Teorías Explicativas de la Naturaleza de la Cuenta
Existen diversas teorías que intentan explicar la naturaleza de las cuentas contables, cada una con su propio enfoque y autores destacados.
Teoría Personalista
La Teoría Personalista considera que todas las cuentas se abren a las personas. Autores destacados incluyen a Gabriel Faure y H.
Teoría Jurídica
La Teoría Jurídica se basa en la idea de que todo asiento o anotación contable traduce un hecho jurídico. A.
Doctrina Neocontista
Esta teoría considera a las cuentas desde la separación de la empresa y el propietario. La teneduría de libros por partida doble implica que todo capital empleado en el comercio es un capital confiado a la empresa, de la cual ésta debe rendir cuentas. El comerciante se encuentra situado, de cierto modo, por fuera de la empresa a la que pertenece, teniendo una cuenta donde figuran las cantidades que aporta y todas las que retira del capital.
La cuenta de capital, por tal razón es acreedora, enunciando un pasivo, pues expresa el capital confiado y que debe ser restituido. El profesor Harold Álvarez (2001, 17 - 18) señala que la Doctrina Neocontista se origina en los planteamientos de Fabio Besta(1845 - 1922). Besta se aparta por completo de la ficción de la personificación adoptada por el Contismo clásico y en su lugar analiza su teoría económica y construye su teoría materialista basada en el valor del elemento patrimonial, representado en las cuentas y los balances.
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Enfoque Económico de las Cuentas Contables
El enfoque económico es de fundamental interés para justificar el entronque contabilidad - economía. Besta (1922) citado por Álvarez (2001, 23), muestra especial interés por el estudio histórico de la ‘cuenta’, teniendo presente la noción económica de ‘valor’. Entiende la cuenta como “una serie de anotaciones referidas a un ‘objeto determinado’ conmensurable y mutable, efectuadas con la finalidad de registrar las condiciones y medidas de tal objeto en un instante dado y de registrar las mutaciones que va experimentando, para poder dar razón del estado de este objeto en un determinado momento”.
La Escuela de la Economía Hacendal
Se considera la ciencia que estudia las condiciones de existencia y las manifestaciones de vida de las haciendas. Dentro de ellas diferencia tres disciplinas íntimamente relacionadas: Organización, técnica administrativa y contabilidad.
Zappa es considerado por Vlaemminck (1961, 372 - 373) como autor de la conocida corriente de la contabilidad que la concibe como órgano de gestión de la empresa. Zappa con su pensamiento de Economía Hacendal logra su influencia en España con la obra la ”Ciencia de la Contabilidad” de Emigdio Rodríguez Pita (1956), alcanzando su máxima expresión con la obra “Teoría Económica de la Contabilidad” de José Ma.
La Doctrina Alemana de la Economía de la Empresa
Como se citó en este trabajo en el comentado literal j. Schmalenbach desarrolla la teoría dinámica donde otorga mayor importancia al estado de resultados que apunta al balance patrimonial. El propósito de su trabajo es el estudio del cierre del ejercicio de las empresas mercantiles.
Continua Álvarez mencionando a Erich Schneider, seguidor de los dos autores anteriores, quien fundamentó la información contable en sólidos criterios económicos tanto de la economía empresarial como de la economía política, considera que para él la contabilidad no es una técnica (partida doble), ni una necesidad práctica para la vida administrativa de la empresa (contabilidad externa), ni siquiera un imprescindible método de control (contabilidad de costos), y expresa que es esto y algo más, un instrumento sensible y preciso que aplicado al plan de producción (presupuesto de la empresa) va registrando con exactitud cómo se realizan los planes del empresario, desde lo técnico de la producción hasta las previsiones de los precios y las expectativas de los movimientos de los mercados, suministrando así la información necesaria para la perfecta marcha de la empresa.
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Masi parcela el estudio de la disciplina contable en tres componentes: la estática patrimonial (estudio del patrimonio en un momento dado del tiempo), la dinámica patrimonial (estudio del patrimonio como un todo en movimiento continuo, causado por factores internos y externos a la organización) y en tercer lugar la revelación del patrimonio (uso de procedimientos diversos de revelaciones que se evidencian en el patrimonio y los hechos patrimoniales y que permite la mejor comprensión de la estática y la dinámica patrimonial).
La Contabilidad de Gestión
Tal como se resaltó en la clasificación de Vlaemminck (1961) en el literal ‘ j. Contabilidad y Organización Científica’ del presente trabajo, los autores de esta corriente, como Urbain Vaes y André Dumortier, entre otros, señalan que la contabilidad ha dejado de servir sólo para informar con más o menos retraso acerca de las relaciones externas (clientes, proveedores, bancos, etc.), expresan que la contabilidad se ha convertido en un instrumento esencial para medir el grado de productividad, problema, que desde el orden económico, se puede determinar al igualar el costo marginal y el ingreso marginal.
Se pone de relieve el uso de la contabilidad presupuestaria para la determinación del costo de las diferentes actividades para ayudar a los directivos a reducirlos, además porque para ellos lo importante es que el conocimiento permita tomar decisiones en el momento oportuno.
Desarrollo de la Contabilidad Social
“Primera fase que data de la antigüedad hasta 1930, periodo en el que se van perfilando las ideas en torno al proceso de circulación de valores en las economías y aparecen estimaciones de la renta en casi todos los países, de una forma o de otra. En esta etapa se destacan los trabajos de Sir William Petty (1623-1687), Richard Cantillon (1680-1734), Francoise Quesnay (1694-1774).
La idea de la circulación de valores dentro del sistema económico considerado como un conjunto de partes interrelacionadas se desarrolla a través de las concepciones de Karl Marx, León Walras y Wilfredo Pareto. Segunda fase que se desarrolla entre 1930 y 1945, época de crisis económica en que los estudios teóricos y las realizaciones prácticas sobre contabilidad nacional se ven influenciadas por la obra de Keynes. En esta etapa se inscriben las obras de Ragnar Frish, Richard Stone, Ed Van Cleeff, Jan Tinbergen y Wassily W.
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La tercera fase se desarrolla a partir de 1945 hasta nuestros días y es la de mayor ímpetu en el auge de la contabilidad social. A partir de la finalización de la segunda guerra mundial, a instancias de la Organización de las Naciones Unidas, se inician los primeros estudios sobre las estadísticas de la renta nacional.
La Teoría Matemática en la Contabilidad
La Teoría Matemática se desarrolló a finales del siglo XIX y XX, de manera inicial en Francia y Bélgica. Sus autores trataban de dar una base científica a la contabilidad, relacionándola con una ciencia principal, buscando una forma racional de presentar el juego de las cuentas. Consideraban que la contabilidad era una rama de las matemáticas, por consiguiente tenía que clasificarse en las ciencias exactas.
Se destacan las obras de E. Léautey y A. Guilbault en 1889 y el italiano Giovanni Rossi en 1895, entre otros. Álvarez (2001, 18), citando a Vlaemminck (1961, 259)considera que la definición de contabilidad que presenta los autores de esta teoría E. Léautey y A.
Continua Álvarez señalando la importancia que para este Empeño Formalizador juega el desarrollo de la propuesta de “Contabilidad Pura” que surge en el segundo cuarto del siglo XX, la cual es concebida como un método abstracto de observación de fenómenos alejados de los contenidos empíricos de dichos fenómenos, planteando sus autores que el método tiene reglas que nada deben al sujeto observado.
Eugéne De Fages de Latour, considerado un autor que pertenece a esta escuela contable, publico en 1924 “Los conceptos fundamentales de la contabilidad”, donde trata de definir la contabilidad no por sí misma como sus predecesores, sino recurriendo a ciertos procedimientos científicos, comparando la práctica contable con distintos procesos tomados de las ciencias naturales, autor que recurrió a las ciencias biológicas y naturales.
El autor J. Montesinos cita a otros autores pioneros en este empeño formalizador, a saber: Hustcraft Stephens (1736) y sus seguidores W. Fulton (1800) y W. Álvarez (2001, 21), plantea que Montesinos afirma que es a partir de los años 50 del siglo pasado “cuando irrumpe con fuerza la matemática en el terreno de las ciencias económicas y particularmente en la contabilidad.
Las obras de Paton ‘Accounting Theory’ de 1922, de Cutolo ‘Sull atribuzione del valore del Neto nei Bilanci contabile’ de 1952, de Palomba ‘introduzione all’Economics’ de 1950, de Devine ‘Integration of Accounting and Economics in the Elementary Accounting Course’ de 1952 y de Littleton ‘Accounting Rediscovered’ de 1958, constituyen una buena muestra de esta irrupción de la utilización de la herramienta matemática en la explicitación de los planteamientos contables.
El profesor Montesinos (1978) citado por Harold Álvarez (2001, 21 y 22) advierte que “la formalización contable, como la de otras ciencias, debe contemplarse como la puesta en marcha de una simbolización lingüística precisa, mediante la cual nos sea posible ordenar y delimitar claramente las ideas de que disponemos, obteniendo el máximo fruto posible de las estructuras con las que trabajamos, y depurar los planteamientos; sería desacertado, sin embargo, pensar que la formalización es un instrumento o un método adecuado para la consecución de nuevos descubrimientos.
Estudio del comportamiento de las magnitudes objeto de los estudios contables, a través de modelos formalizados que manifiesten de manera precisa las relaciones en las que aquellas intervienen. Investigación de las características generales de la estructura de los sistemas contables de información en especial aquellos que se implantan con base en el sistema de la doble clasificación.
Álvarez (2001, 19 - 20) resalta que la posición de proponer como objeto del conocimiento contable cualquier fenómeno natural o social, se ha ido perfilando a partir de la década de los sesenta del siglo XX, hacia la observación contable de los fenómenos circulatorios, sean económicos o no económicos, con base en el análisis circulatorio, metodología que reemplazaría a la partida doble.
A manera de ejemplo se cita al profesor Moisés García G (1980, XV - XVI), investigador español de la Universidad Autónoma de Madrid, quien introduce su obra “Contabilidad Social.
“Por primera vez también se define del ‘sistema de circulación económica’, con base en el cual puede trasladarse al análisis económico todo el esquema del análisis circulatorio.
“En lo macroeconómico, el razonamiento circulatorio arranca con las formulaciones de Quesnay (Tableau economique). Es ampliamente utilizado por Marx y reaparece posteriormente en los trabajos de Leontief y de Keynes.
“Sin embargo, no hay nada de economía en la ‘teoría de las estructuras y sistemas circulatorios’, fundamento lógico del análisis circulatorio y, por tanto, del análisis contable. Se trata de una teoría formal que hunde sus raíces en la tradición de las construcciones lógico- matemáticas, y cuyos antecedentes más próximos son la moderna ‘Teoría de conjuntos’ y la ‘Teoría general de sistemas’.
Introducción de los Aspectos Conductistas y la Concepción Comunicacional
Según el profesor Montesinos, citado por el profesor Álvarez (2001, 22) “la disciplina contable se ha visto influenciada por las modernas tendencias de los enfoques organizativos, tal como el enfoque decisional planteado en 1938 por Chester Barnard y continuado por H. Simon, j.G March, R.M Cyert y C. Bonini. Bajo esta perspectiva las organizaciones son coaliciones de individuos que persiguen sus propios objetivos y que se los trasladan a la organización.
La contabilidad también ha sido influenciada por esta tendencia y por ello, de un sistema dirigido a colaborar con la dirección en el proceso de maximización de beneficios a través de un sistema de evaluaciones que pretende ser neutral, pasa a concebirse como un sistema de información encaminado a facilitar datos a diversos niveles de la gestión, permitiendo así una toma de decisiones fundamentada, referida a las funciones de planificación y control.
