El estado de flujo de efectivo es un informe financiero que muestra las entradas y salidas de efectivo de una organización en un período determinado. Es un reporte que proporciona información sobre el origen y el uso de efectivo y sus equivalentes en un negocio. Permite evaluar su liquidez, capacidad de generar recursos y sostenibilidad operativa, diferenciando actividades de operación, inversión y financiación.
Este documento es considerado uno de los pilares fundamentales en la contabilidad financiera, ya que muestra cómo ha sido generado y utilizado el efectivo por una empresa durante un periodo determinado. Permite entender -de forma clara y directa- cómo se mueve el “corazón financiero” de una organización. El estado de flujo de efectivo se centra en la actividad del “efectivo” de una empresa, dando seguimiento a las fuentes y a los usos del efectivo durante un período. Es un documento histórico que resume la actividad del efectivo sobre cierto periodo (mes, trimestre, año) y muestra el flujo de efectivo que entra y que sale, sin importar cuándo ocurrieron los ingresos o los gastos.
A menudo se relaciona el balance general con la posición financiera y el estado de resultados con la rentabilidad del negocio. Sin embargo, cuando se quiere saber si una empresa está en buena forma financiera, no basta con ver su utilidad neta o su balance general. Lo que realmente cuenta es si está generando suficiente efectivo para pagar sus obligaciones, invertir en crecimiento y repartir dividendos. Una empresa puede presentar un resultado positivo y aun así estar al borde del colapso, porque el beneficio y el dinero disponible no son la misma cosa. El beneficio se calcula según criterios contables, mientras que el efectivo responde a la entrada y salida del dinero real. En el resultado, puedes tener ingresos que aún no se han cobrado o gastos que aún no has pagado, pero con la liquidez no hay interpretación posible: o la empresa tiene dinero o no lo tiene.
Es importante señalar que a veces a este estado se le confunde con el presupuesto de flujo de efectivo, que es una proyección de flujos de efectivo futuros. Sin embargo, el término más general, “estado de flujo de efectivo”, puede referirse al presupuesto de flujo de efectivo (para planificar flujos de efectivo futuros) o al estado de flujos de efectivo (que resume flujos de efectivo históricos).
El Concepto de Efectivo y Equivalentes de Efectivo
El efectivo o la caja hace referencia al dinero que se tiene depositado en entidades, a los depósitos bancarios a la vista, y a los instrumentos financieros que se pueden convertir en efectivo. Estos deben tener un vencimiento en el momento de adquisición que no supere los tres meses, no tener riesgo de variación en su valor y ser habituales de la tesorería.
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Se entiende por efectivo y otros activos líquidos equivalentes los que como tal figuran en el balance en su epígrafe B VII, es decir, la tesorería depositada en la caja de la empresa y los depósitos bancarios a la vista. También podrán formar parte los instrumentos financieros que sean convertibles en efectivo y que en el momento de su adquisición su vencimiento no fuera superior a tres meses, siempre que no exista riesgo significativo de cambios de valor y formen parte de la política de gestión normal de la tesorería de la empresa.
Las Tres Áreas de Actividad del Flujo de Efectivo
El estado de flujo de efectivo resume las actividades del efectivo en tres áreas principales: operación, inversión y financiación. Estas tres actividades pueden considerarse como tres negocios independientes dentro del negocio en general. El estado de flujos de efectivo establece tres clases de flujos de efectivo: Flujos de efectivo de las actividades de explotación (FEAE), Flujos de efectivo de las actividades de inversión (FEAI) y Flujos de efectivo de las actividades de financiación (FEAF).
El aumento o disminución neta del efectivo o equivalentes será la suma algebraica de los tres tipos de flujos:
Aumento/Disminución neta del efectivo o equivalentes = ± FEAE ± FEAI ± FEAF
Actividades de Operación (Explotación)
Las actividades de operación incluyen flujos de entrada y salida de efectivo relacionados con la actividad principal de la empresa. Gran parte de las actividades del negocio durante el año se consideran como actividades de operación, tales como ventas, cobros a clientes, pagos a proveedores, salarios y servicios. Los flujos de efectivo de las actividades de explotación son fundamentalmente los ocasionados por las transacciones que intervienen en la determinación del resultado de la empresa.
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La variación del flujo de efectivo ocasionada por estas actividades se mostrará por su importe neto, a excepción de los siguientes flujos, de los que se informará separadamente: Intereses (cobros o pagos), Dividendos recibidos e Impuestos sobre beneficios. Los flujos correspondientes a estas partidas se presentan por el método directo.
Un estado de flujo de efectivo más meticuloso y riguroso permite conciliar la utilidad neta con el efectivo neto de las actividades de operación. Se empieza por recopilar los estados financieros básicos (estado de situación financiera y estado de resultados) y luego se clasifican las partidas según las tres actividades principales. Por ejemplo, si el saldo de cuentas por cobrar aumentó, eso significa que aunque se vendió más, no se cobró en efectivo, así que se resta del flujo de operación.
Actividades de Inversión
Las actividades de inversión incluyen flujos de entrada de efectivo por la venta de activos y flujos de salida de efectivo por la compra de activos. Se incluyen las compras o ventas de activos fijos, inversiones en otras empresas, etc. En este apartado se incluirán los pagos que tienen su origen en la adquisición de activos no corrientes tales como inmovilizados intangibles, materiales, inversiones inmobiliarias o inversiones financieras, así como los cobros procedentes de su enajenación o de su amortización al vencimiento (caso de inversiones mantenidas hasta su vencimiento).
La segunda sección se centra en las actividades de inversión. Esto incluye todos los movimientos de efectivo derivados de la compra de venta de activos de naturaleza operativa, como maquinaria, edificios, instalaciones, etcétera, y también los de naturaleza financiera, como participaciones en empresas, bonos o fondos de inversión.
La variación de efectivo y otros activos líquidos equivalentes ocasionada por la adquisición o enajenación de un conjunto de activos y pasivos que conformen un negocio o línea de actividad se incluirá, en su caso, como una única partida en las actividades de inversión, en el epígrafe de inversiones o desinversiones según corresponda, creándose una partida específica al efecto. Por ejemplo, si se compró maquinaria, ese desembolso se registra en inversión.
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Actividades de Financiación
Las actividades de financiamiento son el efectivo hacia y desde fuentes externas como prestamistas, inversionistas y accionistas, reflejando movimientos relacionados con préstamos, emisión o recompra de acciones, y distribución de dividendos. Los flujos de efectivo por actividades de financiación se definen como los cobros procedentes de la adquisición por terceros de títulos valores emitidos por la empresa o de recursos concedidos por entidades financieras o terceros, en forma de préstamos u otros instrumentos de financiación, así como los pagos realizados por amortización o devolución de las cantidades aportadas por ellos. Figurarán también como flujos de efectivo por actividades de financiación los pagos a favor de los accionistas en concepto de dividendos.
Si se repaga deuda o se remunera a los accionistas a través del pago de dividendos o con la recompra de acciones, también se refleja en esta sección. Todas ellas son decisiones que, junto a las relacionadas con la estrategia de reinversión en el negocio, forman parte de la asignación de capital del equipo directivo. Si se solicitó un préstamo bancario, entra en financiación.
Métodos de Elaboración del Estado de Flujo de Efectivo
Existen dos formas principales para elaborar el estado de flujo de efectivo: el método directo y el método indirecto. Ambos métodos llevan al mismo resultado final, pero con diferentes enfoques.
Método Directo
El método directo consiste en separar los principales conceptos de cobros y pagos en términos brutos. Se muestran las entradas y salidas de efectivo de forma detallada (por ejemplo: cobros a clientes, pagos a proveedores). Es más intuitivo, pero también más laborioso.
Método Indirecto
El método indirecto parte de la utilidad neta y se realizan ajustes por partidas que no afectan el flujo (como depreciaciones, cambios en cuentas por cobrar o inventarios) para conciliar dicho resultado con el flujo de efectivo. Este método es más común, ya que requiere menos esfuerzo si se parte de los estados financieros existentes.
En general, el método indirecto ha sido preferido por la mayoría de las empresas, especialmente por su facilidad de preparación y compatibilidad con sistemas contables existentes.
Marco Normativo: PGC y NIC 7
El estado de flujos de efectivo es una de las nuevas cuentas anuales que incorporó la reforma mercantil del año 2007 en España. Se trata de un estado que informa sobre la utilización de los activos monetarios representativos de efectivo y otros activos líquidos equivalentes, clasificando los movimientos por actividades e indicando la variación neta de dicha magnitud en el ejercicio. Aunque se trata de una nueva obligación legal, es un estado financiero ampliamente tratado en la literatura contable y estudiado en todos los planes de estudios, normalmente dentro de la asignatura de análisis de estados financieros. Se suele denominar estado de flujos de tesorería o estado de cash flow.
Este estado sustituye de alguna manera al cuadro de financiación que se incluía en la memoria del PGC 1990, si bien el estado de flujos de efectivo no está contenido dentro de la memoria sino que se configura como una cuenta anual en sí mismo. El PGC 07 está inspirado en las NIC/NIIF; de hecho, la NIC 7 se dedica íntegramente a la elaboración del denominado estado de flujos de tesorería y establece diferentes alternativas para su elaboración.
Establece dos posibles formas de formular este estado financiero, método directo y método indirecto, si bien recomienda el primero de ambos ya que considera que proporciona un mayor nivel de información. El método directo consiste en separar los principales conceptos de cobros y pagos en términos brutos, mientras que en el método indirecto no se detallan los cobros y pagos de forma directa, sino que a partir del resultado se hacen una serie de ajustes para conciliar dicho resultado con el flujo de efectivo.
Aunque se trate de dos estados financieros muy similares, hay algunas diferencias entre el estado de flujos de efectivo regulado en el PGC y el que se establece en las normas internacionales de contabilidad. La NIC justifica la necesidad de elaborar un estado de esta naturaleza a partir de las necesidades de los usuarios de la información financiera y desarrolla los posibles usos de la información que proporciona. El PGC, en cambio, se limita a establecer el contenido de esta cuenta anual sin establecer ninguna razón que justifique su formulación.
El modelo del PGC es menos discrecional que el de la NIC, ya que elimina alternativas y establece un modelo cerrado, aunque los flujos de efectivo que establece tienen la misma estructura en ambos casos, distinguiendo los tres tipos de flujos comentados anteriormente: Flujos de efectivo de las actividades de explotación, Flujos de efectivo de las actividades de inversión y Flujos de efectivo de las actividades de financiación. La NIC recomienda un método directo de cálculo para los distintos flujos. El PGC, sin embargo, ha optado por un método indirecto para calcular los flujos de explotación y por el directo para los de inversión y financiación. Como ha sido habitual en la adaptación de las NIC, en aquellos casos en que existen diversas alternativas, el PGC ha optado por dejar una única opción. Esto es lo que ha ocurrido con los intereses y dividendos tal y como se puede ver en el siguiente cuadro:
| Concepto | Alternativas NIC 7 | PGC |
|---|---|---|
| Intereses pagados | Flujos de explotación o Flujos de financiación | Flujos de explotación |
| Intereses cobrados | Flujos de explotación o Flujos de inversión | Flujos de explotación |
| Dividendos cobrados | Flujos de explotación o Flujos de inversión | Flujos de explotación |
| Dividendos satisfechos | Flujos de explotación o Flujos de financiación | Flujos de financiación |
Un estado de flujo de efectivo más meticuloso y riguroso permite conciliar la utilidad neta con el efectivo neto de las actividades de operación. El Consejo de Normas Financieras Agrícolas (Farm Financial Standards Council o FFSC por sus siglas en inglés) suministra las normas y la estructura específicas (y más rigurosas) para el estado de flujo de efectivo.
Distinción Fundamental: Estado de Flujo de Efectivo vs. Estado de Flujo de Fondos
Es importante distinguir el estado de flujo de efectivo del estado de flujo de fondos, ya que cuentan historias diferentes. Un estado de flujo de fondos analiza cómo cambia la posición financiera general de una empresa con el tiempo, trazando un mapa de dónde provienen los fondos (fuentes de capital) y a dónde fueron a parar esos fondos (usos del capital).
A diferencia del estado de flujo de efectivo que se enfoca únicamente en lo que sucedió con el efectivo, el estado de flujo de fondos se centra en el movimiento de fondos y explica cómo y por qué el capital circulante de la empresa se movió entre dos fechas.
Contenido
Un estado de flujo de caja solo rastrea los movimientos de efectivo y equivalentes de efectivo. Por ejemplo, si las cuentas por cobrar aumentaran, eso no se reflejaría en el estado de flujo de caja, ya que no se movió dinero. Un estado de flujo de fondos analiza los cambios en los «fondos», que, por lo general, se definen como capital de trabajo (activo circulante menos pasivo circulante). Incluye tanto los cambios en efectivo como los cambios no monetarios. Los estados de flujo de fondos tienen en cuenta los devengos que afectan los recursos de la empresa, incluso si aún no hay efectivo que haya cambiado de manos, como ventas a crédito, gastos no pagados y acumulación de inventario.
Estructura
Los estados de flujo de caja siguen un formato estándar: efectivo proveniente de actividades operativas, de inversión y financieras. Los estados de flujo de fondos están estructurados de manera más simple: una lista de fuentes de fondos y usos de fondos durante un período determinado, sin ordenarlos por tipo de actividad. El estado de flujo de fondos se centra en los resultados financieros de las decisiones, como dónde se recaudaron los recursos y cómo se utilizaron.
Plazo Previsto y Uso
Los estados de flujo de caja te ayudan a administrar la liquidez a corto plazo. Responden a preguntas como la capacidad de la empresa para cumplir con sus obligaciones o cuánto efectivo utilizó o generó. Por otro lado, los estados de flujo de fondos tienen una visión más amplia. Están diseñados para analizar los cambios financieros a largo plazo, como la forma en que las decisiones sobre financiación, operaciones e inversión remodelan la estructura de capital y el capital circulante de la empresa a lo largo del tiempo. El estado de flujo de fondos es más una herramienta de planificación, mientras que el estado de flujo de caja es una herramienta táctica.
Requisitos Contables
Los estados de flujo de caja son requeridos tanto por los Principios de Contabilidad Generalmente Aceptados (PCGA) como por las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF). Toda empresa que presenta informes públicos tiene que elaborar uno. Por el contrario, los estados de flujo de fondos generalmente no se requieren en las declaraciones oficiales y se utilizan principalmente para el análisis interno o la elaboración de informes de gestión.
Elaboración del Estado de Flujo de Efectivo
Elaborar un estado de flujo de efectivo no tiene por qué ser complicado. Debe seguirse un orden lógico: se empieza por recopilar los estados financieros básicos (estado de situación financiera y estado de resultados) y luego se clasifican las partidas según las tres actividades principales.
Por ejemplo, si el saldo de cuentas por cobrar aumentó, eso significa que aunque se vendió más, no se cobró en efectivo, así que se resta del flujo de operación. Si se compró maquinaria, ese desembolso se registra en inversión. Si se solicitó un préstamo bancario, entra en financiación. Hoy en día, herramientas como Excel, QuickBooks o SAP facilitan este trabajo, permitiendo automatizar cálculos y generar reportes visuales para su análisis.
Qué Muestra el Estado de Flujos de Efectivo
En esencia, este informe muestra si la empresa es capaz de mantenerse a flote con su actividad principal. También indica qué tanto depende de financiación externa o si está invirtiendo para crecer. Es una herramienta poderosa para detectar desequilibrios, prever crisis y planificar con mayor seguridad. Por ejemplo, un flujo positivo constante en operaciones es signo de una empresa sólida. En cambio, un flujo negativo constante podría ser una señal de alerta. Tal vez los gastos estén descontrolados, o tal vez las ventas estén estancadas. Sea como sea, las decisiones estratégicas deben tomarse con esta información en mano.
En el ejemplo de Naturgy, se puede comprobar que la compañía generó un total de 20 millones de euros de caja en 2022 y que consumió 299 millones en 2023. Para hacer un análisis financiero es necesario entender lo que representan cada uno de sus componentes.
