Descubre Todo Sobre Aceite Térmico: Aplicaciones, Funcionamiento y Mantenimiento Industrial Infaliblepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En muchos procesos industriales, el calor es tan esencial como la electricidad o el agua. Los aceites térmicos son, básicamente, fluidos utilizados para llevar calor desde un lugar determinado hasta otro, después de haber sido previamente calentados por cualquier método capacitado para ello, ya se trate de un quemador, una resistencia o cualquier otro dispositivo.

Un aceite térmico es un fluido formulado para absorber calor en una fuente y transferirlo en otro punto del sistema, normalmente a través de un intercambiador de calor. En un circuito típico, el aceite se calienta, circula por tuberías hasta el punto de uso, transfiere su energía y regresa al calentador para repetir el ciclo. Este tipo de aceite permite alcanzar temperaturas elevadas de manera eficiente y segura, sin necesidad de trabajar con altas presiones como ocurre con otros sistemas de transferencia de calor, como el vapor.

Propiedades y selección del fluido térmico

La eficiencia y la durabilidad de un aceite térmico dependen directamente de sus propiedades físico-químicas. Al seleccionar el fluido adecuado, es fundamental considerar la estabilidad, la resistencia a la oxidación y la conductividad térmica:

  • Estabilidad: Los aceites deben presentar estabilidad dentro de los parámetros indicados por cada fabricante; su composición no puede verse alterada por efectos del calor.
  • Resistencia a la oxidación: Crucial para evitar la degradación prematura del fluido.
  • Intervalo de mantenimiento extendido: Permite una operación más económica y segura.

La elección entre un aceite térmico mineral o sintético depende de las condiciones de trabajo. Los aceites minerales se obtienen a partir de la destilación del petróleo, mientras que los sintéticos se originan mediante transformaciones físico-químicas de las bases minerales para mejorar sus cualidades.

Tabla de características de fluidos térmicos

A continuación se detallan algunas aplicaciones según el tipo de fluido:

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  • Aceite Mineral: Ideal para aplicaciones moderadas (hasta 250 °C), ofreciendo una excelente relación coste-beneficio.
  • Aceite Mineral Refinado (Maker Térmico): Diseñado para circuitos cerrados con circulación forzada, alcanzando hasta 300 °C de temperatura media.
  • Aceite Sintético: Recomendado para entornos donde las temperaturas son extremas, superando las capacidades de los fluidos minerales convencionales.

Funcionamiento y ventajas en la industria

El uso industrial del aceite térmico ha aportado múltiples ventajas al permitir sistemas avanzados de control del calor, proporcionando un rendimiento mucho mayor y un importante ahorro económico. El sistema de líquido térmico se basa en un calentador mediante el cual se calienta un líquido -sin la formación de vapor- manteniéndose en su estado líquido original.

Entre sus principales beneficios destacan:

  1. Eficiencia energética: Alta capacidad de transferencia térmica que optimiza los procesos.
  2. Rango amplio de temperatura: Puede operar desde -30°C hasta más de 400°C.
  3. Seguridad operativa: Al trabajar a presiones bajas, reduce riesgos innecesarios.
  4. Distribución uniforme: Evita puntos calientes que pueden deteriorar el producto o los componentes del sistema.

Mantenimiento y gestión de residuos

El aceite térmico se deteriora con el tiempo, perdiendo su capacidad de transmitir el calor. Este envejecimiento se debe a la acumulación de lodos y residuos de carbono que contaminan el fluido, alterándolo a nivel molecular. Al acercarse la temperatura máxima recomendada por el fabricante a la temperatura máxima del film, se degrada el aceite térmico, perdiendo su vida útil, carbonizándose y tapando los tubos del calentador.

El mantenimiento es uno de los aspectos más importantes para la buena eficacia del sistema, ya que junto con una supervisión adecuada prolonga su vida útil y aumenta su seguridad. Finalmente, es imperativo recordar que, al final de su vida útil, el aceite térmico debe gestionarse como residuo conforme a la normativa vigente, recurriendo a empresas especializadas en recogida y reciclaje.

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