Descubre el Secreto del Tratamiento Contable de las Comisiones Bancarias que Nadie Te Cuentapost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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A medida que más empresas amplían sus actividades de ecommerce y aceptan mayores volúmenes de pagos digitales, comprender las implicaciones fiscales de las comisiones por procesamiento de pagos es importante para maximizar las deducciones y reducir la responsabilidad fiscal general.

Los métodos de pago digitales ganaron una tracción significativa, y se prevé que el valor de los pagos digitales alcance casi los $9.5 billones en 2023. Y según PwC, se espera que el volumen de pagos sin efectivo aumente más del 80 % entre 2020 y 2025.

¿Qué son las Comisiones por Procesamiento de Pagos?

Son cargos que las empresas deben pagar por utilizar el servicio de procesamiento de pagos, que facilitan las transacciones entre la empresa y sus clientes. Estos servicios permiten a las empresas aceptar tarjetas de crédito y débito, carteras digitales, pagos a través de dispositivos móviles y otros pagos electrónicos.

Estas comisiones suelen englobar varios componentes:

  • Tasas de intercambio: Los bancos emisores cobran tasas de intercambio, y este tipo de comisión suele constituir la mayor parte de las comisiones por procesamiento de pagos. Son establecidas por las redes de tarjetas y, por lo general, no son negociables.
  • Tasas de evaluación: Las redes de tarjetas cobran tasas de evaluación. Son inferiores a las tasas de intercambio, pero también tienden a no ser negociables.
  • Recargo del procesador: Esta es la comisión que cobra el procesador de pagos, que es la empresa que brinda el servicio de procesamiento de transacciones con tarjeta para las empresas. Esta comisión suele ser negociable y puede variar mucho de un procesador a otro.

Algunos procesadores de pagos también cobran otras comisiones por servicios como la gestión de contracargos, el acceso a pasarelas de pago, o el cumplimiento de la normativa PCI, entre otros.

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Deducibilidad Fiscal de las Comisiones por Procesamiento de Pagos

Por lo general, se consideran un gasto necesario de la empresa y desgravan fiscalmente en muchas jurisdicciones, incluido Estados Unidos. Esto incluye las comisiones por transacciones con tarjeta de crédito, plataformas de pago online e incluso comisiones bancarias relacionadas con las transacciones comerciales.

La publicación 535 del IRS (Servicio de Impuestos Internos de los Estados Unidos) proporciona una orientación general sobre los gastos que se pueden desgravar. Estos son algunos de los puntos clave de este documento:

  • Gastos ordinarios y necesarios: Para poder desgravar, un gasto comercial debe ser ordinario y necesario. Un gasto ordinario se define como aquel que es común y aceptado en tu sector o negocio. Un gasto necesario se define como aquel que es útil y apropiado para tu sector o negocio.
  • Gastos corrientes y gastos de capital: Los gastos de una empresa suelen ser desgravables en el ejercicio en el que se produjeron. Sin embargo, si el gasto resulta en un beneficio que va a durar más de un año (como la compra de equipos), es posible que deba capitalizarse y depreciarse con el tiempo, en lugar de desgravarse de una sola vez.
  • Gastos personales y gastos comerciales: Solo se puede desgravar la parte comercial de un gasto. Si un gasto es en parte personal y en parte comercial, debe dividirse como corresponda.

Las comisiones por procesamiento de pagos pueden desgravarse porque se consideran un costo necesario para hacer negocios.

Comisiones de Transacciones y Comisiones de Comerciantes

Por lo general, las comisiones registradas de las transacciones con un procesador de pagos se desgravan fiscalmente, ya que también se consideran gastos ordinarios y necesarios directamente relacionados con el funcionamiento de tu empresa. Al desgravar las comisiones de las transacciones, puedes reducir tu ingreso sujeto a impuestos y, por lo tanto, obtener un ahorro fiscal.

Por lo general, las comisiones comerciales en las que incurren las empresas se desgravan fiscalmente. Estas comisiones se consideran gastos ordinarios y necesarios directamente asociados con la operación de tu negocio. Cuando aceptas pagos con tarjeta de crédito de tus clientes, puedes desgravar las comisiones cobradas por el procesador de pagos o proveedor de servicios para comerciantes, y así reduces tu ingreso sujeto a impuestos y aumentas el ahorro fiscal.

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Mantén registros precisos de las comisiones de las transacciones si planeas deducirlas de los impuestos de tu empresa. Esto significa conservar las facturas, los recibos y los extractos proporcionados por el procesador de pagos como evidencia de las comisiones pagadas.

Una vez más, para garantizar que las desgravaciones sean precisas, es importante mantener registros de las comisiones comerciales en las que incurres. Guarda las facturas, los recibos o los extractos proporcionados por tu procesador de pagos o proveedor de servicios de comerciante como documentación de las comisiones pagadas, para respaldar tu deducción en caso de una auditoría fiscal.

Cabe señalar que las leyes fiscales pueden diferir de una jurisdicción a otra. Si bien las leyes fiscales federales generalmente permiten la deducción de las comisiones por el procesamiento de pagos, es aconsejable consultar con un experto tributario o contador que esté familiarizado con las reglas y normativas fiscales específicas de los lugares donde opera tu empresa.

Prácticas Recomendadas para Desgravar las Comisiones por el Procesamiento de Pagos

Cuando desgraves las comisiones por procesamiento de pagos de tus impuestos, o te prepares para la próxima temporada de impuestos, estas son algunas de las prácticas recomendadas que puedes seguir para que la temporada de impuestos sea más fácil:

  • Mantener un registro exacto: Es importante conservar las facturas, los recibos y cualquier otra documentación de respaldo que justifique tus deducciones. Una buena norma: si vas a desgravar algún gasto en la declaración de tus impuestos, necesitas tener la documentación que lo respalde. Establece procesos para que la acumulación y organización de esta documentación sea una parte regular de tus operaciones comerciales, para que no tengas que buscarla en el momento de la declaración de impuestos.
  • Separar los gastos personales y de los empresariales: Distingue claramente entre los gastos empresariales y personales relacionados con el procesamiento de pagos. Desgrava solo las comisiones que están directamente asociadas con las operaciones de tu empresa. Mantener cuentas bancarias separadas o utilizar un software de contabilidad puede ayudar a realizar un seguimiento y categorizar los gastos correctamente.
  • Clasificar los gastos correctamente: Usa los formularios y las categorías fiscales correspondientes cuando informes las comisiones por procesamiento de pagos. Por ejemplo, en EE. UU., las empresas unipersonales informan estas comisiones en la sección «comisiones bancarias» del Anexo C (Formulario 1040).
  • Consultar con un experto tributario: Los artículos como este proporcionan información básica, no asesoramiento personalizado, y no sustituyen el asesoramiento de un experto tributario. Trabaja con un experto tributario o contador calificado que se especialice en impuestos comerciales para ayudarte a resolver las complejidades de las leyes fiscales, identificar las desgravaciones aplicables y perfeccionar tu estrategia fiscal. Un profesional puede brindarte un asesoramiento personalizado y adaptado a tu negocio y garantizar el cumplimiento de la normativa fiscal.
  • Mantenerse informado: Las políticas fiscales no son una parte estática de la actividad empresarial, sino que tienden a evolucionar de un año a otro.

Comisiones Bancarias: ¿Gasto Operativo o Financiero?

En la actualidad, es muy común que los bancos cobren una comisión fija por el manejo de cuenta de depósitos a la vista. En este sentido, surge la duda de si este tipo de comisiones debe considerarse un gasto operativo o financiero. El gasto asociado a este tipo de comisiones no es, precisamente, un gasto en que se incurre por financiamiento.

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La duda se hace mayor al entrar al tema de la contabilidad electrónica porque el código agrupador de comisiones bancarias se encuentra ubicado como una subcuenta de gastos financieros. Sin embargo, en el código agrupador de gastos operativos existe una subcuenta para el registro de comisiones por tarjeta de crédito.

Todo gasto o erogación que cualquier contribuyente desee deducir para efectos del ISR debe cumplir una serie de requisitos, entre los que destaca, ser estrictamente indispensable para los fines de la actividad que desarrolla aquel (art. 27, fracc. I, LISR). De lo anterior, se infiere que el contribuyente puede disminuir de sus ingresos, las erogaciones que forzosamente debe realizar según su actividad; es decir, las no prescindibles o estrechamente relacionadas su giro.

Gozan de esta característica las comisiones que pagan los contribuyentes a las instituciones de bancarias por el uso de tarjetas de débito o crédito, cheques y órdenes de transferencias de fondos, ya que aquellos sin ninguno de estos servicios no podrían desarrollar su actividad, más aún si esta se encuentra encaminada a ejecutar actos de comercio.

De ahí que Décimo Primera Sala Regional Metropolitana del TFJA en la tesis aislada de rubro: COMISIONES BANCARIAS. GASTO ESTRICTAMENTE INDISPENSABLE PARA LOS FINES DE LA ACTIVIDAD DEL CONTRIBUYENTE, publicada en la Revista del Tribunal Federal de Justicia Administrativa. Época Octava. Año IV, número 34, p. 418. Tesis aislada VII-CASR-11ME-9.

Los gastos financieros pueden incluir diferentes comisiones, como intereses, costos de emisión de bonos, gastos de amortización de préstamos, entre otros. Los gastos financieros afectan directamente el flujo de efectivo y la rentabilidad de una empresa. Entender sus características es clave para tomar decisiones informadas y mantener una buena gestión financiera.

Al momento de hacer el presupuesto de tu empresa, es importante que tengas presente todos los gastos de operación.

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