Las poblaciones mexicanas del cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii) se encuentran en buen estado y con potencial para desarrollar proyectos productivos sustentables en beneficio de las comunidades locales y de la conservación de la especie. Hasta hace unos años era una actividad impensable para México, pero ahora criar cocodrilos de pantano es una de las más prósperas agroindustrias del país.
Recuperación y Estado Actual de las Poblaciones
Las poblaciones de Crocodylus moreletii estuvieron seriamente amenazadas en la década de 1970 debido a la cacería y al comercio no regulado de sus pieles. En 1973, el cocodrilo Moreletti fue incluido en la lista de especies amenazadas por el gobierno de Estados Unidos, donde existe el mayor mercado de piel del mundo. Así, el gobierno mexicano estableció desde entonces una veda total para la especie, además de crear zonas de conservación y criaderos en algunos pantanos. El cocodrilo de pantano se incluyó en el Apéndice I de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Flora y Fauna Silvestres) en 1975.
La estrategia funcionó. Después de estar seriamente amenazado, el cocodrilo de pantano alcanzó una población cercana a los 79 mil individuos en México. Más precisamente, el tamaño poblacional estimado a nivel nacional se encuentra en 73,960 ± 78 individuos silvestres, según análisis presentados en agosto de 2016. Considerando la recuperación significativa de las poblaciones en la mayor parte de su área de distribución, se reclasificó a la especie como de Menor Riesgo/Dependiente de Conservación (LR/cd) en la Lista Roja de la IUCN, y como Menor Preocupación (LC) en 2012. Por su parte, la Norma Oficial Mexicana fue modificada en el 2001 (NOM-059-SEMARNAT-2001) y la especie se reclasificó bajo la categoría de Sujeta a Protección Especial (Pr), ratificada en 2010 (NOM-059-SEMARNAT-2010). En mayo del 2012, se publicó en el Registro Federal de EUA la decisión final de eliminar a la especie de la ESA debido a la recuperación de sus poblaciones silvestres.
Agroindustria y Producción Comercial
Esta recuperación permitió reanudar el uso comercial de la especie a partir de 2010, aunque con algunas condiciones estrictas. De hecho, sólo es permitida la venta de pieles y otros derivados que provengan de especímenes criados en cautiverio. La comercialización ya se realizaba desde hace décadas, pero el levantamiento de las restricciones abrió la puerta a un nuevo negocio. Actualmente existen unas 25 granjas cocodrileras en estados como Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, en el Océano Pacífico. La mayor producción, sin embargo, se concentra en las entidades del Golfo de México como Tamaulipas, Veracruz, Campeche, Tabasco, Yucatán y Quintana Roo. En doce estados existen granjas y criaderos con miles de ejemplares, sobre todo de la especie Moreletti.
El Programa de Fomento de Unidades de Manejo de Vida Silvestre (UMA) coordinado por la SEMARNAT respalda estos proyectos, particularmente en aquellas comunidades ubicadas en los municipios de la Cruzada Nacional contra el Hambre. Del total de criaderos, solo ocho cuentan con el permiso oficial como Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), siendo esta la única vía legal para el aprovechamiento de recursos naturales. Estas UMAs son las únicas autorizadas para comercializar la piel del reptil, aunque eventualmente el resto puede vender otros derivados como carne y aceite.
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Productos y Valor Económico
Algunos de estos productores envían pieles al cotizado mercado de lujo internacional, especialmente a empresas de Europa y Estados Unidos. Por la excelente calidad de su piel, la especie presenta una alta demanda en la industria de la moda, abriendo la oportunidad de un comercio internacional regulado bajo condiciones estrictas. Otros promueven el consumo de la carne y aceite de cocodrilo, sobre todo en restaurantes y mercados de comida exótica. Un Moreletti adulto puede pesar más de 250 kilos y medir unos tres metros. El kilo de carne del reptil en el mercado San Juan en Ciudad de México, famoso por la venta de comida exótica, cuesta 700 pesos en promedio, unos US$37. Sin embargo, el mayor negocio está en las compañías de moda más famosas.
Desde 2013, algunas empresas empezaron a exportar. Por ejemplo, en 2015 se enviaron 1.500 pieles al mercado europeo y estadounidense.
Exportaciones de Productos de Crocodylus moreletii (1975-2013)
En un periodo de 38 años, se exportaron desde México diversos productos de Crocodylus moreletii:
Cuadro 1.- Productos de C. moreletii exportados desde México en 1975-2013.
- Pieles: 18,337
- Ejemplares vivos: 13,019
- Productos manufacturados: 1,304
- Partes o derivados: 7,851
Enfoque en la Sostenibilidad y Nuevas Iniciativas
Hasta ahora el aprovechamiento del cocodrilo de pantano se ha realizado exclusivamente bajo un esquema de cría en cautiverio de ciclo cerrado dentro de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) de modalidad intensiva, que contribuyen de forma limitada a la conservación de las poblaciones silvestres de C. moreletii y su hábitat. Para abordar esto, el “Proyecto piloto sobre sustentabilidad, sistemas de producción y trazabilidad de pieles de cocodrilo de pantano (Crocodylus moreletii) en México”, coordinado por las Autoridades CITES (DGVS-SEMARNAT, CONABIO y PROFEPA) en colaboración con la Responsible Ecosystem Sourcing Platform (RESP), pretende involucrar a las comunidades locales en la conservación de la especie y su hábitat a través del rancheo (extracción de huevos del medio silvestre en UMA en vida libre).
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Este rancheo estará respaldado por tasas de aprovechamiento sustentables autorizadas por la DGVS y Dictámenes de Extracción no Perjudicial (NDF) emitidos por la CONABIO en cumplimiento de la legislación nacional y CITES. Las crías obtenidas se venderán a las granjas (UMA intensivas) para el aprovechamiento de pieles de alta calidad para exportación en colaboración con las empresas de la moda. Muchos programas de aprovechamiento alrededor del mundo para distintas especies de cocodriliano sugieren que la remoción anual de 50-80% de los huevos o 5-10% de los adultos no tiene efectos inhibitorios en el crecimiento poblacional. El periodo de implementación del proyecto será de 3 años (2015-2017), aunque la planeación inició en 2014.
De esta forma, el objetivo principal del proyecto piloto consiste en establecer un sistema integrado de producción de pieles y derivados de C. moreletii que sea económicamente viable, socialmente justo y ambientalmente sostenible. La estrategia incluye fomentar la participación de las comunidades para que se comprometan a conservar la especie y su hábitat y al mismo tiempo generar un beneficio económico. Gabriela López Segurajáuregui, coordinadora de la autoridad científica en la Comisión Nacional para el Conocimiento y el Uso de la Biodiversidad (Conabio), afirma: "Tratamos que el esquema comercial sea de reparto justo y de beneficio."
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