Dentro del marco del movimiento zapatista, se establecieron normativas específicas respecto a la contribución económica, conocidas como la Ley de Impuestos de Guerra. Este conjunto de reglas determina quiénes están obligados a contribuir y en qué proporción, basándose en la capacidad económica y la actividad que realizan los pobladores civiles.
Regulaciones de la Ley de Impuestos de Guerra
La Ley de Impuestos de Guerra no es obligatoria para los pobladores civiles que vivan de sus propios recursos sin explotar fuerza de trabajo alguna, y sin obtener provecho alguno del pueblo. Por el contrario, esta ley es obligatoria para todos los pobladores civiles que vivan de la explotación de fuerza de trabajo o que obtienen algún provecho del pueblo en sus actividades.
A continuación, se detalla la estructura de contribuciones impuesta por el movimiento:
- Comerciantes en pequeño, pequeños propietarios, talleres e industrias pequeñas: 7% de sus ingresos mensuales.
- Profesionistas: 10% de sus ingresos mensuales.
- Medianos propietarios: 15% de sus ingresos mensuales.
- Grandes capitalistas: 20% de sus ingresos mensuales.
Contexto del levantamiento y la lucha zapatista
Las causas que dieron origen al levantamiento zapatista en 1994 no se han modificado sustantivamente a pesar de lo actuado durante todo este tiempo y de los muchos esfuerzos sinceros por lograr cambios perdurables en beneficio de los pueblos indígenas. El levantamiento del neo zapatismo otorgó gran visibilidad a las problemáticas indígenas en México a finales del siglo pasado, lo que ayudó a generar proyectos políticos y sociales autónomos.
Es importante distinguir los términos, ya que el zapatismo es un movimiento político y agrario amplio que engloba la reproducción y el sustento de la vida comunitaria, mientras que el EZLN es una rama combatiente del zapatismo. El zapatismo se presenta, en líneas generales, como un movimiento indígena que se opone a las injusticias del neoliberalismo a través del levantamiento, pero también por medio de la revolución cultural. Existe como respuesta a la subyugación de lo indígena al capitalismo en la búsqueda de emancipación y de justicia para las comunidades indígenas.
Lea también: Artículos sobre el RIF
La vieja pretensión de reducir el conflicto indígena a cuatro municipios de la geografía chiapaneca, que responde a la lógica reduccionista de aquellos que tratan de minimizar el impacto del levantamiento armado de enero de 1994, ha demostrado su falsedad cuando los conflictos que enfrentan las comunidades tienen como común denominador el despojo, la exclusión y la violación constante de sus derechos por parte de instituciones, funcionarios y voraces compañías trasnacionales.
Lea también: Beneficios de la Deducción de Impuestos
Lea también: Análisis del IVA en Lujo en España
