Una acusación falsa o denuncia falsa es un delito que consiste en una actuación realizada ante una autoridad policial o judicial en la que se imputa a una persona un delito a sabiendas de su falsedad. La denuncia falsa es un delito que comete aquella persona que imputa falsamente y a mala fe una serie de conductas punibles a una persona concreta. Las consecuencias de una denuncia falsa son graves y se regulan en el Código Penal. Este delito protege dos bienes jurídicos fundamentales: el honor de la persona acusada y la buena marcha de la Administración de Justicia.
Es necesario distinguir la denuncia falsa del delito de falso testimonio, de la simulación de delitos y de la presentación de testigos falsos.
Requisitos de la Denuncia Falsa
El delito de acusación o denuncia falsa requiere los siguientes elementos:
- La imputación precisa de hechos concretos y específicos contra una persona determinada.
- Los hechos imputados serían constitutivos de delito si fueran ciertos.
- La imputación tiene que ser falsa.
- La denuncia o querella ante la autoridad competente (policía, juzgado o Ministerio Fiscal).
- Mala fe, dolo o intención delictiva del denunciante. La denuncia debe incluir una serie de hechos inexistentes y debe presentarse con conciencia y voluntad de ello. Es decir, que el denunciante tiene que actuar con dolo, conocimiento de la falsedad del hecho y un temerario desprecio hacia la verdad.
Regulación y Sanciones del Delito de Denuncia Falsa
El delito de denuncia falsa está regulado en el artículo 456 del Código Penal español, dentro del Título XX (Delitos contra la Administración de Justicia), Capítulo V (de la acusación y denuncia falsas y de la simulación de delitos). Este artículo establece las penas para quienes, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, imputaren a alguna persona hechos que, de ser ciertos, constituirían infracción penal, si esta imputación se hiciera ante funcionario judicial o administrativo que tenga el deber de proceder a su averiguación.
Las penas varían en función de la gravedad del delito que se ha intentado imputar, según lo estipulado en el Artículo 456.1 del Código Penal:
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| Gravedad del Delito Imputado | Pena de Prisión | Multa |
|---|---|---|
| Delito grave | De seis meses a dos años | De doce a veinticuatro meses |
| Delito menos grave | - | De doce a veinticuatro meses |
| Delito leve | - | De tres a seis meses |
Además, si el denunciante hace pública la denuncia y posteriormente se demuestra su falsedad, podría ser culpable también de un delito de calumnias. En estos supuestos habrá un concurso real de delitos al tratarse de dos delitos distintos.
Persecución del Delito de Denuncia Falsa
El delito de denuncia falsa puede ser perseguido por dos sujetos principales: el juez o tribunal que ha conocido del caso y el denunciado cuyo honor ha sido vulnerado. Para ello, es necesario que previamente se emita sentencia firme, auto de sobreseimiento o archivo por el juez o tribunal. Es decir, que la causa penal que abre la denuncia falsa ha tenido que terminar con sentencia absolutoria o auto de sobreseimiento. El Artículo 456.2 del Código Penal establece que no podrá procederse contra el denunciante o acusador sino tras sentencia firme o auto también firme, de sobreseimiento o archivo del Juez o Tribunal que haya conocido de la infracción imputada.
Cabe recordar, en este sentido, que deben diferenciarse los supuestos en que la investigación ha podido demostrar que los hechos no se produjeron y que la denuncia fue interpuesta con conocimiento de su falsedad -que son los menos habituales- de aquellos otros, mucho más frecuentes, en que simplemente se absuelve al denunciado porque los hechos denunciados no han podido ser acreditados.
Entendiendo las Acusaciones Falsas de Abuso Sexual Infantil
Una acusación falsa de abuso sexual infantil es devastadora: una situación aterradora que nadie puede anticipar o para la que nadie puede estar preparado. Las acusaciones falsas pueden tener efectos devastadores en el acusado, incluidas consecuencias legales, daño a la reputación, angustia emocional e impactos personales y profesionales a largo plazo.
Es importante tener en cuenta que, si bien pueden ocurrir y ocurren acusaciones falsas -cuyas prevalencias se estiman entre el 2 y el 10 por ciento-, la mayoría de las acusaciones de abuso infantil son genuinas y siempre deben tomarse en serio. Cada caso debe ser investigado a fondo para determinar la verdad.
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Aquí hay algunas razones comunes por las que alguien podría acusar falsamente a otra de abuso infantil:
- Vendettas Personales o Venganza: En algunos casos, un individuo puede hacer una acusación falsa por despecho o venganza. Esto podría deberse a un conflicto personal, como un amargo divorcio o una batalla por la custodia, donde una de las partes busca dañar la reputación o la situación legal de la otra.
- Mala Interpretación: A veces, lo que se percibe como abuso puede ser en realidad una mala interpretación de un evento o situación. Las acciones o palabras pueden sacarse de contexto, lo que lleva a conclusiones falsas.
- Problemas de Salud Mental: El acusador podría sufrir problemas de salud mental, como delirios, paranoia u otros trastornos que lo lleven a creer genuinamente que se está produciendo abuso, incluso cuando no es así.
- Manipulación o Coerción: Una persona puede ser coaccionada o manipulada para que haga acusaciones falsas por parte de otra parte. Esto puede suceder en situaciones que involucran disputas familiares, actividades delictivas u otros escenarios en los que existe presión para actuar contra alguien.
- Ganancia Financiera: Puede haber casos en los que se hagan acusaciones falsas con fines de ganancia financiera, como en el contexto de demandas o acuerdos de divorcio.
Indicadores en Casos de Presunto Abuso Sexual Infantil
Se pretende identificar las variables que, más allá de acompañar la interposición de acusaciones falsas y no fundamentadas, permitan discriminar y detectar los factores y aspectos diferenciales respecto de las alegaciones fundamentadas, contribuyendo a mejorar la praxis de los psicólogos forenses como auxiliares de la justicia. Como objetivos específicos se persigue determinar la prevalencia de los distintos tipos alegaciones de abuso sexual infantil (fundamentadas, no fundamentadas y falsas) y conocer las relaciones existentes entre diferentes grupos de indicadores periciales (psicológicos, socio-familiares, y relacionados con la denuncia de abuso) y los distintos tipos de alegaciones de abuso sexual infantil establecidos.
Algunos indicadores observados con mayor frecuencia en alegaciones no fundamentadas o falsas incluyen:
- Indicadores de carácter psicológico: Se aducen con mayor frecuencia la presencia de síntomas físicos, comportamentales, emocionales y sexuales, supuestamente derivados de la experiencia del abuso; sin embargo, dicha sintomatología carece de congruencia clínica y no se aprecia correlato emocional compatible con la supuesta experiencia abusiva.
- Indicadores de carácter familiar: El nivel educativo de las familias implicadas en este tipo de denuncias es alto, no existe convivencia estable entre los progenitores, estando la mayor parte separados y se objetiva una situación contenciosa entre los progenitores con anterioridad a la eclosión del conflicto psicolegal. En las familias predomina el estilo educativo autoritario y la figura custodia es ejercida mayoritariamente por la madre.
- Indicadores relacionados con la denuncia de abuso: Se aduce con mayor frecuencia el uso de violencia, específicamente de tipo físico, la persona que con mayor frecuencia destapa el supuesto abuso sexual infantil es un miembro de la familia nuclear, la denuncia se interpone mayoritariamente por la madre y recae sobre el padre. Asimismo, se objetiva con mayor frecuencia la ausencia de relato amplio, y se le atribuye al menor un relato aportado por el denunciante que frecuentemente los peritos no pueden recoger. Existe una mayor presencia de denuncias anteriores por abuso sexual infantil.
La simple interposición de una denuncia por abuso sexual conlleva habitualmente la inmediata apertura de un procedimiento penal, así como el dictado de una orden de alejamiento del denunciado respecto de la presunta víctima.
La Complejidad del Relato Infantil en Casos de Abuso
A menudo escuchamos la pregunta: "¿Por qué los niños no le cuentan a alguien cuando les está pasando algo malo?" y muchos padres creen: “Mi hijo me diría si alguien estuviera abusando de él”. Las estadísticas muestran que el 73% de los niños no le cuentan a nadie sobre el abuso sexual durante al menos un año. El proceso de preparación es manipulador y está diseñado para mantener a los niños en silencio.
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La relación del niño con el abusador es un factor clave: solo el 7% de los casos de abuso sexual infantil se deben a abusos cometidos por un desconocido. Los niños víctimas experimentan vergüenza y miedo; en muchos casos, se culpan a sí mismos por el abuso sexual. Los abusadores suelen alentar esta actitud y decirles que son culpables o que nadie les creerá. El abuso sexual es generalmente un proceso más que una acción inmediata, con una erosión de los límites donde los abusadores construyen relaciones con los niños y sus familias, desafiando los límites con acciones que pueden parecer inocentes.
Es fundamental animar a los niños a hablar de las cosas que les hacen sentir incómodos, a hablar de secretos y a ayudarlos a entender qué es lo que es seguro y lo que no lo es. Si su hijo o un niño a su cargo revelan un abuso, es crucial escucharlo.
