Es indiscutible la gran interconexión que tienen actualmente los mercados mundiales. La globalización de los negocios es una realidad; las fronteras de los países se han flexibilizado y adaptado a las necesidades presentes de las empresas, permitiendo de una manera más ágil los intercambios comerciales y financieros. La gran evolución tecnológica y, en particular, los notables avances de las telecomunicaciones, han contribuido notablemente a ello. Los eventos relevantes que ocurren en un lugar y que antes se conocían con un detalle razonable en horas o días, ahora se conocen en minutos. La reciente crisis financiera mundial y la gran interrelación de los mercados de capital son, hoy en día, muy buenos ejemplos.
En materia contable y en general en el ámbito financiero mundial, las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS por sus siglas en inglés) se han convertido, y lo serán cada vez más, en el lenguaje contable oficial que puede ser conocido e interpretado de la misma manera en casi todo el mundo. GAAP). A partir de este anuncio, se han dado pasos concretos para alcanzarla.
Adicionalmente, la Securities and Exchange Commission (SEC) ha estado muy activa en esta materia. GAAP. En la conferencia del Instituto Americano de Contadores Públicos realizada en diciembre de 2010, se comentó que la SEC espera tomar una decisión durante 2011 sobre la incorporación de las IFRS en el sistema de reporte en los Estados Unidos, aunque no se comprometió a ello. La SEC ha reiterado su compromiso de seguir promoviendo el uso de un solo conjunto de normas contables globales en los Estados Unidos y en el resto del mundo.
En la actualidad, hay más de 130 países que permiten o requieren la utilización de IFRS para preparar información financiera. El Consejo Mexicano para la Investigación y Desarrollo de Normas de Información Financiera, A.C. (CINIF) trabaja de manera intensa en la convergencia con IFRS, y ha señalado que espera llegar plenamente a ésta en 2012. Es una realidad la creciente y acelerada importancia que las IFRS tienen en nuestro país, la cual sin duda es consistente con lo que sucede en muchos otros países. La adopción o convergencia con IFRS conlleva la necesidad de tomar algunas acciones oportunamente.
Entre éstas destaca la necesidad de evaluar el impacto que las diferencias en algunas reglas contables tendrán en la información financiera de las empresas, las implicaciones legales de las mismas (por ejemplo: Covenants de contratos), los cambios en procesos que deben ejecutarse y la capacitación que debe darse en los diferentes niveles de la organización, por mencionar algunas de las más relevantes. Por lo antes mencionado, consideramos que este tema es de mucha importancia y actualidad para poder desarrollarse en un marco de negocios moderno y globalizado.
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Cobertura de riesgos financieros
El tema de la cobertura de los riesgos financieros es bastante complejo, por lo que es útil tomar algunas analogías para explicar los conceptos de manera más sencilla. En primer lugar, cabe aclarar que la cobertura de riesgos financieros (también conocida como «cobertura económica» o «cobertura financiera») no es lo mismo que contabilidad de cobertura: para que exista contabilidad de cobertura, primero tiene que haber cobertura económica. Asimismo, la cobertura económica debe cumplir ciertas reglas para que sea aplicable a la contabilidad de cobertura, es decir, no todas las coberturas económicas son aplicables a la contabilidad de cobertura.El objetivo de la cobertura económica es neutralizar o amenguar un riesgo financiero al que se enfrenta una entidad. Si un grupo de personas se encuentra en un salón de clases y comienza una lluvia torrencial que durará tres días, los presentes enfrentan un doble problema: las personas no querrán mojarse, pero tampoco querrán esperar tres días encerrados hasta que termine la lluvia. Para poder salir sin mojarse, las personas reunidas necesitan un paraguas, lo que implica que lo hayan comprado previamente.El caso anterior es análogo al terreno financiero. Se puede partir del caso de una entidad que tiene un pasivo en dólares y su moneda funcional es el nuevo sol. Si el tipo de cambio se eleva en el tiempo, esto originará una pérdida por diferencia de cambio. Entonces, con el fin de neutralizar dicha pérdida, la gerencia de la entidad contratará un derivado como, por ejemplo, un forward de divisas.Marco Teórico
El marco teórico para este trabajo implica revisar los conceptos que se encuentran en la NIC 39 Instrumentos Financieros: Reconocimiento y Medición, y en la NIIF 9 Instrumentos Financieros, así como el Marco Conceptual para la información financiera, entre otros referentes sobre el tema.
Los argumentos a favor de la cobertura son tan evidentes que difícilmente necesitan mencionarse. Casi todas las empresas están en el negocio de la manufactura, las ventas al detalle o al mayoreo, así como la provisión de servicios. No tienen habilidades o destrezas específicas para predecir variables como tasa de interés, tipo de cambio y precios de commodities. Tiene sentido para las empresas cubrir riesgos relacionados con estas variables a medida que surgen. Entonces, las empresas pueden enfocarse en sus actividades principales, para las cuales probablemente si posean habilidades y destrezas específicas. Por medio de la cobertura se evitan sorpresas desagradables, como incrementos rápidos del precio de un commodity.
Evolución de los Derivados y la Contabilidad de Cobertura
Para comprender más a fondo los derivados y la contabilidad de cobertura, se tiene que ver cómo se han sido abordados estos temas con el paso del tiempo. Los primeros derivados aparecen entre los años 1630 y 1637 en Holanda. Su activo subyacente consistió en tulipanes, con contratos de futuros y opciones con vencimientos anuales. A inicios del siglo XVIII en Japón, se establece el primer mercado organizado de futuros, cuyo activo subyacente era arroz.
- En 1859 en Illinois, se crea el Chicago Board of Trade (CBOT), que hoy se conoce como Chicago Mercantile Exchange (CME) Group. Esta entidad es la que ha propiciado importantes avances en operaciones de futuros en la actualidad.
- En 1865, CBOT formaliza contratos de futuros de grano, que son acuerdos estandarizados y son los primeros con estas características en el mundo.
- Por otro lado, en 1919, Chicago Butter and Egg Board se transforma en Chicago Mercantile Exchange (CME), la cual establece su clearing house.
- En 1961, CME establece los primeros contratos de futuros sobre carne congelada.
- En 1964, CME establece los primeros futuros agrícolas basados en materias primas no almacenables como ganado vivo.
- En 1972 CME, establece los primeros contratos de futuros financie- ros, con divisas extranjeras como activo subyacente. En paralelo, CBOT establece sus primeras opciones sobre un contrato de futuros, que tienen como subyacente obligaciones del Tesoro de los Estados Unidos de América. De esa forma, se convierten en la bolsa más grande y diversificada del mundo.
Si bien existen derivados desde 1630, el desarrollo de la contabilidad de los instrumentos financieros y la contabilidad de cobertura surgen de manera más reciente. Como se observa en la tabla 1, el primer estándar que trata el tema de coberturas de divisas es el FAS 52 en el año 1981. En 1998, a partir del FAS 133 y la NIC 39, se tratan por completo los derivados financieros que antes no se reconocían y los de la contabilidad de cobertura. Por otro lado, el FAS 137 cambia la vigencia del FAS 133 del 15 de junio de 1999 al 15 de junio del 2000. Asimismo, en el año 2009, el Financial Accounting Standards Board (FASB) concluye el proyecto de codificación de todos sus estándares conocidos como US GAAP, con lo que cual aparecen en el escenario de la profesión contable los Accounting Standards Codification (ASC).
Mantenimiento de Capital
A partir del concepto de mantenimiento de capital, existen dos propuestas teóricas: 1) mantenimiento de capital financiero y 2) mantenimiento de capital físico. Según la teoría de mantenimiento de capital financiero, la «ganancia es todo incremento patrimonial, todo aumento de riqueza, que no provenga de nuevos aportes de los propietarios». Siguiendo esta línea, la ganancia de un ejercicio es la variación del patrimonio entre el final del periodo versus el inicial del periodo, es decir, corresponde al resultado de la variación si se le restan los aportes de los propietarios, y se le suman los retiros y/o dividendos de dichos propietarios. Se obtiene ganancia solo si el importe financiero (o monetario) de los activos netos al final del periodo excede al importe financiero (o monetario) de los activos netos al principio ese periodo después de excluir las aportaciones de los propietarios y las distribuciones hechas a ellos en ese periodo.
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Por otro lado, de acuerdo a la teoría de mantenimiento de capital físico, «existirá ganancia solamente si la capacidad productiva física o la capacidad operativa de la empresa exceden al final de un período la capacidad productiva física que existía al comienzo del mismo.» La gran mayoría de las empresas siguen la teoría de mantenimiento de capital financiero para determinar sus resultados.
Hasta el 31 de diciembre del 2008, existía una contradicción entre esta teoría y lo que establecían varias NIIF, incluida la NIC 39, ya que diversos estándares para situaciones especiales establecían que determinadas ganancias o pérdidas se debían imputar directamente a cuentas patrimoniales. A partir del 1 de enero del 2009, entra en vigencia una nueva versión de la NIC 1, que incorpora un nuevo concepto denominado «Otros Resultados Integrales» (ORI): las partidas especiales, que antes se reconocían en cuentas patrimoniales, ahora se reconocen en el concepto ORI. Este no es una cuenta patrimonial, sino un concepto de ingresos y gastos. Así, los diversos estándares que establecían otros parámetros se alinean a la teoría de mantenimiento de capital de los diversos estándares.
En el caso concreto de la NIC 39, los cambios en el valor razonable del instrumento de cobertura en una cobertura de flujo de efectivo se reconocían en una cuenta patrimonial, pero, a partir del 1 de enero del 2009, se reconocen en el ORI (ingreso o gasto). De hecho, el concepto de ORI no aparece recién en enero del 2009 con la NIC 1, sino que es introducido en la teoría contable por el FAS 130 en el año 1997. El Marco Conceptual para la información financiera emitido en marzo del 2018 incorpora el tema del estado del resultado del periodo y otro resultado integral. Así, se indica que los elementos de ingresos y gastos se clasificarán en el estado de resultados de periodo o fuera de este estado financiero en otro resultado integral, con lo cual queda determinado que un ingreso o un gasto no puede reconocerse en una cuenta patrimonial; esto es coherente con la definición de mantenimiento de capital financiero.
Al desarrollar las Normas, el Consejo puede decidir en circunstancias excepcionales que los ingresos o gastos que surjan de un cambio en el valor corriente de un activo o pasivo se incluyan en otro resultado integral cuando, al hacerlo, se proporcionase información más relevante en el estado del resultado del periodo o una representación más fiel del rendimiento financiero de la entidad para ese periodo.
En principio, los ingresos y gastos incluidos en otro resultado integral en un periodo se reclasifican desde otro resultado integral al estado del resultado del periodo en un periodo futuro cuando al hacerlo así da lugar a que el estado de resultado del periodo proporcione información más relevante o proporcione una representación más fiel del rendimiento financiero de la entidad para ese periodo futuro. Sin embargo, si, por ejemplo, no existe una base clara para la identificación del periodo en el que la reclasificación tendría que ese resultado, o el importe que debe reclasificarse, el Consejo puede, al desarrollar las Normas, decidir que los ingresos y gastos incluidos en otro resultado integral no sean reclasificados posteriormente.
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El FAS 130 también tenía este procedimiento de reciclaje. Algunas partidas impactan en otros ingresos integrales en un período y luego afectan el ingreso neto en el mismo período o en uno posterior. Por ejemplo, una ganancia por tenencia no realizada en un valor disponible para la venta se incluye en otro resultado integral en el período en que ocurre la fluctuación del mercado. Más tarde, quizás años más tarde, se vende el valor disponible y las ganancias realizadas se incluyen en el ingreso neto. Es necesario un ajuste al componente de ganancia por tenencia no realizada de otro resultado integral para evitar contar dos veces la ganancia: una vez en el ingreso neto en el año actual y otra en otro resultado integral en el período anterior. Los ajustes de ese tipo se denominan ajustes de reclasificación.
Objetivo de la Contabilidad de Cobertura
El objetivo de la contabilidad de cobertura es «asegurar que las ganancias y los gastos relacionados con las relaciones de cobertura se contabilicen simultáneamente. Estas reglas deben evitar un aumento económicamente no justificable en la volatilidad de las ganancias a través de la relación de cobertura». Al evitar o disminuir la volatilidad de los resultados, la contabilidad de cobertura corrige lo que la NIC 39 y/o la NIIF 9 denominan «asimetrías contables», que corresponden a la medición de los activos o pasivos, o del reconocimiento de las ganancias y pérdidas de los mismos sobre bases diferentes.
Las reglas contables generales a menudo hacen que la partida cubierta y el instrumento de cobertura se consideren de manera diferente y, por lo tanto, las ganancias y pérdidas resultantes de los dos instrumentos no se contabilizan simultáneamente en la cuenta de pérdidas y ganancias. Como resultado, las relaciones de cobertura podrían conducir a un aumento en la volatilidad de las ganancias.
Partidas Cubiertas
Las partidas cubiertas pueden ser el elemento que se pretende cubrir de un riesgo específico: un activo, un pasivo, un compromiso en firme, una transacción prevista altamente probable o una inversión neta en un negocio en el extranjero, entre otros. Una partida cubierta también puede constituirse por un grupo de activos, pasivos, compromisos en firmes, transacciones previstas altamente probables o inversiones netas en negocios extranjeros con similares características de riesgos.
De las partidas anteriormente mencionadas, habría que explicar en qué consisten un compromiso en firme y una transacción prevista altamente probable, pues son las dos partidas que mayor diferencia causan entre la contabilidad normal de instrumentos financieros y la contabilidad especial de cobertura. El compromiso en firme y la transacción prevista son conocidos como operaciones fuera de balance, pues ninguno de los dos figura en los estados financieros.
En la NIC 39 y la NIIF 9, se señala que un compromiso en firme es un acuerdo obligatorio para intercambiar una determinada cantidad de recursos a un precio determinado en una fecha o fechas futuras especificadas. Para explicar el concepto de «compromiso en firme», se partirá del siguiente ejemplo: una empresa peruana, cuya moneda funcional es el nuevo sol peruano, está ubicada a 4000 metros de altura. Ya que su maquinaria funciona a combustión, el bajo nivel de oxígeno de la altura no le permite un funcionamiento apropiado. Para superar este problema, la empresa busca un fabricante que elabore maquinaria adecuada para su realidad geográfica. Entonces, encuentra una empresa alemana que puede fabricar dicha maquinaria. Al contactarse, se acuerda que la fabricación de la maquinaria tomará nueve meses y la empresa peruana pagará 2 000 000 euros por ella.
- Intercambio de una determinada cantidad de recursos: la empresa peruana se obliga a dar dinero (euros); la empresa alemana se obliga a dar una maquinaria.
- El término del «compromiso en firme» también está definido en los estándares contables codificados (ASC) del FASB en el tema ASC 815-25-20 de una forma más amplia que en la NIC 39 o NIIF 9, pero en el mismo sentido.
Por otro lado, la «transacción prevista» se define en la NIC 39 y en la NIIF 9 como una operación futura anticipada, pero no comprometida. Se parte del caso de una empresa minera peruana hipotética, cuyo principal producto es el concentrado de cobre. Ya que el cobre es un commodity, está sujeto a las variaciones de los precios internacionales. Por ello, el gerente financiero de dicha empresa considera que el precio de cobre a futuro bajará, por lo que la empresa generará fuertes pérdidas. Se está a inicios de octubre del año 1 y el gerente financiera considera como muy probable que la venta de la producción del concentrado de cobre probablemente sucederá en enero del año 2.
En el ejemplo presentado, el riesgo al que está sometida la transacción prevista es que el precio baje. De ser así, al ejecutarse la venta real del concentrado cobre, la empresa generaría pérdida. Como se podrá intuir, la cobertura debe iniciarse en octubre del año 1 para proteger la caída de precio de octubre del año 1 hasta el momento en el que se concrete la venta en enero del año 2. Cabe también indicar que la transacción prevista no está reconocida en el estado de situación financiera (fuera de balance), pero el derivado que se tome para realizar la cobertura sí se tiene que reconocer desde que su valor razonable comience a variar. Esta es una relación de cobertura del flujo de efectivo que se revisará más adelante.
Instrumento de Cobertura
El instrumento de cobertura correspondería al paraguas del ejemplo inicial, es decir, es el instrumento que permite neutralizar parcialmente o totalmente los efectos del riesgo al que está sometido el elemento a ser cubierto.
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