El Caso Paulina Lebbos: Impactante Absolución de Acusados y el Oscuro Rostro de la Impunidadpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Los jueces Gustavo Romagnoli, Fabián Fradejas y Luis Morales Lezica absolvieron a Víctor César Soto y Sergio Kaleñuk en un nuevo juicio por el crimen de Paulina Lebbos en la provincia de Tucumán, y de este modo el hecho quedó impune. A 20 años del crimen de Paulina Lebbos, la Justicia de Tucumán absolvió por falta de pruebas a Víctor César Soto -ex pareja de la víctima- y a Sergio Kaleñuk, en un nuevo juicio que buscaba esclarecer el asesinato. La decisión profundiza la incertidumbre en torno al caso, que continúa sin autores identificados.

El medio Contexto destacó que la resolución de los jueces se basó en que las pruebas presentada por la fiscalía no alcanzaron el nivel de certeza necesario para dictar una condena. Durante más de una hora, el juez Fradejas repasó los fundamentos que llevaron al tribunal a concluir que no existían pruebas suficientes para condenar a Soto por homicidio agravado ni a Kaleñuk por encubrimiento. La lectura final del veredicto, sin embargo, fue breve: apenas un minuto para confirmar las absoluciones.

El Nuevo Juicio y las Acusaciones

Este nuevo juicio inició en marzo de este año donde Soto, ex novio de Lebbos, llegó acusado como presunto autor responsable del delito de homicidio agravado por alevosía. César Soto fue acusado de haber asesinado a la joven estudiante de comunicación en 2006. La acusación apuntaba a que estranguló a su novia en su casa el 26 de febrero de 2006 y descartó el cuerpo, el cual fue hallado 11 días después en la Ruta 341, a la altura del kilómetro 3.

El fiscal Carlos Sale acusó a Soto de haber matado por estrangulamiento a quien era su pareja y pidió la pena máxima: prisión perpetua. Según la acusación, el crimen ocurrió en la casa de Soto, en la calle Estados Unidos al 1200, tras una supuesta pelea por celos. Para el fiscal, esa noche Soto salió de su trabajo en la zona del Casino y se encontró con Paulina, que volvía de bailar en un boliche de El Abasto. Allí, la habría ahorcado y asesinado. Durante el juicio oral, que comenzó el 9 de marzo, Sale hizo foco en los antecedentes violentos de Soto y lo acusó de homicidio agravado por alevosía.

Por su parte, Sergio Kaleñuk fue acusado en calidad de autor del delito de encubrimiento agravado, en perjuicio de la Administración de Justicia. Sin embargo, la situación de Kaleñuk, hijo del ex secretario privado de José Alperovich, era distinta. El fiscal Carlos Sale admitió que "no se pudo acreditar su participación en el supuesto encubrimiento o descarte del cuerpo". Además, el fiscal decidió desistir de la acusación contra Sergio Kaleñuk (hijo de Alberto, exsecretario privado de José Alperovich), al considerar que no hay pruebas de que haya participado en el homicidio, el descarte del cuerpo o el encubrimiento. Con esta decisión, Sale dejó de lado la hipótesis de “los hijos del poder” y centró toda la responsabilidad en la pareja de Paulina.

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Según se expuso en la audiencia, uno de los puntos centrales fue la imposibilidad de reconstruir con evidencia sólida la hipótesis acusatoria. Entre las dudas planteadas por el tribunal, se mencionó la falta de pruebas sobre cómo habría ocurrido el crimen en el departamento donde se situaba la sospecha, así como la ausencia de elementos que acreditaran el traslado del cuerpo sin que terceros advirtieran movimientos sospechosos. La resolución incluyó, además, cuestionamientos al trabajo del Ministerio Público Fiscal. El tribunal dejó en evidencia falencias en la investigación que, a lo largo de dos décadas, no logró establecer quién fue el autor material del asesinato.

La Reacción de la Familia y Denuncias de Encubrimiento

Por su parte, la familia de Paulina, organizaciones sociales y la sociedad tucumana esperan una respuesta definitiva después de 20 años de búsqueda de justicia. La familia de Paulina presentó un planteo para que se declare la nulidad del alegato fiscal en lo referido a Sergio Kaleñuk. Alberto Lebbos, padre de la víctima, sostuvo que la decisión de retirar la acusación fue “arbitraria e infundada”, ya que -según argumentó- no explica por qué la misma prueba que permitió llevar el caso a juicio dejó de ser suficiente en la instancia final.

En el escrito de 38 páginas, al que accedió TN, la querella también denunció una falta de información durante todo el proceso y aseguró que se vulneró su derecho a participar como víctima. Además, cuestionó el desarrollo del juicio por presuntas irregularidades y reclamó que el caso sea analizado con perspectiva de género y bajo estándares de “debida diligencia reforzada”. Alberto Lebbos profundizó esas críticas y aseguró que la decisión de la fiscalía de desvincularlo "no tiene explicación" frente a las pruebas reunidas durante la investigación. Según sostuvo, existen elementos que ubican a Kaleñuk en la zona donde fue vista por última vez Paulina, además de registros telefónicos y contradicciones en su declaración que, para la querella, justifican que continúe imputado.

En esa línea, remarcó que la sentencia de 2019 por el encubrimiento institucional había ordenado avanzar en su investigación por la presunta participación en el homicidio y señaló que, según su interpretación, ese fallo analizó en detalle los indicios en su contra, por lo que consideró “incomprensible” el cambio de postura del fiscal en la etapa final del juicio. Lebbos también denunció que persiste una estructura de encubrimiento vinculada a sectores del poder político en Tucumán y apuntó contra el Ministerio Público Fiscal por la falta de avances en otras causas relacionadas. “Acá hay una maniobra de encubrimiento gigantesca, de protección a poderosos”, afirmó, y cuestionó que varias investigaciones sigan paralizadas. A su vez, adelantó que evalúan impulsar un pedido de juicio político contra el fiscal general Edmundo Jiménez, a quien acusó de “seguir protegiendo a este hijo del poder”. Alberto Lebbos, padre de Paulina, anunció que pedirá juicio político contra el Ministerio Público Fiscal y que apelará la causa, nacional e internacionalmente.

Con un mensaje cargado de dolor, la hija de Paulina Lebbos reaccionó a la absolución de los acusados por el crimen de su mamá. A través de un mensaje en las redes sociales, Leticia Victoria Nieva apuntó contra el Estado y expresó el vacío que le deja una causa que aún no condenó al autor material del femicidio: "Es vivir con dos ausencias: la de mi mamá y la de la verdad". Tras conocerse la decisión judicial, Nieva publicó un extenso descargo en una historia de la red social Instagram. “A mi mamá la asesinaron y el Estado decidió no saber quién fue”, escribió al comienzo del mensaje. “Y hoy, otra vez, eso quedó sin respuesta. No alcanza con decirlo. No alcanza con que exista un fallo, una decisión, un cierre escrito”, agregó.

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En otro tramo de la publicación, describió el impacto emocional que le produjo el veredicto: “El cuerpo no entiende de eso, el sistema nervioso no archiva. Queda todo. La pregunta, la bronca, la sensación de injusticia que no baja. Queda esa certeza incómoda. No buscaron hasta el final, no investigaron, destrozaron las pruebas y entonces todo vuelve al cuerpo”. “Esta mezcla de enojo y tristeza que no tiene un lugar claro dónde ir. No es solo lo que pasó, es lo que sigue pasando. La vida de una mujer vale menos, su muerte se diluye en expedientes, su historia se fragmenta, se desgasta, se abandona”, continuó, sobre una causa que atravesó diversas irregularidades y por la que fueron condenados exfuncionarios policiales y judiciales por alterar pruebas. En el texto que compartió en la plataforma digital, donde se observa una foto junto a su mamá cuando tenía cinco años, agregó: “Es tener que convivir con algo que no cierra, que vuelve una y otra vez a lo mismo, que no termina, que no tiene respuesta. Es vivir con dos ausencias, la de mi mamá y la de la verdad. Y el cuerpo lo registra todo”. En el cierre del mensaje, dejó una serie de preguntas dirigidas al Poder Judicial y político: “'Aprender’ con ausencias y con la forma en que la vaciaron de sentido. Hoy no puedo ordenar esto, es inentendible. Solo puedo decirlo así. Me duele, me enoja, el cuerpo no se adapta a la impunidad. ¿Quién fue? ¿A quién protegen? ¿Por qué ella?”

El Crimen y el Encubrimiento Institucional

Paulina Lebbos fue asesinada el 26 de febrero de 2006, cuando tenía 23 años. Paulina Lebbos (23) desapareció un 26 de febrero de 2006. Trece días después fue hallado su cuerpo. El cuerpo de Paulina fue hallado a la vera de la ruta provincial 314, a 30 kilómetros de San Miguel de Tucumán, varios días después de haber estado "desaparecida" cuando salió a bailar con una amiga a un boliche de la capital provincial. Su brutal femicidio y las irregularidades posteriores generaron un sismo mediático y político en torno al exgobernador Alperovich. Según las pericias, murió ese día y fue arrojada en el lugar donde la encontraron dos semanas después.

En la causa ya hay condenados, entre ellos la cúpula de la Policía de la provincia, un fiscal y el ex secretario de Seguridad, pero la Justicia por el momento no halló culpable a ningún acusado de ser el autor del asesinato. Ya existen nueve condenas firmes por el encubrimiento institucional del crimen. El rol de los agentes y jefes policiales tras el crimen en 2006 también fue cuestionado y fue juzgado en dos procesos, años atrás. Entre los principales condenados por maniobras de encubrimiento y falsificación están el exsecretario de Seguridad tucumano Eduardo Di Lella, los exintegrantes de la cúpula policial Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, y el extitular de la Unidad Regional Norte, Héctor Rubén Brito. El crimen de Paulina Lebbos, ocurrido en febrero de 2006, es uno de los casos más emblemáticos de Tucumán por su impacto social y político. A lo largo de estos años hubo condenas contra ex funcionarios policiales, un fiscal y un ex secretario de Seguridad por maniobras de encubrimiento. Sin embargo, el homicidio en sí permanece sin resolución. Con este nuevo fallo, la causa se encamina a consolidar un escenario de impunidad: hay responsables por irregularidades en la investigación, pero ningún condenado por el asesinato.

Figuras Clave en el Encubrimiento

El proceso de encubrimiento institucional involucró a varias figuras prominentes y agentes policiales, cuyas acciones han sido objeto de investigación y condena en juicios anteriores:

Nombre Rol/Cargo Acusación Principal Observaciones Relevantes
Roberto Gómez Electricista Coautor de privación ilegítima de la libertad seguida de homicidio (cambió a partícipe secundario/encubrimiento) Usó el celular de Paulina, estuvo 3 años preso, se abstuvo a declarar, vínculos con el entonces gobernador José Alperovich.
Hugo Raúl Sánchez Ex jefe de la Policía de Tucumán Encubrimiento Estaba al frente de la fuerza en 2006, imputado por encubrimiento, amenazó a un testigo, participó en la falsificación de actas.
Nicolás Barrera Ex subjefe de Policía provincial Encubrimiento Dio la orden de falsificar documentos para sostener la versión policial, no se preservó la escena del crimen, se perdió documentación.
Eduardo Oscar Di Lella Ex secretario de Seguridad de la provincia Encubrimiento Acusado de dar la orden de mover el cuerpo sin la Policía Científica, tuvo reuniones con jefes policiales la noche de la desaparición, accedió a la libertad condicional.
Héctor Ruben Brito Ex jefe de la Unidad Regional Norte Encubrimiento Obligó a oficiales a firmar el sumario falsificado, le dio la orden de que todo quedara en sus manos para controlar la escena del hallazgo.
Hugo Waldino Rodríguez Ex policía retirado Encubrimiento, falsificación de documento público por coacción y falso testimonio Vivía en Raco.

Por último, se refirió a la situación de Eduardo Di Lella, exsecretario de Seguridad condenado por encubrimiento agravado, quien accedió a la libertad condicional tras cumplir parte de su pena. “En la casa de este hombre en la zona de Raco se armó una reunión la noche que desapareció Paulina”, sostuvo el padre de la víctima, que según su denuncia, fue allí donde “se armó la estructura de encubrimiento”.

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A principios de este año, Virginia Mercado, la amiga con la que Paulina había ido a bailar aquella madrugada, reconoció haber mentido durante la investigación después de que se detectaran una serie de contradicciones entre lo que dijo al inicio de la causa y lo que declaró en el juicio de 2018, como los horarios de salida del departamento y el lugar donde tomaron un remís.

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