Al final de la segunda guerra mundial, la economía japonesa se había desplomado.
Sin embargo, luego de iniciado el periodo de reconstrucción Japón emprendió un rápido proceso de crecimiento económico hasta llegar a principios de la década de 1970 a la cumbre del crecimiento y, por tanto, al logro de un alto nivel de desarrollo económico, llamado en la literatura económica el “milagro económico de Japón”.
Hoy Japón es a pesar de su estancamiento en términos de crecimiento económico en los últimos veinte años una de las grandes potencias de la economía mundial.
En años recientes esta experiencia de Japón ha sido de interés para muchos países en desarrollo, en particular para los que están enfrentándose a dificultades causadas por la reformas económicas y políticas basadas en el “Consenso de Washington” y que buscan esforzarse para lograr un crecimiento económico con dinamismo y equidad.
Así el objetivo de este trabajo es describir la génesis y evolución del desarrollo económico de Japón entre la II guerra mundial y la década de 1970, época del llamado milagro económico japonés.
Lea también: Tasa de Ganancia Contable Explicada
Para esto se hará una descripción de las reformas educativas, políticas y económicas establecidas desde la era Edo hasta la década de 1970, así como de las diferentes coyunturas económicas y políticas que recayeron sobre Japón durante las siete primeras décadas del siglo XX.
Por tanto, este artículo en su primera sección presenta los principales cambios sociales, políticos y económicos de la era Edo, en la cual se dieron los primeros pasos hacia el logro de una nación más educada y orientada a ampliar los mercados nacionales.
En la segunda sección, se establece la evolución económica, política y social de la era Meiji, periodo en el cual se abrió el país al mundo occidental y se iniciaría el primer proceso de industrialización del Japón.
La tercera sección, describe la traza de la política económica desarrollada en el periodo de las dos grandes guerras (1918-1945).
Por su parte, la cuarta sección detalla los acontecimientos políticos y la evolución de la política económica y el entorno económico mundial en el periodo del rápido crecimiento japonés (1953-1970).
Lea también: Medición de la tasa de inflación
La quinta sección analiza las características del modelo económico de Japón y destaca los elementos particulares de dicho modelo.
El Período Edo (1603-1868) y la Restauración Meiji (1868-1914)
Para entender la evolución de la economía japonesa en el siglo veinte es necesario conocer cómo transcurrió el Japón en los tres siglos anteriores.
El período desde el año 1600 y el inicio del siglo XX comprende dos siglos y medio de profundos cambios políticos, económicos y sociales que modificarían el pensamiento en Japón, su escala de valores, su comportamiento social y sus instituciones (Collantes, 2008, p.
En particular, esta época se divide en dos fases, a saber: El periodo Edo o Tokugawa (1603-1868) y el periodo de la Restauración Meiji (1868-1914).
Las condiciones necesarias para el despegue del desarrollo económico japonés están soportadas en los cambios que se dieron durante estas dos hegemonías gubernamentales.
Lea también: Ejemplos Tasa 0% IVA
A continuación se establece una caracterización de los principales cambios sociales y económicos acaecidos en el periodo 1603-1868.
Para Collantes (2008), entre el siglo V y el siglo XII Asia oriental era la región más dinámica de la economía mundial.
En especial, entre el siglo V y el XII mientras Europa vivía un fuerte feudalismo y un estancamiento social, económico y tecnológico, las civilizaciones asiáticas como india y la china presentaban economías más dinámicas y con mayor avance tecnológico.
Para finales del siglo XIX, era ya occidente el continente que había tomado la delantera y había impulsado el progreso económico mucho más que cualquiera de las economías asiáticas (Collantes, 2008, p. 1).
Para Collantes (2008) es difícil establecer cuando se produjo esa brecha.
Para otros la divergencia entre los dos continentes se dio con el surgimiento de la revolución industrial, es decir en un periodo posterior a 1750.
Sin embargo, Ohno (2006) plantea que la historia del desarrollo económico de Japón se inicia antes de su primera industrialización, acaecida entre 1868-1914.
Durante los dos siglos precedentes a este primer proceso de industrialización el país presento un dinamismo importante en la agricultura y la manufactura y avanzo en el desarrollo de sus mercados internos.
Un dinamismo que perduró hasta principios del siglo XIX.
Desde el punto de vista político Japón estuvo dominado por un gobierno samurai desde el siglo XII hasta el siglo XVII (Ohno, 2006).
Luego de muchas guerras y rebeliones internas es el líder Tokugawa Ieyasu quien logra imponer una hegemonía gubernamental que perduraría hasta la época denominada La Restauración Meiji en 1868 (Ohno, 2006, p. 24)2.
Durante el periodo Edo se establecieron las condiciones necesarias para la consolidación de la primera etapa de la industrialización de la economía japonesa3.
En general, el gobierno central samurai era un gobierno de castas caracterizadas por la educación y estatus, a saber: Daimyo (clase gobernante), poseedores de gran cantidad de tierras que gobernaban libremente; eran señores feudales controladores de la vida social y económica al interior de sus tierras.
Luego seguían los samurái de menor nivel los cuales estaban al servicio de los samurais Daimyo.
Otra clase eran los campesinos los cuales conformaban la base económica del país pues representaban cerca del 90% de la población de Japón (Ohno, 2006, p. 25).
Por otra parte, el gobierno central obligaba a los grandes poseedores de tierras a tener su residencia permanente en la capital (Edo) durante un periodo de seis meses y luego uno o dos años en sus tierras, según fuera la cercanía de las tierras de estos señores feudales a la ciudad capital Edo.
Así, los señores feudales debían gastar importantes sumas de dinero en desplazamiento y en mantener a familias y sirvientes en la capital (Ohno, 2006 p. 26).
Para Ohno (2006) una consecuencia económica importante para el país de esta directriz del gobierno central es que se generó una migración masiva de personas hacia la capital Edo, con los consecuentes avances en el sistema de transporte, tanto terrestre como marítimo.
Este autor plantea que este fenómeno ocurrió en forma especial entre las ciudades de Osaka y Edo pues desde las grandes propiedades agrícolas de los señores feudales (samuráis Daimyo) se enviaban grandes cantidades de arroz a Osaka, la cual era la ciudad intermedia en el tránsito hacia la capital Edo y en donde se almacenaba y se vendía el arroz para mantener los gastos de la familia en Edo.
De otro lado, desde el punto de vista económico, el principal sector de Japón para la época era la agricultura.
La unidad básica de producción agrícola era la familia, aunque en principio una familia de agricultores usualmente estaba integrada de grupos de personas con muchas familias y sus siervos.
Pero luego el gobierno obligó al desmantelamiento de los grandes grupos de familias para dejar solo la pequeña unidad agrícola familiar.
Este impuesto sobre el arroz se le fijaba a las aldeas y no a los agricultores individuales (Ohno, 2006, p. 26).
Los líderes de las aldeas, surgidos de la misma actividad agrícola, eran los encargados de establecer las cargas fiscales a los miembros de la comunidad.
Así, tales líderes eran quienes desempeñaban el papel de la administración tributaria en el nivel local en el Japón del período Edo.
Este esquema de gestión impositiva disminuía ostensiblemente los costos de administración del recaudo de impuestos por lo que lograba aumentar los ingresos netos fiscales (Tanaka, 2000, citado por Ohno, 2006).
Para Tanaka (2000, citado por Ohno (2006), “los agricultores eran muy dinámicos e independientes y, usualmente rechazaban políticas de los funcionarios gubernamentales cuando creían que eran irrazonables”.
Según Ohno (2006, p.
En síntesis, en el periodo Edo la actividad agrícola avanzo de forma importante.
En primer lugar, desde la mitad del siglo XV hasta los albores del siglo XVII se dio un aumento importante de la tierra cultivada (en esencia, en cultivos de arroz) y se emprendieron grandes proyectos de riego que llevaron a un aumento significativo de la producción agrícola.
En la segunda etapa, desarrollada en el siglo XVIII, la superficie cultivada apenas si aumento pero hubo mayor utilización de herramientas, fertilizantes que condujeron a una productividad media mayor en todas las tierras agrícolas del País (Ohno, 2006, p.
Ahora bien se plantea que durante el periodo Edo la política gubernamental hacia el comercio y la industria fue variable e inconsistente (Ohno, 2006, p. 31).
Ohno (2006) afirma que en unas ocasiones el gobierno central buscó regular y gravar con impuestos las empresas privadas, y en otras su objetivo parecía ser incentivar una economía libre.
Por tal razón se argumenta que no hubo una política consistente a lo largo del periodo; simplemente se actuaba frente al devenir económico y las situaciones sociales y políticas de coyuntura.
Los historiadores económicos aún debaten si la economía en el periodo Edo fue más dinámica en el contexto de la actuación de la política de libre mercado o bajo la política que incentivaba la formación y fortalecimiento de carteles empresariales.
Según Miyamoto et al.
tags: #tasa #de #inflacion #japon #definicion
