Dentro de nuestra cultura financiera tenemos agregados diferentes impuestos, entre ellos el polémico IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios). El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) es un gravamen indirecto que recae sobre la producción, venta o importación de ciertos bienes y servicios que, por sus características, generan externalidades negativas o buscan regular el consumo. Así como el IVA, el IEPS es un impuesto indirecto, lo que significa que los contribuyentes del mismo no lo pagan directamente, sino que lo trasladan o cobran a sus clientes, quienes lo ingresan al SAT.
Características Fundamentales del IEPS
Naturaleza y Propósito del Impuesto
El IEPS es un impuesto federal que se traslada al consumidor final mediante el precio de los bienes o servicios gravados. Lo pagan de forma directa las empresas que producen, importan o venden estos bienes o prestan determinados servicios. El IEPS es una herramienta del Estado no solo para generar ingresos fiscales, sino también para desincentivar el consumo de productos que afectan la salud o el medio ambiente. Por ejemplo: si tienes una empresa de abarrotes y vendes cigarros, dentro de este producto ya va implícito el IEPS, sin embargo tú como contribuyente no haces el pago de este, sino el consumidor final que sería tu cliente. Este impuesto que el cliente final pagó, posteriormente es entregado por la empresa al SAT mensualmente. El IEPS tiene como finalidad principal regular el consumo de determinados bienes y servicios, además de generar ingresos para el Estado.
Bienes y Servicios Sujetos a IEPS
El IEPS es un impuesto que grava alcoholes y cervezas, refrescos y otras bebidas con azúcares, tabacos y alimentos con alto contenido calórico. Asimismo, existen servicios gravados con este tributo, algunos de ellos originados de la enajenación de bebidas alcohólicas y alimentos con alto contenido calórico. El IEPS se aplica a bienes que se encuentran sujetos al régimen aduanero, y se le considera como un impuesto indirecto, ya que lo acaban pagando los consumidores; es decir, no lo cumplen los contribuyentes, sino que se traslada a los clientes de éstos.
Un ejemplo específico es el aguamiel y derivados: este producto es parte de la cultura tradicional mexicana y tiene un bajo impacto ambiental en comparación con otras bebidas alcohólicas. Los porcentajes y cuotas de estos y otros productos los podrás visualizar en la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios. Así, eventualmente se conceden estímulos fiscales sobre el IEPS a la gasolina por tratarse de un producto de primera necesidad.
Obligaciones y Cumplimiento
Están obligadas a pagar el IEPS las personas físicas, personas morales y autónomos que produzcan, vendan o importen los bienes y servicios gravados por este impuesto. Los montos se establecen mediante tasas y/o cuotas para cada bien o servicio, según su tipo. El IEPS se paga a más tardar el día 17 del mes siguiente al que corresponda el pago, o al que corresponda la operación. En importaciones se liquida junto con el impuesto general de importación.
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El contribuyente puede acreditar el IEPS efectivamente pagado en la adquisición o importación de bienes contra el impuesto que cause. El impuesto trasladado debe detallarse en el CFDI emitido. El cálculo debe hacerse de forma precisa para evitar discrepancias con el SAT que puedan generar multas o sanciones. El incumplimiento en el pago del IEPS puede derivar en sanciones y multas establecidas en el Código Fiscal de la Federación y la Ley del IEPS.
Impacto y Gestión del IEPS
La gestión del IEPS es compleja y un error puede significar sanciones. El IEPS no solo tiene impacto fiscal, sino que también es un componente clave en las estrategias de precios de las empresas. El correcto cálculo y traslado del IEPS permite fijar precios competitivos sin sacrificar la rentabilidad. Además, el IEPS también influye en las decisiones de inversión y expansión de las empresas, ya que afecta directamente los márgenes de ganancia en productos específicos.
La fiscalización del IEPS se ha vuelto más estricta en los últimos años, con un incremento en las auditorías electrónicas y el cruce de información a través de los CFDI. Otro punto importante es que el IEPS, al ser un impuesto indirecto, se convierte en un elemento que puede impactar el comportamiento del consumidor. Finalmente, el IEPS forma parte de los impuestos que pueden ser un foco de reformas fiscales.
Acuerdo Integral sobre el IEPS en Bebidas Calóricas y Endulzadas
Un Marco Preventivo para la Salud
El Gobierno de México, el Congreso de la Unión y el sector productivo alcanzaron un acuerdo integral para la aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas calóricas y endulzadas. La medida, anunciada el 16 de octubre de 2025 por la Secretaría de Salud, busca fortalecer la prevención de enfermedades crónicas, reducir el consumo de ultraprocesados y promover opciones más saludables, manteniendo la estabilidad del sector industrial.
Este acuerdo fue descrito como un consenso multisectorial sin precedentes, que combina medidas fiscales, educativas y regulatorias. El anuncio fue encabezado por el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, junto con el secretario de Salud, David Kershenobich, y el subsecretario de Integración Sectorial, Eduardo Clark García Dobarganes. También participaron representantes del sector empresarial, entre ellos Andrés Massieu Fernández, de la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb), y Patricio Caso Prado, de Coca-Cola México.
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Según Kershenobich, el objetivo no es recaudatorio sino “educativo y transformador”, orientado a promover hábitos saludables desde la infancia y fortalecer la corresponsabilidad entre gobierno, industria y sociedad. Eduardo Clark destacó que el IEPS busca enfrentar la crisis cardiometabólica que vive el país, donde México ocupa el primer lugar mundial en consumo de refrescos, con 166 litros por persona al año. El nuevo impuesto pretende incentivar la reformulación de productos y orientar al consumidor hacia opciones sin azúcar. Este consenso, además, refuerza la estrategia nacional “República Sana”, basada en prevención, educación y corresponsabilidad.
Nuevas Cuotas y su Impacto en el Consumo
El nuevo esquema fija el IEPS en 3.8 pesos por litro para bebidas con azúcar y 1.5 pesos por litro para las que contienen edulcorantes, como parte de la estrategia nacional “República Sana”. Desde su implementación original en 2014, el IEPS ha demostrado capacidad para modificar los patrones de consumo. Sin embargo, el nuevo acuerdo de 2025 consolida un enfoque integral de salud pública, que combina medidas fiscales con incentivos a la innovación y educación alimentaria.
El impuesto de 3.8 pesos por litro para bebidas con azúcar representa un incremento significativo y busca reducir la demanda en los grupos más vulnerables al sobrepeso y la diabetes tipo 2. En contraste, el gravamen de 1.5 pesos por litro a las bebidas con edulcorantes premia la reformulación industrial, impulsando la transición hacia opciones más saludables sin castigar la competitividad empresarial. De acuerdo con proyecciones del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), una disminución de apenas 10% en el consumo de bebidas azucaradas podría evitar más de 20,000 muertes por enfermedades crónicas en los próximos diez años. Asimismo, se estima que los ingresos derivados del IEPS podrán destinarse a programas de salud preventiva y educación nutricional, fortaleciendo la capacidad del Estado para intervenir en fases tempranas de la enfermedad.
Compromisos del Sector Empresarial
El acuerdo incluye una agenda voluntaria de compromisos asumidos por el sector productivo, orientada a fortalecer la corresponsabilidad. Entre ellos destacan:
- Reducción del contenido de azúcar y calorías en bebidas tradicionales.
- Eliminación de publicidad dirigida a menores de edad.
- Impulso de presentaciones más pequeñas y reformuladas.
- Promoción preferente de productos sin azúcar o con bajo contenido calórico.
El presidente de MexBeb, Andrés Massieu Fernández, afirmó que “la salud pública requiere colaboración intersectorial; asumimos el reto de innovar y orientar al consumidor hacia mejores opciones”. Por su parte, Patricio Caso Prado, de Coca-Cola México, anunció una reducción del 30% en las calorías de su versión regular, además de impulsar el consumo de versiones sin azúcar y retirar toda publicidad dirigida a menores de 16 años. Se estableció, además, una mesa de trabajo permanente con la Secretaría de Salud para el seguimiento técnico de los avances.
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Alineación con Estándares Internacionales
El nuevo esquema fiscal se ajusta a las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que recomiendan gravar los productos con alto contenido de azúcar como estrategia prioritaria contra la obesidad y las enfermedades no transmisibles. Países como Reino Unido, Chile y Sudáfrica han reportado resultados positivos tras implementar impuestos similares, con reducciones significativas en el consumo de bebidas azucaradas. México, que fue pionero en la región, consolida ahora un modelo híbrido que combina gravámenes diferenciados, autorregulación y educación sanitaria.
El senador Ricardo Monreal Ávila calificó el acuerdo como “innovador y ejemplar”, al colocar la salud pública por encima de los intereses recaudatorios. El acuerdo sobre el IEPS a bebidas calóricas y endulzadas representa un paso decisivo hacia una política pública que prioriza la salud sobre la recaudación.
