El escándalo político de la consultora británica ha colocado el foco sobre las estrategias digitales en los procesos democráticos. En los últimos días ha trascendido en las noticias el caso de Cambridge Analytica (CA), por el rol que tuvo dicha empresa en las últimas elecciones presidenciales de EE. UU. y su participación en el Brexit, además de haber operado en otros países.
La reacción de Trump y su defensa
Frente a las críticas y señalamientos por el presunto uso indebido de información, la respuesta del mandatario estadounidense se ha alineado con su habitual postura combativa hacia la prensa. En este contexto, cabe recordar que Donald Trump suele acusar a los grandes medios de promover noticias falsas sobre su presidencia. De esta forma, el presidente ha desestimado las acusaciones catalogándolas como parte de una campaña mediática en su contra.
El rol de Cambridge Analytica en la campaña
A pesar del rechazo a las críticas, diversos informes y declaraciones de exmiembros de la firma confirman la estrecha relación entre la campaña republicana y la consultora. En concreto, describen como "decisivo" su trabajo en la campaña presidencial de Trump y de otros candidatos republicanos al Congreso de Estados Unidos.
La estrategia implementada se basó en el procesamiento masivo de información de los electores para influir en sus decisiones de voto. A partir de esta base de datos se obtuvieron los perfiles de alrededor de 50 millones de usuarios, los cuales fueron manipulados en favor de la campaña de Donald Trump mediante la creación de publicidad seccionada según cada perfil y creando noticias falsas (fake news).
Esta metodología buscaba explotar las divisiones sociales y políticas del país. De hecho, Christopher Wylie, quien fue fundador de CA, mencionó que el equipo de Trump “quería pelear una guerra cultural en Estados Unidos” y “Cambridge Analytica era el arsenal de armas para luchar en esa guerra cultural”.
Lea también: ¿qué dijo AMLO sobre el impuesto de tenencia?
Consecuencias políticas e investigaciones
El impacto de estas revelaciones ha generado una gran presión sobre el gobierno estadounidense, vinculándose también con las sospechas de intervención extranjera. La campaña de Donald Trump fue marcada por las acusaciones de que Vladimir Putin se había aprovechado de los datos para influenciar en la voluntad de millones de norteamericanos.
La gravedad de los hechos y la acumulación de sospechas han llevado a los opositores políticos a plantear escenarios legales severos. Por ello, se ha advertido en el Congreso que la conformación de estos dos casos puede ser motivo de apertura de juicio político contra Trump.
Lea también: La Red Abreu y su impacto en la seguridad vehicular
Lea también: Análisis de los Recortes de Impuestos de Trump
