Descubre Cómo la Declaración de Guerra Impulsó el Expansionismo Estadounidense – ¡Análisis Histórico Revelador!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Cuando ya las tropas norteamericanas han entrado a territorio de México y entablado algunos combates y escaramuzas con los mexicanos, Polk envía un mensaje al Senado cuyo argumento principal para la declaración de guerra a México es: ''México ha traspasado la línea divisoria de los Estados Unidos, ha invadido nuestro territorio; ha derramado sangre americana en suelo americano y ha proclamado que las hostilidades se han roto y que las dos naciones se hallan en guerra. Para esta fecha, las fuerzas mexicanas ya han sufrido las dos primeras derrotas en el noroeste, en Palo Alto y la Resaca de Guerrero o de la Palma, los días 8 y 9 de mayo, respectivamente.

En realidad, Polk no era original en sus ambiciones expansionistas. Los estadounidenses querían añadir más territorios a la república por una variedad de razones: para muchos, el impulso por expandirse era una expresión de su confianza en la superioridad de su civilización, su cultura y su modo de gobierno. Creían que la expansión de las tierras disponibles para la agricultura podía ayudar a protegerse de una tendencia de conflicto de clases; sin embargo, una gran parte de las tierras estadounidenses eran cultivadas, no por granjeros blancos independientes, sino por esclavos.

El Destino Manifiesto y las ambiciones territoriales

Así se fue conformando la idea de su “destino manifiesto”, como un derecho concedido por Dios a los norteamericanos blancos de habla inglesa para ocupar y “civilizar” con su democracia y sus altos ideales protestantes los territorios deshabitados o poblados por nativos, o mestizos y españoles católicos. Como lo sintetizó en 1845 el periodista John L. O'Sullivan: “El cumplimiento de nuestro destino manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia, para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno”.

No todos los estadounidenses eran expansionistas y, sin duda alguna, no todos apoyaban la invasión de México. Ciertamente, el Partido Whig creía que su país tenía como destino religioso la propagación de su influencia a todo el continente por medio del ejemplo, no de la conquista. No es accidental en absoluto que, cuando Estados Unidos entró en guerra con México, lo haya hecho bajo el liderazgo de un presidente demócrata, James K. Polk, quien solamente pudo hacerlo iniciando primero la guerra y ocultando la situación con numerosas declaraciones falsas sobre los actos de los mexicanos.

La construcción de un conflicto

Desde la consumación de su independencia, los Estados Unidos iniciaron su expansionismo. Paralelamente, desde años atrás, los Estados Unidos fueron integrando un expediente de reclamaciones exageradas contra los mexicanos, así como de supuestos insultos y vejaciones por parte de sus autoridades para agregar emotividad a las demandas, de modo que pudieran servir para exacerbar el conflicto entre ambas naciones hasta llegar a la guerra.

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Fue justo antes y durante la guerra que los estadounidenses blancos decidieron que mexicano no constituía sólo una nacionalidad, sino también una raza. Los estadounidenses expansionistas la consideraron una raza inferior para justificar el despojo de sus territorios y el racismo fue de capital importancia para el nacionalismo estadounidense durante la guerra. Lo decisivo fue que los estadounidenses llegaron a creer que los mexicanos no tenían más derecho a sus territorios que los indios.

A continuación se presenta un resumen de los factores que impulsaron la expansión territorial según los documentos históricos:

  • Superioridad ideológica: Creencia en la superioridad de la civilización y el modo de gobierno estadounidense.
  • Necesidades económicas: Urbanización e industrialización acelerada que buscaba tierras agrícolas para evitar conflictos de clase.
  • Pretextos políticos: Uso de reclamaciones exageradas y falsas declaraciones para justificar la agresión militar.
  • Racismo institucional: Clasificación de los mexicanos como raza inferior para despojarlos de sus territorios.

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