En el ámbito económico es común escuchar sobre diferentes tipos de empresas que llevan a cabo las actividades que mantienen vivo a ese sector. Sin embargo, puede resultar complicado establecer diferencias entre cada una de ellas. Una empresa es una entidad autónoma de producción de bienes o servicios, en la que se integran de forma coordinada diversos elementos (fuerza de trabajo, herramientas y medios de producción) bajo la dirección de los empresarios. El término empresa hace referencia a cualquier organización lucrativa que se encargue de producir bienes o prestar servicios para el mercado. Se trata de un concepto muy amplio en el que conviven muchos tipos de empresas.
Una empresa es una organización que tiene por objetivo obtener beneficios satisfaciendo una necesidad del mercado. A tal fin, ofrece productos y servicios a cambio de un pago. La base de la economía moderna está sustentada en una figura llamada empresa: una institución que organiza y gestiona recursos escasos (desde humanos, materiales, hasta los tecnológicos). “Una empresa es el vehículo que permite a una persona o a un grupo transformar ideas en realidades tangibles y útiles para otros”, explica Esmeralda Gómez López, coordinadora académica del Grado en Finanzas y Contabilidad de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Según Ignacio Danvila, profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid, una empresa es una unidad económica de producción que combina recursos humanos, materiales, técnicos e intangibles (como el conocimiento o la marca).
El propósito de las actividades empresariales consiste en utilizar los recursos disponibles para conseguir la máxima efectividad y economía de los bienes y servicios que la gente necesita y desea.
Distinción entre Actividad Empresarial y Actividad Profesional
Una de las primeras dudas que surgen cuando una persona se va a dar de alta como autónomo, es si va a realizar actividades empresariales o profesionales. Las actividades empresariales son aquellas que requieren de una organización empresarial, un centro de trabajo o empleados. En el caso de las actividades empresariales, las facturas generadas no están sujetas a ningún tipo de retención.
Por otro lado, una actividad profesional es la labor que una persona física realiza de manera individual y directa. Por directa entendemos que es cuando lleva a cabo determinadas tareas en las cuales se cimienta toda su actividad. Es decir, se tratan de actividades que no requieren constituir una empresa, ya que no cuentan con una infraestructura empresarial ni de negocio. Una diferencia entre actividad empresarial y profesional es que estas sí que aplican porcentajes de retención en sus facturas. Además, dependiendo del tipo, serán de un porcentaje u otro. Es interesante remarcar que una actividad profesional podrá convertirse en actividad empresarial en cualquier momento.
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El Concepto de Giro de la Empresa
El giro de la empresa es el concepto que se utiliza para designar el tipo de actividades productivas y económicas que tienen las empresas. Todo lo que tiene que ver con el mundo empresarial puede llegar a parecer muy complejo. Sin embargo, existen maneras de simplificar estas actividades productivas y económicas, de hacerlas más comprensibles. Es perfectamente posible que una misma empresa tenga varios giros empresariales en marcha y desarrollándose de una manera más o menos independiente.
Clasificación de las Empresas
Las empresas se pueden clasificar según distintos criterios, ya que estos se pueden clasificar por su forma jurídica, tamaño, sector, actividad, ámbito de actuación, propiedad. Usualmente se utilizan 7 criterios principales para clasificarlas: por el sector o actividad económica que realizan, por su tamaño, por su ámbito de actuación o alcance geográfico, por su forma jurídica, por su cuota de mercado, por la procedencia u origen del capital, y por su esquema laboral.
Según su Tamaño
Una de las principales formas de definir a las empresas es según su tamaño, considerando el número de empleados y la facturación. Los tipos de empresas según su tamaño, atendiendo a la definición que de cada una de ellas, son:
- Microempresas: Son aquellas que tienen hasta 10 trabajadores. Llamaremos microempresa a toda aquella que tenga menos de 10 empleados trabajando y cuyas ventas anuales no generen más de $4 millones MXN al año.
- Pequeña empresa: Se refiere a aquella unidad que cuenta con un número de empleados relativamente pequeño (entre 11 y 30) y que genera un aproximado de $4 -$100 millones MXN al año.
- Mediana empresa: Para que una empresa sea considerada como mediana (también conocida como PyMEs en México) debe contar con una plantilla laboral que va desde 31 - 100 empleados. Además, sus ventas anuales deben generar aproximadamente $100 y $250 millones MXN.
- Gran empresa: Empresas de gran dimensión, con más de 250 trabajadores en plantilla. En caso que tengas una empresa cuyo número de trabajadores oscile entre 101 y 251 trabajadores, y tus ventas superan los $250 millones de pesos en un año, entonces entraría dentro de la categoría de las grandes empresas.
En México, según datos estadísticos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la distribución de las empresas por tamaño es la siguiente:
| Tipo de Empresa | Número de Empleados | Porcentaje de Establecimientos en México |
|---|---|---|
| Microempresas | 0 a 10 personas | 95% |
| PYMES (Pequeñas y Medianas) | 11 a 250 personas | 5% |
| Grandes Empresas | Más de 250 personas | 0.2% |
Según su Sector Económico
Otra manera de clasificar los tipos de empresas es según su sector económico. De esta forma, los distintos tipos de empresas se pueden dividir de acuerdo al sector económico al que pertenezcan sus actividades. De esta forma, existen:
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- Empresas del sector primario: Están conformadas por aquellas actividades comerciales asociadas a la extracción, recolección y transformación de los recursos naturales o materia prima, como lo son la pesca, agricultura, ganadería, silvicultura, tala de árboles, y la minería. Engloban, por tanto, actividades económicas relacionadas con la recolección o extracción y la transformación de recursos naturales con poca o ninguna manipulación. Una empresa pesquera en Ensenada, una productora de aguacate en Michoacán o una ganadera en Chihuahua pertenecen a este sector. Son la base de la cadena de suministro para otros sectores.
- Empresas del sector secundario o sector industrial: Son aquellas que se dedican a la transformación de materias primas en bienes manufacturados de consumo. Este sector está constituido por ciertas actividades que tienen como objetivo transformar los recursos naturales en productos aptos para el uso o consumo humano. En dicho sector encontramos empresas dedicadas a la artesanía, energía, construcciones, entre otras. También se incluyen aquí las empresas de construcción. Desde una maquiladora en Tijuana hasta una cervecería artesanal en Puebla o una planta embotelladora en Ciudad de México. Agregan valor mediante procesos de transformación física o química.
- Empresas del sector terciario o del sector servicios: Son las que ofrecen servicios dirigidos a satisfacer las necesidades de la población. Esta tipología engloba subsectores como el comercio, las comunicaciones, la cultura, las finanzas, la hostelería, el ocio, el turismo o los servicios públicos. Un banco como BBVA, una universidad, una cadena hotelera en Cancún o una plataforma de streaming son ejemplos claros. Representan la mayor parte del PIB mexicano.
- Empresas del sector cuaternario: Se caracteriza porque los servicios que lo integran se relacionan con las actividades tecnológicas, generación e intercambio de información, investigaciones dedicadas a la innovación, educación y cultura de la población. Engloba actividades de alto contenido intelectual: investigación, desarrollo tecnológico, consultoría estratégica, análisis de datos. En este sector, la ciberseguridad juega un papel fundamental para proteger la propiedad intelectual, los datos sensibles de investigación y las innovaciones tecnológicas.
Según su Actividad Específica (Tipos de Giro)
Más en concreto, las sociedades también se pueden clasificar según su actividad:
- Empresas industriales: Son las que se dedican a la extracción de recursos o a su transformación en bienes manufacturados. Cualquier fábrica que produzca bienes de equipo o bienes de consumo entra en esta categoría. Las empresas manufactureras se dedican a procesar productos para darles valor añadido modificándolos o combinándolos con otros elementos.
- Empresas comerciales: Estas empresas no producen nada, sino que son intermediarios (mayoristas o minoristas) que venden al público bienes o servicios. Por ejemplo, una tienda de ropa o un concesionario de coches.
- Empresas de servicios: Son aquellas que ofrecen bienes no tangibles que satisfacen necesidades del consumidor o de otras empresas. En esta modalidad se enmarcan los servicios de transporte, de telecomunicaciones, financieros, legales, de asesoría, mantenimiento, etc.
Según su Ámbito de Actuación o Alcance Geográfico
Otra manera de clasificar las empresas es atendiendo a su ámbito de actuación:
- Empresas locales: Actúan únicamente en el mercado local. Se refiere a las empresas que únicamente tienen actividades comerciales dentro de una zona geográfica específica, como por ejemplo un pueblo o ciudad. Un ejemplo sencillo: un bar o una peluquería.
- Empresas regionales: De mayor dimensión que las locales, son aquellas cuyas ventas se circunscriben al ámbito de una o varias regiones. Por ejemplo, la cadena de Tiendas Kiosko, una cadena de tiendas de conveniencia cada día más conocida, principalmente en el oeste de México.
- Empresas nacionales: Son las que operan en un único país o mercado. Este tipo de empresas son aquellas que tienen una gran cobertura del país donde llevan a cabo sus actividades de comercio. Un ejemplo sería Telcel, empresa mexicana de telecomunicaciones y operadora de telefonía móvil.
- Empresas multinacionales o internacionales: Aquellas que disponen de filiales en varios países pero tienen centralizada la toma de decisiones en una sede central, normalmente en el país de origen. Son empresas que extienden sus actividades más allá de las fronteras del país donde tienen su sede principal, pero no cuentan con centro de operaciones en otros países. Por ejemplo, Inditex.
- Empresas transnacionales: Las que realizan actividades a nivel internacional; disponen de matrices y filiales en varios países, lo que implica un control más descentralizado que en el caso de las multinacionales. A diferencia de las empresas multinacionales, una transnacional cuenta con diversos centros de operaciones en múltiples países a lo largo del mundo. Por ejemplo, McDonald’s.
Según la Procedencia de su Capital
Finalmente, y dependiendo de quién sea la propiedad del capital que se aporta a la empresa para su constitución, se habla de: Según la procedencia del capital, las empresas se clasifican en tres tipos: privadas, públicas y mixtas.
- Empresas públicas: Son aquellas que llevan a cabo sus operaciones comerciales con dinero del gobierno del país donde tienen su centro de operaciones, por lo cual también son conocidas como empresas públicas, ya que son propiedad del Estado. Para ser considerada una empresa pública más del 50% de las acciones o participaciones deben estar en manos de un organismo del sector público.
- Empresas privadas: Son aquellas cuyo capital proviene de inversores particulares o empresas privadas. Estas empresas funcionan con el dinero aportado por accionistas, fundadores o dueños que simplemente no forman parte del gobierno del país donde se desenvuelven económicamente.
- Empresas mixtas: Son las que combinan capital privado y público. En caso que una institución lleve a cabo sus actividades con dinero que proviene tanto del sector público como privado, se considera como una empresa mixta. Generalmente, las empresas que pertenecen a esta categoría forman parte del sector primario y necesitan dinero del sector privado, ya que el capital aportado por el sector público no es suficiente para cubrir las actividades desarrolladas por la empresa.
Según su Forma Jurídica
El objetivo de dividir a los diferentes tipos de empresas por su forma jurídica es para diferenciar la identidad que esta tiene en el ámbito legal, la cual determina cuántos y qué tipos de socios posee, cuál es su capital y qué tipo de realidad tiene cada uno dentro de la empresa. Las formas jurídicas presentan similitudes en España y algunos países de América Latina.
- Persona física: Cuando hablamos del concepto de persona física (también llamada persona natural), se refiere a una sola persona que tiene una existencia real comprobada y que, por tanto, se le otorgan derechos y deberes dentro de la sociedad donde se desenvuelve. En España, la figura es el autónomo al igual que en Argentina. En Perú se habla de trabajadores independientes. En México, los trabajadores autónomos son personas físicas con actividad empresarial o profesional.
- Sociedades limitadas o Sociedades de Responsabilidad Limitada (S.L.): Corresponden a sociedades mercantiles donde la responsabilidad de los socios se limita al capital aportado. El capital social suele ser bajo o en algunas ocasiones no obligatorio al inicio. En una sociedad de responsabilidad limitada, las responsabilidades de los socios son proporcionales a la cantidad de capital aportado para el financiamiento de la misma. Es por ello que mientras mayor sea la cantidad de dinero aportada por el socio, tendrá más derechos sobre la misma. En España, la Sociedad Limitada (S.L.) es la forma más común por su flexibilidad y protección patrimonial.
- Sociedad anónima: En las sociedades anónimas tenemos que un grupo de asociados que no pertenecen a las filas de la empresa unen fuerzas para comprar acciones, aportar capital y llevar a cabo una división de las ganancias generadas. Dichos socios no comparten las responsabilidades de los demás miembros de la empresa.
- Sociedad cooperativa: Es un tipo de empresa que se forma debido a la necesidad que tienen sus propietarios de cubrir sus necesidades socioeconómicas. En este caso, las responsabilidades se dividen de forma igualitaria entre sus miembros.
- Sociedad civil o asociación civil: Es un tipo de sociedades mercantiles que ocurre con la unión de varias personas físicas para llevar a cabo un fin específico en conjunto, como por ejemplo actividades empresariales o, en algunos casos, sin ánimo de lucro. Además, todos los miembros de este tipo de asociaciones comparten responsabilidades.
- Sociedad comanditaria: Se definen como empresas que cuentan con socios colectivos que se les adjudica una responsabilidad ilimitada y socios comanditarios que tienen una responsabilidad limitada en cuanto a la aportación de capital social a la empresa.
- Sociedad por Acciones Simplificada (SAS): En países de América Latina, como Colombia o México, ha tomado fuerza la SAS, que ofrece ventajas en agilidad, simplicidad y rapidez de constitución.
Según su Cuota de Mercado
Cuando hablamos de cuota de mercado, nos referimos al porcentaje que obtiene una empresa al vender un servicio o producto al público en relación con las ventas totales del mismo en un plazo de tiempo específico.
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- Empresa líder: Son aquellas que toman el mando en la totalidad de los aspectos del mercado, como por ejemplo en los precios de los productos, campañas de publicidad, logística e innovación. Es por ello que la competencia y sobre todo las empresas pequeñas buscan imitar su modelo exitoso.
- Empresa aspirante: Dicha empresa tiene la particularidad de contar con una estrategia que va dirigida a extender su cuota original en comparación con la compañía líder y el resto de las competidoras, bien sea a corto o largo plazo.
- Empresa especialista: En este caso, las empresas consideradas especialistas son aquellas que responden a necesidades específicas dentro de un segmento de mercado en específico, y que cuentan con recursos humanos de alta calidad. Dichas empresas pueden llegar a monopolizar un segmento, por lo tanto deben contar con plantillas laborales amplias y generar grandes sumas de dinero con las ventas, lo cual se traduce en una alta rentabilidad que sea suficiente para dominar el mercado.
- Empresa seguidora: Este tipo de empresa no cuenta con una rentabilidad que sea suficientemente favorable para competir al mismo nivel de una empresa líder en el mismo mercado.
Según su Esquema Laboral
También podemos clasificar a las empresas según la manera en que los trabajadores cumplen con su función durante la jornada laboral.
- Empresas con trabajo presencial: Se refiere a las empresas que únicamente llevan a cabo sus actividades dentro de las instalaciones, lo cual depende del tipo de operaciones que realicen sus trabajadores, por ejemplo, aquellos que realizan trabajos físicos que no se pueden realizar a distancia.
- Empresas de trabajo remoto: En este tipo de organizaciones, existe la opción de trabajar a distancia desde la comodidad del hogar. En este sentido, los equipos de trabajo remoto realizan las actividades a distancia, dentro de los horarios y normas establecidas previamente por la empresa.
- Empresas de trabajo mixto: Por último, las empresas de trabajo mixto alternan entre la modalidad presencial y remota de acuerdo al tipo de actividades que se lleven a cabo, como puede ser una reunión con clientes importantes o entre los mismos empleados. Además, en esta categoría se incluyen a las empresas comerciales que designan modalidades fijas para algunos empleados, es decir, que algunos trabajen dentro de las instalaciones y otros a distancia.
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