La ex hacienda de 1873, conocida como La Ferrería o La Fundidora, es un hermoso recinto restaurado colmado de magia e historia. Está ubicada en el Pueblo Mágico de Comanja de Corona, a 40 minutos de la ciudad de León, Guanajuato.
Orígenes e Historia Minera
Real de Minas de Comanja fue descubierto por Pedro Almídez de Chirinos en 1531, en una expedición española. Es 45 años más antiguo que León. Comanja está situada sobre un antiguo territorio Chichimeca en el que los nativos tenían sus aldeas entre la serranía y los altos matorrales que en ese entonces existían. A la llegada de los europeos comenzó la extracción de los minerales como el oro, y la Mina de El Horcón llegó a tener una gran importancia minera, como también lo fue la de “El Remedio”.
La antigua Mina de El Horcón se encuentra al pie de la Sierra de Comanja, dentro de un vasto bosque de encino y pino piñonero que forma parte del Área Natural Protegida Sierra de Lobos. En la zona se observan parajes semidesérticos y de la serranía guanajuatense.
Las minas eran atacadas por las tribus chichimecas sin dar tregua a los invasores, hasta tal grado de borrar del mapa a la primera Comanja (hoy conocida como Comanja viejo), ya que los nativos se unieron para librar La Guerra Chichimeca contra los españoles de 1550 a 1600, de acuerdo al libro La guerra Chichimeca de Philip Wayene Powell.
La Ferrería: De Fundidora a Hotel Boutique
Esta imponente construcción fue construida a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Comanja de Corona. Un antiguo pueblo en el que la gente se dedicaba a la minería. Ahí se fundían los metales provenientes de las minas aledañas como la Mina del ‘Horcón’. Además de fundir puertas, campanas para iglesias, barandales, mobiliario para plazas, entre otros objetos que se distribuyeron en México.
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De hecho, "aquí se fundieron las puertas de Catedral -en León- están hechas aquí. Las campanas del Palacio Nacional y las campanas de Dolores Hidalgo están hechas aquí".
La construcción perteneció a la Hacienda del Rincón Gallardo, a la familia de estos mismos apellidos. Fue a principios del siglo XX cuando la Ferrería de Comanja quedó en el abandono debido a la crisis económica del movimiento revolucionario de 1910, dicen los papeles informativos pegados en la Hacienda.
Durante años estuvo en el abandono y ahora el inversionista leonés Juan Ramón Espinosa Padilla transformó el área donde pernoctaban los peones en un hotel boutique con 10 habitaciones. Se llama hotel Hacienda La Ferrería, rodeado de jardines y de historia, uno de sus atractivos en un temazcal. Lo que era la capilla de la hacienda fue transformada en restaurante.
Los años pasaron y Ramón encontró el momento justo para remodelar algunas partes de la Hacienda, dándole una nueva cara en los años 90-'s. En el hotel hay espacios de todo tipo. Desde un auditorio, hasta una sala multimedia, restaurante, bar, alberca, un lago, cabañas, spa, temazcal, área de juegos, y también habitaciones para campamentos de niños y estudiantes.
Las habitaciones son diferentes, en algunas, las paredes son de adobe. Otros muros están intactos y conservan la historia de La Ferrería. El señor Ramón dice que esa es la intención, conservar la antigüedad que ahora los vuelve únicos.
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Experiencias y Servicios
Real Hacienda La Ferrería ofrece como experiencia la total desconexión con la tecnología, con diversas actividades como: fogata, tirolesa, kayak, alberca techada y cabalgatas por el pueblo.
Alineados a las últimas tendencias, cuentan con zona de glamping, donde la naturaleza y el lujo confluyen para que la estadía de sus huéspedes permanezca a través del tiempo con hermosos recuerdos.
La zona de bar y cafetería es el punto de reunión donde los huéspedes pueden compartir grandes momentos con su pareja, familia o amigos. Un espacio agradable para disfrutar con deliciosos platillos.
En Real Hacienda La Ferrería se puede rentar un espacio para celebrar una boda a partir de $15,000 y hasta $90,000. Real Hacienda La Ferrería ofrece sus servicios de banquete de boda para un mínimo de 50 invitados y puede dar servicio hasta un máximo de 1500 invitados. A Real Hacienda La Ferrería lo recomienda el 100% de las parejas que ya disfrutaron de sus servicios. Su valoración global es de 5.0 y recibió esa puntuación en calidad del servicio, flexibilidad, relación calidad/precio, profesionalidad y tiempo de respuesta.
Esta exhacienda está ubicada en Cornanja de Corona a tan sólo 25 minutos de León, Guanajuato ahí los espera para hacer realidad sus sueños.
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Comanja de Corona: Un Pueblo Mágico
Pese a que Comanja de Corona pertenece a Lagos de Moreno Jalisco, la economía de los habitantes depende del turismo y el trabajo en León, la ciudad más grande del estado de Guanajuato. El pueblo minero Comanja de Corona resurge con la nueva carretera que lo comunica con León. Convertido en pueblo mágico y de leyendas, ahora tiene modernas vialidades, hoteles y zona ecológica.
La carretera, que lleva al poblado en 20 minutos, se localiza rumbo a San Felipe Torres Mochas. Pasando la colonia Los Castillos, a la altura del kilómetro 5, hay una desviación hacia la comunidad Hacienda Arriba, donde inicia el camino pavimentado y con hermosos paisajes.
Desde lo alto de una loma se puede apreciar el pueblo entre montañas. También desde la loma se puede observar la torre de lo que fue el horno de la fundidora de Comanja.
La llegada al pueblo es como entrar al pasado: sus calles empedradas y empinadas, en el Jardín Principal un quiosco construido con cantera rosa... y una iglesia donde se veneran las imágenes de la Virgen de la Asunción y de Nuestro Padre Jesús.
Comanja de Corona es un dulce pueblo de diversos atractivos para quienes gusten de la aventura o una estadía entre la naturaleza y gozar de las estrellas por la noche en el Hotel Echological que ofrece desayunos campiranos y zonas de acampada. Comanja de Corona es un pueblo histórico y turístico, que guarda leyendas entre sus callejones como el Callejón del Diablo, e históricas fincas como la antigua fundición de la hacienda de La Ferrería en donde fueron forjadas las puertas de la Catedral Metropolitana de León. Otro atractivo turístico es la Peña de Bernalejo, una formación rocosa en la que se observan las montañas de la Sierra de Lobos en Guanajuato.
La Leyenda de Nuestro Padre Jesús
Lugareños relataron que Comanja fue refugio de asaltantes y guerreros cuachichiles aliados a indios tecuenxes. Una leyenda local relata que “Nuestro padre Jesús” imagen de culto venerada por los feligreses de Comanja fue robada y escondida dentro de la “Mina del Horcón” y estuvo ahí durante un siglo, debido peleas entre los habitantes del poblado. Dicen que en un robo se llevaron la imagen y la escondieron en la mina “El Horcón”, la emparedaron con mezcla y piedra y estuvo guardada por un siglo. Sólo 12 indios sabían el lugar en que estaba. El último en quedar vivo, arrepentido, sacó la imagen y la devolvió en una caja de madera.
Juan Antonio López Montes, promotor de la carrera atlética de Comanja, señaló que al pueblo acuden miles de católicos a venerar la imagen de Nuestro Padre Jesús.
