La forma en que nos alimentamos es el resultado de innumerables factores que interactúan “sobre la marcha” en nuestra vida cotidiana, e incluyen por supuesto a los mecanismos de hambre y saciedad relacionados con aspectos psicológicos. La alimentación desencadena mecanismos fisiológicos que permiten la digestión de los alimentos y la absorción, transporte y metabolismo de los nutrimentos; el resultado se conoce como nutrición, que está directamente relacionada a la vida y la salud.
La “dieta” es el conjunto de alimentos y bebidas que se ingieren en el curso del día. Las sustancias indispensables que se encuentran en la dieta se conocen como nutrimentos, los cuales suman varias decenas, y alrededor de 15 de ellos son vitaminas y minerales de importancia para la salud. Los nutrimentos, en las cantidades adecuadas, son esenciales para una vida saludable, ya que proporcionan la energía necesaria para nuestras actividades, además participan en los procesos químicos, fisiológicos y metabólicos que nuestro cuerpo necesita para desarrollarse y subsistir. Los minerales, al igual que las vitaminas, son micronutrimentos que no aportan energía al organismo, sin embargo, juegan un papel fundamental al intervenir en funciones importantes del metabolismo.
Recomendaciones Dietéticas y el Contexto de Salud en México
La recomendación para la población mexicana, es que: la energía de la dieta debe estar conformada de un 50 a 55% de carbohidratos; de lípidos es de 30% o menos; y de proteínas es de 15 a 18%. Para lograr una buena dieta y mantener un peso adecuado, la regla de oro es combinar y variar los alimentos lo más posible.
A pesar de estas recomendaciones, desde hace unos 30 años ha habido un cambio grave en la salud de la población mexicana: ha aumentado el sobrepeso, la obesidad y por añadidura, las enfermedades cardiovasculares y la hipertensión, entre otras, así como las consecuencias tremendas de la diabetes en la vista y los riñones, y los problemas de dolores e infecciones de la piel. Es importante recuperar la forma de alimentación que justamente lograba cumplir con lo necesario para tener una mejor salud y consumir menos calorías: se trata de la dieta tradicional mexicana. Esta cuenta con una infinidad de verduras y frutas, así como moderadas cantidades de azúcares, proteína y grasa de origen animal.
Existe evidencia sobre la asociación del consumo de grupos de alimentos como cereales refinados, dulces, bebidas azucaradas y alimentos procesados de origen animal con la ganancia de peso y enfermedades crónicas; por ello, se recomienda no consumirlos de forma cotidiana.
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La Organización Panamericana de la Salud (OPS) brinda liderazgo y cooperación técnica a los Estados Miembros en materia de nutrición saludable, como la lactancia materna y la alimentación complementaria, el etiquetado frontal, la prevención de la obesidad, la reducción de sal y la eliminación de ácidos grasos trans. La OPS promueve, genera y difunde información sobre estos temas clave, políticas e intervenciones basadas en evidencia, y monitorea las tendencias. El Modelo de perfil de nutrientes de la OPS es una herramienta para clasificar los alimentos y bebidas procesadas y ultraprocesadas que tienen un exceso de nutrientes críticos como azúcares, sodio, grasas totales, grasas saturadas y ácidos grasos trans. La iniciativa Mejor Atención para las ENTs fomenta el asesoramiento sobre nutrición y dieta saludable.
Análisis del Consumo de Alimentos en la Población Mexicana: Estudio de la Ensanut MC 2016
En México se reportaron diferencias en el consumo de grupos de alimentos, energía y nutrimentos de acuerdo con características sociodemográficas. El Centro de Investigación en Evaluación y Encuestas y el Centro de Investigación en Nutrición y Salud, ambos del Instituto Nacional de Salud Pública, realizaron un estudio con el objetivo de estimar el consumo de alimentos recomendables y no recomendables para consumo cotidiano, por características sociodemográficas en la población mexicana.
Metodología del Estudio
Los datos de este análisis provienen de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (Ensanut MC). Esta es una encuesta nacional probabilística, polietápica, estratificada y por conglomerados, que cuenta con representatividad regional y de área. Se obtuvo información dietética utilizando un cuestionario semicuantitativo de frecuencia de consumo de alimentos de los siete días previos a la entrevista, incluyendo 140 alimentos y bebidas.
La variable de análisis fue categórica: consumo o no consumo de cada grupo de alimento. Se definió como consumo si los participantes habían consumido ≥10 g de algún alimento dentro de cada grupo de alimentos en ≥3 días de los últimos siete días. Si la cantidad era menor a 10 g, se consideró como no consumo.
Se recabó información sobre sexo y escolaridad de los adultos o del jefe del hogar, en el caso de menores de 20 años (dos categorías: secundaria o menos y media superior o más). Respecto al área, se consideró como urbana a aquellas localidades con ≥2 500 habitantes y como rural a localidades con <2 500. El Nivel Socioeconómico (NSE) se determinó por medio de un cuestionario que obtuvo información de las características de la vivienda (material del piso y techo, número de cuartos, agua entubada), y bienes del hogar (computadora, teléfono, pantalla, etc.).
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Se estimó el porcentaje de consumidores de los grupos de alimentos por grupo de población, así como distribución de las variables sociodemográficas, con sus respectivos intervalos de confianza al 95%. A partir de modelos logísticos, se estimó el porcentaje de consumidores de cada grupo de alimento ajustado por área, región y nivel socioeconómico, y se determinaron diferencias en los porcentajes de consumidores y las características de análisis. Se analizó la información dietética de 14 319 participantes, de los grupos de población de niños preescolares, escolares, adolescentes y adultos (incluyendo 907 adultos mayores, correspondiendo a 7.4% del grupo de población). Menos de 30% de los hogares eran de NSE bajo.
Clasificación de Grupos de Alimentos
En el estudio, los alimentos se clasificaron en grupos recomendables y no recomendables para su consumo cotidiano. Los grupos de alimentos no recomendables para consumo cotidiano son aquellos cuyo consumo frecuente está asociado con el incremento del riesgo de sobrepeso y obesidad, así como con otras enfermedades crónicas. Estos grupos son:
- Carnes procesadas
- Comida rápida y antojitos mexicanos fritos o con grasa
- Botanas, dulces y postres
- Cereales dulces
- Bebidas no lácteas endulzadas
- Bebidas lácteas endulzadas
Entre los grupos de alimentos recomendables para consumo cotidiano, el estudio hizo seguimiento al consumo de categorías esenciales para una dieta saludable, tales como:
- Verduras
- Frutas
- Agua sola
- Huevo
- Leguminosas
- Carnes no procesadas
Resultados Clave del Estudio
Los resultados muestran que el consumo diario de frutas y verduras está presente en un porcentaje bajo de la población. Menos de 50% de la población consumió de verduras diariamente. Por otro lado, alrededor de 80% de la población consumió agua sola diariamente y un alto porcentaje que consume bebidas endulzadas al menos tres días a la semana.
En cuanto a los grupos de alimentos no recomendables, más de 70% de la población en todos los grupos de edad consumió bebidas no lácteas endulzadas; cerca de 60% de los menores de 20 años consumió botanas, dulces y postres, y cerca de la mitad de todos los grupos poblacionales consumió cereales dulces. Aproximadamente, 20% de la población consumió carnes procesadas.
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Consumo por Grupos de Edad y Características Sociodemográficas
El estudio identificó variaciones significativas en el consumo de alimentos según las características sociodemográficas:
- Nivel Socioeconómico (NSE): El NSE alto presentó el mayor porcentaje de consumidores de grupos de alimentos recomendables y no recomendables. En la población escolar, se observó un mayor porcentaje de consumidores de frutas, verduras y carnes no procesadas en la población con NSE alto (55.2, 28.3 y 52.9%, respectivamente), en comparación con las otras dos categorías (p<0.016). Además, se observó que, a mayor NSE, mayor el porcentaje de consumidores de botanas, dulces y postres y cereales dulces.
- Región y Área:
- Las regiones Centro y Ciudad de México tuvieron el mayor porcentaje de consumidores de frutas y verduras (p<0.012).
- Para la población preescolar, en las regiones Centro y Ciudad de México se observó menor porcentaje de consumidores de huevo: al menos tres días/semana (42.3 y 33.6%, respectivamente), en comparación con la región norte (p<0.008).
- Menos de 40% de los preescolares en la región en la Ciudad de México consumieron leguminosas por al menos tres días/semana.
- En la población escolar, la región sur presentó el menor porcentaje de consumidores de carne procesada (p<0.008).
- En la población adolescente, el porcentaje de consumidores de leguminosas fue mayor en el área rural que en la urbana (p<0.05); en la Ciudad de México se presentó el mayor porcentaje de consumidores de frutas en comparación con la región norte.
- Respecto al consumo de alimentos no recomendables para consumo cotidiano, en población preescolar hubo un mayor porcentaje de consumidores de carnes procesadas (al menos tres días/semana) en la región norte (36%), en comparación con las demás regiones (p<0.008). En adolescentes, la región sur presentó el menor porcentaje de consumidores de carnes procesadas (13.6%).
En resumen, los resultados muestran que el consumo diario de frutas y verduras está presente en un porcentaje bajo de la población y que hay un porcentaje importante (≈20%) que no consume agua sola diariamente, así como un alto porcentaje que consume bebidas endulzadas (al menos tres días/semana). Los presentes resultados mostraron que, a mayor NSE, mayor es el porcentaje de consumidores de grupos de alimentos recomendables.
Limitaciones del Estudio
Este estudio tiene como limitación que presenta el análisis sobre porcentaje de consumidores de los grupos de alimentos, considerando la frecuencia de consumo, pero no la información sobre cantidad en gramos o energía.
