¿Conoces la especialidad de la Guardia Civil que vigila nuestras fronteras y controla la fiscalidad de nuestro país? La Policía Fiscal, o el Servicio Fiscal y de Fronteras, es una pieza clave en la seguridad del estado, enfocada en la lucha contra el contrabando, el lavado de activos, la evasión fiscal y otras conductas que atentan contra la recaudación y el desarrollo económico de la nación. Su misión es contribuir a la seguridad fiscal del estado y la competitividad del país, mediante el apoyo y soporte operacional a las direcciones de impuestos y aduanas nacionales, aportando al cumplimiento de los deberes tributarios, aduaneros y cambiarios a través de la investigación y control operacional en el territorio nacional.
Orígenes Históricos del Control Fiscal
La gestión de los impuestos es una práctica ancestral. Ya en época de romanos antes de Cristo se gestionaban los impuestos, continuaron los visigodos siglos después y más cercano en el tiempo los árabes que establecen los almojarifazgos, oficinas específicas encargadas de la administración de las rentas, al mando de los almojarifes. En las primeras décadas del siglo XVIII los arrendadores de cada tributo que aún no eran administrados por el Estado crearon sus propias rondas, integradas por personal civil y encargadas de la defensa de sus particulares intereses.
Hasta finales del siglo XVII las funciones del Resguardo fueron desempeñadas por el Ejército, pero en 1823 tras varios cambios vuelve al Ejército las funciones, relevado poco después por un resguardo civil, cuya ineficiencia determinó la creación por Real Decreto. En 1834 nacen los Carabineros de la Hacienda Real, sin carácter militar y dependencia exclusiva del Ministerio de Hacienda. Tres años después se vuelve a cambiar el nombre por Carabineros del Reino.
La Policía Fiscal en España: El Servicio Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil
La Ley de 15 de marzo de 1940 dispuso la integración del Cuerpo de Carabineros en la Guardia Civil, creándose en la Dirección General una Sección de Especialistas e incluyéndose en su reglamento la mayor parte de las disposiciones que el Manual de Carabineros preveía para su servicio específico. En 1959 se comienzan a hacer cargo totalmente a la Guardia Civil, dejando el mando de las Unidades los jefes y oficiales del ejército de tierra que lo hacían.
Con el fin de adecuar la estructura del Servicio Fiscal a las obligaciones derivadas del Convenio de aplicación del Acuerdo de Schengen, con la supresión de las fronteras interiores y el reforzamiento de las exteriores se otorgó un mayor protagonismo a los órganos periféricos al tiempo que se aumentó el número de efectivos. La Jefatura Fiscal y de Fronteras asumió todas las funciones. En el ámbito periférico se articula en compañías, secciones y puestos fiscales en los recintos portuarios, bajo la dependencia de los administradores de aduanas, y cuentan también con la oficial de análisis (ODAIFI) en contacto permanente con la aduana. Por otro lado, en algunos puertos, se ha constituido unidades de análisis de Riesgos conjuntas de la ODAIFI con el órgano correspondiente de la Agencia Tributaria. En los aeropuertos existen también unidades fiscales para el correspondiente control de mercancías y equipajes.
Lea también: Convocatoria Policía Fiscal
El Servicio de Costas y Fronteras se encarga de la custodia y vigilancia de los puertos, aeropuertos, costas y fronteras, así como el control de la inmigración irregular en todo lo que le afecte. En cuanto a los puertos y aeropuertos, las recientes amenazas terroristas han hecho necesaria la adopción de medidas a nivel comunitario, que se traducen en una mayor exigencia en el nivel de seguridad requerida. Independientemente de lo que se determine en cada caso para las zonas de libre acceso, según las competencias territoriales de seguridad ciudadana, la Guardia Civil asume la seguridad de las áreas restringidas de todos los puertos y de la llamada zona aire (área de tránsito y pistas) de los aeropuertos.
España se ha convertido en la frontera sur de Europa y como tal tiene un mandato claro en cuanto a la preservación de los límites territoriales. Para hacer frente a la llegada masiva de inmigrantes se creó para coordinar los recursos de la administración la Autoridad de Coordinación, ejercida por un general de la Guardia Civil, que tiene como cometido centralizar el seguimiento de todas las actuaciones y optimizar el empleo de los recursos disponibles. Con esa experiencia y siguiendo las recomendaciones del FRONTEX se crearon en 2008 los centros de la Guardia Civil para la vigilancia marítima de costas y fronteras que deben coordinar, asesorar y dirigir las operaciones de vigilancia marítima de costas y fronteras en coordinación con los diferentes servicios del Estado, así como realizar el seguimiento de las situaciones de crisis en este ámbito.
La herramienta tecnológica utilizada por la Guardia Civil para facilitar el control de la frontera exterior es el Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE), un programa que mediante la implantación de estaciones sensoras dotadas de radares y cámaras pretende crear una zona de seguridad que permita detectar las amenazas y neutralizarlas. Aplicado a las fronteras marítimas sobre las que confluyen los mayores tráficos ilícitos de mercancías y donde la inmigración irregular muestra una cara más dramática, se ha evidenciado que esa presencia del SIVE supone una pieza clave en la cooperación internacional.
La situación migratoria actual y la previsible tendencia para un futuro a medio y largo plazo del fenómeno migratorio han hecho prever que los flujos migratorios aumentarán considerablemente, tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico. Por ello ha resultado necesario unificar en una sola las dos autoridades de coordinación existentes para hacer frente a la inmigración irregular en Canarias, y en la zona del Estrecho de Gibraltar y mar de Alborán mediante la creación del Mando de Fronteras y Policía Marítima por el Real Decreto 734/2020, de 4 de agosto, por el que se desarrolla la estructura orgánica básica del Ministerio del Interior. La entrada en vigor de la Ley 29/2014, de Régimen del Personal de la Guardia Civil, el Reglamento de ordenación de la enseñanza en la Guardia Civil, aprobado por el Real Decreto 131/2018, de 16 de marzo y la Orden PCI/349/2019, sobre la enseñanza de perfeccionamiento y altos estudios profesionales en la Guardia Civil y particularmente, la publicación de la Orden PCM/509/2020, de 3 de junio, por la que se regulan las especialidades en la Guardia Civil, han introducido importantes cambios que afectan a la estructura y a la organización de la especialidad, lo que obliga a la adecuación de la especialidad de fiscal y fronteras al nuevo marco normativo.
Misiones Específicas del Servicio Fiscal y de Fronteras
- La custodia, control y vigilancia de costas, fronteras, puertos y aeropuertos.
- El control de la inmigración irregular en este ámbito.
- El ejercicio de las competencias encomendadas al Cuerpo en materia de seguridad del transporte aéreo y del transporte marítimo.
- Actuar como policía del aire, controlando la aviación ligera y aeronaves no tripuladas.
- Ejercer como punto de contacto de la Guardia Civil ante la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (FRONTEX), centralizando la gestión de actividades en esta materia, sin perjuicio de las responsabilidades del Centro de Coordinación Nacional (NCC).
La modalidad Básica (FFB) constituye la puerta de entrada a la especialidad para suboficiales, cabos y guardias, habilitando para el desempeño de los cometidos y funciones específicas de mando y dirección de las unidades fiscales y de fronteras.
Lea también: gestión de información y la carpeta de investigación
Competencias Fiscales en la Policía Judicial y Otros Cuerpos
Las unidades policiales especializadas en la lucha contra la delincuencia dependientes de los jueces y el Ministerio Fiscal, componen la denominada Policía Judicial. Su misión es perseguir determinados delitos considerados graves, descubrir y asegurar a los delincuentes, así como auxiliar a la administración de Justicia en los actos que se le encomienden. Los agentes que integran la Policía Judicial son profesionales expertos en desentrañar situaciones delictivas y capaces de diseñar y elaborar los correspondientes atestados que se aportarán a los procesos penales.
En el caso del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), la unidad de Policía Judicial se articula a través de la Comisaría General de Policía Judicial, de la que dependen seis unidades específicas, entre ellas la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). Las competencias concretas del CNP incluyen asuntos relativos a delitos económicos y fiscales, entre otros. Por su parte, la Guardia Civil tiene competencia exclusiva, por ejemplo, en la persecución del contrabando.
Los delitos investigados por la policía judicial, incluyendo su vertiente fiscal, son en general aquellos de naturaleza pública como el narcotráfico, los delitos fiscales, medioambientales, terrorismo o casos de delincuencia organizada, contra el patrimonio y la propiedad industrial e intelectual.
Lea también: Desafíos y retos de la Policía Federal frente a la corrupción
