En el ámbito empresarial general, un acreedor es una entidad o persona a la que se le debe dinero o algún tipo de prestación. Esta relación de deuda es fundamental en cualquier sector económico, incluyendo la dinámica y compleja industria del tequila. Dada la naturaleza de la producción del tequila, que abarca desde el cultivo de la planta de agave hasta la destilación, embotellado y distribución, existen múltiples puntos donde se establecen relaciones de crédito entre los diversos participantes del sector. Estos pueden incluir desde los cultivadores de agave que proveen la materia prima a las destilerías, hasta los proveedores de equipos, servicios o incluso entidades financieras que otorgan préstamos para operaciones o expansión.
Para comprender la magnitud de estas relaciones, es esencial conocer el contexto histórico y productivo que ha forjado la industria tequilera. En los últimos meses se ha escuchado acerca del alta demanda del agave y es probable que nos preguntemos cómo es que una planta tan noble en su siembra y cultivo puede estar escasa para la producción del Tequila. La declaración general de la denominación origen “Tequila” fue publicada en el Diario Oficial de la Federación 9 de diciembre de 1974, aunque a la fecha ha tenido algunas modificaciones y adiciones. En Casa Sauza nos sentimos orgullosos de nuestra historia y tradición Mexicana y nos ofrecemos a compartir nuestro conocimiento y experiencia sobre esta tradicional bebida mexicana contigo. En el año 2006, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés) declaró patrimonio de la humanidad el paisaje agavero de la región de Tequila, Arenal, Amatitán y Magdalena, debido a su larga tradición en el cultivo del agave azul para la fabricación de la bebida que hoy se conoce como tequila. Te invitamos a que vengas a conocer Tequila, Jalisco, pueblo natal de este deliciosa bebida mexicana de reconocimiento internacional.
La Tradición y Evolución del Cultivo del Agave
En la declaratoria, sustentada en las investigaciones de varios historiadores, se afirma que es una planta que se explota desde el siglo XVI para ese fin en aquellas poblaciones (Unesco). Lo anterior es una verdad a medias, pues aunque es cierto que existe una añeja costumbre en el uso de esa planta, esta tuvo sus inicios durante el primer tercio del siglo XVIII, ya que en los 150 años previos el paisaje dominante era de plantaciones de caña, con la que se obtenía piloncillo, panocha y azúcar. El propósito del presente artículo es comprobar la hipótesis de que el cultivo del agave azul, conocido como Tequilana Weber, para la producción del vino mezcal (tequila) fue adoptado tardíamente en los pueblos arriba mencionados. Para lograrlo, se hace un análisis de la explotación de la tierra en el espacio que comprendía el corregimiento de Tequila durante la época colonial. Con ello se conocerá la evolución y especialización productiva que se dio en aquella región. Por esa razón, este artículo inicia con un apartado general sobre las formas de apropiación de la tierra en el reino de la Nueva Galicia, para continuar después con las particularidades y las diferencias que se dieron en el territorio que aquí se estudia. Posteriormente, se explica la forma de explotar la tierra por parte de los indios de esas poblaciones y el destino que les daban a sus productos. Se analizará la introducción paulatina del cultivo de la caña por los españoles, la adopción que de ella hicieron los indígenas, así como las relaciones de producción que se establecieron en torno a este cultivo durante todo el siglo XVII y buena parte del XVIII. Este artículo se encuentra respaldado en documentación totalmente inédita resguardada en los distintos archivos del estado de Jalisco. Existe además una amplia bibliografía que compila documentación colonial, como descripciones geográficas, listas de tributos que pagaban los pueblos, informes sobre el estado que guardaban las provincias de las colonias españolas, estadísticas, etc.
Desmintiendo Mitos sobre el Origen del Tequila
La idea generalizada pero insostenible de que desde el siglo XVI se cultivaba el agave para producir el vino mezcal (nombre que hasta los primeros años del siglo XX se le dio al tequila) en el territorio que abarcan los actuales municipios de Tequila, Arenal, Magdalena y Amatitán se debe a dos inconsistencias de la historiografía local. La primera, derivada de que todas las investigaciones realizadas hasta ahora sobre la historia del tequila promulgan que aquellos espacios geográficos son la cuna de esa bebida, pero ninguna aporta prueba documental que soporte sus asertos y demuestre la presencia y explotación de esta planta en los siglos XVI, XVII y primeros años del siglo XVIII. El primero se ha enfocado en tratar de demostrar que el origen de esta bebida se encuentra en la población de Amatitán, pero todas sus pruebas documentales son del siglo XVIII. Murià, por su parte, afirma en su última versión de la Breve historia de Jalisco, publicada en el 2011, que en Tequila y Amatitán los agaves azules “son convertidos desde hace más de 400 años en el conocidísimo aguardiente que es considerado la bebida nacional” (17). Esta idea la ha sostenido en anteriores publicaciones, como una de 1988 en la cual, respaldándose en una descripción de la Nueva Galicia realizada en 1621, afirma que el tequila ya se producía en el espacio que hoy es el estado de Jalisco desde esa fecha (Murià, Breve 19). Pero no es así, pues aquella descripción se refiere al uso del agave y la fabricación del vino mezcal específicamente en el pueblo de Huaynamota, en la sierra del Nayar, hoy estado de Nayarit, y no al territorio que señala Murià (Arregui 131). Desafortunadamente, otro autor que escribió un libro sobre la historia del tequila retoma esa inconsistencia y afirma que “esta es la región tradicional, la de mayor antigüedad, ya que su origen se remonta hasta el siglo XVII” (Luna 16). Y para dar mayor contundencia a su aseveración agrega que, “no obstante, en 1621 ya se habla en el corregimiento de Tequila de abundante cosecha de Mezcal, y en el abasto a Guadalajara del llamado vino de mezcal cuyo uso se iba generalizando [...]” (Luna 33). El problema es que sustenta lo anterior en lo que afirmó Murià en su primera versión de la Breve historia de Jalisco, publicada en 1988 (104). El trabajo de María del Pilar Gutiérrez Lorenzo, a pesar de que pone en duda algunas de las posturas de estos historiadores, no objeta la idea de que en esos pueblos se dio el origen del tequila. Al contrario, la asume como válida (Gutiérrez 43-69). Existió un cronista llamado Ricardo Lancaster-Jones que afirmó, en una de sus publicaciones sobre las haciendas de Jalisco, que la introducción del cultivo del agave y la producción del vino mezcal en el corregimiento de Tequila se dieron durante los primeros años del siglo XVIII, a través de Pedro Sánchez de Tagle, marqués de Altamira (Lancaster-Jones 38). Los historiadores arriba citados han descalificado tal versión con el argumento de la falta de pruebas documentales de este escritor. Los resultados preliminares de esta investigación disienten de lo que sostiene la historiografía local y nacional con respecto a que los pueblos de Tequila, Amatitán y Arenal fueron la cuna del vino mezcal y donde se inició su comercialización. La segunda inconsistencia se debe a que las investigaciones sobre la historia de Jalisco se enfocan en su gran mayoría en la segunda mitad del siglo XVIII y en el siglo XIX, sin que se vislumbre, desafortunadamente, un cambio en la tendencia historiográfica. Son escasos los historiadores que analizan los siglos XVI y XVII. Prácticamente se podría hablar solo de cinco; tres de ellos estudian en su conjunto todo el reino de la Nueva Galicia para el siglo XVI, en tanto que dos se centran en un área específica para el siglo XVII. En los primeros se ubican las obras de Woodrow Borah, quien examina el cobro de tributos por parte de la Audiencia de Guadalajara entre 1557-1598 y su posterior remate en almonedas públicas. El mayor aporte de dichas investigaciones para este artículo es que permiten conocer cómo los indígenas del corregimiento de Tequila adoptaron el cultivo del trigo para el pago de sus tributos (Borah, “Los tributos” 24-47; Borah, Tendencias 303). Los trabajos que se dedican a estudiar alguna región en el siglo XVII son los de Peter Bakewell, Águeda Jiménez Pelayo y Thomas Calvo. Los dos primeros se centran en espacios que hoy corresponden al estado de Zacatecas, mientras que el tercero analiza con una variada metodología la consolidación de Guadalajara como el segundo polo de atracción económica después de Zacatecas y su influencia directa en un vasto territorio. Ninguno de los trabajos antes señalados incluye un análisis sobre la tenencia y explotación de la tierra en el territorio del actual estado de Jalisco. No hay, por lo tanto, una sola investigación publicada que trate sobre la organización productiva de los indios de esas poblaciones, ni sobre los cambios generados con la dominación española al introducir nuevos cultivos, herramientas y técnicas. Existe un desconocimiento sobre el proceso de apropiación de la tierra, el nacimiento y desarrollo de varias actividades agrícolas y ganaderas, así como la evolución y especialización productiva en las distintas regiones que conformaban el reino de la Nueva Galicia (Chevalier 207-279).
Impacto de la Dominación Española en la Tenencia de la Tierra
Entre enero y mayo de 1525, tres subalternos de Francisco Cortés de San Buenaventura hicieron una visita a los pueblos que recién habían conquistado, con el fin de contar a sus habitantes, conocer lo que sembraban, lo que producían y sus formas de comercio. Se dieron cuenta, por los informes de los gobernadores indígenas, de que prácticamente todos los pueblos se dedicaban a una economía de subsistencia, en la que la producción estaba enfocada en satisfacer las necesidades básicas de alimentos y vestido (Soto 341-353). Muchos contaban con un tianguis al que acudía la población para intercambiar sus productos a manera de trueque. La variedad de artículos estaba determinada por la riqueza de la tierra y el tipo de clima. En algunos era común encontrar maíz, frijol, chile, ropa de algodón, miel, guajolotes, frutas y zapatos. Las numerosas descripciones geográficas de la Nueva Galicia que se realizaron en el siglo XVI permiten hacer un esbozo sobre la organización política de alguna provincia compuesta por varios pueblos o señoríos, que a su vez se dividían en barrios. Por ellas se sabe que había un gobernador al frente, y los familiares de este, conocidos como señores o capitanes, estaban al mando de los pueblos y barrios. Los habitantes tenían la obligación de tributar a su señor los productos que obtenían de la caza, la pesca y la agricultura. Además, debían prestarle algunos servicios para la construcción de sus casas y cultivarle la tierra. Conforme se consolidó la dominación española, factores coyunturales impactaron directamente en la tenencia, la explotación y la organización de la tierra indígena. La imposición del sistema de encomiendas obligó a muchos pueblos de indios a adoptar nuevos cultivos que sirvieran de alimento a los españoles. Los aborígenes se vieron obligados a entregar una parte importante de su producción a través del pago de tributo y a trabajar para sus encomenderos. ¿Cómo fue entonces la tenencia de la tierra en los pueblos indios de la Nueva Galicia durante el siglo XVII? La reorganización impuesta por las autoridades españolas significó una asignación de territorio por concepto de razón de pueblo, que consistía en media legua hacia cada uno de los puntos cardinales, tomando como punto de partida la iglesia, y tenía un carácter comunal, de modo que no podía ser vendido. Estas no fueron las únicas tierras que disfrutaron los pueblos indios. La participación de los indígenas en el proceso de obtención de tierra fue muy desigual. Los numerosos pueblos localizados en un radio de 40 kilómetros alrededor de Guadalajara, salvo uno o dos, no solicitaron tierras. En cambio, regiones como las de Tlaltenango, Teocaltiche y Juchipila, ubicadas al norte del río Grande, destacan por ser las que más mercedes recibieron. De un total de 92 solicitudes presentadas por pueblos de indios, estas 3 recibieron la mitad. La jurisdicción de Juchipila recibió 30 títulos que suman 22 sitios de ganado mayor, 7 de menor, 83 caballerías y 21 cordeles. Tres de sus pueblos, Jalpa, Apozol y Mecatabasco, acapararon la mayor parte con 12 sitios de ganado mayor, 2 de menor y 7 caballerías. Las demás mercedes se dispersaron por Jala, Acaponeta, Magdalena, Acuitapilco, Tepic, Santa María de los Lagos, Mesquituta, Tequepexpan y La Purificación. Los indígenas, siempre de manera comunal, se insertaron en la compraventa y el arrendamiento de tierras. Se llegó a dar el caso de que dos comunidades indígenas se asociaran para comprar algún pedazo de tierra. Con ocasión de una subasta pública por un sitio de ganado mayor y dos caballerías de tierra, los de Guexotitlán, a través de su cofradía, se juntaron con los del Barrio de Abajo de Teocaltiche para comprarlas. Ganaron la puja al ofrecer 600 pesos por ellas. Los primeros pagaron 450 pesos y los otros, el resto. Los indios implementaron una estrategia económica que consistió en destinar un alto porcentaje de las tierras mercedadas para el usufructo de sus cofradías y hospitales mediante la crianza y venta de ganado. Esta etiqueta a las tierras les permitía una mayor independencia en el manejo de las ganancias, a diferencia de las que obtenían a través de los bienes de comunidad, que siempre estaban bajo la vigilancia y escrutinio de las autoridades civiles. En teoría, las cofradías eran una especie de hermandad o sociedad cristiana que se unía para realizar obras piadosas, como fundación de hospitales y fines religiosos. Por lo tanto, quedaban bajo la jurisdicción eclesiástica y eran controladas por los párrocos de cada pueblo. En la práctica, los indios las utilizaron como empresas ganaderas para obtener ingresos con los cuales hacer frente a las necesidades que se les presentaran. Si se trataba de vender, lo hacían con aquellas que no pertenecían a las que recibieron por razón de pueblo. La necesidad de completar el pago de tributos orilló a algunos pueblos a vender parte de ellas. Los de Juchipila y Tlaltenango se deshicieron respectivamente de una y ocho caballerías de tierra laborable para conseguir dinero y pagar ese gravamen (Á. Jiménez 167). Las composiciones realizadas por varios latifundistas demuestran cómo la venta de tierras por parte de autoridades indígenas fue una constante. Jerónimo Sánchez de Porras, dueño de haciendas en la jurisdicción de Tacotán, había comprado varios sitios a los pueblos de Yahualica y Cuacualca. El afán por obtener mayores beneficios de tierras provocó una serie de conflictos entre propietarios o individuos que pretendían serlo. No fueron muy numerosos; probablemente la abundancia de tierra influyó en ello. La mayoría se dio como una contradicción al momento en que alguien solicitaba una merced de tierra o de agua. Los habitantes aborígenes llamados tecuexes, de la región de Tequila, vivían hasta antes de la conquista de Nuño de Guzmán en la barranca del río Santiago o Grande y posteriormente fueron sacados de ahí y ubicados en la meseta. Con la reubicación que hizo la Corona de los indígenas que habían participado en la rebelión del Mixtón, se formaron varios pueblos en las cercanías de Tequila. De acuerdo con el detallado estudio que elaboró el profesor Woodrow Borah sobre los precios de bienes de tributos reales en la Nueva Galicia entre 1557 y 1598, el pueblo de Tequila, junto con su sujeto que era el de los Guajes o Guastla, aparecen año con año pagando a la Corona miel, maíz, trigo y dinero en efectivo. Algunas veces junto con Tequila se menciona un pueblo llamado San Francisco (Borah, Tendencias 151-278). Esto es todo lo que se conoce de los productos que cultivaban en aquella jurisdicción en el siglo XVI. En cuanto a su organización política y administrativa, el pueblo de Tequila fue siempre cabecera de corregimiento, con una jurisdicción que abarcaba cinco leguas a la redonda (Del Paso y Troncoso 45-47). Dentro de ese espacio se encontraban los pueblos de Guastla, San Francisco, Amatitán y el real de minas de San Pedro Analco. Algunas descripciones geográficas de los primeros años del siglo XVII son más ricas en detalles en cuanto a la explotación de la tierra en Tequila. Una de ellas fue realizada en 1605 por el obispo de Guadalajara, Alonso de la Mota y Escobar, quien visitó el pueblo de Tequila y esc...
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Entidades Clave en la Industria del Tequila
En el complejo entramado de la producción y comercialización del tequila, diversas empresas y productores juegan roles fundamentales. Estas entidades, desde los cultivadores de agave que son los proveedores primarios, hasta las grandes destilerías que transforman la materia prima y los distribuidores que la llevan al mercado, interactúan financieramente, pudiendo ser tanto deudores como acreedores en sus transacciones diarias. Los acreedores en esta industria pueden ser desde los agaveros que venden su cosecha a crédito, hasta bancos que financian expansiones de destilerías o proveedores de maquinaria. A continuación, se presenta una lista de algunas de las empresas involucradas en el sector agave-tequila, que representan una parte de la red de relaciones comerciales y financieras que existen en esta industria.
Principales Actores en la Cadena de Valor del Agave y el Tequila
| Nombre de la Empresa | Dirección | Colonia | Código Postal |
|---|---|---|---|
| AGAVE AZUL SAN JOSE, S.A. DE C.V. | CALLE ASUNCION1962 | COLOMOS PROVIDENCIA | 44660 |
| AGAVE CONQUISTA, S. DE R.L. DE C.V. | LAS POMAS8 A | S/C | 45602 |
| AGAVEROS DE LA REGION, S.A. DE C.V. | CAMINO A LA MANTECOSA1 | S/C | 45380 |
| AGAVEROS GABA, S.A. DE C.V. | OCAMPO121 | LAZARO CARDENAS | 46560 |
| AGAVEROS UNIDOS DE AMATITAN, S.A. DE C.V. | RANCHO MIRAVALLES/N | S/C | 45380 |
| AGAVES SELECTOS CORONA, S.P.R. DE R.L. DE C.V. | EXTRAMUROS994 | S/C | 48760 |
| AGAVES SELECTOS DE AMATITAN, S.A. DE C.V. | RANCHO PASO DE PARRA1 | SAN JOSE DE GRACIA | 63940 |
| AGROINDUSTRIA GUADALAJARA, S.A. DE C.V. | CAMINO RANCHO EL HERRADERO100 | S/C | 47700 |
| AGROINDUSTRIAS AMATITAN, S. DE P.R. DE R.L. | CALZADA DEL CARMEN PONIENTE300 | S/C | 45380 |
| AGROINDUSTRIAS CASA RAMIREZ, S.A. DE C.V. | CARRETERA LEON-MANUEL DOBLADOKM 38 | S/C | 36428 |
| AGROTEQUILERA DE JALISCO, S.A. DE C.V. | PROLONGACION MEDINA ASCENCIO567 | S/C | 45368 |
| ALTOS CIENEGA UNIDOS, S. DE. P.R. DE R.L. | CARRETERA RANCHO LAGUNILLASS/N | S/C | 47760 |
| AMBER PRODUCTION TEQUILA, S.A. DE C.V. | HEROE DE NACOZARI05 | LA MEZCALERA | 46403 |
| AUTENTICA TEQUILERA, S.A. DE C.V. | REFORMA3072 | RESIDENCIAL JUAN MANUEL | 44680 |
| BACARDI Y COMPAÑIA, S.A. DE C.V. | AUTOPISTA MEXICO QUERETARO4431 | TULTITLAN DE MARIANO ESCOBEDO | 54900 |
| BIOCOSECHAS DE MEXICO, S.A. DE C.V. | NIÑO OBRERO2267 | CIUDAD INDUSTRIAL | 63173 |
| BROWN - FORMAN TEQUILA MEXICO, S. DE R.L. DE C.V. | AVENIDA DE LAS AMERICAS1545 PISO 8 | PROVIDENCIA 1A 2A Y 3A SECCION | 44630 |
| CAMPARI MEXICO, S.A. DE C.V. | CAMINO REAL ATOTONILCO1081 | OTRA NO ESPECIFICADA EN EL CATALOGO | 47195 |
| CASA 1800, S.A. DE C.V. | GUILLERMO GONZALEZ CAMARENA800 PISO 4 | SANTA FE | 01210 |
| CASA CUERVO, S.A. DE C.V. | GUILLERMO GONZALEZ CAMARENA800 PISO 4 | SANTA FE | 01210 |
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