Descubre Cómo Funciona el Régimen de Información y Préstamos en Casas de Empeño: ¡Todo lo que necesitas saber!post-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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Introducción a las Casas de Empeño

Una casa de empeño es un corredor autorizado y regulado que te ofrece créditos (préstamos rápidos) garantizados a cambio de bienes personales. El financiamiento de dinero es instantáneo y no mejoran ni perjudican los puntajes de crédito. El punto de su popularidad es que estos préstamos se obtienen rápidamente sin procesos de solicitud o períodos de espera. Las casas de empeño son una forma de prestar servicio que facilite los recursos económicos para solventar gastos de personas que tengan un bien que puedan dejar como garantía. Es decir, se acude a una de estas empresas comerciales con algún bien de valor, que pueden ser joyas y relojes de oro o de plata, aparatos electrónicos como pantallas, consolas de videojuegos, monedas antiguas, automóviles e hipotecas, entre algunos otros.

Funcionamiento de los Préstamos Prendarios

El Proceso de Empeño y Contratación

Las casas de empeño aceptan casi cualquier tipo de artículos como respaldo para un préstamo a corto plazo. Luego, tienes un corto período de tiempo para pagar el préstamo con intereses. Si lo haces, el prestamista devuelve el artículo. Los préstamos de empeño son aquellos en los que se empeña un artículo personal a cambio de una cantidad de dinero, durante un tiempo determinado. Su artículo servirá como garantía por el dinero prestado. Se trata de un avalúo cuando un perito asigna cierto valor a la prenda de acuerdo con su valor “intrínseco”. La persona interesada debe firmar un contrato de préstamo prendario. Cuando una persona acude a la Casa de Empeño a depositar un bien, es necesario firmar un contrato de prenda: contrato de adhesión mediante el cual el titular del billete y la casa de empeño se sujetan a las cláusulas que lo integran.

Las casas de empeño son empresas, en su mayoría, privadas que prestan dinero a cambio de una garantía prendaria con fines de lucro. No todas las casas de empeño operan de la misma forma, no obstante, todas tienen un común denominador en su proceso: cuentan con un valuador, que analiza la prenda que el pignorante (persona que va a empeñar) lleva a la casa de empeño y decide cuál es el valor de la prenda; por lo tanto, decide también cuál es el monto a prestar al pignorante. Posteriormente, se le da la información al pignorante para que decida si toma o no el préstamo y bajo qué condiciones.

La tasa de interés por el préstamo otorgado será la que se señala en el billete, y se calcula por mes nominal hasta el vencimiento del contrato. El mes se considerará completo independientemente de la fecha en que se realice el empeño o refrendo. En todos los préstamos se adicionará a las tasas de interés, los puntos que se señalen en el billete por concepto de almacenaje, que en ocasiones cubre gastos de valuación, almacenaje, custodia y prima de seguros y finanzas. Para cada plazo disponible corresponde un pago de intereses, un pago por concepto de almacenamiento y el impuesto al valor agregado correspondiente, siendo el deudor el que decidirá a qué plazo acogerse.

El Refrendo como Extensión del Préstamo

En su fecha de vencimiento, usted tiene la opción de pagar el préstamo en su totalidad y retirar su artículo, o puede optar por extender el préstamo con el simple pago de los intereses horarios correspondientes. En caso de que el deudor quisiera alargar el pago de la deuda más allá del plazo máximo estipulado en el contrato, el deudor puede pedir una extensión. Dicha práctica, que se conoce como refrendo, requiere que el deudor pague previamente todos los intereses generados al momento de solicitar la extensión. Pagados los intereses, el deudor recibe un nuevo contrato en donde se estipula que la deuda equivale al préstamo originalmente otorgado y que la prenda originalmente dejada como garantía continúa cumpliendo tal rol. Así, la reestructuración de la deuda original a un nuevo plazo no acarrea penalidades. Hecho el nuevo contrato, el interés a pagar dependerá nuevamente del plazo al cual el deudor decida pagar esta deuda. Si se ha cumplido con lo pactado el contrato de prenda y de acuerdo con las condiciones del billete de empeño, se puede, mediante el pago de intereses devengados y lo correspondiente a gastos de almacenaje, ampliar por un nuevo plazo el propio contrato de prenda; tal transacción es conocida como refrendo. Existe un remanente, conocido como demasía, entre el valor de la venta y el costo de la prenda, el que considera el costo como el capital prestado, más los intereses, más una comisión por comercialización.

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Artículos Aceptados como Garantía

Las prendas que presenta el pignorante pueden ser de distinta índole y están clasificadas, según CONDUSEF, en: alhajas y relojes, varios y muebles, automóviles e hipotecas. Depende de cada casa de empeño qué prendas recibe y en cuáles de sus sucursales. Por lo general se trata de joyas de oro, equipos electrónicos, equipos de telecomunicación e incluso coches. Los varios mayores se refieren a televisiones mayores de 21 pulgadas, estéreos grandes, minicomponentes, herramientas, aparatos electrodomésticos, DVDs, entre otros; mientras que los varios menores se refieren a reproductores de música portátiles, navajas de bolsillo, bolígrafos de marcas reconocidas, cámaras fotográficas compactas, lentes y encendedores.

En Cash Apoyo Empeños, por ejemplo, encontrará relojes y joyas elegantes para toda ocasión, así como pantallas, bocinas, laptops, tablets y celulares con modelos recientes y marcas populares. También herramientas eléctricas como taladros, sierras y rotomartillos son aceptados. Sin embargo, no se aceptan animales vivos, materiales pornográficos, armas, ni ciertos modelos obsoletos de artículos electrónicos.

Historia y Marco Regulatorio en México

Este tipo de préstamos con garantía prendaria se viene dando desde hace muchos años. Las casas de empeño aparecen en Tula, Hidalgo, teniendo el objetivo de prestar un servicio básico: otorgar recursos económicos para solventar gastos de primera necesidad a quien lo necesite y tenga un bien que pueda dejar como garantía. En un inicio no estaba regulado por las autoridades: Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO). La forma de operar era igual a la de los llamados agiotistas o prestamistas.

De acuerdo con Patiño (2008), los primeros indicios de micro finanzas de desarrollo en Europa se remontan a 1962, cuando un monje italiano creó la primera casa de empeño oficial con el fin de contrastar las prácticas de usura de la época. En 1515, el Papa León X autorizó a las casas de empeño para cobrar intereses y cubrir los costos de operación de la Iglesia Católica.

Fue en 1775 cuando Pedro Romero de Terreros fundó la primera casa de empeño en México: “Sacro y Real Monte de Piedad de Ánimas”, conocida hasta entonces como Nacional Monte de Piedad. Uno de sus principales objetivos era proporcionar ayuda permanente a las personas necesitadas. Los primeros empeños marcaron la apertura de la institución con el fin de apoyar a las familias de la Nueva España. Las casas de empeño en México han operado por siglos, variando en su forma de operación, fundación y estatutos bajo los que se rigen.

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Al término de la Revolución Mexicana, en junio de 1921, la Junta de Beneficencia Privada (dependiente de la Secretaría de Gobernación) inició su supervisión de las operaciones de las casas de empeño, existiendo también la rama de préstamos con garantía prendaria, y empresas privadas con el propósito de desarrollar y operar franquicias en el país, otorgando créditos prendarios. En 1943, las Instituciones de Asistencia Privada empiezan a ser reguladas como tales. Y es hasta marzo del 2012 que el pleno del Senado aprobó una ley con la que las casas de empeño están obligadas a registrar todos los contratos que realicen con los clientes ante la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO). La PROFECO expuso que en 2011 se verificaron 20 casas de empeño, de las cuales 4 presentaron irregularidad en sus operaciones, generando multas de 25 mil pesos para cada una, que son las más altas sanciones. Las casas de empeño nacen como empresas sin fines de lucro, característica que hoy mantiene México al Nacional Monte de Piedad y Montepío Luz Sabañón. En 2006, se creó la Fundación Luz Saviñón con tres propósitos: profesionalizar el otorgamiento de donativos y su evaluación; ampliar, por otras vías, la captación de recursos disponibles para donativos; y diversificar los apoyos de la institución en distintos ámbitos asistenciales.

Perfil del Usuario y Dinámica Económica

Muchas de las personas que consideran los servicios de una casa de empeño lo hacen porque están desempleados. Actualmente, el poder adquisitivo del salario de la población trabajadora ha disminuido en términos reales. Esto ha ocasionado un fenómeno de exclusión al crédito de la población, lo que a su vez ha causado el incremento de establecimientos no formales y sin regulación de la banca de crédito, que atienden a la población con necesidades de consumo tradicionalmente. Las personas han tenido una disminución en su economía al recurrir a este tipo de préstamos financieros. Los factores que intervienen en la decisión de empeño de los usuarios son, en su mayoría económicos.

El uso del empeño está limitado en la vida de los usuarios a una mala experiencia en sus vidas donde les urge dinero y se ven obligados a recurrir a él. Dentro de la investigación, se obtuvieron respuestas que muestran que los motivos por los cuales las personas recurren a empeñar sus prendas ya no únicamente se encuentran situaciones emergentes de tipo médicas o gastos del hogar, sino que algunas personas ya ven esta opción también para fiestas o cualquier evento familiar. El hecho de incursionar el empeño a situaciones cotidianas de la vida del usuario abrirá el panorama que se tiene, haciendo susceptibles del empeño a los usuarios en más ocasiones. Cuando la población sabe que se avecina una tormenta, implementa planes de contingencia, como el empeño de algún bien para obtener liquidez, según considera la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO). Después de los préstamos entre familiares, el empeño y los prestamistas son la segunda fuente de financiamiento para solventar las deudas inmediatas.

Una percepción muy común que se tiene del préstamo prendario es que el costo a pagar es extremadamente alto. Sin embargo, el objetivo del trabajo consiste en caracterizar el mercado de préstamos prendarios en México, y los resultados sugieren que es erróneo pensar que este producto es reflejo de la exclusión financiera. Se observa, además, que las tasas de interés de los préstamos prendarios son próximos a los del crédito bancario relevante. Dicho resultado es consistente con la teoría económica del consumo intertemporal bajo restricciones de crédito o de liquidez. Este contexto permite explicar porqué hay individuos que a pesar de tener ahorros prefieren solicitar un préstamo. Por otro lado, pueden haber individuos que prefieran utilizar un préstamo prendario en lugar de utilizar su tarjeta de crédito debido a que para pagar esta última se requiere de cierta disciplina financiera o porque en el margen el costo de incurrir en un sobregiro bancario supere el costo de acceder a otro tipo de financiamiento. Tales casos permiten explicar que haya personas que utilizan productos bancarios y préstamos prendarios para financiarse. Así, una fracción importante de los usuarios son trabajadores formales que tienen cuentas bancarias, las tasas de interés que se pagan están dentro del intervalo de tasas que cobra la banca y existe una alta concurrencia de oferentes. Existe un descuido en cuanto al manejo de la información que tienen los usuarios en ese ámbito.

Los usuarios de las casas de empeño, al no conocer bien la manera en la que operan estas, no tienen cuidado al leer las especificaciones del contrato que se les brinda, y no preguntan al personal que les atiende porque no saben qué preguntar; así mismo, no se fijan en el plazo o en los intereses que deben pagar. Únicamente ven el plazo, por esta razón al final pierden su prenda o no buscan opciones (refrendos) para recuperarlas posteriormente.

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Transparencia y Protección al Consumidor

Las casas de empeño deben transparentar sus operaciones, por lo que deberán publicarse en su publicidad o en todos sus establecimientos, de manera permanente y visible, una pizarra de anuncios o medio electrónico informativo, para brindar información sobre los términos y condiciones de sus contratos. Las casas de empeño deberán establecer procedimientos que garanticen al pignorante la restitución de la prenda, en el entendido de que, en caso de que el bien sobre el que se constituyó la prenda haya sido robado, extraviado o sufra algún daño o deterioro, el pignorante podrá optar por la entrega del valor del bien conforme al avalúo o la entrega de un bien del mismo tipo, valor y calidad.

El Costo Anual Total (CAT) es una medida del costo de financiamiento que sirve para fines de información y comparación, donde incluye todos los costos que se repercuten a los clientes y se presenta como porcentaje anual. Con el valor del CAT es posible comparar el costo de préstamos y operaciones a crédito como tarjeta bancaria o crédito a pagos fijos de diferentes plazos o periodicidades, ya que los homologa, por lo que resulta fácil comparar.

Considerando que hay un plazo máximo para pagar la deuda o para pedir un refrendo, no existe el concepto de préstamo moroso y, por tanto, tampoco está estipulado en los contratos el cobro de intereses por pagos atrasados. La inexistencia de la morosidad viene acompañada de la ausencia del anatocismo -práctica común en los créditos bancarios que consiste en cobrar intereses sobre el saldo atrasado y sobre los intereses previamente no pagados-. Como no se contempla el anatocismo, para construir el costo anual total del préstamo prendario debe utilizarse -a diferencia de los productos crediticios que ofrecen las instituciones bancarias- la metodología del interés simple. En términos generales, el costo de un préstamo prendario será mayor cuando la tasa de interés sea mayor y el aforo sea menor. Para otras combinaciones de tasa de interés y aforo, la decisión del potencial deudor respecto a con qué institución tomar la deuda dependerá en buena medida de cuánto valore su consumo presente vis-a-vis su consumo futuro. Así, es probable que en un espacio reducido pudieran coexistir instituciones oferentes de préstamos prendarios que cobren una mayor tasa de interés, pero ofrezcan también un mayor aforo. En dicho caso, las personas más urgidas -que se reflejaría en una mayor tasa marginal de sustitución entre consumo presente y futuro- estarían dispuestas a pagar una mayor tasa de interés para con ello conseguir un mayor aforo.

El Mercado Mexicano de Préstamos Prendarios

Estadísticas Clave del Mercado (2015-2016)

Para fines del 2016, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía reportaba que había un poco más de ocho mil establecimientos ubicados en 845 municipios del país que estaban autorizados a ofrecer préstamos prendarios. Entre abril de 2015 y marzo de 2016, estas instituciones otorgaron más de 30 millones de préstamos a 13 millones de personas, dando como resultado un monto total otorgado de 44 mil millones de pesos, cifra equivalente al veintidós por ciento del crédito personal que al mes de agosto del 2016 tenía vigente el sistema bancario (Banxico, 2016).

IndicadorValor
Establecimientos autorizados (2016)Más de 8,000
Municipios con establecimientos (2016)845
Préstamos otorgados (Abril 2015-Marzo 2016)Más de 30 millones
Personas beneficiadas (Abril 2015-Marzo 2016)13 millones
Monto total otorgado (Abril 2015-Marzo 2016)44 mil millones de pesos
% del crédito personal bancario (Agosto 2016)22%

El uso de préstamos prendarios es muy antiguo. En los países asiáticos, estos existen desde hace más de dos mil años, y en Europa surgen en el siglo XV. Doscientos cuarenta años después de la fundación del Nacional Monte de Piedad, y aun cuando ha habido un importante desarrollo financiero en el país, la práctica del préstamo prendario subsiste. Pero su existencia no es privativa de México, pues al día de hoy existe dicha oferta en países tan variados como Estados Unidos, Indonesia, España y Suecia. Sin embargo, en algunos países, aparejado al desarrollo financiero, el préstamo prendario ha evolucionado. Así, por ejemplo, en el caso de Estados Unidos y el Reino Unido, una de sus modificaciones más importantes ha sido el tipo de prenda que se deja en consignación: un cheque bancario posfechado por un valor que incluye el principal de la deuda y los intereses.

Para el caso de Estados Unidos, Caskey (1991) estimaba que en 1988 el diez por ciento de la población utilizaba préstamos prendarios. Posteriormente, a medida que se elevó la inclusión financiera en dicho país, los préstamos prendarios evolucionaron a lo que se conoce hoy en día como los payday loans. Este producto financiero surge en la década de los noventa y tiene por particularidad que la prenda que se deja en resguardo es un cheque posfechado por una suma que incluye el dinero prestado y los intereses. Durante 2010, el Pew Charitable Trusts estimó que doce millones de personas en los Estados Unidos utilizaron estos productos, muchos de los cuales eran personas excluidas del sistema financiero o que estaban próximos a agotar sus líneas de crédito. Contrario a la concepción tradicional que plantea que dichos préstamos son utilizados para emergencias, el 69 por ciento de los usuarios que recurrió por primera vez a este tipo de financiamiento lo utilizó para financiar gasto corriente.

A pesar de la importancia que tienen los préstamos prendarios en México, poco se sabía de sus características: ¿cómo opera?, ¿cuál es su estructura de mercado?, ¿cuál es el perfil del típico usuario?, ¿por qué lo utilizan? Conocer estas respuestas es valioso por varios motivos. Primero, porque permite examinar si su uso denota una falta de educación financiera, si es consecuencia de estar excluido del sistema financiero, o si más bien se trata de un producto financiero que bajo determinadas circunstancias puede ser el apropiado. En segundo lugar, porque aun cuando la evidencia empírica sugiere que uno de los grandes problemas que limita el crecimiento económico de países como México es la falta de profundidad del sistema financiero, hay pocos estudios sobre el financiamiento provisto por entidades formales no financieras. Tercero, porque al conocer más cómo opera este mercado y quién lo utiliza, se pueden diseñar regulaciones más apropiadas. El objetivo del trabajo consiste en caracterizar el mercado de préstamos prendarios en México.

Con base en una encuesta a las dieciocho instituciones más importantes del país y de datos provenientes de fuentes oficiales, se calcula el costo relativo de estos préstamos y se hacen estimaciones probabilísticas de los usuarios. Asimismo, se analiza el patrón de localización de los establecimientos que ofrecen dichos préstamos y el nivel de competencia existente. En términos generales, el trabajo encuentra que muchas de las preconcepciones que se tienen del préstamo prendario no son necesariamente válidas. Así, una fracción importante de los usuarios son trabajadores formales que tienen cuentas bancarias, las tasas de interés que se pagan están dentro del intervalo de tasas que cobra la banca y existe una alta concurrencia de oferentes. Con base en un análisis radial, se muestra que hay mucha competencia en este mercado, pero hay espacio para una expansión. La relevancia de estos préstamos y el mostrar que se tiene una percepción errónea son una de las principales conclusiones del trabajo.

Preguntas Clave en la Investigación del Mercado

El trabajo de investigación se orientó a dar respuesta a las siguientes preguntas:

  1. ¿Con qué frecuencia recurren las personas a préstamos en casas de empeño?
  2. ¿Cuál es el uso más frecuente que se da a los recursos obtenidos a través de préstamos prendarios?
  3. ¿Por qué las personas recurren al financiamiento de casas de empeño cuando los intereses que cobran estas, están por encima de las tasas de mercado?
  4. ¿Dónde está el beneficio de las casas de empeño, en el interés que cobran o en quedarse con la prenda en garantía?

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