Descubre Cómo las Políticas del Banco Central Mexicano Controlan la Inflación y Transforman la Economíapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La política monetaria denominada como de "metas de inflación" (IT, Inflation Targeting por sus siglas en inglés) se ha convertido, durante la última década, en el eje de la estrategia monetaria de una importante cantidad de bancos centrales de diversas partes del mundo. En Latinoamérica, varios países han transitado a un régimen de metas de inflación, en donde destacan Brasil (1999), Chile (1990), Perú (1994), Colombia (1999) y México (1999).

La política monetaria de metas de inflación implica el compromiso del Banco Central para alcanzar una meta u objetivo de tasa de inflación propuesto al principio de año, utilizando para ello el conjunto de instrumentos a su disposición. Así, el esquema de IT normalmente implica que el ancla nominal de la política monetaria es la propia tasa de inflación, lo que se acompaña de la independencia del instituto central y del uso de la tasa de interés como el instrumento fundamental del Banco Central; además existe normalmente el compromiso explícito de mantener los equilibrios macroeconómicos a través de una disciplina fiscal importante.

Ventajas y Desafíos del Régimen de Metas de Inflación

Las ventajas y virtudes de este régimen, según se argumenta, son múltiples, entre las que pueden destacarse los éxitos en la reducción y el control de la inflación, la disminución de la incertidumbre generada por una inflación elevada y variable, el promover una mayor transparencia institucional, el resolver el problema de inconsistencia dinámica de la política monetaria e incluso el mejorar y reducir los efectos negativos de retroalimentación entre la inflación y el producto.

No obstante la creciente popularidad de este régimen monetario, persisten aún dudas fundadas sobre su efectividad y alcances e incluso sobre sus efectos colaterales. Ello parece especialmente difícil en el caso de economías emergentes con movimientos bruscos del tipo de cambio y de cambios importantes en los flujos de capitales, con mercados financieros imperfectos e instituciones monetarias y financieras débiles y con baja credibilidad, y -probablemente- un régimen fiscal débil.

En este contexto, las consecuencias del régimen de IT pueden ser incluso negativas o generar algunos ciclos perversos en la economía. Existe además la preocupación de que los resultados positivos de control de la inflación son más la consecuencia natural de una reducción generalizada de la inflación en el mundo que de la instrumentación de los regímenes de IT.

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La Política Monetaria de Metas de Inflación en México

México, a partir de la década de los noventa, ha experimentado diversas políticas monetarias y regímenes cambiarios. En particular, se observan tres grandes fases: en la primera, el eje ordenador fue una meta de tipo de cambio definida en una banda antes de la crisis de 1994; posteriormente, se aplicó un régimen de metas de agregados monetarios y libre flotación cambiaria por un período corto acotado por la crisis de 1994, que fue finalmente seguido por una fase de transición e instrumentación de una política de metas de inflación.

El proceso de transición al régimen de IT se aceleró en 1999 cuando el Banco de México anunció un objetivo de inflación a mediano plazo basado en el índice de precios al consumidor, y a partir de 2000 empezó a publicar reportes trimestrales sobre la evolución de la inflación. Junto con ello, el Banco de México dispone de un conjunto de factores que contribuyen a consolidar la política de metas de inflación tales como la independencia institucional (desde 1993) -con el solo objetivo de controlar la inflación-, un régimen cambiario de libre flotación y un entorno de aplicación "transparente" de políticas monetarias apoyado por un régimen fiscal austero.

Las principales razones argumentadas por el Banco Central para aplicar una política de IT son la inestabilidad de la relación entre la base monetaria y la inflación, y la incapacidad del instituto central para controlar la base monetaria -al menos en el corto plazo- a consecuencia de su baja elasticidad a la tasa de interés. De esta forma, el Banco de México considera que no puede controlar a los agregados monetarios y tampoco puede confiar en que su control se traduzca en un control de la inflación, ante la existencia de una relación volátil entre estas variables.

En este contexto, el Banco de México tiene al "corto" como principal instrumento de política monetaria para incidir en el nivel y la estructura de tasas de interés. En ese sistema del corto, el Banco de México establece un balance nulo de reservas a las instituciones financieras, y penaliza a estas instituciones con una tasa del doble de la de los Cetes en caso de sobregiro. De este forma, el Banco de México coloca "en corto" al sistema financiero, a través de la penalización de los sobregiros. Esta política se modifica al anunciar un aumento o disminución de esos montos, y así influenciar al conjunto de la estructura de tasas de interés.

Resultados Agregados de la Política de Metas de Inflación

Los principales resultados del período muestran que, después de un inicio en 1995 -en el que la meta de inflación se cerró en cerca de 30 puntos porcentuales- se ha observado un proceso de convergencia importante entre la meta y el valor real, en un contexto de descenso de la tasa inflación y en donde se busca mantener un rango de 3% de inflación más o menos un punto porcentual en el largo plazo. Sin embargo, junto con el éxito en la reducción de la tasa de inflación se observa también un desempeño económico pobre.

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De este modo, el desempeño general para el período 1994-2004 puede considerarse como insatisfactorio, con una crecimiento promedio de 2.6%, muy por debajo de anteriores tasas promedio históricas.

Evidencia Empírica y el Régimen de Metas de Inflación

La evidencia empírica disponible sobre el régimen IT en México es aún ciertamente preliminar e incompleta. Sin embargo, existen varios elementos que permiten cuestionar o alertar sobre algunos problemas potenciales que presenta este tipo de política monetaria. En particular, una evaluación del régimen de IT incluye identificar al menos los siguientes aspectos: en primer lugar, ¿cuáles son los efectos del tipo de cambio real en el producto?, ¿estos efectos se han modificado con el proceso de liberalización comercial e integración económica con Estados Unidos?; en segundo lugar, ¿qué importancia tiene el traspaso del tipo de cambio a la inflación? y, en tercer lugar, ¿el régimen IT conlleva un sesgo para generar una apreciación del tipo de cambio real? y bajo esas condiciones ¿cuáles son los efectos sobre el crecimiento económico?

El Tipo de Cambio Real y el Producto

El efecto neto del tipo de cambio real sobre el producto es analizado en la bibliografía económica de diversas formas. Por ejemplo, por una lado, se argumenta que un tipo de cambio real subvaluado favorece las exportaciones y reduce las importaciones, lo que lo convierte en un promotor del crecimiento económico. Por otro lado, se argumenta que el tipo de cambio subvaluado tiene efectos contraccionistas como resultado del impacto de la devaluación en la demanda agregada y la distribución del ingreso.

Los resultados obtenidos para el período de 1981 a 2003 indican que el producto mexicano tiene una relación positiva con la inversión (0.47), con el producto de Estados Unidos (0.32) y con el tipo de cambio real (0.01). Además, se observa que los efectos del tipo de cambio real han crecido desde la firma del TLC entre México, Estados Unidos y Canadá. De este modo, como era de esperar, un aumento de la inversión en México o del mayor dinamismo del producto de Estados Unidos favorece el crecimiento de la economía mexicana. Asimismo, una subvaluación del tipo de cambio real genera un mayor dinamismo del producto. De esta forma, un "peso fuerte" tiene un efecto negativo en el ritmo de crecimiento económico.

El Tipo de Cambio Nominal y la Tasa de Inflación

El efecto positivo del tipo de cambio nominal sobre la tasa de inflación es ciertamente uno de los problemas potenciales más importantes de una política de metas de inflación que, bajo esas circunstancias, tiende a sufrir de lo que se conoce como "dominación externa". Esto es, la fuerte sensibilidad de los precios a los movimientos cambiarios y a los shocks externos -asociados a una economía global- dificultan cumplir la meta inflacionaria propuesta inicialmente por el Banco Central.

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El conjunto de estos resultados indica que el tipo de cambio nominal tiene un efecto importante en el proceso inflacionario en México. Este efecto, desde la instrumentación del régimen IT ha disminuido, pero esta reducción no significa que ese efecto se haya eliminado por completo. En este sentido, movimientos bruscos en el tipo de cambio aún impactan de manera importante la trayectoria del nivel de precios. De este modo, una devaluación del tipo de cambio nominal se traduce en una inflación mayor, mientras que una apreciación del tipo de cambio nominal implica una reducción del ritmo inflacionario. Ello permite observar la existencia de efectos asimétricos que inciden también en la formación e impactos de la política monetaria en México.

Respuesta de la Política Monetaria a Movimientos del Tipo de Cambio

La política monetaria en México tiene como principal objetivo el control de la tasa de inflación. De este modo, el Banco de México utiliza la tasa de interés como un instrumento para cumplir con su meta inflacionaria. Así, el Banco de México aplica una política más restrictiva para controlar el proceso inflacionario. Esto es, el instituto central aumenta la tasa de interés en el caso de una devaluación del tipo de cambio, con objeto de evitar brotes inflacionarios; sin embargo, una apreciación del tipo de cambio que reduce las presiones de precios no se traduce en una disminución consecuente de la tasa de interés.

En este sentido, el Banco de México mantiene una política asimétrica ante movimientos del tipo de cambio, que se traduce en una apreciación paulatina del tipo de cambio real. La evidencia empírica al respecto confirma la presencia de esta política asimétrica y, por tanto, la tendencia a la sobrevaluación cambiaria.

De este modo, la política de metas de inflación en México ha ido acompañada de una política monetaria de respuestas asimétricas a los movimientos cambiarios, que se ha traducido paulatinamente en una sobrevaluación del tipo de cambio real.

Problemas con la Política de Metas de Inflación y Alternativas Posibles

La política monetaria reciente en México se ha vista acompañada de una importante reducción de la tasa de inflación, pero también de un desempeño económico pobre. La evidencia presentada en este ensayo -sobre el efecto negativo de la sobrevaluación cambiaria en el ritmo de crecimiento económico y el traspaso de las devaluaciones a la inflación- indica que los procesos de reducción...

La inflación es el aumento sostenido y generalizado de los precios de bienes y servicios de una economía en un periodo determinado. La inflación en México se mide a partir del cambio en los precios de una canasta de 299 bienes y servicios genéricos que representan el consumo de las familias mexicanas e integran el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Una inflación controlada permite mantener el poder adquisitivo de los individuos, al mismo tiempo que incentiva la producción de bienes. Para facilitar el análisis, la inflación se divide en dos categorías: subyacente y no subyacente.

El artículo 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que el objetivo prioritario del Banco de México es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda, es decir, controlar la inflación. Desde enero de 2008 Banxico adoptó el régimen de objetivos de inflación. Así, el Banco Central tiene como meta para el mediano plazo que la inflación se ubique en 3% con un un rango de variabilidad de +/-1% y expresa su postura de política monetaria mediante una tasa de interés de referencia. Cuando el Banco de México aumenta la tasa, su postura es más restrictiva.

En lo que va de 2025, el Banco de México ha realizado cuatro recortes consecutivos de 50 puntos base en sus decisiones de política monetaria de febrero, marzo, mayo y junio, llevando la tasa de interés de referencia a 8%.

Como vimos, la inflación afecta negativamente el desarrollo económico, ya que altera el adecuado funcionamiento de los mercados, lo que a su vez interfiere en la asignación eficiente de los recursos.

Causas de la inflación

  • Exceso de dinero: Cuando la autoridad monetaria crea más dinero de lo que el público demanda provoca un aumento en el nivel de precios.
  • Déficit fiscal: Un déficit fiscal es una situación en la que los gastos de un gobierno son mayores que sus ingresos. Este déficit podría ser financiado con un préstamo del banco central, aumentando la base monetaria.
  • Políticas inconsistentes: La indexación de algún determinante de la inflación a la inflación pasada podría generar que ésta se perpetuara.
  • Contracción de la oferta agregada: Cuando hay un decremento en la oferta agregada las empresas aumentan sus precios para mantener sus márgenes de ganancia.
  • Incremento de la demanda agregada: Un incremento en la demanda agregada mayor a los bienes y servicios que la economía puede producir causa un incremento en los precios.

Herramientas del Banco Central

Una herramienta importante que tiene el banco central para controlar el crecimiento de dinero y por lo tanto a la inflación, es la tasa de interés. El mecanismo funciona de la siguiente forma: una mayor tasa de interés reduce la demanda agregada desincentivando la inversión y el consumo, aumentando el ahorro de las personas; de esta manera se limita la cantidad de dinero disponible en la economía, por lo que el nivel de precios disminuye.

En este artículo sostenemos que, tras la adopción del régimen de metas de inflación en México, la tasa de interés es una condición necesaria pero no suficiente para controlar la inflación debido a la relación que ésta guarda con la base monetaria y el tipo de cambio. Para documentar nuestro argumento, analizamos empíricamente el impacto de los diversos instrumentos con los que ha contado la política monetaria mexicana para lograr la estabilidad de precios en el periodo de 2008-2022. Los resultados confirman el papel estabilizador de la tasa de interés, pero el incumplimiento del modelo canónico en economía abierta debido a la relación causal que guarda el tipo de cambio con los precios.

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