Descubre Cómo la Clase Asalariada Impulsó la Revolución de Octubre y Cambió la Historiapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
771 715 4434

Contexto Histórico y Naturaleza de la Revolución

En 1917, tras muchas huelgas, revueltas y enfrentamientos, la represión del gobierno provisional en contra de los líderes bolcheviques (Lenin volvió a pasar a la clandestinidad) y una crisis económica aguda, estalló finalmente la “Revolución de Octubre”, el día 25 del mismo mes, en Petrogrado. Las características de esta etapa fueron muy distintas de la Revolución de Febrero, habiendo menos sangre y caos. Chris Harman (2013) señala que esta revolución fue una acción de las masas, organizada a través del sóviet de Petrogrado, que expresaba sus aspiraciones de transformar la sociedad y sus necesidades.

Es importante destacar la diferencia en el calendario: en la Rusia ortodoxa nunca se había realizado el ajuste del calendario juliano, así cuando estalló la revolución en octubre (calendario juliano), en Occidente era el 7 de noviembre, de acuerdo con nuestro calendario gregoriano vigente. Así, una alianza entre la clase media, campesinos, obreros y militares de Petrogrado y algunas ciudades más, logró tomar el control sobre el gobierno de un país de 160 millones de habitantes.

La Revolución de Octubre fue la primera experiencia con continuidad histórica (70 años) que demostró que es posible expropiar a la burguesía y construir una sociedad sin capitalistas. Anteriormente se había producido la Comuna de París, en 1871, que duró escasamente dos meses y fue ahogada en sangre. Aprendiendo de este error de la infancia del movimiento obrero, los bolcheviques no tuvieron ese temor, y cuando sonó la hora de “asaltar los cielos”, lo hicieron.

La revolución rusa, en palabras de Andreu Nin, fue una revolución de “abajo arriba”. Los Soviets (los Consejos) son herederos directos de la Comuna de París, son la forma de democracia directa que la clase obrera rusa había construido en la gran experiencia de la revolución de 1905. Un consejo obrero tiende, por su dinámica interna, no a la negociación con el patrón sino a cuestionar el poder dentro de la empresa, al control de la producción.

La Dirección Proletaria y la Estrategia Bolchevique

El levantamiento de febrero-marzo de 1917 desencadenó una batalla prolongada por la perspectiva política y el significado histórico de la revolución que se había desatado en Rusia. Los kadetes burgueses (Partido Democrático Constitucional), los reformistas mencheviques y los socialrevolucionarios que se basaban en el campesinado vieron la revolución en términos principalmente nacionales. Para ellos, tomarían décadas de desarrollo capitalista antes de incluso considerar una transición al socialismo como una posibilidad.

Lea también: Revolución Mexicana y las Haciendas

El regreso de Lenin a Rusia el 16 de abril conllevó a un cambio dramático de orientación en el Partido Bolchevique. En oposición a los aliados del Gobierno Provisional en el Sóviet de Petrogrado, incluyendo a una facción substancial de la dirigencia bolchevique, Lenin hizo el llamamiento de transferir el poder a los sóviets. Sin el partido bolchevique toda la fuerza interna que la revolución rusa tenía, sería solo fuegos de artificio. Esta es la esencia del bolchevismo, una organización que tiene como único objetivo preparar y organizar la revolución obrera.

Esta comprensión del contexto histórico y mundial de la Revolución Rusa formó la base de las políticas que iban a guiar al Partido Bolchevique después del regreso de Lenin, quien insistió en que esta Revolución tenía que ser entendida como el comienzo de la revolución socialista mundial. En el Séptimo Congreso del Partido Bolchevique en abril de 1917, aseveró: “El gran honor de comenzar la revolución le ha tocado al proletariado ruso. Pero, el proletariado ruso no puede olvidar que su movimiento y su revolución son sólo una parte del movimiento revolucionario del proletariado mundial que, por ejemplo, en Alemania está tomando más ímpetu con cada día que pasa. Sólo desde este ángulo podremos definir nuestras taras.” Aquellos que afirman que la revolución bolchevique fue un “golpe de Estado” orquestado en secreto están simplemente ignorando el hecho de que las apelaciones de Lenin por una revolución socialista estaban siendo leídas, estudiadas y debatidas en las fábricas, los cuarteles y en las calles de todas las principales ciudades de Rusia.

Durante el periodo que siguió a las “Jornadas de julio” -marcadas por una brutal represión de la clase obrera a manos del Gobierno Provisional-, Lenin se vio obligado a ocultarse. León Trotsky, quien había regresado a Rusia en mayo y se unió rápidamente a la dirección del Partido Bolchevique, fue encarcelado. No obstante, fue dejado libre en setiembre, como consecuencia del fallido golpe de Estado contrarrevolucionario del general Kornílov. Luego, fue electo presidente del Sóviet de Petrogrado. En las semanas próximas, Trotsky emergió como el principal líder de las masas y orador de la revolución. Desempeñó el papel decisivo en la planificación estratégica y organización de la insurrección bolchevique.

De hecho, Trotsky, en la elaboración de su Teoría de la Revolución Permanente, fue el primero en prever, tan temprano como 1905, que la revolución democrática contra la autocracia zarista en Rusia evolucionaría necesariamente a una revolución socialista que conduciría a la transferencia del poder a la clase obrera. El análisis de Trotsky desafiaba las afirmaciones de que las tareas políticas de la clase obrera eran determinadas por el atraso económico de Rusia, y que por ende “no estaba lista” para una revolución socialista. “En un país atrasado económicamente -escribió en 1905- el proletariado puede llegar al poder antes de que en un país con el capitalismo más avanzado”.

La combinación entre audacia y claridad en la acción se ve claramente en la manera como se desarrolló la Insurrección de Octubre; el II Congreso de los Soviets, reunido el 25 de octubre, tomo posesión del poder que el Comité Militar Revolucionario le entregó tras el triunfo del levantamiento. Hace cien años, en la mañana del 7 de noviembre de 1917, el Comité Militar Revolucionario del Sóviet de Petrogrado, encabezado por León Trotsky, proclamó lo siguiente a los ciudadanos de Rusia:

Lea también: Revolución Francesa: Impuestos y Causas

“El Gobierno Provisional ha sido derrocado. El poder estatal ha pasado a manos del órgano del Sóviet de Petrogrado de los Diputados de Obreros y Soldados, el Comité Militar Revolucionario, el cual dirige al proletariado y a la guarnición de Petrogrado. ¡La causa por la que ha luchado el pueblo -la oferta inmediata de una paz democrática, la abolición de la propiedad de tierra de los terratenientes, el control obrero de la industria y la creación de un Gobierno de los sóviets- ha quedado asegurada! ¡Viva la revolución de los trabajadores, soldados y campesinos!”

Esa misma tarde, Lenin, quien tres meses antes había sido denunciado por el Gobierno Provisional burgués como un criminal, recibió una ovación estruendosa cuando salió de su escondite y entró en el salón donde se encontraban congregados los delegados soviéticos. Al llegar al podio, Lenin comenzó su discurso ante los delegados presentes: “Camaradas, la revolución de los trabajadores y campesinos, sobre cuya necesidad han hablado siempre los bolcheviques, ha sido alcanzada”.

La Alianza Obrero-Campesina y la Proyección Internacional

Existen varias circunstancias que facilitaron el triunfo de la Revolución de Octubre. En primer lugar, la circunstancia de que la Revolución de Octubre comenzó durante un período de pugna encarnizada entre los dos principales grupos imperialistas, el anglo-francés y el austro-alemán, cuando estos grupos, enzarzados en mortal combate, no tenían ni tiempo ni medios para dedicar una atención seria a la lucha contra la Revolución de Octubre. En segundo lugar, la circunstancia de que la Revolución de Octubre empezó en el curso de la guerra imperialista, cuando las masas trabajadoras, extenuadas por la guerra y ansiosas de paz, se vieron llevadas, por la lógica misma de las cosas, a la revolución proletaria, como único medio de salir de la guerra. En tercer lugar, el poderoso movimiento obrero en Europa y la crisis revolucionaria que, engendrada por la prolongada guerra imperialista, maduraba en el Occidente y en el Oriente.

Lenin señaló las condiciones específicas de Rusia que facilitaron el inicio de la revolución socialista, aunque advirtió sobre las dificultades para su continuación: “En la situación concreta de 1917, extraordinariamente original desde el punto de vista histórico -- dice Lenin --, a Rusia le fue fácil empezar la revolución socialista, pero continuarla y llevarla a término le será más difícil que a los países europeos. Condiciones específicas como fueron: 1) la posibilidad de conjugar la revolución soviética con la terminación, gracias a ella, de la guerra imperialista, que había extenuado hasta lo indecible a los obreros y los campesinos; 2) la posibilidad de sacar provecho, durante cierto tiempo, de la lucha a muerte en que estaban enzarzados los dos grupos más poderosos de los tiburones imperialistas del mundo, grupos que no podían coligarse contra el enemigo soviético; 3) la posibilidad de soportar una guerra civil relativamente larga, en parte por la extensión gigantesca del país y por sus malas comunicacioncs; 4) la existencia entre los campesinos de un movimiento revolucionario democrático-burgués tan profundo que el partido del proletariado hizo suyas las reivindicaciones revolucionarias del partido de los campesinos (del partido socialrevolucionario, profundamente hostil, en su mayoría, al bolchevismo) y las realizó en el acto gracias a la conquista del Poder político por el proletariado”.

La dictadura del proletariado haya nacido en nuestro país como un Poder surgido sobre la base de la alianza entre el proletariado y las masas trabajadoras del campesinado, dirigidas por el proletariado. El problema de las masas trabajadoras de la pequeña burguesía urbana y rural, el problema de atraer a estas masas al lado del proletariado, es un problema importantísimo de la revolución proletaria. Las revoluciones de 1848 y 1871 en Francia fracasaron, principalmente, porque las reservas campesinas estuvieron al lado de la burguesía. “La dictadura del proletariado -- dice Lenin -- es una forma especial de alianza de clase entre el proletariado, vanguardia de los trabajadores, y las numerosas capas trabajadoras no proletarias (pequeña burguesía, pequeños patronos, campesinos, intelectuales, etc.) o la mayoría de ellas, alianza dirigida contra el capital, alianza cuyo objeto es el derrocamiento completo del capital, el aplastamiento completo de la resistencia de la burguesía y de sus tentativas de restauración, alianza cuyo objetivo es la instauración y la consolidación definitiva del socialismo” (v. t. XXIV, pág. 311).

Lea también: Haciendas y Revolución Mexicana

Lenin subrayó que “sólo una clase determinada -- a saber: los obreros de la ciudad y, en general, los obreros de las fábricas, los obreros industriales -- está en condiciones de dirigir a toda la masa de los trabajadores y los explotados en la lucha por derrocar el yugo del capital, en el proceso mismo de su derrocamiento, en la lucha por mantener y consolidar la victoria, en la creación de un nuevo orden social, socialista, en toda la lucha por la supresión total de las clases” (v. t. XXIV, pág. 336). Cuando habla de las masas laboriosas de las clases no proletarias dirigidas por el proletariado, Lenin no se refiere solamente a los campesinos rusos, sino también a los elementos trabajadores de las regiones periféricas de la Unión Soviética, que hace bien poco aún eran colonias de Rusia. Lenin no se cansaba de repetir que, sin una alianza con estas masas de otras nacionalidades, el proletariado de Rusia no podría triunfar. El bolchevismo no es un fenómeno exclusivamente ruso. "El bolchevismo" -- dice Lenin -- es un "modelo de táctica para todos".

La Emancipación de la Mujer Trabajadora: Un Logro Revolucionario

La Revolución de Octubre de 1917 significó grandes avances para la mujer y fue un hito del Movimiento Comunista Internacional. Nunca antes en la historia de la humanidad la mujer había conquistado tan importantes reivindicaciones para su situación material y espiritual y en tan poco tiempo. En 1870 Rusia vivía bajo el dominio de la autocracia zarista, el capitalismo era incipiente y la clase predominante en la sociedad era el campesinado pobre -85% de la población total de Rusia-, que vivía sumido en la ignorancia y el analfabetismo. La situación de la mujer campesina era terrible, eran casi esclavas. El siguiente testimonio de una campesina de la época describe su situación así: «En el campo ven a las mujeres como caballos de tiro.»

Esto motivó a un grupo de intelectuales a organizar lo que se llamó el «Círculo Chaikovski», también conocido como la «Gran Sociedad de Propaganda». En cuanto a la liberación de la mujer, el Círculo fue ejemplo en esa época, pues a la hora de las discusiones no existía ningún tipo de discriminación con las mujeres que podían participar libremente en las deliberaciones. El feminismo burgués era predominante en esa época, tanto por las facilidades económicas como por el nivel cultural de las que lo impulsaban. Mientras tanto las campesinas eran sometidas en el hogar y las pocas obreras que existían -en relación con las campesinas que eran millones-, eran explotadas desde niñas en la incipiente industria de la época.

Por su parte, los comunistas de la época hacían ingentes esfuerzos por educar a las mujeres y los hombres en torno a la idea marxista sobre el problema de la mujer, entendido como un problema de opresión que agrupa a todas las mujeres, incluso a las de la pequeña burguesía y a las burguesas, quienes son oprimidas por el sólo hecho de ser mujeres, pero que por ninguna razón, esta condición podría ser superada si se separa de la lucha de clases.

En 1905 se realizó la primera Conferencia de Mujeres en San Petersburgo, en la cual predominó el feminismo burgués. Sin embargo, obreras socialdemócratas (así se llamaban los comunistas de la época) emprendieron una campaña muy fuerte, en el campo y en los principales centros fabriles, en los sindicatos y dentro del Partido, que consistió en una ofensiva de propaganda en contra del feminismo burgués y en poner en alto la posición marxista sobre el problema de la mujer. Alexandra Kollontai fue determinante en esta etapa, pues movilizó a amplios grupos de mujeres pertenecientes a la clase obrera, que mediante mítines de masas terminaron oponiéndose abiertamente a las feministas burguesas. Para 1910 se celebró la Segunda Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, Clara Zetkin de nuevo abanderó la lucha por conquistar el derecho al sufragio universal para todas las mujeres, en lucha con las organizaciones feministas burguesas que solo querían que el voto fuera un derecho de las mujeres propietarias. En 1907 Clara Zetkin había argumentado su posición magistralmente, señalando que “Las contradicciones de clase excluyen la posibilidad de que las trabajadoras se conviertan en aliadas del movimiento feminista burgués.”

En medio de estas luchas, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialista (Copenhague 1910) proclamó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer y gracias al trabajo de varias dirigentes comunistas, entre las que se destacó la alemana Clara Zetkin, se consiguió que en 1911 se hicieran mítines de decenas de miles de obreros en Alemania conmemorando esta fecha de lucha para el proletariado mundial. En 1914, gracias a la orientación de Lenin, aparece el primer número de La Obrera (Rabotnitsa), un periódico especial dirigido a las obreras y cuyo primer comité de redacción fue encarcelado por el zarismo.

El 23 de febrero de 1917 el gobierno intentó prohibir las manifestaciones de conmemoración del día de la mujer, que sumado al descontento general de las masas que sufrían de hambre y estaban en contra de la guerra interimperialista, provocó levantamientos violentos y masivos en contra del gobierno. Esta fue la mecha que prendió la Revolución en gran parte de Rusia, pues fueron de gran importancia los levantamientos sucedidos en Putilov, la fábrica de San Petersburgo que terminó con una masiva movilización obrera. Las mujeres tomaron la vocería a la hora de hablarles a los soldados en las calles, que finalmente voltearon sus fusiles, se negaron a dispararle a las masas obreras y los apuntaron contra el poder del zar.

Grandes avances y conquistas significó la Revolución Bolchevique para la mujer. Muchas mujeres dirigieron Soviets de Diputados Obreros y Campesinos, lo que hizo efectiva su participación en la dirección de la sociedad y la planificación de la economía. En julio de 1918 la primera Constitución de la Unión Soviética le dio el derecho al voto y a ser elegidas a todas las mujeres. Apenas seis semanas después del triunfo de la Revolución se introdujo el matrimonio civil y un año después el hombre y la mujer tenían el mismo nivel en la relación. Las trabajadoras embarazadas no podían ejercer trabajos nocturnos ni pesados. Tampoco podían ser trasladadas ni despedidas, tenían el trabajo garantizado. Se establecieron clínicas que atendían especialmente la maternidad. En diciembre de 1917 la legislación del poder obrero sobre maternidad y salud creó un fondo sanitario público que no deducía nada de los salarios de los obreros y beneficiaba tanto a hombres como a mujeres y a sus familias. En 1918 el Nuevo Código Civil suprimió todos los derechos que antes tenían los maridos sobre sus esposas: el marido no podía imponer a la mujer su nombre, ni su domicilio, ni su nacionalidad y garantizaba la absoluta paridad de derechos entre marido y mujer. Se estableció el derecho al aborto legal y gratuito en todos los hospitales del Estado en 1920. Esto animó a millones de mujeres que se vincularon al Partido Bolchevique, que crearon milicias de mujeres llamadas «Hermanas Rojas» para oponerse a los ejércitos blancos que por diferentes flancos atacaban el poder de los obreros y campesinos recién instaurado.

Alexandra Kolontai y Lenin promovieron la creación del Genotdel en 1919, comisiones especiales dirigidas por el Comité Central, encargadas de atraer a las mujeres no politizadas a las ideas del Socialismo y el Partido, al trabajo de los Soviets y el nuevo Estado. Lenin entendía que eran letra muerta si no se lograba la liberación final del trabajo doméstico por medio de la socialización de esas tareas. «Independientemente de todas las leyes que emancipan a la mujer, ésta continúa siendo una esclava, porque el trabajo doméstico oprime, estrangula, degrada y la reduce a la cocina y al cuidado de los hijos, y ella desperdicia su fuerza en trabajos improductivos, que agotan sus nervios y la idiotizan.» Por eso, la emancipación de la mujer, el comunismo verdadero, comenzaría solamente cuando se iniciara una lucha sin cuartel, dirigida por el proletariado, dueño del poder del Estado, contra esa naturaleza del trabajo doméstico. El nuevo Estado creó instituciones como comedores, guarderías y casas cunas comunitarias; restaurantes colectivos y lavanderías públicas como medida efectiva para liberar a la mujer de las cadenas del trabajo doméstico.

Legado Duradero de la Revolución Proletaria

La Revolución de Octubre figura entre los eventos más importantes y progresistas de la historia mundial. El impacto global de la Revolución de Octubre es incalculable. Fue un acontecimiento que prendió la chispa de un movimiento de la clase obrera y de todas las masas oprimidas contra la explotación imperialista y la opresión imperialista. Es imposible pensar en alguna conquista política o social significativa de la clase obrera en el siglo XX, en cualquier parte del mundo, que no le deba una parte substancial de su realización a la Revolución Bolchevique.

El establecimiento del Estado soviético fue el primer gran logro de la Revolución de Octubre. La Revolución Rusa y la constitución de la URSS fue un salto histórico tremendo, fue la demostración con todas las limitaciones, de que una sociedad puede desarrollarse, crecer y construirse sin necesidad de capitalistas, sino sobre la base de la nacionalización bajo control obrero de la propiedad privada de los medios de producción y distribución, y la planificación democrática de la economía.

La disolución de la URSS en 1991 marcó el final del Estado fundado en 1917, pero no marcó la conclusión de la época de la revolución socialista mundial. Esta disolución fue el resultado del abandono que inició a principios de la década de 1920 de la perspectiva socialista internacional sobre la cual se basó la Revolución de Octubre. El programa estalinista de socialismo en un solo país, promulgada por Stalin y Bujarin en 1924, fue un punto de quiebre en la degeneración nacionalista de la Unión Soviética.

tags: #revolucion #de #octubre #papel #de #la