En el ámbito público, varias personalidades destacadas llamadas Paolo han enfrentado acusaciones y procesos legales por diversos motivos, desde corrupción y acceso ilícito a sistemas informáticos, hasta dopaje y negligencia médica en trasplantes experimentales. Estos casos han capturado la atención pública y han generado debates sobre la ética, la justicia y los derechos individuales.
Paolo Maldini: Acusaciones de corrupción y fraude fiscal
El exfutbolista de la selección italiana y del AC Milan, Paolo Maldini, ha sido procesado y acusado por un supuesto delito de corrupción y de acceso ilícito al sistema informático de la Agencia Tributaria de Italia.
Según la acusación, Maldini habría sobornado a un funcionario de la Agencia Tributaria italiana para eludir los controles fiscales y se habría aprovechado de su posición en el organismo público para pedirle que gestionara transacciones ilícitas de una operación inmobiliaria. Maldini, que niega estas acusaciones, presuntamente habría cometido este delito durante un contrato de una propiedad en Toscana.
La Fiscalía de Milán ya había pedido, en julio de 2010, el procesamiento del excapitán de la selección italiana tras la investigación sobre él y otras 42 personas, entre ellas su esposa, Adriana Fossa, por supuestas prácticas ilícitas para obtener, entre otros, beneficios fiscales favorables.
La investigación a Maldini llegó tras la interceptación telefónica de una conversación de enero de 2009 con Luciano Bressi, funcionario de la Agencia Tributaria italiana de Milán detenido en junio del año pasado. En esa conversación, según refirió en su día la Fiscalía, se puede escuchar a Maldini pidiendo a Bressi que le facilite información fiscal sobre Alessandro Paolo Baresi, hermano de dos futbolistas italianos, de cara a una operación inmobiliaria en la que pretende participar junto a éste en la región de Toscana. La Fiscalía cree además, que Maldini se introdujo de modo ilícito, con ayuda de Bressi, en el sistema informático de la Agencia Tributaria con fines "no institucionales".
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Paolo Guerrero: Caso de dopaje y su impacto en la Copa Mundial
El 5 de octubre de 2017, Paolo Guerrero fue sometido a un control de dopaje después del partido de Perú contra Argentina de la competición preliminar de la Copa Mundial de Rusia 2018 de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA). Guerrero dio positivo por una sustancia prohibida conocida como benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína.
Proceso de sanciones y apelaciones
En consecuencia, el 3 de noviembre de 2017, la Comisión Disciplinaria de la FIFA decidió suspenderlo por 30 días. Según el comunicado de la entidad, el jugador habría violado el artículo 6 del Reglamento Antidopaje de la FIFA y el artículo 63 del Código Disciplinario de la FIFA. El 4 de diciembre la FIFA amplió el plazo de la sanción inicial a 20 días más. Cuatro días después, se decidió suspender al jugador por un año. Esta suspensión implicaba que Guerrero no participe en ninguna competición o actividad deportiva y que el jugador no pueda formar parte de la selección peruana y jugar la Copa Mundial de este año. Por ello, su defensa apeló.
El 20 de diciembre de 2017, la Comisión de Apelación de la FIFA redujo su período de suspensión a 6 meses. Seguidamente, tanto la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) como Guerrero apelaron la decisión en segunda instancia de la FIFA ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS). Por un lado, la AMA solicitaba que se incremente la suspensión del delantero peruano a 1 o 2 años y, por otro lado, Guerrero buscaba que se elimine completamente la sanción.
En su comunicado de 14 de mayo de 2018, el TAS aceptó parcialmente la pretensión de AMA y concluyó que Guerrero sí cometió una violación a las reglas de antidopaje del deporte. El TAS decidió que el período de suspensión debía ser 14 meses, y no 6 meses como lo había resuelto la Comisión de Apelación de la FIFA. Esto, una vez más, le quitaba a Guerrero la posibilidad de ser uno de los 23 convocados de la selección peruana para la Copa Mundial.
Intervención del Tribunal Federal Suizo
Siempre que exista una posible violación de derechos durante el proceso arbitral, las decisiones del TAS pueden ser recurridas ante el Tribunal Federal suizo. El pasado 25 de mayo Guerrero apeló la decisión del TAS ante esta instancia y solicitó el otorgamiento de una medida cautelar que suspenda provisionalmente su sanción. Cinco días después, el Tribunal Federal suizo aceptó la petición de Guerrero y suspendió la ejecución de la decisión del TAS. Con ello, el jugador peruano pudo participar en la Copa Mundial. La suspensión de la sanción se mantuvo durante toda la competición.
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Según el comunicado expedido, el Tribunal Federal suizo evaluó los perjuicios que sufriría Guerrero en el caso de ser impedido de participar en una competición internacional como la Copa Mundial que supone la consagración de su carrera futbolística. Tomando en cuenta las propias conclusiones del TAS, un segundo argumento que presentó el Tribunal fue que el jugador no actuó intencionalmente ni cometió una negligencia significativa al momento de ingerir un té contaminado con una sustancia prohibida. Asimismo, se valoró que ni la FIFA ni la AMA se opusieran categóricamente a la participación de Guerrero en el Mundial.
Derechos en juego y casos similares
El derecho al debido proceso y a las garantías judiciales no es exclusivo de las instancias judiciales, sino que también debe ser respetado y garantizado en procesos arbitrales como los que conoce el TAS. Se debe verificar que la sanción impuesta fue proporcional a la infracción cometida. Una decisión que no respete los estándares internacionales en la materia, afectaría negativamente el derecho del jugador a ser sometido a un proceso sancionatorio con las debidas garantías. Pero, tendría además un impacto desproporcionado en el ejercicio de su carrera profesional, y por tanto, podría resultar en la violación de su derecho al trabajo.
Existen tres peticiones pendientes ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) contra Suiza por violaciones a los derechos humanos, que guardan ciertas similitudes con el caso de Paolo Guerrero. Estos casos incluyen el del ciclista Erwin Bakker, el futbolista Adrian Mutu y la patinadora Claudia Pechstein, todos alegando violaciones al derecho a un proceso equitativo en contextos de sanciones deportivas.
El futuro de Guerrero
El Tribunal Federal suizo deberá dar su veredicto final sobre el caso. Como Estado parte del Convenio Europeo de Derechos Humanos, Suiza debe respetar y garantizar los derechos y garantías reconocidos en este instrumento internacional. En caso esto no ocurriera, la puerta del TEDH estaría abierta para conocer una petición que alegue posibles afectaciones a los derechos humanos de Paolo Guerrero en el marco del proceso seguido en el ordenamiento jurídico suizo.
Paolo Macchiarini: Acusaciones por negligencia en trasplantes experimentales
Una condena pesa sobre el exestrella de la medicina Paolo Macchiarini. Un tribunal sueco impuso una sentencia suspendida al cirujano italiano caído en desgracia por causar daños corporales durante un trasplante experimental de células madre en la tráquea. La sentencia suspendida significa que estará en libertad condicional durante los próximos dos años.
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Contexto y controversias
Macchiarini, quien alguna vez fue considerado un cirujano pionero en trasplantes, fue además absuelto de dos cargos de agresión. El juicio se realizó a raíz de que tres pacientes que se sometieron a intervenciones del cirujano en Suecia fallecieran. Los fiscales habían pedido que Macchiarini cumpliera cinco años de cárcel, pero el tribunal de distrito dictaminó que el médico no tenía la intención de causar daño a los pacientes. Por su parte, el cirujano negó sistemáticamente los cargos.
Paolo Macchiarini trabajaba en el prestigioso Instituto Karolinska, y recibió un reconocimiento internacional en 2011 por llevar a cabo el primer trasplante de órganos sintéticos del mundo. Sus intervenciones con tráqueas de plástico con células madre ofrecían la posibilidad de que los pacientes no debieran esperar donantes. Sin embargo, cinco años después, su trabajo amenazó con sepultar la histórica reputación del centro y de su institución hermana, el Hospital Universitario Karolinska.
Víctimas y consecuencias institucionales
Andemariam Beyene, un estudiante de posgrado de Eritrea que recibió el primer trasplante en 2011, murió dos años y medio después tras una serie de infecciones. Se descubrió que su tráquea sintética se había aflojado. Dos pacientes más también recibieron trasplantes en el hospital Karolinska y finalmente murieron: Christopher Lyles, de EE.UU., y la turca Yesim Cetir. También fallecieron otros pacientes tratados en el extranjero, incluida la rusa Julia Tuulik.
En 2016, un documental de televisión expuso prácticas alarmantes que Paolo Macchiarini llevó a cabo durante sus cirugías. Las revelaciones desencadenaron la renuncia de directivos del instituto, incluido el rector, y del secretario del comité del Nobel de Medicina, además del despido de Macchiarini, en un caso considerado como el mayor escándalo en la historia de la medicina del país.
El juicio y el veredicto
El caso finalmente llegó al tribunal de distrito de Solna, donde el médico fue acusado de los delitos penales de agresión con agravantes y lesiones corporales. Pero no fue acusado de matar a los pacientes. El juez Bjoern Skaensberg dijo que el tribunal estuvo de acuerdo con los fiscales en que la cirugía no había sido consistente con "la ciencia y la experiencia comprobada". Sin embargo, el tribunal había encontrado que los tres pacientes habían sufrido lesiones corporales graves. Pero Macchiarini fue absuelto de agresión porque no se había probado ninguna intención de dañar.
El cirujano siempre negó haber actuado mal, argumentando que los trasplantes tenían como objetivo salvar la vida de los pacientes. Sin embargo, el médico denunciante Matthias Corbascio le dijo a SVT que el veredicto fue un escándalo y que nunca hubo ninguna posibilidad de que las operaciones tuvieran éxito.
