El valor de un negocio o empresa se conforma de bienes y activos. No solo cuenta con activos fijos, como inmuebles, automóviles o maquinaria, entre otros, sino también con otro tipo de activos que generan efectos financieros, fiscales y legales. Estos bienes son los llamados intangibles, es decir, que no tienen una sustancia palpable o fácilmente identificable; representan gastos, derechos o privilegios con el fin de aportar un beneficio a la empresa u organización.
Los activos intangibles son aquellos bienes no físicos que posee una empresa y que generan valor en el tiempo. Aunque no se pueden tocar, pueden representar una ventaja competitiva, como una marca reconocida o una patente. En cualquier negocio, los activos intangibles reflejan la innovación, reputación y propiedad intelectual. Son esenciales para el crecimiento, sobre todo en sectores como tecnología, servicios legales, marketing o manufactura con patentes.
Entre los activos intangibles se pueden encontrar las patentes, el valor de una marca, las licencias, clientes, registros, relaciones comerciales, títulos, diplomas y secretos industriales, entre otros. Los activos intangibles son valiosos para su negocio, por lo que su correcta administración y tratamiento puede potenciar la rentabilidad, la estabilidad de las finanzas corporativas y elevar el crecimiento de su negocio.
Definición y Naturaleza de Patentes y Marcas
La patente se considera un derecho que otorga el Estado al creador de una invención (que puede ser un producto nuevo o un servicio), durante un periodo de tiempo limitado que impide que terceras personas puedan usar con fines lucrativos dicho servicio, producto o tecnología. Cuando una empresa decide registrar una patente, lo hace para proteger su invención, ya sea un servicio, un producto o un procedimiento, del uso de terceros con fines lucrativos.
La marca puede ser un nombre, un símbolo o el logotipo que se le da a un producto o servicio para diferenciarlo de otro similar de la competencia. Una marca es un signo distintivo que identifica productos o servicios de una empresa y los diferencia de los de la competencia. Puede consistir en palabras, nombres, símbolos, logotipos o una combinación de estos elementos. Su propósito principal es la diferenciación, permitiendo que los consumidores reconozcan y distingan los productos o servicios de una empresa. Además, otorga protección legal, concediendo derechos exclusivos de uso y previniendo el uso no autorizado por terceros, y genera valor, contribuyendo al valor intangible de la empresa mediante el reconocimiento y lealtad de los clientes.
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Tratamiento Contable de Patentes y Marcas
Registro y Valoración
Las patentes que una empresa registra, ya sean las de un producto nuevo, una nueva tecnología, un nuevo servicio o un nuevo procedimiento, son un recurso de la empresa, no solo capaz de generar ingresos futuros, sino también para impedir que durante los 20 años de vigencia de la patente, nadie más pueda explotarla con fines económicos. Por todo esto, las patentes deben tener un tratamiento contable que las refleje en el balance de la empresa.
Las patentes son activos intangibles, ya que como la normativa indica, son «derechos susceptibles de valoración económica, identificables, medibles y con capacidad de aportar beneficios futuros». Así, las patentes pueden tener dos tipos de valoraciones; si la patente se ha producido y desarrollado en la empresa, se tienen en cuenta el coste de producción más el coste de desarrollo. En lo que a patentes se refiere, la tasación cuantitativa nos servirá para calcular el valor monetario de las mismas, utilizando el método de mercado (se comparan los precios alcanzados por las patentes en operaciones recientes) o el método de ingresos (se miden los ingresos potenciales que se pueden obtener de una patente, calculando el valor actual de la patente sobre la base de una estimación de los ingresos futuros restando los intereses).
Las marcas contablemente formarán parte del inmovilizado intangible y como tal estarán reguladas en la norma 5 de Registro y valoración del Plan General Contable. En la contabilidad mexicana, las marcas se reconocen como activos intangibles cuando cumplen con los siguientes criterios: Identificabilidad: la marca debe ser separable y vendible de manera independiente. Control: la empresa debe tener el poder de obtener beneficios económicos futuros derivados de la marca y restringir el acceso de terceros a esos beneficios. Beneficios económicos futuros: se espera que la marca genere ingresos o reduzca costos en el futuro.
Las marcas adquiridas se registran al costo de adquisición, que incluye el precio de compra y otros gastos directamente atribuibles a la preparación del activo para su uso previsto. Las marcas desarrolladas internamente generalmente no se reconocen como activos intangibles debido a la dificultad de medir de manera fiable los costos asociados.
Amortización de Activos Intangibles
Con la nueva regulación contable en vigor desde enero de 2016, ya no existe la distinción anterior entre inmovilizado intangible de vida útil definida y el inmovilizado intangible de vida útil indefinida, pasándose a considerar todo el inmovilizado (material e intangible) de vida útil definida. «Su amortización se hará atendiendo a su vida útil y si no se pudiera determinar, se amortizará como mínimo un 10%». El inmovilizado intangible se amortizará atendiendo a su vida útil. Al considerar que su vida útil no se puede determinar de manera fiable, se amortiza en 10 años.
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Para amortizar la patente lo primero que se debe hacer es estimar la vida económica útil de la misma, es decir, el tiempo que se espera que genere ingresos para la empresa. Aquí hay que tener en cuenta que, si bien la concesión de una patente es de 20 años, su vida útil y capacidad de generar beneficios puede ser inferior. Después, se debe elegir la fórmula que se empleará para calcular la amortización.
La amortización de las marcas depende de su vida útil: si la vida útil es definida, se amortizan sistemáticamente durante su vida útil estimada. Si la vida útil es indefinida, no se amortizan, pero se someten a pruebas de deterioro anualmente para verificar su valor recuperable. Al tener un gasto contable superior al fiscalmente deducible, debemos hacer un ajuste positivo al resultado contable.
Tratamiento Fiscal y Deducciones en México
Los activos intangibles adquieren un beneficio fiscal ya que pueden ser utilizados para disminuir la base gravable del contribuyente para efectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) en el ejercicio fiscal respectivo. Conoce cómo los activos intangibles pueden generar beneficios fiscales para disminuir la base gravable para efectos del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Descubre cómo, según las características específicas del caso, se puede determinar el porcentaje de deducción a aplicar.
Según el artículo 32 de la Ley del ISR, se consideran inversiones los activos fijos, los gastos y cargos diferidos y las erogaciones. Los activos intangibles son gastos y cargos diferidos, mismos que forman parte de las inversiones y por lo tanto, son deducibles de conformidad con el artículo 25 fracción IV del mismo ordenamiento.
La LISR clasifica las inversiones en:
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- Gastos diferidos: Erogaciones que permiten reducir costos de operación, mejorar la calidad o aceptación de un producto, o usar, disfrutar o explotar un bien, por un periodo limitado, inferior a la duración de la actividad de la persona moral. También se consideran gastos diferidos los activos intangibles que permitan la explotación de bienes del dominio público o la prestación de un servicio público concesionado.
- Cargos diferidos: Erogaciones que no son gastos diferidos ni gastos preoperativos, y que producen beneficios en más de un ejercicio. Su beneficio es por un periodo ilimitado que dependerá de la duración de la actividad de la persona moral.
Desde una perspectiva fiscal, las marcas se consideran activos intangibles y su tratamiento está regulado por la Ley del Impuesto sobre la Renta (LISR). Según el artículo 32 de la LISR, las inversiones en activos intangibles, como las marcas, pueden deducirse mediante la amortización. Las marcas suelen clasificarse como gastos diferidos y pueden amortizarse aplicando el porcentaje máximo anual establecido en la LISR, que es del 15% sobre el monto original de la inversión. Es importante destacar que solo se pueden amortizar las marcas que han sido adquiridas; las desarrolladas internamente no son deducibles fiscalmente.
A continuación, se presenta un resumen de los porcentajes máximos de deducción autorizados:
| Tipo de Activo Intangible (LISR) | Porcentaje Máximo Anual de Deducción |
|---|---|
| Marcas (clasificadas como gastos diferidos) | 15% sobre el monto original de la inversión |
| Cargos diferidos | 5% |
| Explotación de bienes del dominio público o prestación de servicio público concesionado | Unidad dividida entre el número de años de la concesión |
Si una empresa cede el uso de su marca a terceros a cambio de regalías, estos ingresos deben acumularse para efectos del ISR. Por otro lado, para quien paga las regalías, estas pueden ser deducibles siempre que cumplan con los requisitos fiscales correspondientes.
Preguntas Frecuentes sobre Activos Intangibles
¿Los activos intangibles se pueden vender o transferir?
Sí. Muchos activos intangibles como marcas, patentes o licencias pueden venderse, cederse o licenciarse a terceros, generando ingresos adicionales para la empresa.
¿Cómo se registran los activos intangibles en la contabilidad?
Se registran en el balance como activos no circulantes, siempre que puedan medirse de forma confiable y generen beneficios económicos futuros. Requieren respaldo documental y valuación técnica o legal.
¿Cuál es la diferencia entre un activo intangible y uno tangible?
Un activo tangible es físico (como maquinaria o muebles), mientras que un activo intangible no se puede tocar, pero tiene valor económico, como una marca, software o una patente.
¿Puedo amortizar una marca que he desarrollado internamente?
No, las marcas desarrolladas internamente generalmente no se reconocen como activos intangibles para efectos contables y no son deducibles fiscalmente.
¿Qué sucede si vendo una marca que posee mi empresa?
La venta de una marca se considera una enajenación de activo intangible. La ganancia o pérdida resultante debe reconocerse en los estados financieros y considerarse para efectos fiscales.
¿Cómo se trata fiscalmente el pago de regalías por el uso de una marca?
Las regalías pagadas por el uso de una marca son deducibles para quien las paga, siempre que cumplan con los requisitos fiscales. Para quien las recibe, se consideran ingresos acumulables para efectos del ISR.
¿Es obligatorio registrar una marca para reconocerla como activo intangible?
Sí, para reconocer una marca como activo intangible en la contabilidad, es necesario que esté debidamente registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), lo que otorga los derechos legales correspondientes.
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