¡Alerta Mundial! Descubre el Impacto Real de la Generación Anual de Residuos y Cómo Puede Cambiar tu Vidapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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"No derrochar para evitar la escasez". Este viejo refrán tiene mucha validez en estos momentos en que los líderes del mundo, al igual que las comunidades locales, exhortan cada vez más a enmendar la denominada “cultura de lo descartable”. Con todo, más allá de lo que representan para las personas y los hogares, los desechos también constituyen un desafío más amplio que afecta la salud humana y los medios de subsistencia, el medio ambiente y la prosperidad.

La generación de desechos está aumentando a un ritmo alarmante. Los países están desarrollándose rápidamente sin haber establecido sistemas adecuados para gestionar la distinta composición de desechos que producen los ciudadanos. Las ciudades, donde habita más de la mitad de los seres humanos y en las que se genera más del 80 % del producto interno bruto (PIB) del mundo, están en una posición de vanguardia en lo que respecta a hacer frente al desafío de los desechos a nivel mundial.

Panorama Mundial de la Generación de Residuos

Según el informe del Banco Mundial titulado What a Waste 2.0 (Los desechos 2.0), al menos el 33 % de los desechos no se gestionan sin riesgo para el medio ambiente. En el informe de 2018, que es una actualización de una edición anterior, se proyecta que la generación de desechos llegue a un volumen asombroso de 3400 millones de toneladas de desechos generados anualmente. Nuestro equipo buscó algunas informaciones generales sobre residuos sólidos para intentar comprender el aumento de su generación y las contradicciones sobre el tema que se difunden por el mundo.

Según el informe Perspectiva Mundial de la Gestión de Residuos 2024 (GWMO 2024) del PNUMA, se prevé que la generación de residuos sólidos urbanos aumente de 2.300 millones de toneladas en 2023 a 3.800 millones de toneladas en 2050. Un hecho aún más aterrador es la investigación desarrollada por el Banco Mundial en compañía de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que prevén un aumento del 350% de los residuos sólidos urbanos hasta el año 2050, si no ocurren cambios en los estándares de consumo actuales. Teóricamente, existe una relación entre el aumento del PIB y el aumento de los residuos.

Para contextualizar la magnitud de estos números, tomemos el caso de los desechos de plástico, que están llenando los océanos y constituyendo el 90 % de los detritos marinos. La generación de plásticos equivale a unos 24 billones de botellas de plástico de 500 ml. Con el volumen de agua de estas botellas se podrían llenar 2400 estadios olímpicos, 4,8 millones de piletas olímpicas, o 40 000 de bañaderas. Dicho número de toneladas también equivale al peso de 3,4 millones de ballenas azules adultas o a un conjunto de 1,376 edificios Empire State. Y eso es tan sólo el 12 % del total de desechos generados anualmente. Dos materiales que han incrementado nuestra producción personal de basura en décadas recientes son los empaques y embalajes: éstos ocupan entre 30 y 35% de nuestra producción diaria de residuos. Nombra cualquier objeto y seguro que lo encontrarás en cualquier depósito de basura. Sin embargo, si algo prevalece en la basura, es el plástico en todas las formas inimaginables.

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Además de las tendencias globales, en What a Waste 2.0 se presenta el estado de la gestión de los desechos sólidos en cada región. La región de Asia oriental y el Pacífico es en la que más desechos se generan actualmente, el 23 %, a nivel mundial. Y aunque en los países de ingreso alto vive sólo el 16 % de la población del mundo, en esas naciones, en conjunto, se genera casi la tercera parte (34 %) de los desechos a nivel mundial. Existen cerca de 198 países en los 5 continentes, pero casi la mitad de todo el residuo es generado por apenas 30 países (15%) y, casualmente, son los lugares más ricos.

Como se prevé que la generación de desechos aumente con el desarrollo económico y el crecimiento de la población, es probable que en los países de ingreso mediano bajo se registre el mayor aumento de la producción de desechos. África al sur del Sahara y Asia meridional son las regiones de crecimiento más rápido, donde se prevé que, para 2050, la generación total de desechos se triplicará y se duplicará con creces, respectivamente, y constituirá el 35 % de los desechos a nivel mundial. En la región de Oriente Medio y Norte de África, también se prevé que se duplique la generación de desechos para 2050.

En cuanto a la generación de residuos por persona, cada ciudadano genera al año una media de más de seis veces nuestro peso en residuos. Según investigaciones de la Universidad EAE Business School del 16 de febrero del 2021, los españoles generan 442 kilogramos de residuos por persona al año, lo que se considera un 9% menos que la media de los ciudadanos en la Unión Europea. Diariamente, las ciudadanas y ciudadanos generamos 12,816 toneladas de residuos sólidos urbanos; esto equivale a 1.4 kg por persona al día. En el estado de Veracruz se generan 6 mil toneladas diarias de basura y 2 millones 200 mil al año. Tan sólo en la ciudad de Xalapa se producen aproximadamente 400 toneladas diarias de residuos y 146 mil al año; residuos de los cuales aproximadamente el 70% es aprovechable; y de este porcentaje la mitad corresponde a materia orgánica. Aunque no lo creas, no siempre generamos tanta basura y residuos como hoy en día. Y es que en la Ciudad de México somos muchos: aquí vivimos 8,851,080 personas. Además de que cada día otros 4.2 millones de personas vienen a trabajar o estudiar. De las 12,816 toneladas de residuos sólidos que producimos cada día, 60% son residuos inorgánicos y 40% son orgánicos. De ese total, 48% proviene de casas; 15% de comercios; 15% de servicios; 10% de mercados; 5% de la Central de Abastos (CEDA); 4% de lugares diversos y 3% de residuos hospitalarios. Los hábitos de consumo de los españoles tienen cierta inclinación al desperdicio. Ejemplos claros de esto serían la facilidad para deshacernos de alimentos que han sobrepasado su fecha de caducidad, el cambio de los residuos electrónicos estropeados por unos nuevos en lugar de arreglarlos, tirar ropa en lugar de darle otro usos…

Indicador Dato
Generación de residuos sólidos urbanos proyectada para 2050 3.800 millones de toneladas/año
Porcentaje de desechos sin gestión de riesgo para el medio ambiente Al menos el 33%
Porcentaje de desechos en países de ingreso bajo que se vierten o queman a cielo abierto Más del 90%
Residuos por persona al año en España 442 kg
Residuos sólidos urbanos por persona al día en Ciudad de México 1.4 kg
Porcentaje de la basura marina que es plástico 90%

Impactos Ambientales, de Salud y Económicos de la Gestión Inadecuada

La gestión inadecuada de los desechos está produciendo la contaminación de los océanos del mundo, obstruyendo los drenajes y causando inundaciones, transmitiendo enfermedades, aumentando los afecciones respiratorias por causa de la quema, perjudicando a los animales que consumen desperdicios, y afectando el desarrollo económico, por ejemplo, al perjudicar el turismo. Y con más del 90 % de los desechos que se vierten o queman a cielo abierto en los países de ingreso bajo, son los pobres y los más vulnerables quienes se ven más afectados. En los últimos años, los deslizamientos de basureros han enterrado a viviendas y personas bajo pilas de residuos. Y son los más pobres los que suelen vivir cerca de los vertederos de basura y alimentan el sistema de reciclado de su ciudad a través de la recolección de desechos, lo que los hace susceptibles de sufrir consecuencias graves para la salud. Los basureros crecen y se diseminan. Desgraciadamente, cada vez con mayor frecuencia se ubican en o sobre cuerpos de agua, manglares, áreas naturales protegidas, incluso cerca de zonas habitacionales.

Los gases de efecto invernadero provenientes de los desechos son un factor fundamental que contribuye al cambio climático. La basura quemada contribuye a acelerar el cambio climático. Si no se introducen mejoras en el sector, las emisiones relacionadas con los desechos sólidos probablemente aumentarán a 2600 millones de toneladas de CO2 equivalente para 2050.

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Una parte de esta basura es reciclada, sin embargo, gran parte termina en vertederos de basura, mares y ríos. Todos estos residuos mezclados emiten a la atmósfera toxinas y gases de efecto invernadero que contaminan nuestro ecosistema. Los lixiviados se forman a partir de la acumulación de residuos orgánicos que se degradan por la acción del calor, el viento y la humedad, y se mezclan con nitratos y fosfatos pulverizados presentes en el suelo. A esta mezcla se unen los líquidos presentes en todo tipo de envases plásticos o metálicos, como detergentes y otros químicos, y también el agua de lluvia. Dicho líquido suele tener altas concentraciones de nitrógeno, hierro, cloruros, fenoles y manganeso. En los peores casos incluye otros productos químicos como metales pesados, pesticidas o solventes. El Consejo de Investigación en Tecnología de Generación de Energía de los Estados Unidos calcula que, por cada 10 toneladas de basura en vertederos, 1 metro cuadrado de suelo queda permanentemente inutilizable.

En 2020, el coste directo mundial de la gestión de residuos se estimó en 252.000 millones de dólares. Sin embargo, si se tienen en cuenta los costes ocultos de la contaminación, la insalubridad y el cambio climático derivados de las malas prácticas de eliminación de residuos, el coste se eleva a 361.000 millones de dólares. Lamentablemente, muchos residuos que generamos acaban llegando a los océanos, un número que trae serias implicaciones, como el gasto de 5,5 billones por año en recuperación ambiental y tratamientos de salud. Aún hablando de finanzas, Brasil, por ejemplo, pierde 8 billones de reales (U$D 2.556.563.978,01) por año en recursos, debido al envío de materiales reciclables para basureros y vertederos. Pero no es una situación exclusiva de Brasil. Estados Unidos aún no posee un tratamiento pleno y adecuado de los residuos urbanos pues el 55% es llevado directamente para vertederos.

El Costo y la Financiación de la Gestión de Residuos

Pasar a una gestión sostenible de los desechos exige esfuerzos duraderos y entraña un costo significativo. Según What a Waste 2.0, la gestión de los desechos puede ser la partida presupuestaria más importante para muchos Gobiernos locales. En los países de ingreso bajo en general dicha gestión constituye el 20 % de los presupuestos municipales. Aunque muchos municipios aún no cuentan con recogida, tratamiento y disposición correcta de residuos, 20 a 30% de los presupuestos de las ciudades de todo el mundo ya están reservados para este tema. Se estiman unos 40 mil millones de dólares para garantizar la universalidad de dichos servicios para estos lugares. Actualmente, el mercado de los residuos mueve 410 billones de dólares, según informes de la Unión Europea.

¿Vale la pena el costo? Sí. Los desechos no recogidos y mal eliminados tienen un impacto significativo en la salud y el medio ambiente. Teniendo en cuenta el costo abrumador de los sistemas de gestión de los residuos sólidos, su financiamiento suele ser un desafío importante. Las inversiones del Banco Mundial se han multiplicado para ayudar a los países a satisfacer esa demanda. “La gestión de los desechos sólidos atañe a todos. Garantizar una gestión eficaz y adecuada de los residuos sólidos es crucial para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, manifestó Ede Ijjasz-Vasquez, director superior de Prácticas Mundiales de Desarrollo Social, Urbano y Rural, y Resiliencia del Banco Mundial.

El Banco Mundial ha impulsado diversos proyectos para mejorar la gestión de residuos globalmente:

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  • En Azerbaiyán, los préstamos del Banco Mundial respaldaron la rehabilitación del principal vertedero y la creación de una empresa de propiedad estatal de gestión de los desechos, aumentando la población atendida por el sistema formal de gestión de los residuos sólidos del 53 % en 2008 al 74 % en 2012. Ese respaldo también condujo a promover prácticas sostenibles de gestión de los desechos, y ayudó a lograr una tasa de reciclado y reuso del 25 %.
  • En China, un programa de incentivos basado en los resultados ha inducido a la separación de los desechos de las cocinas residenciales. El préstamo de USD 80 millones también ha respaldado la construcción de una instalación moderna de digestión anaeróbica para el fermento y la recuperación de energía a partir de desechos orgánicos, que beneficiará a 3 millones de personas.
  • En Nepal, un proyecto de financiamiento basado en los resultados, por valor de USD 4,3 millones, permitió aumentar el cobro de tarifas a los usuarios y mejorar los servicios de recolección de residuos en cinco municipios, beneficiando a 800 000 residentes.
  • En Pakistán, con un proyecto por valor de USD 5,5 millones se respaldó a una instalación de compostaje en Lahore en lo que respecta al desarrollo del mercado y la venta de créditos de reducción de las emisiones en virtud del Protocolo de Kyoto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Las actividades dieron lugar a reducciones de 150 000 toneladas de CO2 equivalente y al aumento del volumen de la producción diaria de compost, de 300 a 1000 toneladas.
  • En Vietnam, las inversiones en la gestión de los desechos sólidos están ayudando a la ciudad de Can Tho a evitar la obstrucción de drenajes que podría ocasionar inundaciones. Análogamente, en Filipinas, las inversiones están ayudando a Metro Manila a reducir el riesgo de inundaciones minimizando los desechos sólidos que terminan en los cursos de agua. Centrándose en mejores sistemas de recolección, planteamientos basados en la comunidad, y el suministro de incentivos, las inversiones en la gestión de los residuos sólidos están contribuyendo a reducir la basura marina, particularmente en Manila Bay.

Hacia una Gestión Sostenible de los Desechos

“La gestión ecológicamente racional de los desechos afecta muchísimos aspectos cruciales del desarrollo”, afirmó Silpa Kaza, especialista en desarrollo urbano del Banco Mundial y autora principal del informe What a Waste 2.0. “Sin embargo, la cuestión de la gestión de los desechos sólidos suele pasarse por alto, al momento de planificar ciudades y comunidades sostenibles, sanas e inclusivas. Los Gobiernos deben tomar medidas urgentes para abordar la gestión de los desechos en beneficio de su población y el planeta”.

Ante este problema nació como respuesta el movimiento llamado “Zero Waste”, en español, “Basura Cero”, que emerge en California gracias a Bea Johnson, una mujer preocupada por los recursos naturales y la gestión de los residuos. Inquieta por el futuro que entre todos íbamos a dejar a las próximas generaciones, ingenió esta filosofía que conlleva un estilo de vida que reduce ampliamente la basura de nuestro entorno mediante pequeñas prácticas diarias. Para llevar a la práctica esta actividad, sugirió hacer tres cambios de gran tamaño en nuestras acciones cotidianas.

Estas acciones se dividen en:

  1. Cambio personal: se busca obtener el conocimiento y la concienciación de los gastos materiales que conllevan nuestras acciones diarias.
  2. Cambio social: se busca apostar por una educación medioambiental y trasladarla a nuestro entorno más cercano (familia, amigos, trabajo).
  3. Cambio estructural: se busca impulsar esta iniciativa a través de la aprobación por parte de las Administraciones Públicas para que ofrezcan facilidades a empresas e individuos.

Y ahora bien, ¿qué acciones están en nuestra mano para terminar con tanta cantidad de basura? Existen tres acciones muy sencillas que puedes hacer en tu hogar:

  • Reducir: un ejemplo sería comprar productos que tengan menos envoltorios.
  • Reutilizar: un ejemplo sería darle un nuevo uso a un envase que se acaba de terminar.
  • Reciclar: un ejemplo sería depositar en el contenedor amarillo una lata, es decir, deshacernos de los residuos que generemos en el lugar correcto.

Entender cuántos desechos se generan -así como de qué tipo-, y dónde, ayuda a los Gobiernos locales a asignar el presupuesto y la tierra de manera realista, a evaluar las tecnologías pertinentes, y a considerar los asociados estratégicos -como el sector privado o las organizaciones no gubernamentales- para la prestación de servicios. Poniendo una especial atención en los datos relativos a los desechos, es fundamental apoyar a los países en su toma de decisiones críticas en materia de financiamiento, políticas y planificación del sector de la gestión de desechos sólidos. La modelización del informe muestra que el control de los residuos mediante la adopción de medidas de prevención y gestión de residuos podría limitar los costes netos anuales de aquí a 2050 a 270.200 millones de dólares.

Las soluciones incluyen:

  • Proporcionar financiamiento a los países que tienen mayores necesidades, en particular los de más rápido crecimiento, para desarrollar sistemas modernos de gestión de desechos.
  • Apoyar a los principales países que generan desechos para reducir el consumo de plásticos y la basura marina a través de programas integrales de reciclado y disminución de desechos.
  • Reducir el desperdicio de alimentos mediante la educación del consumidor, la gestión orgánica y programas de gestión coordinada de los residuos de alimentos.

Los países de ingreso mediano alto y los de ingreso alto proveen servicios casi universales de recolección de residuos, y más de la tercera parte de los desechos de los países de ingreso alto se recuperan a través del reciclado y el compostaje. En los países de ingreso bajo se recoge alrededor del 48 % de los desechos en las ciudades, pero sólo el 26 %, en las zonas rurales, y se recicla tan sólo el 4 % a nivel nacional. Cuando se lo apoya y organiza adecuadamente, el reciclado informal puede crear empleo, mejorar la competitividad industrial a nivel local, reducir la pobreza y disminuir el gasto municipal.

Al buscar un país con un sistema de gestión de residuos funcional, tenemos que mirar a Alemania. Para hacerse una idea, el índice actual del envío de basuras de los alemanes para vertederos sanitarios es de apenas 1%. El país solo logró alcanzar este número debido a políticas como la de prohibir la remesa de desechos domésticos o industriales sin tratamiento para basureros desde el año 2005. Sin embargo, más que extinguir los vertederos y reducir su construcción, se recicla el 63% de los residuos. A modo de comparación, el promedio del continente europeo es de apenas 25%. Se puede decir que esta cultura se tardó décadas para emplearse y alcanzar sus objetivos. Esto comprueba que en 1970 había cerca de 50 mil basureros y vertederos sanitarios, y hoy son menos de 200. En Brasil, la situación no es muy buena, según lo relata el Panorama de los Residuos Sólidos en Brasil. Más de 1493 municipios vierten sus residuos sólidos en basureros y 1.508 en vertederos controlados. El noreste de Brasil cuenta con el peor de los escenarios, donde 844 ciudades todavía usan vertederos.

Si no se toman medidas, el mundo se encaminará peligrosamente al aumento de los desechos y una contaminación extraordinaria. Se pagaría un precio aún más alto que el actual en términos de vidas, medios de subsistencia y el medio ambiente. Ya hay muchas soluciones para invertir esa tendencia. Lo que hace falta es una acción urgente a todos los niveles de la sociedad. El momento de actuar es ahora. ¡Cuidar el planeta está en nuestras manos!

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