La auditoría ambiental es un proceso fundamental en la gestión moderna de las organizaciones, un instrumento de evaluación sistemática y documentada. Se realiza para determinar cómo una entidad está cumpliendo con las leyes y regulaciones ambientales, así como con sus propias políticas y objetivos ambientales. Esta evaluación también se centra en identificar áreas de mejora en cuanto a la gestión de los aspectos ambientales de una organización.
La norma ISO 14001 y la auditoría ambiental están estrechamente relacionadas y se complementan entre sí en el ámbito de la gestión ambiental. La norma ISO 14001 proporciona un marco de referencia común para establecer un sistema de gestión ambiental (SGA) efectivo. Este marco incluye requisitos para la identificación de aspectos ambientales significativos, el establecimiento de objetivos y metas ambientales, y la implementación de controles operativos y procedimientos documentados. La auditoría ambiental evalúa la conformidad de la organización con estos requisitos y ayuda a identificar áreas de mejora. Se utiliza para evaluar el cumplimiento de la organización con los requisitos de la norma ISO 14001, así como con las leyes y regulaciones ambientales aplicables.
Origen de la Auditoría Ambiental
La auditoría ambiental tiene su origen en los años setenta en los Estados Unidos de América. En esta década, un grupo de compañías industriales inició de manera independiente programas de revisión y autoevaluación del estado ambiental que guardaban sus procesos de producción. El objeto principal de estas iniciativas era prevenir accidentes, disminuir riesgos y avanzar en sus niveles de seguridad.
Evolución y Catalizadores en América Latina
La necesidad de metodologías de evaluación preventivas se hizo evidente en diversos países a raíz de graves incidentes. En México, por ejemplo, la explosión de San Juan Ixhuatepec en 1984, que ocasionó la muerte de más de 700 personas e innumerables afectados, fue un catalizador significativo. Esos accidentes, y otros ocurridos en países en desarrollo, tuvieron un común denominador: no se habían detectado oportunamente los riesgos asociados a la operación de ciertas instalaciones.
En este contexto, las explosiones ocurridas en Guadalajara en 1992 impulsaron una acción gubernamental decisiva. Dicho evento dio lugar a que el Ejecutivo Federal solicitara estudios de riesgo a más de 400 industrias, cantidad que se elevó a 723 debido a la incorporación voluntaria de otras industrias interesadas. Al mismo tiempo, desde el inicio del programa se decidió que si una empresa aceptaba participar en él, y mostraba su disposición para ir más allá de la legislación en un tiempo razonable, no sería incluida en el programa de visitas de inspección. Estas visitas se dirigirían prioritariamente a las empresas que no hubiesen mostrado la voluntad de corregir sus fallas en forma voluntaria.
Lea también: Auditoría Integral: Origen y Concepto
Al suscribir el Plan de Acción (artículos 20 al 23 del Reglamento en materia ambiental), mediante un convenio con la PROFEPA (Procuraduría Federal de Protección al Ambiente), la empresa asume una serie de compromisos precisos e ineludibles. La negociación de ese plan es uno de los aspectos cruciales de la auditoría ambiental, debido a que mientras se lleva a cabo, la Procuraduría no impone a la empresa sanciones por el incumplimiento de la normatividad, salvo que se trate de medidas de seguridad que sean de urgente aplicación.
Importancia de la Auditoría Ambiental
Las auditorías ambientales se realizan para poner control a todas las actividades que perjudican al medio ambiente y lo van debilitando por las agresiones continuas de las empresas y organizaciones. A menudo, no se percibe la magnitud de los impactos sin datos y pruebas concretas. Es fundamental comprender que el medio ambiente es algo más grande que un entorno natural; es todo lo que nos rodea, desde el oxígeno que respiramos y el agua que bebemos hasta las tierras que cultivamos. Desafortunadamente, la falta de cuidado y el uso repetido y sin control de la emisión de gases, las deforestaciones continuas y la contaminación de ríos y mares, entre otros factores, exigen la implementación de estas herramientas de control.
Tipos de Auditoría Ambiental
Las auditorías ambientales se clasifican dependiendo de diversos enfoques. Estos incluyen su alcance, la procedencia del equipo auditor, el entorno medioambiental auditado, su periodicidad y sus objetivos.
A continuación, se presenta una clasificación detallada de los tipos de auditoría ambiental:
| Criterio de Clasificación | Tipo de Auditoría | Descripción |
|---|---|---|
| Según su alcance | Integrada | Tiene como objeto toda la instalación, considerando todos los sectores y aspectos variables de esta. |
| Sectorial | Se interesa por algún sector o aspecto concreto de la instalación. | |
| Según la procedencia del equipo auditor | Externa | La lleva a cabo una empresa especializada. |
| Interna | Realizada por la propia empresa. | |
| Según el entorno medioambiental auditado | Exterior | Se estudian los impactos ambientales que las actividades de la organización provocan al entorno de la instalación. |
| Interior | Se estudia el medio ambiente laboral. | |
| Mixta | Se hace un diagnóstico medioambiental completo. | |
| Según su periodicidad | Permanente | Si la gestión y los procesos de la actividad están siendo evaluados de forma continua en el tiempo. |
| Según sus objetivos | (Ver sección "Objetivos de una Auditoría Ambiental") | La clasificación se basa en los propósitos específicos que persigue la auditoría. |
Objetivos de una Auditoría Ambiental
Los objetivos de una auditoría ambiental son multifacéticos y buscan asegurar la sostenibilidad y el cumplimiento normativo de las operaciones de una organización. El primer objetivo tiene que estar enfocado a estudiar si combina perfectamente el Sistema de Gestión Ambiental elegido con los estándares establecidos en la normativa.
Lea también: Desarrollo de la Contabilidad Fiscal
Entre los objetivos clave se encuentran:
- Analizar el grado de cumplimiento de cada proceso que se encuentra en el Sistema de Gestión.
- Verificar cada departamento de la empresa que participe en esos procesos.
- Realizar un examen exhaustivo del Sistema de Gestión para verificar:
- Que se están cumpliendo los requisitos legales y reglamentarios de la normativa.
- Que se están consiguiendo los objetivos fijados.
- Que se están haciendo acciones de corrección por si se detectan desviaciones o riesgos.
- Que se están implementando los cambios acordados para corregir procedimientos que no son eficaces.
- Que se han identificado puntos de mejora.
Lea también: Orígenes de la Práctica Contable
