El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es el impuesto más presente en la vida cotidiana de México, tratándose de un impuesto de tipo federal que se cobra por el consumo final de productos y servicios. El IVA es un impuesto indirecto que se aplica al consumo; es indirecto porque aunque tú lo cobras, quien realmente lo paga es el consumidor final. Tú actúas como un recaudador para el SAT: recibes el IVA de tus clientes y lo entregas a la autoridad, restando el IVA que tú mismo pagaste en tus gastos de negocio.
Conceptos fundamentales del IVA
En el ámbito empresarial existen tres conceptos clave relacionados con este impuesto:
- IVA trasladado: Es el impuesto que una empresa cobra a tus clientes en cada venta o prestación de servicios, el cual se añade al precio final y debe reportarse y pagarse ante el SAT.
- IVA acreditable: Es el tipo de IVA que pagamos al realizar compras, adquisiciones o contratar servicios; es el IVA que se carga por el importe del IVA efectivamente pagado mediante compras, gastos y activos fijos adquiridos.
- IVA retenido: Se presenta principalmente cuando una persona moral recibe una factura por honorarios o servicios de una persona física. En estos casos, la ley obliga a la empresa a retener dos terceras partes del IVA facturado y enterarlo directamente al SAT.
La mecánica del cálculo y acreditamiento
El cálculo del IVA parte de un principio básico: restar el IVA Trasladado (el que cobras en tus ventas) menos el IVA Acreditable (el que pagas en tus compras). En términos contables, el IVA Acreditable se registra en una cuenta de activo circulante, ya que representa un derecho de recuperación. El IVA solo puede acreditarse cuando se ha pagado efectivamente.
Es fundamental considerar que el manejo adecuado del IVA Acreditable permite a las empresas optimizar su estrategia financiera, cumplir con sus obligaciones y evitar restricciones o sanciones. Un manejo adecuado no solo reduce la carga fiscal mensual, también ayuda a tener un mejor flujo de efectivo y permite una mejor planeación financiera.
| Concepto | Descripción |
|---|---|
| Tasa General | 16% aplicada a la mayoría de productos y servicios. |
| Tasa Fronteriza | 8% en la franja fronteriza norte de México. |
| Tasa 0% | Aplica en alimentos no procesados, libros y medicinas. |
Devolución de saldos a favor
Si en un mes tus gastos (con IVA) fueron mayores a tus ventas, generas un IVA a favor. Las empresas o personas físicas que determinen saldos a favor del Impuesto al Valor Agregado podrán acreditarlo o solicitar su devolución conforme al artículo 6 de la Ley del IVA. En el portal del SAT, al seleccionar el tipo de trámite, se debe elegir "IVA convencional" en el apartado de origen de devolución.
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Tras presentar la solicitud, es posible revisar el estatus del trámite en el apartado de "seguimiento de trámites y requerimientos". Los posibles estados de la solicitud incluyen:
- En proceso: La solicitud aún se encuentra en revisión.
- Requerida: La autoridad solicitó información adicional.
- Autorizada total o parcial: Se aprobó la devolución del saldo, ya sea total o por una parte.
- Pagada: El saldo ha sido depositado.
- Desistida: La solicitud fue rechazada por la autoridad.
Para prevenir rechazos, se recomienda adjuntar documentos que respalden la solicitud enviada, como pólizas, auxiliares y estados de cuenta, además de dar respuesta en tiempo y forma a los requerimientos de la autoridad.
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