La actividad agropecuaria, según la Real Academia Española (2016), es todo lo relacionado con la agricultura y la ganadería. A partir de este concepto, se reconoce que las actividades agropecuarias son los procesos productivos primarios basados en recursos naturales renovables: agricultura, ganadería, silvicultura y acuacultura (Secretaría de Desarrollo Social, 2011).
Dentro de las actividades agropecuarias se encuentran:
- Agrícolas: Comprenden las actividades de siembra, cultivo, cosecha y la primera enajenación de los productos obtenidos, siempre y cuando no hayan sido objeto de transformación industrial.
- Ganaderas: Son las consistentes en la cría y engorda de ganado, aves de corral y animales, así como la primera enajenación de sus productos, que no hayan sido objeto de transformación industrial.
- De pesca: Incluyen la cría, cultivo, fomento y cuidado de la reproducción de toda clase de especies marinas y de agua dulce, incluida la acuacultura, así como la captura y extracción de las mismas y la primera enajenación de esos productos, que no hayan sido objeto de transformación industrial.
- Silvícolas: Son las de cultivo de los bosques o montes, así como la cría, conservación, restauración, fomento y aprovechamiento de la vegetación de los mismos y la primera enajenación de sus productos, que no hayan sido objeto de transformación industrial.
En México, el número total de unidades económicas es de 5,654,014, donde el 44.8% corresponde a la actividad de comercio, 42.5% a servicios, 10.7% a manufactura y el 2.0% al resto de las actividades. La actividad agropecuaria está clasificada dentro del resto de las actividades, representando tan sólo el 0.48% del total de empresas existentes en el país [Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2015a].
Las empresas agropecuarias en México se clasifican por tamaño, donde el 81.48% son microempresas, el 14.89% pequeñas, el 0.96% medianas y el 0.19% grandes. Por lo tanto, la mayor parte de las empresas agropecuarias en México corresponden a microempresarios. Este tamaño de empresa es el de mayor proporción en México, del total de unidades económicas en el país el 94.3% son microempresas (incluye todos los sectores), siendo identificadas por tres características principales que son el número de empleados, ingresos y activos.
En ese sentido, el 81.48% de las empresas agropecuarias en México cuentan con un número de empleados de 1 a 10, sus ventas o ingresos de $1 hasta $4,000,000 millones de pesos (mdp) y sus bienes o activos tiene un valor promedio de $182,100 miles de pesos [Secretaría de Economía (SE), 2009 e INEGI, 2015b].
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Peculiaridades de la Actividad Agropecuaria
Existen peculiaridades en la actividad agropecuaria en México que repercuten en sus resultados financieros. De acuerdo a Guerra (1998), los responsables de la administración de empresas agrícolas requieren estar directamente relacionados con el proceso de producción.
Estos responsables tienen como principal función diseñar y ejecutar planes con respecto a un sistema de producción determinado para cada cultivo o ganado. Esto implica la selección y combinación de insumos para cada producto, determinar las cantidades de insecticidas, herbicidas y fertilizantes, selección de la forma de preparar la tierra y sembrar el cultivo; alimento y cuidado del ganado, entre otros. Todas estas decisiones implican elegir las alternativas que proporcionan el más bajo costo y cuidando la calidad de los recursos naturales.
El hecho de tomar decisiones sobre el proceso de producción de las empresas agropecuarias involucra el reconocer que la fuerza primaria de la producción en éstas es biológica; porque se trabaja con materiales vivos, por lo cual se pueden presentar enfermedades y plagas en forma imprevista. Por su carácter biológico, es una industria de gran riesgo, porque cualquier variación en la temperatura, lluvia o humedad implica un reajuste en el trabajo. Por esas razones, las prácticas de administración deben adaptarse a estas peculiaridades condiciones.
En resumen, se puede afirmar que los precios y las ganancias en las empresas agropecuarias fluctúan de forma drástica debido a que la oferta no se ajusta a la demanda. Se presenta una oferta temporal para una demanda permanente. Esa condición influye también en los precios, así como en las prácticas de mercadeo, ya que presupone la existencia de intermediarios que están dispuestos a comprar, almacenar, transportar o transformar los productos para entregarlos al consumidor a medida que él lo requiera (Guerra, 1998).
Conforme lo descrito, las empresas agropecuarias satisfacen de recursos naturales alimenticios al país, de acuerdo a Guajardo (2012), el valor que tienen los alimentos para cualquier nación es vital, pues de eso depende fundamentalmente la existencia de la población y por consecuencia, cualquier pueblo en el mundo se interesa por la autonomía y autosuficiencia alimentaria.
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Asimismo, las empresas agropecuarias representan las unidades económicas que explotan los recursos naturales con los que cuenta el país y por lo tanto, éstas representan la economía interna del país, la abundancia y escasez del mismo. Por otro lado es trascendental reconocer que existe un gran porcentaje de la población que vive de la producción agraria y contribuye de una manera muy importante en el Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Obligaciones Fiscales
Es importante que el contribuyente conozca y se apegue a dichas obligaciones. El régimen de actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas y pesqueras son: las personas morales y físicas que se dediquen exclusivamente a actividades pesqueras, así como las sociedades cooperativas de producción que se dediquen exclusivamente a dichas actividades.
Se consideran contribuyentes dedicados exclusivamente a las actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras o silvícolas, aquellos cuyos ingresos por dichas actividades representan cuando menos 90% de sus ingresos totales, sin incluir los ingresos por las enajenaciones de activos fijos o activos fijos y terrenos.
A continuación se enlistan las obligaciones fiscales de acuerdo al tipo de contribuyente, forma en que se está registrado ante el organismo recaudador, que puede ser persona física o moral.
- La persona física comprende un solo individuo con capacidad para contraer obligaciones y ejercer derechos que puede o no tener personas a su cargo.
- La persona moral comprende un conjunto de individuos que unen sus bienes, conocimientos y trabajo para el logro de un fin en común y que se constituyen jurídicamente e inician operaciones bajo una denominación o razón social ante las autoridades, como sociedad mercantil, que regularmente tienen algunas o varias personas como trabajadores.
Obligaciones para personas físicas
- Calcular y enterar los pagos provisionales con la tarifa establecida en el artículo 106 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR).
- Calcular y enterar el impuesto del ejercicio mediante declaración que presenten en abril del año siguiente. Contra el impuesto que resulte a cargo, se pueden acreditar los pagos provisionales efectuados.
- Los contribuyentes pueden deducir como gastos las erogaciones efectivamente realizadas en el ejercicio para la adquisición de activos fijos, gastos o cargos diferidos.
- Cumplir con las obligaciones de retención y de entero de impuestos que establecen las disposiciones fiscales.
Asimismo, es preciso aclarar que el SAT emite facilidades administrativas para este sector y cuando son “personas físicas dedicadas a la realización de actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas o pesqueras no pagarán el ISR [Impuesto sobre la Renta] hasta por un SMG [Salario Mínimo General] elevado al año ($25,586), siempre que sus ingresos totales del ejercicio no excedan de ocho SMG elevados al año ($204,692) y representen, cuando menos, el 25% del total de sus ingresos” [Pricewaterhouse Coopers (PWC), 2016].
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Obligaciones para personas morales
- Calcular y enterar los pagos provisionales por cada uno de sus integrantes.
- Calcular y enterar el impuesto del ejercicio. Se paga mediante declaración que presentan las personas morales durante marzo del año siguiente. Cuando se trate de personas morales, que cumplan con las obligaciones fiscales de integrantes que únicamente sean personas físicas, se presenta en abril del año siguiente. Contra el impuesto que resulte a cargo, se pueden acreditar los pagos provisionales efectuados por la persona moral.
- Los contribuyentes pueden deducir como gastos las erogaciones efectivamente realizadas en el ejercicio para la adquisición de activos fijos, gastos o cargos diferidos.
- Cumplir con las demás obligaciones formales, de retención y de entero, que establecen las disposiciones fiscales.
De igual forma, el SAT contempla facilidades administrativas para las personas morales de este sector y “a partir del 1 de enero de 2014, los ejidos y comunidades que se dediquen exclusivamente a las actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas o pesqueras, no pagarán el ISR que les corresponda por dichas actividades hasta por un monto en el ejercicio de 20 SMG elevado al año ($498,444). Los contribuyentes que pagaron el ISR en el ejercicio 2014, podrán recalcular el ISR con la exención prevista en el párrafo anterior y en el caso de obtener algún saldo a favor, este podrá ser compensado en ejercicios posteriores, sin que pueda solicitarse en devolución” (PWC, 2016).
Conforme lo expuesto, la mayoría de las empresas agropecuarias en México corresponden a microempresas las cuales pueden constituirse como persona física o moral, el régimen de tributación en que pueden darse de alta es el de Incorporación Fiscal o Actividad empresarial; los ingresos que se gravan son por sus actividades empresariales y cuando enajenen bienes.
De forma resumida se establecen sus obligaciones fiscales que son inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC), dar avisos sobre situación fiscal, emisión de comprobantes fiscales digitales por internet, llevar contabilidad simplificada en el portal “Mis Cuentas” en la página del SAT y realizar pagos bimestrales definitivos.
Es importante mencionar que podrán llevar contabilidad simplificada cuando no rebasen los 2 millones de pesos, si llegaran a rebasar esta cantidad será necesario apegarse a los lineamientos de la contabilidad electrónica.
De acuerdo al Código Fiscal de la Federación [CFF], en sus artículos 28 y 29, se establece que toda persona moral debe llevar contabilidad, que se integra de: libros, sistemas y registros contables, papeles de trabajo, estados de cuenta, cuentas especiales, libros y registros sociales, control de inventarios y método de valuación, discos y cintas o cualquier otro medio de almacenamiento de datos, los equipos o sistemas electrónicos de registro fiscal y sus registros, los documentos comprobatorios de los asientos respectivos, así como toda la documentación e información relacionada con el cumplimiento de las disposiciones fiscales, que acredite sus ingresos y deducciones, y la que obliguen otras leyes (SAT, 2014).
Conforme a la Encuesta Nacional Agropecuaria 2014 elaborada por INEGI, se identificaron los principales problemas presentados durante el desarrollo de las actividades agropecuarias durante octubre de 2013 a septiembre de 2014. Las características generales de las microempresas agropecuarias son el contar con un número reducido de trabajadores (de 1 a 10) y tener unos ingresos menores a 2 millones de pesos, esto permea las controversias que enfrentan, dando como resultado el no tener recursos financieros suficientes para enfrentar los problemas que padecen como son los altos costos de insumos y servicios; falta de capacitación y asistencia técnica, infraestructura insuficiente para la producción, dificultades en la comercialización, dificultades en transporte y almacenamiento, falta de organización para la producción, de acceso al crédito, falta de información de los precios de los productos y desconocimiento de la administración de la actividad.
Además estas problemáticas requieren ser solucionadas por personal capacitado en el ámbito administrativo, con conocimientos profundos sobre el entorno en el que se ubica la empresa y con los conocimientos financieros que les permita la coordinación adecuada de los recursos con los que cuenta la empresa con la mejor intención de optimizar dichos recursos. Asimismo Brown y Allen (2011), enfatizan la importancia del uso de la información, que les permita recoger, analizar e interpretar la situación en la empresa y su entorno, esta tarea se está convirtiendo cada vez en una acción más importante en la agroindustria.
Los agronegocios necesitan información sobresaliente sobre el mercado, que refleja el efecto en sus ingresos, así como la forma de desplazar sus productos, es decir, información sobre los consumidores de sus productos y sus competidores. Estos microempresarios requieren generar y procesar información auxiliándose de tecnología básica.
De acuerdo a Guerra (1998), en las empresas agropecuarias los precios y la producción generalmente se mueven en dirección opuesta. Un volumen de producción relativamente grande tiende a bajarlos; uno pequeño, tiende a la alza. Esta diferencia se debe a que, el productor tiene poco o casi ningún control sobre el volumen de producción. Los precios de la mayoría de los productos agropecuarios tienen una variación estacionaria dentro de un año, así como también de año en año.
Partiendo de esta variabilidad de precios que presenta el sector agropecuario, esto se refleja en la incertidumbre en los ingresos, por tal motivo, la empresa requiere contar con opciones de financiamiento. Sin embargo, cuando la empresa se endeuda, Brown y Allen (2011), opinan que surge el riesgo financiero que es la situación resultante de estar obligado al pago con un tercero ajeno a la empresa, lo que incluye cambios de tipo de interés, plazos de devolución, multas y pago de la cantidad. Y es importante destacar que a mayor proporción de endeudamiento, mayor será el riesgo financiero.
Cuando hay un pago de un préstamo fijo, es necesario contemplar que debe llevarse a cabo el pago del capital e intereses, independientemente de qué tan bien el negocio se está realizando. El pago de intereses, una partida de gastos en el cálculo de beneficios, pero el pago del principal tiene que ser pagado por el exceso de efectivo y no se considera un gasto en el cálculo del beneficio. Si el pago de la deuda de capital e intereses no son pagados en su totalidad el prestamista se encuentra en una situación jurídica de adoptar medidas que pueden incluir su derecho a tomar posesión de los activos de garantía utilizados para garantizar el préstamo.
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