Recibir una herencia de dinero en efectivo o bienes conlleva una serie de requisitos fiscales que suelen ser confusos y dar un quebradero de cabeza extra a los herederos. Tras la muerte de un familiar, no suele ser un buen momento para preocuparse de nada más que por un hecho triste como ese. Sin embargo, comprender sus implicaciones en el panorama fiscal es fundamental para evitar problemas legales y maximizar los beneficios financieros.
¿Qué es el Impuesto de Sucesiones y Donaciones?
Lo primero a tener en cuenta es que recibir una herencia es una acción sujeta al conocido como Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD). Este impuesto deberá ser presentado a la Agencia Tributaria en el plazo de 6 meses, a contar desde la fecha en que se haya producido el fallecimiento que da lugar a la herencia. Este impuesto grava la ganancia patrimonial obtenida por lo recibido en herencia.
Es preciso saber si se tiene que declarar el dinero que se ha recibido en efectivo o a través del banco. Si se ha heredado dinero en efectivo o una cuenta corriente, no se debería declarar el efectivo recibido en la renta, ya que el pago de este impuesto implica que el incremento de patrimonio queda liquidado a través de esta figura.
Documentación necesaria para la declaración
Si has heredado, tendrás que saber cómo declarar la herencia con el Impuesto de Sucesiones. Esto se hace rellenando el modelo 650, en el que indicarás todos los bienes que has heredado (muebles, inmuebles y dinero). Deberás incluir los datos del fallecido, tus datos como declarante y la relación que tienes con el causante.
¿Debo declarar la herencia en la Declaración de la Renta (IRPF)?
De forma general, los bienes recibidos por herencia no se incluyen en la declaración del IRPF. Una herencia como tal, por ejemplo, heredar una vivienda, no debe declararse en el IRPF, porque ya ha debido rendir cuentas con Hacienda a través del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Sin embargo, sí se deben incluir los beneficios obtenidos de los bienes heredados en la declaración de la renta.
Lea también: Cómo generar un REP
Casos en los que sí se deben declarar beneficios
Existen excepciones donde ciertos rendimientos derivados de los bienes heredados sí deben tributar en el IRPF:
- Inmuebles: Si decides vender o alquilar una vivienda heredada, los beneficios generados deben incluirse en la declaración.
- Acciones y depósitos bancarios: Si recibes acciones o depósitos que generan intereses o dividendos, estas ganancias deben declararse en el IRPF.
- Planes de pensiones: Su cobro se integra directamente en el IRPF del heredero.
Tabla: Resumen de obligaciones tributarias
| Concepto | Impuesto Aplicable |
|---|---|
| Recepción de herencia (dinero/bienes) | Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD) |
| Venta de inmueble heredado | IRPF (sobre la ganancia patrimonial) |
| Alquiler de vivienda heredada | IRPF (rendimientos del capital inmobiliario) |
| Intereses de cuenta bancaria heredada | IRPF (rendimientos del capital mobiliario) |
Consideraciones sobre el dinero en efectivo y Hacienda
La Agencia Tributaria presta especial atención a los movimientos con dinero en efectivo. Se pueden recibir transferencias inferiores a 3.000 €, ya que los bancos no están obligados a informar sobre operaciones menores a esta cantidad, pero a partir de 3.000 €, Hacienda controla y requiere justificación del origen de las ganancias. Recuerda que, ante la complejidad de las normas, es natural que surjan preguntas y, en caso de duda, lo más recomendable es contar con profesionales especializados para gestionar este tipo de trámites.
Lea también: Impuesto Predial en Bogotá: ¿Cómo obtener el recibo?
Lea también: ¿Cómo descargar tu recibo de luz CFE con RFC?
