU sobre Violencia Sexual en Conflictos de 2024 reveló que agentes estatales y no estatales perpetraron este tipo de violencia contra más de 4600 personas, lo que representa un aumento del 25% respecto a los casos documentados en 2023.

Este estudio aclara que, si bien las cifras son escandalosas, reflejan solamente los casos verificados por la ONU en 21 países, mientras que existen denuncias en lugares como Ucrania y los territorios palestinos ocupados que no ha podido comprobar debido a la denegación de acceso a los observadores.

Historias desde Sudán

En el ESTADO DEL NORTE, SUDÁN, la realidad de la violencia sexual como arma de terror se vive de primera mano. A finales de 2024, hombres armados entraron por la fuerza en la casa de Layla* en Jartum, la capital de Sudán, mientras ella estaba sola con sus hijos.

“Me di cuenta de que miraban a mi hija de manera lasciva; ella apenas tiene 18 años”, relató Layla. Los temores de Layla por su hija fueron un precursor de lo que más tarde enfrentaría en una prisión superpoblada, donde estuvo detenida durante casi tres semanas. “Cuando se fueron los oficiales, los soldados comenzaron a violar a los prisioneros”.

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Durante la guerra, ha habido informes crecientes y alarmantes de violencia sexual utilizada como arma de terror en todo Sudán. En un espacio seguro apoyado por el UNFPA, Layla explicó cómo luchó para soportar la terrible experiencia en prisión. “Un día, una niña de 16 años fue llevada de vuelta a la celda, sangrando profusamente”, recordó. “Para el noveno día decidí que quería morir: no podía soportar la idea de ser violada también”.

Otra joven fue víctima de una brutal agresión. “Me informaron que una joven había sido violada en un hospital de maternidad”, dijo al UNFPA. “Tenía 18 años, estaba divorciada y tenía una hija, y había estado viviendo con su familia cuando las fuerzas de la oposición entraron en su área. Ella perdió el conocimiento. Cuando despertó, se encontró rodeada de otras chicas, todas las cuales también habían sido violadas”. La mujer descubriría más tarde que estaba embarazada. “Se dirigió al espacio seguro, donde le proporcionamos apoyo psicológico y toda la atención médica necesaria”, dijo la Sra. Mahmoud, y agregó que la mujer y su bebé se están recuperando lentamente.

Desde el estallido de la guerra, en abril de 2023, la situación en Sudán ha empeorado drásticamente, con casi 13 millones de personas desplazadas por la fuerza (casi un tercio de la población) y el sistema de salud casi destruido. En todo Sudán, el UNFPA presta servicios de salud reproductiva y protección a través de 90 equipos móviles de salud, más de 120 centros de salud y 51 espacios seguros para sobrevivientes de violencia sexual. En 2025, el UNFPA solicita 119,6 millones de dólares para su labor en Sudán, y otros 26 millones de dólares para ayudar a los refugiados en el país. Los Estados Unidos han sido apoyo crucial del pueblo de Sudán, pero las recientes interrupciones de fondos dejarán a unas 250.000 mujeres sin servicios de salud reproductiva.

Hallazgos del Informe de la ONU

Las mujeres y niñas constituyen el 92% de las víctimas verificadas, pero el flagelo se extiende a hombres y niños, personas con diversas orientaciones sexuales o identidades de género, minorías raciales y étnicas, y personas con discapacidad, de entre uno y 75 años. Los países con el mayor número de casos verificados incluyen la República Centroafricana, la República Democrática del Congo, Haití, Somalia y Sudán del Sur.

En muchas ocasiones, los violadores ejecutan sumariamente a las víctimas después de abusar de ellas. Para los sobrevivientes, el trauma no termina ahí, ya que el estigma arraigado en normas sociales nocivas, provoca su exclusión socioeconómica y empobrecimiento, además de la de sus hijos, a menudo producto de violaciones en tiempos de guerra.

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El informe señala un incremento preocupante de la violencia sexual contra personas detenidas, donde ese atropello se usa como instrumento de tortura, humillación y extracción de información. Los hombres y niños fueron los más afectados en estos casos, pero las mujeres y niñas también fueron blanco de ataques.

Factores que Exacerban el Riesgo y Actores Perpetradores

Los grupos armados no estatales perpetraron estos crímenes para reforzar el control sobre el territorio y los recursos, e imponer ideologías extremistas. La amplia disponibilidad de armas pequeñas, los desplazamientos masivos y la inseguridad alimentaria se citaron como factores que aumentaron aún más los riesgos. Estos factores exacerban la exposición, sobre todo de mujeres y niñas, a un mayor peligro de violencia sexual, apunta el documento.

El informe enumera a 63 actores estatales y no estatales incluidos en la agenda del Consejo de Seguridad de la ONU, con sospechas creíbles de seguir patrones de violencia sexual en conflictos armados. En este sentido, recomienda involucrar a los comités de sanciones del Consejo de Seguridad para perseguir a los perpetradores persistentes, señalando que la violencia sexual y de género ahora es explícitamente sancionable en virtud del régimen antiterrorista del Consejo contra Daesh y Al-Qaeda.

Nuevos Integrantes en la Lista de Perpetradores y Advertencias

El informe incluyó recientemente en su lista de perpetradores a un grupo armado en la República Democrática del Congo, que cometió una violación masiva en 2024, y a dos actores estatales libios. Hamas también entró a la lista con información verificada por la ONU en 2024, que marcó motivos razonables para pensar que algunos rehenes llevados a Gaza sufrieron violencia sexual durante su cautiverio, e información convincente de que hubo ese tipo de agresión en los ataques del 7 de octubre de 2023 al sur de Israel.

Por primera vez, la publicación coloca bajo aviso a las partes sobre su posible inclusión en el siguiente informe anual. Israel y Rusia son dos de los advertidos. “Dada la gran preocupación suscitada por los patrones de violencia sexual perpetrados por las fuerzas armadas y de seguridad israelíes, así como por las fuerzas rusas y sus afiliados, se ha notificado a estas partes de su posible inclusión en el próximo periodo de presentación de informes”, apuntó la Oficina de la representante especial.

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La ONU instó a todas las partes a tomar medidas claras que prohíban la violencia sexual, garanticen la rendición de cuentas y permitan el acceso sin trabas de los observadores y agencias de las Naciones Unidas para la supervisión y la prestación de servicios. Pramila Patten, la representante especial para este tema, sostuvo que “la promesa expresada por el Consejo de Seguridad en sus seis resoluciones específicas sobre la violencia sexual relacionada con los conflictos es la prevención”. Las víctimas requieren mucho más que la solidaridad.

Datos Clave sobre la Violencia Sexual en Conflictos (Informe ONU 2024)

Indicador Dato
Personas afectadas por violencia sexual como táctica de guerra, tortura, terrorismo y represión política Más de 4600
Aumento de casos verificados (respecto a 2023) 25%
Países con casos verificados por la ONU 21
Porcentaje de mujeres y niñas entre las víctimas 92%
Rangos de edad de las víctimas Entre uno y 75 años
Actores estatales y no estatales sospechosos de seguir patrones de violencia sexual 63

La Lucha por Justicia y la Resistencia Femenina en México

Más allá de los conflictos armados, la violencia sexual y la lucha por la justicia son una constante en otras latitudes, como México, donde mujeres valientes han decidido alzar la voz contra sus agresores y la ineficacia institucional.

El Caso de Susan Saravia en Campeche

La tarde de este martes, Susan Saravia, una mujer de 22 años y estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma de Campeche, decidió plantarse ante una cámara y dejar el anonimato sobre la violación grupal de la que fue víctima. La denuncia que hizo, solo unas horas después del ataque del pasado 31 de marzo -en el que Saravia señala a tres jóvenes, uno de ellos su amigo, vinculados al partido Morena- ha derivado en la detención de uno de ellos, sin que todavía se sepa el paradero de los otros dos: Ángel, Yeshua y Jorge.

Según los testimonios recabados por Susan y su madre, Liz Rodríguez, los tres jóvenes hicieron lo mismo con al menos otras siete mujeres. El caso ya comienza a ser nombrado como el de La Manada de Campeche, en alusión a la violación grupal ocurrida en España. La Fiscalía del Estado, la FGECAM, publicó un comunicado en el que “refrenda su compromiso” con las víctimas de delitos.

El comunicado detalló que el 31 de marzo, alrededor de las 03:53 horas, un grupo de hombres agredió sexualmente a una mujer al interior de un predio ubicado en esta ciudad capital. El Fiscal general de Campeche, Jakson Villacis Rosado, afirmó que siguen trabajando para hacer la detención de Yeshua y Jorge, los otros dos presuntos atacantes, tras la captura de Ángel N. “Ya tenemos una persona, Ángel, ya fue vinculado a proceso, tiene medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, pero nuestro objetivo es buscar, localizar y detener a estas dos personas que siguen prófugas”, dijo.

El fiscal también apuntó que no tenían más denuncias que vincularan a los tres hombres con otros delitos, e invitó a posibles víctimas a denunciarles. Afirmó que en Campeche no hay privilegios: “Aquí no hay influencias, no permitimos nada de privilegios ni influyentismos. Es una orden de la gobernadora para trabajar en favor de las víctimas”.

Sin embargo, la gobernadora morenista Layda Sansores, o la secretaria de Gobierno, Elisa María Hernández Romero, no han hecho mención a la denuncia de Susan, que señala al partido Morena como probable encubridor de los tres jóvenes. De acuerdo con Susan y su madre, los tres presuntos atacantes trabajaron en la campaña para la gubernatura de Campeche y sus familias tienen miembros funcionarios públicos del Estado. “Nosotras solas no vamos a poder luchar contra todo esto. Ni la Fiscalía, ni el Centro de Justicia para las Mujeres, ni la gobernadora, ni la secretaria de Gobierno nos dieron una respuesta. Y es lo que se trató de hacer, hasta el día de ayer”, recuerda Liz.

Susan recuerda su resistencia a hacer públicos sus datos. “Al principio preferimos no hacerlo público, porque decidimos confiar en que se haría justicia. Yo sentía injusto que, aparte de lo que estaba viviendo, tendría qué exhibirme, dar mi nombre, tener que estar en ojo público y recibir todos esos malos comentarios”, rememora. Yeshua, uno de los presuntos violadores, era su amigo y compañero universitario.

Otras Víctimas Alzan la Voz

Tras hacerse público su caso, Susan Saravia relata que una joven desconocida se le acercó y, entre lágrimas, le contó que también había sido víctima de los tres hombres que denunciaba. Ambas mujeres, Susan y su madre, cuentan que, hasta ahora, son siete mujeres las que se han acercado para contarles que sufrieron lo mismo, a través de redes sociales y de manera personal.

“Ahora que veo los comentarios y me enfoco en lo positivo pienso que si yo no hubiera hablado, ¿cuántas más hubieran sido agredidas por estos hombres? Estas personas hubieran seguido, porque ya lo hacían, estaban acostumbrados. Yo no estoy buscando la lástima de nadie, quiero que mi caso no sea un carpetazo como todos los demás. Me siento orgullosa de tener la mamá que tengo porque todas las niñas, yo y las demás víctimas vamos a tener justicia por mi mamá”, concluye Susan, quien defiende su derecho a no ser revictimizada y a no derrumbarse.

El Caso de Roxana Ruiz y la Legítima Defensa

En otro caso que generó gran indignación en México, Roxana Ruiz, una joven de 23 años de Oaxaca, quedó absuelta tras matar a su violador en legítima defensa en 2021. Tras ser sentenciada inicialmente a más de seis años de cárcel por este hecho, la misma jueza que le había impuesto pagar una multa de 285.000 pesos a la familia del hombre, decidió absolverla.

Su caso había provocado gran indignación en buena parte de México, un país donde más de diez mujeres son asesinadas cada día. Tras la presión de colectivos sociales y la repercusión en medios, la Fiscalía de Estado de México rectificó su dictamen.

“Yo estuve a punto de morir. ¿Cómo es que después de abusar sexualmente de ti, te meten a la cárcel por defenderte y luego quieren que pagues una reparación de daños a la familia del tipo que te violó? Eso es injusto, es una barbaridad”, se preguntó la joven. La familia de Sinaí Cruz, el joven de 22 años a quien Ruiz quitó la vida, apeló la decisión judicial, aunque el recurso no tendría muchas opciones de prosperar dado que la Fiscalía ya desistió del ejercicio de la acción penal.

Mientras se resuelve la apelación, Ruiz continuará el proceso en libertad, firmando en el juzgado cada semana y sin poder abandonar el Estado de México. Los familiares de Cruz protestaron contra la liberación de la mujer entre gritos de "Libertad, libertad para que vuelva a asesinar" y "No es una heroína, es una asesina", cuestionando la legítima defensa por el comportamiento de Ruiz tras los hechos. Según un comunicado del Poder Judicial, "después de los hechos, ella permaneció con el cadáver por lo menos 20 horas" y le realizó varias lesiones tras fallecer. “La jueza consideró que se agravó la culpabilidad de Roxana al haber pretendido mutilar el cuerpo, colocarlo en una bolsa de plástico y salir a la calle”, dice el texto.

Ruiz asegura estar más preocupada por las múltiples amenazas que denuncia estar recibiendo. "Temo por mi vida, la de mi hijo, mi familia, mis compañeras, el abogado que me representa… Su entorno incita al odio hacia mí, a que haya venganza”.

El Inicio de la Pesadilla y la Lucha por el Reconocimiento

Roxana Ruiz, de origen indígena, tenía 21 años cuando ocurrieron los hechos. Después de escapar de una relación de violencia con el padre de su hijo, se encontró “a punto de morir a manos de un violador”. Aquel día de 2021, Sinaí Cruz se ofreció a acompañarla y se quedó a dormir en su casa, donde la violó mientras dormía. Al despertar, él la amenazó con matarla si no dejaba que la siguiera agrediendo sexualmente, hasta que ella lo asfixió. “Es una página de mi vida muy dolorosa que me cuesta revivir”, afirma.

La joven intentó sacar el cadáver de su casa y fue detenida por la policía, confesando el crimen. Denuncia que las autoridades no tomaron en cuenta su defensa ni incluyeron su declaración de haber sido abusada. Reclama que "no tuvieron en cuenta la perspectiva de género. No investigaron como deberían ni se apegaron al debido proceso”.

El caso la llevó a permanecer en prisión preventiva por nueve meses, un lugar que recuerda como "muy hostil y lleno de injusticia". Posteriormente, el tribunal reconoció la violación pero la consideró inicialmente culpable de hacer un "uso excesivo de la legítima defensa". “Lo que yo manifesté es que me dieran el libro a leer donde dice cómo defenderte correctamente en un momento en el que un tipo te viola y te amenaza de muerte. No sé cómo hay personas que lo defienden”, responde la joven.

La sentencia inicial causó tal revuelo que el presidente Andrés Manuel López Obrador se mostró dispuesto a valorar el indulto, un gesto que Ruiz agradeció pero rechazó, pues “el indulto es el perdón de un delito y seguiríamos sin reconocer que yo fui la víctima, no al revés”. Pocos días después, la Fiscalía estatal abandonó el caso como parte acusatoria y reconoció que estaba "exenta de responsabilidad penal porque actuó en legítima defensa”. “Que después de abusar sexualmente de ti te metan a la cárcel por defenderte es injusto y una barbaridad”, enfatiza.

Alzar la Voz y Mirar al Futuro

Atrás quedan dos largos años de incertidumbre para Roxana, marcados por la revictimización. "Todo el tiempo me decían que si me había violado era por mi culpa, que si yo al principio quería y después no… y que por eso me estaba pasando todo”, lamenta. Mira al futuro con optimismo junto a su único hijo, a quien espera reunirse pronto, aunque vive con la amenaza constante. "Tenerlo allí también es una manera de salvaguardarlo, porque entre las amenazas que me llegan estos días, me preguntan que qué pasaría si me lo entregaran hecho cachitos. Me destroza el corazón, me pone en pánico y nerviosa”, denuncia. “Por eso hacemos el llamado a las autoridades para que nos otorguen seguridad, y hacemos responsable al Estado y a estas personas si algo nos llegara a suceder”, agrega.

En su nueva vida, le gustaría estudiar psicología y, sobre todo, ayudar a mujeres en situaciones similares. “A las mujeres que estén pasando por algo así, les digo que hay que alzar la voz. Sé que no es fácil, pero no permitamos que nos tomen como propiedad, tenemos el derecho a decir que no cuando no queramos”, afirma. “No les demos la tranquilidad de nuestro silencio. Si hablando nos cuesta llegar a una justicia, calladas mucho más”. Roxana Ruiz contempla su futuro como parte del activismo contra la violencia hacia las mujeres.

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