Seguro has escuchado hablar de la inflación, ya sea en las noticias o cuando alguien se queja de que "todo está más caro". Pero, ¿qué es la inflación? y ¿por qué parece afectar todo lo que compramos? En términos simples, la inflación es el aumento generalizado de los precios de los bienes y servicios en un periodo de tiempo. Esto significa que, con el paso del tiempo, los precios suben y el dinero que tienes pierde valor.
Por ejemplo, si el año pasado una hamburguesa costaba $50 y este año cuesta $60, eso es parte del efecto de la inflación. Los bancos centrales y otros agentes económicos utilizan la inflación como un indicador para saber cómo está la economía. La tasa de inflación es el porcentaje en el que suben los precios en un periodo determinado, generalmente un año. Es como una calificación que nos dice cuánto han subido los precios.
Por ejemplo, si la tasa de inflación es del 5%, esto significa que, en promedio, los precios de los productos y servicios han subido un 5% en el último año. Existen diferentes tipos de inflación, y uno de los más importantes es la inflación subyacente. La inflación subyacente mide el aumento de los precios, pero excluye ciertos productos cuyos costos son muy volátiles, como los alimentos y la energía.
Por otro lado, la hiperinflación es cuando la inflación se descontrola por completo y los precios suben de manera extrema, incluso en cuestión de días. Ahora bien, cuando el aumento de la tasa de inflación es considerablemente alto (por lo general de 50 por ciento o más por mes) se conoce como hiperinflación. A lo largo de la historia, las hiperinflaciones han sido causadas cuando las autoridades monetarias imprimen más billetes de los requeridos por la economía con el fin de financiar el gasto del gobierno.
Causas de la Inflación
Son varias las causas de la inflación, pueden clasificarse según el tiempo que tardan en impactar; así como su origen principal, que puede ir desde el desequilibrio entre oferta/demanda hasta los rumores entre la población sobre el alza de los precios.
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- Exceso de Demanda: Se refiere cuando la población está dispuesta a comprar más productos, bienes o servicios de los que hay disponibles. Por ejemplo: Imagina que la población de cierta ciudad comienza a demandar más pan, pero los panaderos no pueden aumentar la oferta por alguna circunstancia.
- Aumento de Costos: Es cuando los precios de las materias primas, con las cuales se fabrican productos, se elevan. En consecuencia también se incrementan los costos unitarios de los productos y se reduce la oferta. En otras palabras, las empresas aumentan sus precios para mantener ganancia.
- Escasez: Debido a las sequías, inundaciones y otros factores climatológicos, la escasez de productos provoca que los precios de los productos incrementen.
- Aumento de la Base Monetaria: Como resultado de los costos de producción e insumos. Esto sucede, cuando las autoridades o el gobierno en turno crea más dinero de lo que las personas demandan. Así como este dinero llegue a la población, se aumentará el consumo. Entonces, si la producción de bienes o servicios no crece al ritmo que la demanda; la inflación se hará presente. Lo que producirá un aumento en el precio de los bienes y servicios. Por ejemplo, si en una ciudad hay mayor cantidad de dinero circulando, y todos buscan adquirir algún producto al mismo tiempo, la oferta de dicho producto será menor y se elevará su costo por la misma demanda.
- Expectativas Inflacionarias: Esto tiene que ver cuando surgen rumores respecto al alza de los precios (sin que sea verdad) ya que la misma población puede hacer reales esos incrementos. Estas expectativas hace que los vendedores caigan en la especulación y los lleva a ocultar sus productos; lo que genera escasez y precios elevados.
Cuando hay más dinero circulando en la economía pero la cantidad de productos no aumenta, el valor del dinero disminuye y los precios suben. Cuando hay mucha demanda por ciertos productos y la oferta no es suficiente, los precios tienden a subir.
Consecuencias de la Inflación
La inflación tiene varias consecuencias en la economía y en nuestra vida diaria. Uno de los principales efectos es la pérdida del poder adquisitivo. Otra consecuencia es que, en épocas de alta inflación, los bancos centrales suelen subir la tasa de interés. La política monetaria es la herramienta que utilizan los bancos centrales para controlar la inflación.
Otra medida que pueden tomar es reducir la cantidad de dinero que circula en la economía. La hiperinflación provoca una fuerte disminución en el valor real de la moneda, es decir, al aumentar los precios de manera rápida, la cantidad de bienes y servicios que el dinero puede adquirir disminuye.
Cuando existe inflación, el costo de los productos, bienes y servicios aumenta, lo que hará que compres menos con la misma cantidad de dinero. Si mantienes tu dinero en un cochinito, debajo del colchón o en una cuenta de banco sin generar rendimientos; es importante tengas en cuenta que, al existir inflación, ese dinero perderá valor. Por lo anterior, es bueno que tengas como objetivo conseguir que tus ahorros tengan rendimiento superior a la inflación.
Deflación: El Lado Opuesto
Lo contrario de la inflación es la deflación, que ocurre cuando los precios bajan de manera generalizada durante un periodo de tiempo prolongado. La deflación es el decremento continuo y general de los precios (lo contrario a la inflación). Las causas de este fenómeno pueden ser varias, pero generalmente se asocian con reducciones en la oferta de dinero y en la demanda de bienes, aunque de igual forma, puede resultar de una mayor producción a la requerida.
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Cuando los precios bajan, las personas tienden a retrasar sus compras con la esperanza de que los precios continúen disminuyendo. Esto provoca una caída en la demanda de bienes y servicios, lo cual a su vez hace que las empresas reduzcan su producción. Al reducir la producción, muchas empresas también deben recortar costos, lo que puede significar despidos masivos.
Además, durante la deflación, el valor del dinero aumenta, lo que significa que las deudas se vuelven más costosas en términos reales. Tanto las personas como las empresas se ven afectadas, ya que sus deudas tienen que ser pagadas con un dinero que ahora vale más, lo que incrementa la carga financiera.
Si los precios bajan, el valor real del dinero aumenta, lo cual es bueno para los consumidores ya que con la misma cantidad de dinero pueden adquirir más bienes. Sin embargo, si esta dinámica se prolonga, puede provocar que los consumidores decidan postergar su gasto en espera de menores precios, disminuyendo la demanda de bienes y servicios, haciendo que los negocios bajen aún más sus precios, provocando un ciclo vicioso. Lo anterior puede orillar a las empresas a producir menos, aumentando el desempleo.
Los bancos centrales suelen intervenir para evitar la deflación mediante la implementación de políticas monetarias que incentiven el gasto y la inversión. Esto puede incluir la reducción de las tasas de interés para que los préstamos sean más accesibles, lo que motiva a las personas y empresas a gastar y a invertir en lugar de ahorrar.
Tipos de Inflación
La inflación se clasifica de varias maneras:
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- Inflación Moderada: El ideal para todos. La inflación moderada es el buen equilibrio entre consumo y ahorro. Los precios incrementan lentamente y, en consecuencia, se mantienen relativamente estables. Además, los salarios se incrementan en la misma medida.
- Inflación Galopante: Este tipo de inflación tiene una tasa muy alta, siempre con dos dígitos como 14 o 20%. Provoca que los precios deban ajustarse constantemente.
- Hiperinflación: Es este caso, la inflación está descontrolada. Existen varios ejemplos de hiperinflación en la historia que han llegado a niveles del 1,000%. La hiperinflación provoca que el valor del dinero de las personas sea casi nula para comprar bienes y servicios.
Inflación en México
La inflación y la deflación en México pueden parecer conceptos económicos distantes, pero en realidad impactan directamente en tus finanzas. La inflación en México hace referencia al aumento generalizado de los precios de bienes y servicios a lo largo del tiempo. Si alguna vez has notado que la tortilla, el pan o el transporte público cuestan más que hace unos meses, estás viendo la inflación en acción.
Por otro lado, la deflación ocurre cuando los precios bajan de manera prolongada. Un ejemplo es la baja en los precios de ciertos productos tecnológicos, como televisores o computadoras, debido a la mayor oferta y avances tecnológicos. La inflación impacta en tu capacidad de comprar y ahorrar dinero. Si los precios suben constantemente, necesitas más dinero para cubrir tus gastos básicos, lo que reduce tu posibilidad de ahorrar.
Por su parte, la deflación en México puede desincentivar el consumo y la inversión. Si las personas esperan que los precios sigan bajando, pueden retrasar compras importantes, lo que afecta a los negocios y, por lo tanto, a la economía en general.
La inflación en México se mide a partir del cambio en los precios de una canasta de 299 bienes y servicios genéricos que representan el consumo de las familias mexicanas e integran el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC). Una inflación controlada permite mantener el poder adquisitivo de los individuos, al mismo tiempo que incentiva la producción de bienes.
Para facilitar el análisis, la inflación se divide en dos categorías: subyacente y no subyacente. El artículo 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que el objetivo prioritario del Banco de México es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda, es decir, controlar la inflación. Desde enero de 2008 Banxico adoptó el régimen de objetivos de inflación.
Así, el Banco Central tiene como meta para el mediano plazo que la inflación se ubique en 3% con un un rango de variabilidad de +/-1% y expresa su postura de política monetaria mediante una tasa de interés de referencia. Cuando el Banco de México aumenta la tasa, su postura es más restrictiva. Es la tasa a la que presta el Banco Central a los bancos comerciales.
Cómo Proteger tus Finanzas
Para evitar que la inflación en México erosione el valor de tu dinero, es fundamental tomar decisiones financieras que protejan el poder adquisitivo de tus ahorros. Una estrategia clave para proteger tus ahorros contra la inflación es invertir en instrumentos financieros que generen rendimientos superiores a la tasa de inflación.
Si el precio de algún producto sube, puedes adquirir otro similar, pero más económico. Es importante que seas cuidadoso con lo que compras y aprendas a identificar tus gastos hormiga. Además del ahorro y compra inteligente, invertir es una opción que te protegerá de los periodos inflacionarios. Ten en cuenta que el mercado bursátil ha mostrado ser un vehículo eficiente para inversiones a largo plazo.
Tan solo, invertir en diferentes fondos de inversión, acciones o FIBRAS es posible a través de montos muy pequeños. Si quieres conocer más sobre cómo funcionan los fondos de inversión de BBVA ofrecen opciones tanto de corto, mediano o largo plazo, lo que te permite elegir la estrategia que mejor se adapte a tus objetivos financieros y el tiempo que estés dispuesto a mantener tu inversión.
Tomar decisiones financieras informadas te permitirá mantener el valor de tu dinero y asegurar un mejor futuro económico. Alcanza tus metas sin complicaciones con eficaces formas de ahorrar dinero.
Herramientas para Medir la Inflación
Para tomar estos datos, es necesario echar mano de algunas herramientas o indicadores de inflación. Por una parte, el PIB analiza la cantidad de los bienes y servicios que se producen; mientras que el INPC se encarga de equilibrar y fijar los precios. El PIB da un panorama de la evolución de las actividades económicas del país. En otras palabras, es el valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos en México durante un año.
Ahora que ya conoces las causas de la inflación y sabes que es un fenómeno que afecta a todos, en mayor o menor medida. Sin duda, tener tu dinero en una cuenta de banco, sin protección ante la inflación, es muy riesgoso. Actualmente, existen muchos instrumentos que ofrecen tener tu dinero invertido y disponible al mismo tiempo.
Entender qué es la inflación es fundamental para comprender cómo funciona la economía y cómo afecta nuestras finanzas personales. La inflación impacta el costo de vida, el valor de nuestro dinero y las decisiones que tomamos día a día. La deflación, por otro lado, nos enseña que la caída de los precios no siempre es algo positivo. Puede desencadenar una serie de problemas económicos que afectan tanto a las empresas como a los individuos.
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