La inflación sigue siendo uno de los principales retos económicos a nivel mundial en 2025. Según el análisis presentado por TResearch, basado en datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras fuentes confiables, el comportamiento de los precios varía significativamente entre regiones y países, lo que refleja una realidad económica compleja y fragmentada. Este fenómeno, bautizado como «la pandemia de los precios», tiene implicaciones profundas para las economías nacionales y el bienestar de las personas.
América Latina: Argentina Lidera el Ranking de Inflación
En América Latina, la inflación sigue siendo una preocupación crítica. Argentina encabeza el listado mundial con una tasa de 66.9%, superando incluso a países como Turquía, Zimbabue y Burundi. Esta cifra no solo evidencia una crisis económica profunda, sino también problemas estructurales que han afectado al país durante años. Venezuela, Haití y Cuba también reportan tasas elevadas, lo que pone de relieve la fragilidad de las economías latinoamericanas frente a shocks externos e internos.
Por otro lado, México destaca positivamente con una inflación de 3.8%, por debajo del promedio regional (7.0%) y del G20 (6.8%). Este desempeño relativamente favorable podría atribuirse a políticas monetarias prudentes y una mayor estabilidad macroeconómica. Sin embargo, los expertos advierten que la inflación importada -derivada de la volatilidad de los precios internacionales- sigue siendo un riesgo latente para la región.
Europa: Moderación en Medio de Desafíos
Europa, en contraste, muestra un panorama más controlado, con una inflación promedio de 4.1%. Países como Suiza (0.3%) y Francia (0.8%) destacan por sus tasas bajas, mientras que otros miembros de la Unión Europea enfrentan desafíos más pronunciados, como Hungría y Rumania. La zona euro, con una inflación de 2.2%, refleja los esfuerzos coordinados del Banco Central Europeo (BCE) para mantener la estabilidad de precios.
No obstante, la recuperación económica en Europa sigue siendo frágil, especialmente ante el impacto de la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas. Estos factores han generado presiones inflacionarias en sectores clave como la energía y los alimentos, lo que podría complicar aún más el camino hacia una expansión sostenida.
Lea también: Guía del Impuesto PAIS
Asia y Oceanía: Estabilidad Relativa
Asia y Oceanía presentan cifras cercanas a cero o incluso negativas en algunos casos, como China (-0.7%) y Japón (0.1%). Este comportamiento refleja una combinación de factores, incluidos la débil demanda interna, la sobrecapacidad productiva y la competencia global. Singapur, Taiwán y Corea del Sur también registran tasas bajas, lo que sugiere una mayor resiliencia en estas economías avanzadas.
Sin embargo, no todos los países de la región están en terreno seguro. Naciones como Myanmar, Líbano y Sri Lanka enfrentan tasas de dos dígitos, exacerbadas por conflictos internos, inestabilidad política y dependencia de importaciones. En Oceanía, Australia y Nueva Zelanda mantienen tasas moderadas (2.4% y 2.2%, respectivamente), aunque los analistas advierten sobre el impacto potencial de la desaceleración china en sus economías exportadoras.
África: La Región Más Vulnerable
África sigue siendo la región más afectada por la inflación, con un promedio de 10.0%. Países como Sudán del Sur (113%), Zimbabue (57.5%) y Burundi (38.2%) enfrentan crisis hiperinflacionarias que erosionan el poder adquisitivo de sus ciudadanos y agravan la pobreza. La dependencia de commodities, la inestabilidad política y los efectos del cambio climático son algunos de los factores que explican este escenario preocupante.
Venezuela y la Hiperinflación
La economía venezolana reportó el año pasado una inflación de 56.1 por ciento, la mayor inflación en el mundo y además la más alta en este país desde 1996. Venezuela viene arrastrando inflaciones galopantes desde hace 28 años, pero fue hasta 2010 cuando por primera vez ocupó el sitio número uno en el ranking mundial de incremento en el nivel de precios del Fondo Monetario Internacional (FMI), y sólo tuvieron que pasar un par de años para que volviera a coger la corona. De acuerdo con el reciente informe "Perspectivas Económicas Globales" del FMI, la nación sudamericana continuaría liderando el ranking mundial hasta por lo menos 2019. El organismo prevé que en 2014 y 2015, sus precios suban 75 por ciento cada año, para desacelerarse a 55 por ciento en 2016 y a 40 por ciento en 2017, y después establecerse en 30 por ciento durante 2018 y 2019.
En febrero de 2025, la inflación sigue siendo uno de los principales retos económicos a nivel mundial.
Lea también: Impuestos en este país
Tabla de Tasas de Inflación (2013)
| País | Tasa de Inflación Anual (%) |
|---|---|
| Venezuela | 56.1 |
| Sudán | 41.9 |
| Irán | 22.0 |
Tabla de Tasas de Inflación (2019 - Previsiones)
| País | Tasa de Inflación Anual (%) |
|---|---|
| Venezuela | Previsión alta |
| Irán | 20.0 |
| Bielorrusia | 16.5 |
Hiperinflación en Latinoamérica
Perú, Bolivia y Nicaragua están entre los países con mayor hiperinflación en Latinoamérica. Fueron muchas las hiperinflaciones en América Latina en los 80 y comienzos de los 90. Hubo una época traumática en que el dinero de la gente casi no valía nada, había un déficit fiscal gigantesco y la inflación estaba tan disparada que los cambios en los precios podían ser cuestión de horas.
El ranking de los países con más alta hiperinflación en la historia de la región es debatible, porque los expertos no se ponen de acuerdo en cuál es la mejor manera de medirla y qué datos son fiables. Al primer lugar de la lista postulan Perú, Bolivia y Nicaragua.
La peor hiperinflación en la historia reciente de América Latina se registró en Perú en 1990, bajo el gobierno de Alan García. Este país encabeza la lista, si seguimos la definición más utilizada por los economistas, que considera la hiperinflación como un alza de los precios de más de 50% durante al menos 30 días seguidos.
Según el registro de Hanke, Perú llegó a 397% mensual en 1990; Nicaragua a 261% en 1986; Venezuela a 234% en abril de este año; Argentina a 197% en 1989; y Bolivia a 183% en 1985.
El "Fujishock" en Perú
Fujimori aplicó el llamado "Fujishock", probablemente el ajuste económico más duro en la historia de ese país. Cuando Fujimori llegó al poder levantó el control de precios, liberó el dólar, privatizó empresas públicas, eliminó subsidios y paró la impresión de dinero, entre una serie de otras medidas. "Fujimori logró detener la inflación en pocas semanas", dice el economista.
Lea también: Implicaciones de la Residencia Fiscal
