El pago de impuestos es tan antiguo como el propio Estado y estuvo presente en la vida cotidiana de prácticamente todas las civilizaciones antiguas conocidas, mediante pagos monetizados, en trabajo o en especie. Su importancia permanece hasta estos tiempos, pues sin los recursos provenientes de los tributos, la operación del Estado y el funcionamiento de los servicios públicos serían insostenibles en las sociedades actuales.
Para el caso de México, la obligación de contribuir al gasto público se fundamenta en el Artículo 31, fracción IV, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual establece como obligación de los mexicanos el “Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes”.
Pese a la importancia del tema, la recaudación de impuestos en México es relativamente baja en comparación con la obtenida por otros países con un nivel de desarrollo similar. Para ejemplificar esto es posible utilizar como indicador el cociente entre los impuestos recaudados en diversos países sobre su PIB. Este cociente generalmente se expresa como un porciento y da una noción acerca del porcentaje de la riqueza generada por los impuestos recaudados. En el 2016, para México, este cociente fue de 17.4%.
A decir de los expertos, esto se relaciona con que la recaudación mexicana se encuentra altamente concentrada en los impuestos indirectos (es decir, el gravamen en la comercialización o consumo de ciertos bienes o servicios) y en los impuestos relacionados con la producción de hidrocarburos. Otro aspecto relevante es que en México el gobierno federal ha conservado el control de los impuestos de mayor impacto, dejando a los estados y municipios aquellos con menor capacidad administrativa para ser recaudados y fiscalizados.
Lo anterior tiene por consecuencia la profundización de la dependencia financiera de los estados hacia los recursos federales y la deuda, así como una disminución de su capacidad de las entidades para cumplir con sus funciones oportunamente. Los impuestos más frecuentemente dejados en poder de las entidades federativas son aquellos sobre diversiones y espectáculos públicos; sobre loterías, rifas y sorteos; sobre la tenencia o uso de vehículos; sobre la enajenación de vehículos usados; sobre la prestación de servicios de hospedaje y sobre las nóminas.
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Determinantes de la Recaudación y el Contexto Teórico
Definir cuáles son las condiciones que dinamizan u obstaculizan la recaudación de impuestos ha sido el objetivo de numerosos trabajos, muchos de los cuales se han concentrado en realizar comparativos internacionales y municipales; esto debido, posiblemente, a escalas de análisis con una mayor disponibilidad de información para la aplicación de técnicas estadísticas y entidades observables más homogéneas. El presente trabajo tiene aspiraciones descriptivas y correlacionales.
En su sentido teórico, la perspectiva del presente trabajo se orienta a través de la Escuela Francesa de las Finanzas Públicas. En las variables de contexto se incluyen aquellos eventos exógenos que facilitan la adopción de los nuevos impuestos o el incremento de los ya existentes.
Los determinantes relacionados con la estructura económica y el nivel de desarrollo explican la mayor recaudación como una consecuencia de la mayor capacidad contributiva de los habitantes, es decir, los países recaudarán más impuestos en tanto su economía sea más grande y su población goce de un nivel de vida más elevado.
La cultura y la ideología son variables centrales cuando se busca introducir un nuevo impuesto o incrementar uno existente, pues de ellas depende el costo político de dichas medidas y la velocidad de adaptación de la sociedad a estas modificaciones. En este sentido son relevantes para el Estado cuestiones como la percepción de la corrupción, el prestigio de las instituciones públicas y la legitimidad del gobierno.
En un estudio posterior, Ángeles y Ramírez (2014) establecen que los determinantes de la recaudación pueden ser de naturaleza económica, estructural, institucional y social. Derivado de su revisión de la literatura del tema, para esto autores, los factores utilizados con más frecuencia para explicar las variaciones de la recaudación, en estudios comparativos internacionales, son el nivel de desarrollo (generalmente se representa con el PIB per cápita), la especialización productiva, la composición sectorial del PIB, la inversión extranjera directa (IED), el volumen del comercio internacional, la deuda pública, el tipo de cambio, la inflación, la eficiencia del gobierno, la estabilidad política y las libertades civiles.
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Análisis de Datos y Variables Utilizadas
Para el presente trabajo se eligió utilizar un panel de datos desde 2010 a 2014. Se utilizaron datos para las 32 entidades federativas del país, se les realizó una transformación logarítmica para inducir en ellos la condición de normalidad.
En la presente sección se describen los indicadores utilizados para realizar el presente trabajo.
Impuestos per cápita
Como puede apreciarse en la gráfica 1, las entidades federativas mexicanas muestran severas brechas de desigualdad en cuanto a impuestos per cápita se refiere. El resto de las entidades muestran cifras muy inferiores a las mostradas por la Ciudad de México. El segundo lugar en este indicador lo ocupó Campeche con sólo $1,972.30 seguido en importancia por Nuevo León con $1,571.63. Las entidades con los valores más bajos fueron Chiapas ($333.35), Zacatecas ($283.19) y Tlaxcala ($207.85).
PIB per cápita
Este indicador describe la relación entre el valor total de los bienes y servicios finales generados durante un año por la economía de un estado y su población. Se interpreta como el valor monetario de la riqueza generada, correspondiente a cada habitante si la misma se distribuyera de manera igualitaria. Se utiliza generalmente para expresar el potencial económico de las entidades y dar una aproximación de sus capacidades materiales, su calidad de vida y su nivel relativo de desarrollo.
La gráfica 2 muestra los datos publicados por el IMCO (2016) acerca del PIB per cápita de cada uno de los estados mexicanos. La entidad más destacada en este indicador en 2014 fue la Ciudad de México con $302,037 seguida por Nuevo León con $240,161 y Coahuila con $189,428. Las entidades más rezagadas en ese mismo año fueron Guerrero ($70,129), Oaxaca ($66,172) y Chiapas ($53,432). La distancia en PIB per cápita existente entre la Ciudad de México y Chiapas es de más de cinco veces.
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Importancia de la Industria
Este indicador se utiliza para representar la importancia relativa de la industria en la actividad económica total del estado. Como puede percibirse, existen pocas coincidencias entre los estados más destacados en este indicador y los de mayor recaudación, esto podría relacionarse con la creciente importancia de los servicios en los estados económicamente más grandes.
Destaca que una entidad altamente recaudadora como la Ciudad de México sea poco dependiente de su actividad industrial al obtener un indicador cercano a sólo el 7%, lo cual refuerza la idea de que las economías estatales más grandes se encuentran cada vez más terciarizadas.
Presión Fiscal
La presión fiscal es un indicador importante para dimensionar la efectividad de la política fiscal y la cuantía de la evasión de impuestos. Una presión fiscal baja suele asociarse con una alta evasión y con una baja eficiencia recaudatoria. Una de las maneras más sencillas de calcular la presión fiscal es midiendo el porcentaje que representan los impuestos recaudados en relación con el PIB (Ocampo, 2017). Para el caso de las entidades federativas mexicanas, este indicador es publicado por el INAFED (varios años).
Como puede apreciarse, existen nuevamente grandes brechas entre las entidades destacadas y rezagadas en materia de presión fiscal. Las entidades mejor posicionadas en este indicador en 2014 fueron la Ciudad de México, el Estado de México y Quintana Roo. Las entidades más rezagadas fueron Campeche, Zacatecas y Tlaxcala.
Exportaciones como porcentaje del PIB estatal
Esta variable se representó utilizando el indicador denominado “Exportaciones como porcentaje del PIB estatal”, publicado por el IMCO (2016). Con este indicador se pretende aproximarse a la influencia de la actividad comercial internacional y la apertura en la recaudación estatal. Los estados mejor posicionados en este indicador fueron Chihuahua (con 132%), Baja California (con 103%) y Coahuila (con 84%).
Tasas del ISN
Las tasas del ISN en los estados mexicanos en 2014 fueron del 1.5 hasta el 3%. Ocho entidades tuvieron tasas del 3%, tres entidades del 2.5%, 17 entidades del 2% y las cuatro restantes menores al 2%. Estas cuatro entidades fueron Querétaro, Baja California, Zacatecas y Sinaloa.
Modelo Econométrico y Resultados
Con las variables descritas anteriormente se procedió a realizar una primera estimación, utilizando para ello un modelo de datos de panel por Mínimos Cuadrados Generalizados con efectos aleatorios. A continuación, se realizó sobre este modelo una prueba de Hausman para determinar si el uso de efectos aleatorios era adecuado para este panel de datos. Una vez probado lo anterior, se procedió a estimar el mismo modelo pero utilizando esta vez efectos fijos.
Ante la posible presencia de autocorrelación y heterocedásticidad se utilizó el Método de Mínimos Cuadrados Generalizados (MCG) con un estimador de regresiones aparentemente no relacionadas (SUR por sus siglas en inglés). A continuación, previendo algún sesgo al modelo por los elevados indicadores de la Ciudad de México, se realiza el mismo ejercicio pero excluyendo a dicha entidad.
Los resultados del modelo econométrico revelan que los cinco determinantes sometidos a prueba muestran significancia estadística. Además de estos determinantes, se sometieron a prueba otros como la pobreza, la informalidad laboral, las empresas científicas por entidad federativa, la desigualdad salarial, el ingreso salarial promedio, la diversificación económica local, la percepción de la corrupción y el parque vehicular.
En el último modelo (tabla 1), el determinante con el mayor peso explicativo es el PIB per cápita (con un coeficiente asociado de 0.99), seguido de la presión fiscal (con un coeficiente de 0.55), la tasa del ISN (con un coeficiente de 0.28) y la importancia de las exportaciones (con un coeficiente de (0.05).
Acerca de la importancia de la industria en la economía como determinante de la recaudación, el modelo sugiere que, pese a la significancia estadística, ésta sucede en sentido negativo. Ello puede relacionarse con el hecho de que el sector servicios se ha convertido en una fuente consistente de ingresos fiscales para las entidades federativas a través de la implementación de impuestos estatales a los servicios de hospedaje, profesionales y de arrendamiento.
México es un país de marcados contrastes en materia fiscal, los cuales se encuentran relacionados con la variedad de escenarios económicos coexistentes a lo largo del territorio nacional. Al estimar un segundo modelo sin incluir a la Ciudad de México, los coeficientes y los valores P obtenidos sufrieron sólo modificaciones muy pequeñas sin trastocar los resultados anteriores.
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