En la radio, en la televisión o en el periódico es normal haber escuchado hablar alguna vez del IVA. Quien más, quien menos, todos saben que se trata de un tributo, aunque sobre este se tenga solo una idea aproximada. Y es que hay que tener en cuenta su naturaleza indirecta, puesto que no grava la riqueza, sino el consumo, de modo que, aunque el consumidor lo paga en su día a día, lo hace casi sin percibirlo. No obstante, si se quiere poner en marcha un negocio, la cosa cambia: es importante profundizar en el significado de estas siglas, pues designan a uno de los impuestos más significativos para el estado. ¿Qué es el IVA? ¿Sabes qué IVA tienes que pagar o cómo se calcula? Aquí tienes todas las respuestas.
El IVA en España: Origen y Conceptos Básicos
El impuesto sobre el valor añadido (IVA) nació en España en 1986 cuando el país ingresó en la Comunidad Económica Europea y se reformó en 1992 con la implantación del mercado interior único. Regulado en la Ley 37/1992, más conocida como Ley del IVA, el impuesto sobre el valor añadido es uno de los impuestos de mayor peso para el sistema tributario español. El más importante de los impuestos indirectos, el IVA es un tributo impersonal que no grava la riqueza que las personas generan con su trabajo o con su actividad comercial, sino el uso que puede hacerse de ella consumiendo o transfiriendo bienes.
Los conceptos más relevantes en el contexto del IVA son:
- IVA devengado o repercutido: Impuesto que pagan los consumidores por la adquisición de un bien o servicio.
- IVA soportado: Impuesto que paga una empresa o autónomo cuando adquiere bienes o servicios para poder desempeñar su actividad.
No obstante, como ya se ha indicado, el IVA no recae sobre ellos, meros sujetos recaudadores, sino sobre el consumidor final. Es por eso que el IVA soportado se descuenta del IVA devengado (o el que han pagado los consumidores por sus productos) cuando las pymes y autónomos declaran el impuesto en la Agencia Tributaria.
Declaración (Trimestral o Mensual) del IVA
Las empresas y autónomos tienen que declarar el IVA devengado y el repercutido a la Agencia Tributaria cada trimestre con el modelo 303, bien es cierto que la declaración mensual del IVA también es aplicable en determinados casos.
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NIF / NIE
El NIF (Número de Identificación Fiscal) identifica a las personas físicas y jurídicas y es necesario para llevar a cabo actividades de tipo económico en España y en un ámbito intracomunitario. Su presencia en las facturas y en las declaraciones de impuestos es obligatoria.
¿Quién paga el IVA?
En última instancia, es el último eslabón de la cadena productiva, el consumidor, el que paga el impuesto, cuya cuantía difiere (4, 10 o 21 %) en función del tipo de actividad o de prestación de que se trate y se añade al precio de fábrica del producto (neto). Para las empresas se trata de una carga temporal, puesto que, si bien lo pagan a sus proveedores y prestadores, lo cobran al final de la cadena productiva.
Para equilibrar la balanza entre el crédito y el débito fiscal, los empresarios han de declarar trimestralmente (en algunos casos, mensualmente) el IVA soportado y repercutido al ente recaudatorio de su país de modo que reciban o paguen lo que corresponda en función del saldo resultante (positivo o negativo). Así, cada empresa añade el impuesto sobre el valor añadido a los precios de sus productos. Los consumidores lo pagan a la empresa y esta lo declara al ente recaudatorio por regla general en la declaración trimestral del IVA.
Ejemplo: un empresario presta servicios por valor de 100 euros, a los que se suma un 21 % de IVA, es decir, que cobra 121 euros de su cliente, declarando estos 21 euros al fisco como impuesto repercutido en el consumidor. Pero este empresario ha comprado una impresora nueva por un valor de 50 euros en los que se incluye el 21 % de IVA que ha soportado (10,5 euros) y que tiene derecho a reclamar a Hacienda en la declaración trimestral.
Los Tipos del IVA en España
En España, existen diferentes tipos de IVA que se aplican dependiendo del tipo de bien o servicio:
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| Tipo | Porcentaje | Descripción | Ejemplos |
|---|---|---|---|
| Superreducido | 4% | Bienes de primera necesidad. | Pan, leche, fruta, huevos, libros, revistas, medicamentos, sillas de ruedas, prótesis y viviendas de protección oficial. |
| Reducido | 10% | Alimentos no superreducidos, transporte de viajeros, plantas hortícolas, espectáculos deportivos amateur. | Productos de higiene íntima, equipos médicos. |
| General | 21% | Resto de bienes y servicios. | Importación y reimportación de bienes. |
| Exenciones | 0% | Operaciones médicas, actividades educativas, sociales, culturales y deportivas. | Operaciones financieras y de seguros, operaciones inmobiliarias. |
En las Islas Canarias el equivalente al IVA peninsular es el Impuesto General Indirecto Canario (más conocido como IGIC) y difiere en los tipos impositivos: un 7 % en el tipo general en lugar del 21 peninsular, un tipo reducido al 3 %, los incrementados (9,5 y 13,5 %) para la importación de bienes (arts. 55 y 56, Ley 4/2012, de 25 de junio) y los especiales para labores relacionadas con el tabaco al 20 % y el 35 %. El tipo del 0 % se mantiene para los productos de primera necesidad y se aplica a un mayor número de bienes.
La importación y la entrega de objetos artísticos (cuadros, esculturas, etc.) por parte de sus autores o los empresarios autorizados a su venta que no son revendedores están sujetas al tipo reducido del 10 % desde la reforma de la Ley del IVA por Real Decreto Ley 1/2014, de 24 de enero. El tipo impositivo aplicable a los gastos de envío y transporte es origen de mucha confusión entre los autónomos y en general la regla básica es: el tipo aplicable depende de la mercancía que se manda. Si el contenido del paquete se grava a un 21 % de tipo general, los gastos de envío también.
Si bien los tipos impositivos vigentes en España se han visto incrementados en los últimos años, aún se enmarcan en un término medio europeo, flanqueados por países con unos tipos de IVA más bajos como Luxemburgo (entre un 3 y un 17 %) o Alemania (entre un 7 y un 19 %) y otros con unos tipos más elevados como Dinamarca, con un tipo único al 25 %, o Hungría (5, 18 y 27 %).
Calcular el IVA: Así de Fácil
Calcular el porcentaje de IVA aplicable a una factura es ciertamente sencillo. Basta con una calculadora de bolsillo o incluso con un calculador online que facilite la tarea. Tomemos el ejemplo de un profesional que presta servicios en España por un valor neto de 1 000 euros. El importe del impuesto a cobrar ascendería entonces a 210 euros (21 %) que se suma al importe neto.
Fórmula: Neto = Bruto: 1,21 (1,10 o 1,04)
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IVA para Autónomos y Empresas
Tanto si eres un trabajador independiente como un empleado de empresa, desempeñas un rol que el gobierno considera casi como el de un recaudador de impuestos. Toda factura que emitas a un particular o empresa en España debe incluir el IVA. Para cobrarlo, el cliente final paga a la empresa el importe adecuado de IVA, y luego es responsabilidad de la empresa remitir el IVA recibido a Hacienda de manera trimestral. Este proceso no se aplica a los profesionales de determinados sectores, como la educación, el arte, las finanzas, los seguros y los servicios postales o de mensajería.
Para reclamar una devolución, debes liquidar este impuesto completando varios formularios:
- Formulario 303: En este documento se registra el importe del IVA soportado y repercutido durante el trimestre anterior.
- Formulario 349: Al igual que el Formulario 303, este documento trimestral registra el IVA de las operaciones intracomunitarias.
- Formulario 390: Este documento es un resumen anual del IVA total recaudado durante el año.
IVA Repercutido e IVA Soportado
Como se mencionó anteriormente en el análisis del Formulario 303, hay dos tipos de IVA que debes considerar e informar en tus declaraciones: el IVA repercutido y el IVA soportado. Comprender las diferencias entre estos dos tipos de IVA es clave para presentar los formularios con precisión.
El primer tipo, el IVA repercutido, se refiere al IVA pagado por los clientes en cada factura emitida tras la venta de un producto o la prestación de un servicio. Por ejemplo, supongamos que la facturación bruta total de una empresa durante un trimestre es de €15,000, que incluye la base imponible de todas las facturas emitidas durante ese período. En este caso, el IVA repercutido sería el 21 % de €15,000, asumiendo que todos los productos o servicios están sujetos a la tasa general del IVA. El cálculo del IVA total repercutido es sencillo si entiendes cómo calcular el IVA:
€15,000 x 21 % = €3,150 IVA total repercutido
El IVA soportado, por su parte, se refiere al IVA que pagan los autónomos y las empresas por la adquisición de bienes o servicios imprescindibles para el desarrollo de su actividad profesional. Al presentar la declaración trimestral, el IVA soportado se resta del IVA repercutido para determinar el importe final adeudado. Volviendo al ejemplo anterior de una facturación trimestral de €15,000, supongamos que la empresa tuviera que comprar dos cartuchos de tóner para impresoras y una silla de oficina, por un total de €400 para los tres artículos. El impuesto soportado será del 21 % de esta cantidad: €84.
¿Qué Transacciones Están Exentas de IVA?
Ahora que ya entiendes lo que significa cobrar el IVA a tus clientes, es importante que sepas que no siempre tienes que hacerlo. La Agencia Tributaria define los casos específicos que califican para la exención del IVA.
¿Qué Transacciones No Están Sujetas al IVA?
Si bien ninguna de las dos transacciones requieren el pago del IVA, existe una gran diferencia entre las transacciones exentas de IVA y las transacciones sin IVA. En el caso de las primeras, a pesar de no tener que pagar ningún IVA, deberían incluirse en tu declaración trimestral de IVA (mediante el formulario 303) porque sí representan un hecho imponible. Si bien, en papel, deberían tener aplicada una tasa impositiva, la legislación actual las clasifica como excepciones en las que no se exige el pago. Por otro lado, las transacciones sin IVA no están relacionadas con un hecho imponible, lo que significa que no se incluyen en la declaración de IVA (aunque sí es necesario incluirlas en el formulario 347 para operaciones con terceros).
Estos son algunos ejemplos de transacciones sin IVA:
- Muestras, folletos y otros artículos promocionales gratuitos.
- Servicios prestados gratuitamente por una empresa con fines promocionales para demostrar sus actividades y resultados a clientes potenciales.
- Compensación no monetaria para los empleados, como un automóvil de la empresa o vales de restaurante.
- Beneficios proporcionados gratuitamente a uno o más empleados en virtud de los términos de un acuerdo de negociación colectiva.
IVA en el Comercio Electrónico
Si tú también quieres lanzar un e-commerce, deberás conocer las particularidades del IVA para el comercio electrónico porque, como cualquier empresa que opere en España, deberás recaudar el IVA y transferir la cantidad correspondiente a Hacienda. El IVA es un impuesto indirecto que se aplica tanto en España como en el resto de la Unión Europea. En el caso del e-commerce, todos los comercios electrónicos españoles y las empresas extranjeras que hayan vendido productos en España deberían mantenerse al día sobre las particularidades del IVA en el comercio electrónico.
En líneas generales, debes saber que, tras recaudar el IVA, tendrás que declarar ese importe y devolverlo a Hacienda. Para ello, cada producto que vendas o servicio que ofrezcas ha de incluir obligatoriamente el impuesto, salvo que puedas acogerte a alguna de las excepciones de las transacciones no sujetas a IVA. El porcentaje de IVA en el comercio electrónico varía en función de la categoría a la que pertenezcan los bienes de consumo gravados. El tipo impositivo general es del 21 %, pero existen diferentes tipos de IVA en España en 2024.
Para asegurarte de aplicar siempre la cantidad correcta de IVA en tus ventas, Stripe Tax te permite automatizar el cálculo y cobro de impuestos de tus ventas en los más de 50 países donde está disponible (consulta aquí la lista actualizada de excepciones).
Cambios en el IVA en el Comercio Electrónico (2021)
El 1 de julio de 2021, se introdujeron nuevas normas del IVA en el comercio electrónico, pensadas en gran medida para reducir el fraude, un problema fiscal que se da habitualmente en las transacciones online -especialmente en las ventas transfronterizas-. El otro gran objetivo de la UE es simplificar el proceso de tributación en las transacciones intracomunitarias (es decir, entre distintos países de la Unión Europea).
Aquí tienes un breve resumen de los tres cambios principales que se han introducido en este sentido:
- Creación de la ventanilla única del IVA (VAT OSS): Es un sistema electrónico que agiliza y simplifica muchas de las obligaciones fiscales de una tienda online. Si se trata de un intercambio comercial de carácter transfronterizo, podrás declarar el IVA desde este portal online.
- Cambios a la exención de IVA: Desde la actualización de julio de 2021, hay que tributar el porcentaje correspondiente independientemente del importe del producto.
- Mismo umbral para los países de la UE: Todo comercio electrónico que supere el umbral de 10.000 € en facturación a clientes de otro Estado de la Unión Europea deberá generar las facturas con el IVA del país de destino. Si no se supera el umbral de 10.000 €, el e-commerce puede tributar en su propio país.
Normativa sobre el IVA en Comercios Electrónicos
Las reglas de localización del IVA determinan si los comercios electrónicos han de emitir facturas con o sin este impuesto indirecto en función del país de residencia del cliente, tal como indica la Ley 37/1992.
Si vendes tus productos u ofreces servicios desde España, deberás valorar cuál de los siguientes escenarios refleja tu situación:
- Vendes bienes de consumo a través de un comercio electrónico cuya sede fiscal está en España y el importe de los productos o servicios lo pagan clientes que residen en el territorio peninsular o en las Islas Baleares. Si se cumplen ambas condiciones, cualquier factura deberá emitirse con el correspondiente IVA.
- Vendes bienes de consumo que se exportarán de España a otro país o al territorio español que no se incluye en el apartado anterior. Este caso presenta distintas variantes:
- Cliente particular que vive en la Unión Europea: Hay que facturar el IVA asociado al bien de consumo en cuestión.
- Cliente profesional (autónomo o empresa) que vive en la Unión Europea: No hay que tramitar la facturación del IVA al ser una transacción intracomunitaria. Será el cliente profesional el encargado de abonar el impuesto en el país donde reside.
- Cliente particular o profesional que vive en alguno de los siguientes territorios de España: Ceuta, Melilla o las Islas Canarias: Aunque los bienes de consumo gravados se compren dentro del territorio español, las transacciones se consideran exportaciones. Así pues, las facturas no incluirán el IVA, sino que se aplicará el impuesto equivalente de estos territorios, es decir, el IGIC en las Islas Canarias o el IPSI en Ceuta y Melilla.
- Clientes que viven fuera de la Unión Europea: Estas ventas de bienes de consumo están exentas de IVA. Aunque el IVA en las exportaciones no se pague, esto no significa que la persona que compra el producto o contrata el servicio se libre de pagar impuestos. En concreto, debe abonar el gravamen que especifica el país desde el que tramita el pago.
Paso a Paso: Cómo Gestionar el IVA en mi Comercio Electrónico
- Calcular el IVA:
- Determina la base imponible de la venta, es decir, el importe sin el IVA aplicado.
- Haz el cálculo del IVA. La fórmula es la siguiente: Base imponible × (porcentaje de IVA ÷ 100)
- Calcula el importe total. Suma la cifra obtenida en el paso anterior a la base imponible.
- Liquidar el IVA: En el caso de que esos productos o servicios los hayan adquirido clientes españoles (exceptuando los de Ceuta, Melilla y las Islas Canarias), bastará con rellenar el modelo 303. Si en tu e-commerce has vendido bienes de consumo fuera del territorio español por un valor superior a 10.000 €, estarás obligado a hacer trimestralmente otro trámite: el modelo 369.
