Cuando una entidad decide alquilar un local comercial para desarrollar su actividad económica, es común que deba realizar obras e inversiones de acondicionamiento. Estas inversiones pueden incluir instalaciones técnicas, mobiliario, equipos informáticos, y otras mejoras. El tratamiento contable y fiscal de estos gastos es crucial para la empresa.
Una entidad va a alquilar un local comercial mediante contrato de arrendamiento de cinco años de duración, no prorrogable, asumiendo íntegramente el coste de las inversiones y de los gastos de acondicionamiento. La empresa espera recuperar estos gastos con los beneficios que generará la actividad económica que se desarrollará en el local.
Tratamiento Contable según el Plan General Contable (PGC)
Según el Plan General Contable (PGC), hay dos formas principales en que la empresa puede considerar estos gastos de acondicionamiento:
- Como un «gasto del ejercicio»: Si no cumplen los requisitos para ser consideradas activos, son gastos deducibles del ejercicio de su devengo. Los gastos se integrarían en la base imponible del período impositivo correspondiente al año de su devengo.
- Como «inmovilizado material»: Si las inversiones cumplen la definición de activo, son inmovilizado material amortizable. Esto aplica a las inversiones no separables del activo arrendado y que cumplen la definición de activo.
Partiendo de la hipótesis de que el contrato suscrito es de arrendamiento operativo (PGC NRV 8ª.2), las inversiones realizadas por el arrendatario que no sean separables del activo arrendado o cedido en uso, se contabilizarán como inmovilizados materiales cuando cumplan la definición de activo.
La frase "cuando cumplan la definición de activo" es fundamental. Por tanto, aquellas inversiones que no son separables del activo arrendado y cumplen la definición de activo, deberán activarse como “inmovilizado material”. El acondicionamiento del local arrendado por un plazo de 5 años improrrogable que quedarán unidos al local de forma permanente (electricidad, aire acondicionado, suelos, tabiques, etc.) se activarán como “inmovilizado material” y se amortizará en función de la vida del contrato.
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Amortización Contable
La amortización contable se realiza en función de su vida útil. En el caso de obras de acondicionamiento no separables de un local arrendado, la vida útil es la duración del contrato de arrendamiento cuando esta es inferior a la vida económica del activo. De esta forma, se produce una adecuada correlación entre ingresos y gastos (PGC NRV 3ª.h).
Así, si por ejemplo la empresa invierte 50.000 euros en acondicionar el local, y decide que estos gastos se consideran como un activo, estos 50.000 euros se podrían ir amortizando durante los cinco años de duración del contrato de alquiler.
Cuentas Contables
En este sentido, podemos interpretar que debemos crear una cuenta dentro del inmovilizado material para recoger estos gastos, como puede ser la 219.X Acondicionamiento local. Como, por otra parte es lógico, el acondicionamiento puede durar un tiempo, con lo que puede ser también necesario crear esta cuenta previamente en el inmovilizado en curso.
Tratamiento Fiscal de la Amortización
Fiscalmente, la amortización es deducible cuando corresponda a la depreciación efectiva del elemento, lo que puede determinarse por los métodos previstos en la normativa del Impuesto sobre Sociedades (IS). La depreciación se puede calcular utilizando varios métodos:
- Según la tabla oficialmente aprobada.
- Porcentaje constante.
- Suma de dígitos.
- Plan especial.
- Justificación.
No obstante, debe tenerse en cuenta que los edificios, mobiliario o enseres, no pueden amortizarse según los métodos de porcentaje constante y suma de dígitos.
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Para que la amortización sea deducible en el Impuesto sobre Sociedades (IS), debe corresponder a la depreciación real del activo. Para su deducibilidad, la amortización debe cumplir los requisitos generales de inscripción contable, imputación con arreglo a devengo, correlación de ingresos y gastos, justificación documental, y que no tenga la consideración de gasto fiscalmente no deducible.
Ejemplo Práctico
Imaginemos que una empresa decide alquilar un local comercial durante cinco años. Esta empresa se hará cargo de todos los gastos de acondicionamiento del local, como por ejemplo, las instalaciones técnicas, mobiliario, equipos informáticos, etc. La empresa espera recuperar estos gastos con los beneficios que generará la actividad económica que se desarrollará en el local.
Si la empresa invierte en acondicionar el local, y decide que estos gastos se consideran como un activo, estos gastos se amortizarían durante los cinco años de duración del contrato de alquiler, siempre que cumplan con la definición de activo y no sean separables del local arrendado.
Este es un tema complejo y este artículo es sólo informativo. Para obtener más detalles sobre este tema, recomendamos revisar la consulta vinculante de la Dirección General de Tributos (DGT) V764/2023 DE 29 MARZO DE 2023 y los apartados relevantes del Plan General Contable. La respuesta la tiene el nuevo Plan General Contable de 2008 al cambiar el criterio que hasta ese año se aplicaba.
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