El concepto de "flujo" es sorprendentemente multifacético, abarcando desde el movimiento de dinero en las finanzas hasta secreciones corporales y estados mentales óptimos, e incluso el desplazamiento de fluidos en sistemas físicos. A continuación, exploramos sus diversas manifestaciones y el efecto que cada una tiene en su respectivo contexto.
El Flujo de Efectivo
¿Sabes qué es el flujo de efectivo y cómo se calcula? Esta es una técnica que se usa en empresas y negocios, aunque también puede aplicarse para la administración de las finanzas personales. Es, en otras palabras, el dinero que entra y sale de las operaciones de una empresa en un determinado periodo; brinda certeza sobre lo que se compra y lo que se vende. Puede ser de un solo producto o del total de los procedimientos. Se trata de dar seguimiento a la ruta del dinero en el gasto de las compañías u organizaciones.
Historia del Flujo de Efectivo
El concepto de flujo de efectivo surgió a mediados del siglo XX por la necesidad de conocer de dónde se obtuvo un recurso en una empresa y a dónde fue a parar. En ese sentido, el efectivo se puede definir como los capitales que se utilizan a corto plazo y que tienen la finalidad de hacer frente a un gasto determinado.
El documento Estado de Flujo de Efectivo, de Reinaldo Vargas Soto, da a conocer que en el año 1973 se fundó el Consejo de Normas de Contabilidad Financiera (FASB, por sus siglas en inglés), donde se concluyó que el Estado de Cambios en la Situación Financiera (como se le conocía hasta entonces) tenía una serie de debilidades e inconvenientes cuando se presentan problemas en la economía. Fue hasta el 15 de julio de 1988, mediante el pronunciamiento FAS95 que surge el Estado de Flujos de Efectivo. En el caso de México, el concepto de flujo de efectivo surgió en 1988, en sustitución del Estado de Cambios en la Situación Financiera. Las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) llevan a cabo un reporte de operaciones cada trimestre. Dentro de él lo que notifican las compañías se encuentra su flujo de efectivo, así como el detalle de cuál fue su desarrollo y/o desempeño durante los últimos tres meses. Además, se informa qué entró, qué salió, cuánto fue su costo.
Importancia para la Toma de Decisiones
Conocer el flujo de efectivo tiene como objetivo dar seguimiento a los gastos operativos de capital. Para las y los administradores, contadores, inversionistas, directores, así como a acreedores, entre otros, conocer el flujo de efectivo brinda información que permite la toma de decisiones, basadas en datos rigurosos, así como para analizar cuál es la capacidad de la compañía para generar flujos de efectivo que sean positivos. También permite estimar la capacidad de la empresa de cumplir con las obligaciones que han adquirido, ya sean con sus propios colaboradores, proveedores, así como sus respectivos pagos de impuestos.
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Adicionalmente, el saber el flujo de efectivo proporciona el valor de las necesidades de financiación, incluso, facilita la administración y el manejo interno del control sobre el presupuesto de los recursos monetarios del negocio. Conocer el flujo de efectivo nos brinda uno de los datos que más interesan durante el reporte anual de las empresas, ya que ofrece la información más valiosa de una organización: cuál es su rendimiento.
Una empresa puede presentar un resultado positivo y aun así estar al borde del colapso. Esto ocurre porque el beneficio y dinero disponible no son la misma cosa. El beneficio se calcula según criterios contables. El efectivo responde a la entrada y salida del dinero real. En el resultado, puedes tener ingresos que aún no se han cobrado o gastos que aún no has pagado. Pero con la liquidez no hay interpretación posible. O la empresa tiene dinero o no lo tiene.
Cómo se Calcula el Flujo de Efectivo
Existen dos métodos para saber cómo calcularlo: el directo y el indirecto, el más utilizado por organizaciones es el segundo. Para saber cómo calcular de mejor forma el flujo de efectivo de cualquier negocio o empresa, es necesario determinar uno de los dos procesos para lograr el objetivo: el método directo y el indirecto. En términos generales, el flujo de efectivo está determinado por las actividades de operación, las inversiones y el financiamiento de un negocio. Esto quiere decir que la salud financiera de una empresa u organización depende o se puede medir por la situación por la que atraviesan actualmente sus capitales monetarios.
Método Directo
Grosso modo, el método directo se diferencia por presentar, de manera separada y desglosada, las categorías principales de los ingresos y egresos de efectivo de las operaciones del negocio, es decir, un detalle de forma bruta del ejercicio de la organización. El método directo consiste básicamente en rehacer el estado de resultados utilizando el sistema de caja, principalmente para determinar el flujo de efectivo en las actividades de operación de la compañía.
Para hacer uso de este método, las empresas que así lo decidan deberán tener a la mano todos los registros relacionados con:
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- Cobranza en efectivo a los clientes
- Efectivo por concepto de intereses, dividendos y rendimientos en inversiones
- Cobros de operación
- Nómina en efectivo a empleados y pago a proveedores
- Amortización en efectivos por pagos a instituciones bancarias
- Liquidaciones en efectivo por compromisos fiscales y obligaciones con el gobierno
Para llevar a cabo este proceso de la mejor forma posible, se requiere el balance de los últimos 24 meses, así como el estado de resultados financiero de los últimos 12, esto nos sirve para comparar el rendimiento entre periodos pasados y el actual. De esta manera, el método directo organiza las operaciones financieras de la empresa tan fácil y sencillo, como si se tratara del detalle de un estado de cuenta bancaria. Es por esta razón que al método directo se le conoce como el más detallado y robusto para obtener el dato del flujo de efectivo. En ese sentido, el uso del método directo presenta información más detallada y útil en las estimaciones de los flujos de efectivo a largo plazo. Además, el Standards Board (IASB) prefiere el método directo.
Método Indirecto
La otra forma de cómo calcular el flujo de caja o cash flow (como también se le conoce al flujo de efectivo), es el método indirecto. Este método consiste esencialmente en lograr identificar la utilidad obtenida por medio del estado de resultados, para depurarla posteriormente hasta obtener el efectivo final, el cual queda registrado en los libros de contabilidad de la empresa.
Mientras que, por su parte, el método indirecto indica las ganancias y pérdidas del negocio, es decir, es el resultado de las actividades operativas. Luego incide en los ejercicios no financieros, como las partidas del resultado que no tienen efecto sobre el flujo de efectivo, como lo son la depreciación, el pago de impuestos, los dividendos de cambio no efectuados, los suministros, las cooperaciones asociadas, entre otras categorías más, por divisas de pago diferido, además de otros efectos en las cobranzas y liquidaciones de la empresa, tanto en períodos previos, como en los presupuestados a futuro.
La depuración consiste en restar todos los montos relacionados con el incremento de las cuentas por cobrar: se suma la reducción de inventarios, los aumentos de cuentas por pagar, así como el incremento de otros pasivos propios de las operaciones como el pago de los impuestos, obligaciones con gobierno, nómina, etcétera. De acuerdo con el portal Cuida tu dinero, el método indirecto parte del ingreso neto y lleva a cabo una serie de ajustes, adiciones o deducciones derivadas de los cambios de las partidas del balance general, para llegar al flujo de caja operacional. Debido a la facilidad de estructuración para comparar los términos, se le identifica como el método más usado por las compañías, tanto en las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), inclusive por corporativos, sin importar su tamaño de su facturación, ni la industria a la que pertenezcan.
| Característica | Método Directo | Método Indirecto |
|---|---|---|
| Presentación | Presenta de manera separada y desglosada las categorías principales de ingresos y egresos de efectivo (detalle bruto). | Indica ganancias y pérdidas, ajustadas por partidas no financieras sin efecto en el flujo de efectivo. |
| Base de Cálculo | Consiste en rehacer el estado de resultados utilizando el sistema de caja para actividades de operación. | Parte del ingreso neto y realiza ajustes derivados de los cambios de las partidas del balance general. |
| Información Detallada | Requiere registros de cobranza, nómina, pagos a proveedores, amortización, liquidaciones fiscales, balances y estados de resultados históricos. | Se enfoca en la utilidad obtenida y su depuración, sumando y restando montos relacionados con incrementos/reducciones de cuentas. |
| Nivel de Detalle y Robustez | Considerado el más detallado y robusto para obtener el dato del flujo de efectivo. | Identificado como el método más usado por las compañías por su facilidad de estructuración y comparabilidad. |
| Preferencias y Utilidad | Preferido por el IASB; útil para estimaciones de flujos de efectivo a largo plazo. | Ampliamente usado por PyMEs y corporativos. |
El Flujo Vaginal
Denominamos flujo vaginal a las secreciones que provienen de la vagina. El flujo es un líquido transparente o blancuzco que sale de tu vagina, y contiene moco producido por tu cuello uterino, agua, células de tu vagina y cuello uterino, y bacterias “buenas” que ayudan a mantener un buen balance de microorganismos en tu vagina. El flujo vaginal es una secreción natural del cuello del útero y las paredes de la vagina que tiene como fin limpiar, mantener húmedas y proteger estas zonas del cuerpo de la mujer de infecciones u otro tipo de enfermedades.
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Función y Características Normales
Tu útero, cuello uterino y vagina producen el flujo para ayudar a mantener a tu vagina limpia y lubricada. El flujo también ayuda a combatir bacterias “malas” que pueden causarte una infección. Es necesario y beneficioso por varios motivos: evita la sequedad de la vagina, favorece el equilibrio de la flora vaginal y, además, actúa como barrera ante posibles infecciones vaginales. Tiene tres características fundamentales a partir de las que se pueden extraer importantes conclusiones sobre la salud ginecológica: su textura, su color y su olor.
Normalmente, el flujo (o moco) vaginal de una mujer sana es de textura acuosa y pegajosa; de color transparente; y prácticamente sin olor. Normalmente, el flujo vaginal de una mujer sana es acuoso, algo pegajoso; de un color transparente similar a una clara de huevo; e inodoro o con un olor suave. Una variación normal y que no supone ninguna infección es cuando las glándulas del cuello uterino producen una sustancia transparente que se puede tornar de un color blanquecino o amarillento al exponerse al aire.
Cambios en el Ciclo Menstrual y Ovulación
La consistencia de tu flujo vaginal cambia a lo largo de tu ciclo menstrual. Esto es porque el moco cervical, que hace parte del flujo, cambia para prepararse para un posible embarazo, y luego vuelve a ser como antes cuando no sucede un embarazo. Justo después de tu periodo, tu flujo es seco, espeso y pegajoso y se va volviendo más cremoso mientras pasan los días. Cuando ya se acerca el tiempo de que tus ovarios liberen un óvulo, tu flujo se vuelve más transparente y resbaloso. Justo antes que ovules, tendrá la consistencia de una clara de huevo crudo. Esto es para ayudar a que, si tienes sexo vaginal sin protección, los espermatozoides puedan moverse fácilmente a través del cuello uterino en su búsqueda de un óvulo.
El aumento del flujo puede ser una señal de que estás ovulando. La ovulación se produce en la mitad del ciclo menstrual, es decir, aproximadamente 14 días después del primer día del período, dependiendo de la duración del ciclo de cada mujer. Antes y durante la ovulación, tus hormonas cambian para indicar a tus ovarios que liberen un óvulo una vez al mes. Tienes que tener en cuenta que inmediatamente después de la ovulación, el flujo se vuelve menos acuoso y un poco más pegajosa que la secreción durante la ovulación. No hay de qué preocuparse. En caso de que hubiera espermatozoides el moco fértil crea canales que guían a los espermatozoides y facilita su supervivencia.
Flujo Abundante y Normalidad
¿Y cuánta cantidad de flujo es normal? Pues, lo que es considerado “normal” cuando se trata de flujo vaginal cambia de persona a persona: algunas tienen mucho flujo y otras casi nada. Y la cantidad de flujo también cambia día a día para cada persona. Puedes haber notado que algunos días tienes mucho flujo, hasta el punto de llegar a empapar por completo tus braguitas. ¡Queremos tranquilizarte! El flujo abundante puede ser normal si no hay mal olor, picor, ardor ni cambios de color. El flujo vaginal abundante y blanco, que aparece todos los días, es normal. Adicionalmente, como tener flujo vaginal (sin importar si es poquito o mucho) es algo de todos los días, es totalmente normal ver flujo en tu ropa interior.
¿Y qué sobre el aumento de flujo al tener sexo? Pues cuando te excitas sexualmente las paredes de tu vagina producen fluido para lubricar mejor las cosas y así ayudarte a tener sexo más placentero, sin fricción y sin dolor. Por esta razón, es normal ver más flujo en estos momentos.
Si bien no hay una manera de detener las secreciones abundantes, puedes hacer que tus braguitas se mantengan secas para poder sentirte más fresca. Están disponibles en una amplia gama de tamaños y niveles de absorción para que puedas encontrar el salvaslip que mejor se ajusta a ti. No estés incómoda todo el día por algo tan normal como el flujo. Evax tiene como objetivo acabar con los mitos sobre el flujo vaginal. De hecho, el flujo vaginal es totalmente normal y nos sucede a todas las mujeres. ¿Por qué convertirlo en un tema tabú? Queremos darte toda la información que necesites y que nos pidas. ¿Quieres sentirte fresca y cómoda durante todo el día?
Flujo Vaginal Durante el Embarazo
En el caso de las embarazadas, el flujo vaginal suele ser transparente o algo lechoso y con olor discreto al principio. La cantidad irá aumentando (si es abundante se suele utilizar el término leucorrea) conforme pasen los meses de manera natural para prevenir y reducir infecciones.
Señales de Alerta en el Flujo Vaginal
El flujo vaginal es un factor que puede ayudar a las mujeres a mantener el pulso de su salud ginecológica. Cambios en la textura, el color y el olor pueden estar advirtiendo de algún tipo de problema. Los cambios en el olor o color de tu flujo (por ejemplo, si empiezas a tener flujo verdoso o amarillo oscuro) pueden ser una indicación de que algo está fuera de lo normal. Con tal de que no huela mal, esté acompañado por picazón, sea súper espeso y grumoso o tenga un color diferente, todo está bien.
Las variaciones en el flujo que se han descrito anteriormente normalmente se deben a desequilibrios relacionados con la flora vaginal, lo que puede llegar a provocar una infección. Los más comunes son las infecciones por un tipo de hongo denominado cándida; y la vaginosis bacteriana, que aparece cuando proliferan bacterias perjudiciales en la vagina. Las infecciones más habituales son las debidas a las cándidas (un tipo de hongo) y, en estos casos, el flujo que se genera es blanquecino y espeso. Además, suelen provocar mucho picazón y ardor. Por su parte, la vaginosis bacteriana ocurre cuando aumentan las bacterias perjudiciales en la vagina, lo que causa un flujo grisáceo y un característico “olor a pescado” que aumenta después de una relación sexual. El exceso de flujo también puede deberse a vaginosis bacteriana, tricomoniasis o irritación por productos de higiene. Las enfermedades de transmisión sexual, como la clamidia, la tricomoniasis y la gonorrea suelen ser asintomáticas, aunque en ocasiones pueden presentar diversas alteraciones en el flujo.
El Flujo de Fluidos en Ingeniería
Al analizar las comodidades y necesidades de nuestra vida diaria, es asombroso notar el papel que juegan los conductos y tuberías para el transporte de fluidos, por ejemplo, toda el agua que usamos en nuestras casas se bombea a través de tuberías para que esté disponible en el grifo. Los sistemas de bombeo también se emplean ampliamente para la operación de maquinaria.
Tipos de Flujo de Fluidos
El flujo de fluidos puede ser permanente o no permanente; uniforme o no uniforme; laminar o turbulento; unidimensional, bidimensional o tridimensional, y rotacional o irrotacional.
Flujo Unidimensional, Bidimensional y Tridimensional
Ciertamente, el flujo unidimensional de un fluido incomprensible tiene lugar cuando la velocidad en dos puntos es idéntico, es decir, tienen misma dirección y sentido. Un flujo bidimensional tiene lugar cuando las partículas fluidas se mueven en planos o en planos paralelos de forma que la configuración de las líneas de corriente es idéntica en cada plano.
Flujo Permanente y Uniforme
El flujo permanente tiene lugar cuando, en un punto cualquiera, la velocidad de las sucesivas partículas que ocupan ese punto en los sucesivos instantes es la misma. Este supuesto implica que las otras magnitudes físicas del fluido no varían con las coordenadas espaciales. El flujo uniforme tiene lugar cuando el módulo, la dirección y el sentido de la velocidad no varían de un punto a otro del fluido. Este supuesto implica que las otras magnitudes físicas del fluido no varían con las coordenadas espaciales. El flujo de líquidos bajo presión a través de tuberías de diámetro constante y gran longitud es uniforme tanto si el régimen es permanente como si es no permanente.
Flujo Laminar y Turbulento
En el flujo laminar las partículas fluidas se mueven según trayectorias paralelas, formando junto de ellas capas o láminas. Los módulos de las velocidades de capas adyacentes no tienen el mismo valor. El flujo laminar está gobernado por la ley que relaciona la tensión cortante con la velocidad de deformación angular, es decir, la tensión cortante es igual al producto de la viscosidad del fluido por el gradiente de las velocidades. La velocidad crítica es de interés práctico para el ingeniero es aquella velocidad por debajo de toda turbulencia que es amortiguada por la acción de la viscosidad del fluido.
El flujo turbulento se caracteriza por la acción de mezclado en todo el campo. Este mezclado se debe a remolinos o torbellinos de tamaño variable que se forman en el fluido. Por simple observación sabemos que este tipo de flujos se presenta en los ríos y en la atmósfera. En el flujo turbulento, se hacen evidentes de inmediato dos efectos. Primero con los torbellinos hacen que el flujo se mezcle casi por completo la distribución de velocidades es más uniforme en la mayor parte de la sección transversal que en el caso del flujo laminar. El segundo efecto de la turbulencia es añadir continuamente componentes fluctuantes de velocidad de flujo.
Los fluidos para los cuales el esfuerzo cortantes es directamente proporcional a la rapidez de deformación se denominan fluidos newtonianos. Sin embargo, para algunos fluidos el esfuerzo cortante no puede ser directamente proporcional a la rapidez de deformación. En el flujo de fluidos existen básicamente dos causas de la variación de presión, además del efecto del peso, que son la aceleración y la resistencia viscosa, también debe tomarse en cuenta que la gravedad también puede entrar en el problema.
Gasto Volumétrico y Teoría de la Capa Límite
El gasto volumétrico o descarga, es el volumen de fluido que pasa por una sección dada en la unidad de tiempo, se expresa como m^3/s. Q = A v = [(m^2)(m/s)] = m^3/s.
La teoría de la capa límite fue introducida por Prandtl. Esta teoría establece que, para un fluido en movimiento, todas las pérdidas por fricción tienen lugar en una delgada capa adyacente al contorno del sólido (llamada capa límite), y que el flujo exterior a dicha capa puede considerarse como carente de viscosidad. La distribución de velocidades en la zona próxima al contorno es influenciada por la tensión cortante, la capa límite es muy delgada en la parte aguas arriba del contorno y va aumentando su espesor hacia aguas abajo por la acción continuada de las tensiones cortantes.
El Estado de Flujo en Psicología
El estado de «flujo» suele describirse en términos de experiencia: estar «en la zona», perder la noción del tiempo, quedar totalmente absorto. El concepto, introducido por Mihaly Csikszentmihalyi (1975, 1990), ha sido ampliamente adoptado en ámbitos como la psicología, el deporte, la educación, la música y las disciplinas creativas.
Características y Condiciones
De inmediato, muchos de nosotros pensaríamos que el «flujo» es algo que se mide en términos de intensidad. En realidad, tiene más sentido hablar de él como una forma de armonización. Varios sistemas internos convergen en torno a una única tarea. Los sistemas internos en cuestión son: el cognitivo, el fisiológico y el conductual. Tu cuerpo empieza a filtrar los estímulos irrelevantes con un mínimo esfuerzo, y la tarea acapara tu atención sin causarte una tensión significativa. Al mismo tiempo, la ejecución cambia y tus acciones empiezan a parecer automáticas, incluso cuando son objetivamente complejas (Dietrich, 2004).
Pero, ¿cómo se llega a los estados de flujo? Esto solo ocurre dentro de un estrecho margen regulador. Si el desafío es demasiado bajo, el «sistema» se activa por debajo de lo necesario y es muy probable que la atención comience a dispersarse. El «flow» se sitúa entre estos dos estados, no exactamente como un punto medio, sino como un intervalo estrictamente regulado en el que el nivel de activación es alto y la volatilidad es baja. Lo que observamos sistemáticamente en el estado de flujo no es una activación máxima, sino un estado de eficiencia coordinada. El sistema no está trabajando más intensamente, sino que simplemente funciona de forma sincronizada. Desde el punto de vista conductual, esta sincronización interna se traduce en una interacción más estable y eficaz con el entorno.
Por lo tanto, lo que ocurre en el flujo no es un aumento repentino de la intensidad, sino una transición hacia un estado interno de coordinación. El control cognitivo se estabiliza, los sistemas fisiológicos regulan los estímulos externos en lugar de reaccionar ante ellos, y el comportamiento de la atención se vuelve más coherente y eficiente. Podría resultar útil considerar el flujo como un conjunto de reacciones que, por lo tanto, no puede reducirse a una sola señal o métrica. Más bien, surge a través de diversas señales, por lo que debe medirse teniendo en cuenta todas ellas.
Medición del Flujo
Es aquí donde la medición debe pasar de la detección a la inferencia. Como se puede ver más arriba, el flujo no es una variable que pueda leerse directamente a partir de un único canal. Para captarlo, es necesario observar todas las señales conjuntamente y, lo que es más importante, sincronizarlas. Plataformas como iMotions Lab lo hacen posible al alinear los flujos de datos fisiológicos y conductuales en una línea temporal compartida. Sin esa alineación, resulta difícil distinguir entre coincidencia y coordinación. Un periodo de mirada estable, excitación moderada y rendimiento constante empieza a tomar la forma de algo coherente, en lugar de algo fortuito. Una divergencia repentina, con un pico de excitación acompañado de patrones de atención más erráticos, indica una transición, no un ruido que deba filtrarse.
Para ir más allá de la inferencia, es necesario empezar a modelar los datos. Al combinar datos multimodales con experiencias relatadas por los propios usuarios, es posible entrenar a los sistemas para que reconozcan las configuraciones asociadas al flujo (Knierim et al., 2024). Con el tiempo, la detección irá acercándose inevitablemente al tiempo real.
