Conocer qué es un concurso de acreedores y cómo funciona es fundamental para los profesionales jurídicos que se especializan en el área empresarial. Este procedimiento es clave para la gestión de la insolvencia y la reestructuración de deudas.
¿Qué es un Concurso de Acreedores?
El concurso de acreedores es un procedimiento jurídico destinado a solventar los problemas de insolvencia y falta de liquidez de una empresa o particular. Su objetivo es que los acreedores puedan cobrar lo que se les adeuda, al mismo tiempo que se buscan soluciones para lograr la continuidad del negocio y evitar la quiebra.
Este procedimiento se produce cuando una empresa o particular no es capaz de hacer frente a sus deudas, por lo que se aplica tanto a personas físicas (como los autónomos) como a personas jurídicas (pymes y grandes empresas). En España, la mayoría de concursos de acreedores que se solicitan son de empresas, pero también existe el concurso de acreedores de particulares, aunque en este caso se puede recurrir a la ley de segunda oportunidad, que es un proceso administrativo que permite a una persona cancelar sus deudas por ley.
La Ley Concursal es la que regula los concursos de acreedores, un mecanismo pensado para ayudar a empresas y autónomos en casos de insolvencia a hacer frente a sus deudas de manera ordenada. El significado de concurso de acreedores reside en intentar que los acreedores cobren la mayor parte posible del dinero que una empresa o persona les debe. Lo normal es intentar un acuerdo entre las partes en el concurso de acreedores, por ejemplo: ofreciendo alternativas de pago, acordando quitas o retrasando los tiempos de pago para que la empresa pueda continuar con su actividad y evitar que el deudor tenga que responder con su propio patrimonio.
Tipos de Concurso de Acreedores
Existen diversas variantes del concurso de acreedores, pero los más destacados por su origen son:
Lea también: Servicio Eléctrico CFE
- El concurso de acreedores voluntario es solicitado por la persona o empresa insolvente, que tendrá que justificar por qué no puede hacer frente a sus deudas.
- El concurso de acreedores fortuito o necesario es el que solicita un acreedor después de intentar cobrar sus deudas sin éxito (o de alguno de los socios de la empresa que está disconforme con la dirección).
La legislación obliga al empresario a declararse en concurso de acreedores cuando se produce una situación de insolvencia actual o inminente. En caso de no solicitarlo en un plazo máximo de dos meses, podrá ser declarado culpable del concurso, lo que puede conllevar multas e incluso imputaciones penales.
Fases del Concurso de Acreedores y la Intervención Judicial
Para solicitar el concurso de acreedores hay que ponerlo en manos de un juez. Si es el propio deudor quien lo hace, deberá presentar la solicitud e indicar si su estado de insolvencia es actual o inminente, es decir, si ya no puede hacer frente a sus pagos o si prevé que no podrá hacerlo próximamente.
Un juez revisará la solicitud y tendrá que decidir si acepta o no el concurso de acreedores. En caso de quedar acreditada la insolvencia, declarará el concurso e indicará varios puntos clave:
- Si es voluntario o fortuito.
- Los efectos sobre las facultades de administración o disposición del deudor respecto de su patrimonio.
- Nombramiento de administradores concursales.
- Medidas cautelares para asegurar la conservación del patrimonio hasta la aceptación de los administradores concursales.
- Llamamiento a los acreedores para que comuniquen sus créditos.
El auto judicial se publicará en el Registro Público Procesal y un extracto en el Boletín Oficial del Estado. Para hacernos un esquema de un concurso de acreedores, debemos saber que este proceso tiene cuatro fases:
- Actos previos: se presenta la solicitud del concurso de acreedores con la documentación correspondiente.
- Fase común: una vez publicado el auto judicial, el deudor debe colaborar y verá limitado el acceso a su patrimonio.
- Fase de resolución: se puede dar por convenio (se busca el acuerdo) o a través de la liquidación concursal (ya no es posible continuar con la actividad empresarial y hay que liquidar el patrimonio para saldar las deudas).
- Calificación del concurso: consiste en declararlo como fortuito o culpable, en cuyo caso tendrá consecuencias que pueden ser incluso penales (también si se demuestra que el culpable es un acreedor).
Para saber si una empresa está en concurso de acreedores, se puede acudir al Registro Público Concursal, dependiente del Ministerio de Justicia, que es la fuente oficial más fiable. En general, la competencia para tramitar el concurso corresponde a los Juzgados del domicilio social de la empresa. La declaración de concurso se publica en el BOE y en el Registro Público Concursal.
Lea también: Comodato y sus obligaciones fiscales
El Contrato de Graduación de Acreedores: Orden de Preferencia y Convenio Concursal
Dentro del procedimiento concursal, la "graduación de acreedores" se refiere al orden de preferencia establecido legalmente para el cobro de las deudas. Esto es crucial cuando no todos los acreedores pueden cobrar lo que se les adeuda. Es un contrato entre el concursado y los acreedores cuyo objeto es regular el pago de las deudas del concurso de un modo ordenado.
En este sentido, el convenio concursal funciona como el principal instrumento para esta graduación. Lo normal es intentar un acuerdo entre las partes en el concurso de acreedores, por ejemplo: ofreciendo alternativas de pago, acordando quitas o retrasando los tiempos de pago para que la empresa pueda continuar con su actividad y evitar que el deudor tenga que responder con su propio patrimonio.
En primer lugar, se pagan los créditos contra la masa. El resto, si lo hubiere, corresponderá a la masa activa. Salvo para los créditos públicos, en el plan de liquidación podrá preverse la cesión de bienes o derechos en pago o para pago de los créditos concursales. Si la propuesta de acuerdo contiene esperas, por un plazo no superior a cinco años o la conversión de los créditos en créditos participativos durante el mismo plazo, o quitas no superiores al veinticinco por ciento del importe de los créditos será necesario el sesenta por ciento del pasivo.
Efectos del Concurso sobre los Contratos Vigentes
Un aspecto fundamental del concurso de acreedores es su impacto en los contratos que el deudor mantiene con terceros. En el concurso rige el principio general de vigencia y cumplimiento de los contratos. La declaración de concurso no es, con carácter general, causa de resolución anticipada de los contratos, de manera que los contratos bilaterales que hubieran sido íntegramente cumplidos por una de las partes quedan sometidos a las normas generales concursales.
De este modo, tras la transposición de la Directiva de Marcos de Reestructuración preventiva, queda reforzado dicho principio que se traduce en la ineficacia de todas aquellas cláusulas incluidas en los contratos que ha celebrado el deudor con carácter previo a la declaración de concurso, incluso, si se ha abierto la fase de liquidación, que vinculen la resolución del Contrato a la insolvencia de una de las partes. No siendo únicamente así, pues también se prevé la prohibición de aquellas cláusulas que prevean la suspensión o modificación de las obligaciones asumidas por las partes cuando acaece una de las anteriores situaciones (declaración de concurso o apertura de la fase de liquidación). Así, se prioriza el interés común de todos los acreedores y se homogeniza la regulación en esta materia a nivel concursal y preconcursal, ya que se introduce en los artículos 597 y siguientes, así como en el art. 164 TRLC, esto es, sobre el mantenimiento del contrato incumplido, facultando al concursado o a la administración concursal a oponerse, en interés del concurso, que se mantenga en vigor el contrato incumplido con la especialidad, en el supuesto que el incumplimiento fuera posterior, de que se deberá ofrecer al demandante el pago con cargo a la masa dentro de los tres meses siguientes a la fecha de la sentencia, de las cantidades adeudadas por las prestaciones realizadas.
Lea también: Contratos Laborales en México
Ahora bien, deberemos distinguir los efectos que se producen en los contratos de obligaciones recíprocas en función de si las obligaciones pendientes de cumplimiento son por parte de uno de los contratantes, o, por ambas partes. En los contratos con obligaciones recíprocas, cuando al momento de la declaración del concurso una de las partes hubiera cumplido íntegramente sus obligaciones y la otra tuviese pendiente el cumplimiento total o parcial de las que fueran a su cargo, el crédito o la deuda que corresponda al concursado se incluirá, según proceda, en la masa activa o en la pasiva del concurso.
El problema se plantea respecto a la ejecución de los contratos bilaterales celebrados con anterioridad a la declaración de concurso que se encuentren pendientes de cumplimiento, total o parcialmente, por ambas partes contratantes. Mientras el mantenimiento del contrato puede producir resultados injustos para el contratante no concursado, obligado a cumplir su obligación frente a quien únicamente podría pagar de acuerdo con las reglas concursales, la resolución del contrato podría resultar lesiva para los intereses del concurso. El sistema legal referido a los efectos del concurso sobre estos contratos bilaterales pendientes de ejecución es complejo. Por otro lado, se regula la resolución por incumplimiento una vez declarado el concurso de cualquiera de los contratantes y la resolución en interés del concurso. En cualquiera de los casos, la acción de resolución deberá ejercitarse ante el juez del concurso y se sustanciará por los trámites del incidente concursal. En conclusión, la situación de preinsolvencia o insolvencia no implica ni puede suponer per se la resolución de un contrato habida cuenta del principio de vigencia de los contratos que se regula en la normativa concursal, ya sea en sede preconcursal o concursal, sino que, en cualquiera de los casos, la resolución contractual debe basarse en un incumplimiento de las obligaciones del deudor.
Requisitos para Declarar un Concurso y sus Implicaciones
Ahora que sabemos cómo funciona un concurso de acreedores, es importante conocer los requisitos del concurso de acreedores según lo establecido en la Ley Concursal:
- ¿Quién puede solicitar un concurso de acreedores? Tanto el deudor como los acreedores, aunque esto dependerá del tipo de concurso de acreedores del que se trate, como ya hemos visto.
- ¿Cuándo solicitar el concurso de acreedores? La ley distingue la insolvencia de los posibles ‘baches temporales’ que puede atravesar una empresa. Para solicitar el concurso, se deben estar pasando verdaderas dificultades económicas que prevean una quiebra del negocio, y este mecanismo se utilizará para evitar ese escenario.
En su solicitud, el deudor tendrá que aportar una memoria con su historial económico y jurídico, las causas de su situación de insolvencia, un inventario de bienes y derechos, un listado de empleados, una relación de acreedores y otros documentos. En caso de que el concurso de acreedores lo solicite un acreedor, tendrá que explicar por qué lo hace y aportar la documentación que acredite la deuda.
La figura del abogado concursal es clave en el proceso, pues las posibilidades son tantas y tan complejas. El concurso de acreedores no tiene por qué extinguir de forma inmediata los contratos de los trabajadores. Si la empresa sigue con su actividad, los empleados continúan trabajando y la empresa sigue pagando sus salarios. En caso de no seguir con la actividad empresarial, pueden haberse producido despidos, un ERTE, traslados, modificaciones de jornada, etc. Los acreedores no pueden embargar los bienes del concursado mientras se está en concurso de acreedores. Pero eso no significa que, una vez terminado el proceso, no tengas que responder con tu patrimonio.
Ventajas y Desventajas del Concurso de Acreedores
Conociendo ya en profundidad qué es un concurso de acreedores, es necesario poner sobre la mesa sus ventajas y desventajas.
Ventajas
En cuanto a las ventajas para el deudor:
- Permite una negociación de pago ordenado a sus acreedores.
- Pone en marcha un escudo de protección para su patrimonio.
- Hace posible la continuidad de su actividad empresarial.
- Podrá cancelar las deudas a las que no puede hacer frente.
Las ventajas para el acreedor son:
- Permite negociar para garantizar el cobro de, al menos, parte de las deudas.
- Da prioridad frente a otros acreedores a la hora de cobrar las deudas.
- Inicia el control sobre el patrimonio del deudor antes de que otros acreedores tomen acciones.
Desventajas
Si hablamos de inconvenientes, el deudor tendrá que contar con un abogado concursal y hacer una dotación de fondos, su negocio será intervenido y podrá verse obligado a una consignación judicial de la deuda pendiente con el acreedor que inició el concurso de acreedores. Para el acreedor hay un gasto inicial también en abogados, hay que pagar tasas judiciales, se arriesga a que su solicitud sea desestimada, etc.
tags: #contrato #de #graduacion #de #acreedores #explicación
