Descubre Hacienda Yaxcopoil: Un Fascinante Viaje a la Historia de Yucatán que No Te Puedes Perderpost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Fundada en el siglo XVII, la hacienda Yaxcopoil, cuyo nombre en maya significa “Lugar de los Álamos Verdes”, concentra historias del Yucatán antiguo, colonial y de la época henequenera. En maya significa “lugar de los álamos verdes” fue fundada en el siglo XVII, a poco más de 30 kilómetros de Mérida, en el municipio de Umán, la hacienda Yaxcopoil es de las haciendas más emblemáticas por su conservación, tamaño y ubicación justo en el centro del mundo maya.

Historia y Evolución

Durante los primeros años de la época colonial, las ahora famosas haciendas, eran estancias asignadas a los encomenderos españoles. Estas estancias fueron creciendo en extensión y número, y se situaron en regiones cada vez más apartadas de las poblaciones importantes; pero su actividad primordial era la producción de ganado. Fundada en 1683, ubicada a unos 15 minutos de Mérida, inició como una hacienda agrícola y ganadera.

Auge Henequenero

El henequén es una especie de planta del género de los agaves, que fue cultivada por los mayas en la época prehispánica, por la utilidad de sus fibras para la fabricación de sogas y cordeles, su producción y explotación fue tan fructífera que se convirtió en importante agroindustria ganando el nombre de “oro verde”. Esta planta generó un nuevo paisaje alrededor de los edificios de la hacienda, incluyendo las viviendas de los trabajadores. La explotación del henequén fue iniciada en la zona hacia la segunda mitad de ese siglo.

En su momento de mayor esplendor, la hacienda contaba con 11 mil hectáreas, posicionándose como una de las más grandes de Yucatán. En 1853 contaba con una extensión de once mil hectáreas de tierra y más de dos mil cabezas de ganado vacuno, sin mencionar el caballar, porcino, etc. Después la hacienda se transforma en henequenera, llegando a contar con dos equipos para la industrialización del henequén, así como con un propio sistema de transportación de mulas que tiraban de singulares plataformas con las que aún en nuestros tiempos se sigue trabajando.

Durante su época de mayor auge fue considerada una de las propiedades más importantes por su gran tamaño, tanto en el ramo ganadero como en el henequenero. Sin embargo debido a los cambios políticos ocurridos con el paso del tiempo su superficie se fue reduciendo hasta ocupar únicamente el 3% de espacio original.

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Arquitectura y Diseño

Hacienda de esplendorosos edificios estilo campestre, que a través de su colonial arco doble, nos transporta y conduce a los históricos períodos del Yucatán de ayer. A esta hacienda se llega tomando la carretera que va hacia Umán muy cerca de la Ciudad de Mérida, al llegar reconocerá el lugar por su gran arco doble que al cruzarlo le transportará de inmediato a la época de esplendor de este sitio. Además, el investigador confirma que la hacienda tuvo varios poseedores, pero a finales del siglo XVIII su dueño, el brigadier Miguel de Quijano Cetina pidió al arquitecto gaditano Santiago Servián que construyera el arco de tipo morisco que está en la entrada del corral principal.

La casa principal está compuesta de amplios salones, rodeada de numerosos y extensos jardines con una vegetación inigualable. La majestuosa casa principal de amplios salones, techos altos, grandes ventanales y puertas, está rodeada de verdes jardines de gran colorido y una exuberante vegetación. Se respira aún el ambiente europeo gracias a la conservación de muebles originales de esa época.

En la fachada lateral apreciamos un arco doble morisco que simboliza las dos mil cabezas de ganado que en algún momento llegaron a poblar los verdes pastizales que circundan la hacienda. Aún conserva el mobiliario europeo original que le da el ambiente de la época. Los muebles que ahí se encuentran son de origen europeo y son los mismos que han estado ahí durante siglos.

Espacios Emblemáticos

El salón principal tiene dos óleos: Don Donaciano García Rejón Mazó y su esposa Mónica Galera Encalada, quien en 1864 adquirió la finca. En el salón principal, se observan dos hermosos cuadros: Don Donaciano García Rejón y su esposa Mónica Galera, quienes en 1864 adquirieron la hacienda y a partir de entonces la propiedad fue pasando de padres a hijos hasta sus actuales propietarios - familia Cervera - descendientes de aquellos. A partir de entonces, la propiedad pasó de padres a hijos hasta llegar a su actual propietario, descendiente de aquéllos.

La oficina aún conserva libros, documentos y gran información de la administración de la hacienda cuando seguía en operación. En la capilla se venera la imagen del santo patrono, San Gerónimo de Yaxcopoil. El oratorio está decorado con un óleo de la época colonial, en él se encuentra la imagen del santo patrono de la hacienda, San Gerónimo de Yaxcopoil. Resguarda una pintura colonial en la que se aprecia una escena Vía crucis, una cruz de madera y la imagen de San Jerónimo de Yaxcopoil, Santo Patrono de la hacienda y aún es venerada su imagen en la típica capilla existente en la casa principal con pinturas originales de la época colonial.

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El comedor y cocina conservan sus muebles que reflejan la vida doméstica de la época y cuenta con piscina y vestidores, un tanque de riego y la noria con su motor original del siglo XX, que sigue operando extrayendo agua para su uso cotidiano. En la huerta se encuentra la piscina y la noria con sus elementos provenientes de principios del siglo XX, que aún trabajan extrayendo el agua para el uso cotidiano.

Uno de los salones, es ahora un pequeño museo en el que se encuentran otros elementos propios de la época como vasijas entre otros objetos que pertenecieron a los primeros habitantes de esta casa. En uno de los bellos salones de la hacienda, el llamado Cuarto Maya, nos transporta aún más a su historia, ya que en él se reúnen numerosas vasijas y piezas arqueológicas halladas en las ruinas mayas de Yaxcopoil. En uno de los salones llamado “Cuarto Maya” se puede encontrar un pequeño museo que reúne numerosas piezas y reliquias arqueológicas que se encontraron en las ruinas de Yaxcopoil, permitiéndonos conocer un poco más de la cultura maya y su historia.

Legado Maya

De la época prehispánica, Yaxcopoil conserva en sus instalaciones ruinas mayas formadas por numerosas estructuras piramidales, las seis principales con una altura que varía entre 6 y 20 metros, una cancha de juego de pelota y pequeñas estelas que se encuentran dispersas en un Perímetro de 8 kilómetros cuadrados. De la época prehispánica, la hacienda conserva las ruinas mayas, una cancha de juego de pelota y estelas menores. Las desperdigadas ruinas mayas formadas por sus estructuras piramidales, distribuidas en los alrededores de Yaxcopoil, son vestigios heredados del período prehispánico.

“El tercer grupo al que se le denomina Ekuje (Huevo negro) se encuentra en torno a un cenote. De acuerdo con el doctor Herbert J.

Transformación en un Lugar de Visitas

Hoy en día esta hacienda se transformado en un lugar de visitas tanto para conocer acerca de la vida que se llevaba en aquellos tiempos como para el descanso de quienes así lo soliciten en renta. Cualquier visitante que quiera conocer el pasado de Yucatán debe visitar una Hacienda pues estas instalaciones son parte de la historia del estado.

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La casa principal de la hacienda mantiene las habitaciones, capilla, comedor, cocina, huerta, piscina, corrales, norias, así como la planta procesadora de la fibra del henequén, donde aún conserva maquinaria que se usaba en el proceso agrícola e industrial de éste.

Un recorrido a través de todo el conjunto permitirá al visitante descubrir cómo era el estilo de vida al interior de estas grandes haciendas, a la vez residencias y centros de trabajo. En el conjunto no debe dejar de verse el área de lo que fue la planta procesadora del henequén, con la elevada chimenea y el cuarto de máquinas. La hacienda tiene una enorme plaza central alrededor de la cual se encuentra el cuarto de máquinas, la desfibradora, las bodegas, la tienda de raya, la escuela y la enfermería. Los hacendados de Yaxcopoil importaron de Alemania la maquinaria con que por décadas trabajaron íntegro el proceso de industrialización del henequén: cultivo, raspado y elaboración de cordeles.

La descripción detallada del reconocido historiador permite descubrir a fondo una de las casi mil haciendas henequeneras que entre 1860 y 1910 se dispersaron en la geografía yucateca durante el llamado período del porfiriato, cuando el cultivo del oro se pintaba de verde.

La Casa de Visitas (Casa de Huéspedes), ha sido habilitada y acondicionada para ser habitada. Está conformada de una recámara con dos camas matrimoniales, baño privado, terraza y estacionamiento. La hacienda también tiene una habitación de huéspedes bellamente restaurada para pasar la noche; durante su estadía puede pedir deliciosas comidas regionales servidas a la hora que desee.

Información para Visitantes

Las visitas son permitidas en un horario de 8:00 am a 6:00 pm de lunes a sábado y los domingos de 9:00 am a 5:00 pm. En Yaxcopoil, 34 km al suroeste de Mérida por la carretera núm. 180, entronque con la carretera núm. Horarios: Lunes a sábado de 8:00 a 18:00 hrs. ¿Quieres escaparte a Yucatán?

Yaxcopoil, que en lengua maya significa "Lugar de los álamos verdes", reúne en su historia los tres grandes periodos del Yucatán de ayer: la vida prehispánica, la colonial y el auge henequenero de fines del siglo XIX y principios del siglo XX.

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