Bonampak es un centro ceremonial erigido en el corazón de la selva y cuyo apogeo ocurrió durante el gobierno de Jaguar-Ojo Anudado que ascendió al trono en 743 d.C. Se ubica en la selva lacandona de Chiapas, en el valle del río Lacanhá; su extensión es de más de cuatro kilómetros cuadrados. El centro político, administrativo y ritual de la ciudad nunca fue demasiado grande, pero sí más disperso y extenso que el resto de las ciudades mayas de la cuenca del río Usumacinta. Es probable que la ciudad estuviera organizada en diversos barrios dirigidos por miembros de la aristocracia local, quienes eran los encargados de recoger el tributo para el gobernante.
Un Legado Dual: Patrimonio Natural y Cultural
Por la riqueza de recursos naturales del estado, la zona de Bonampak tiene dos declaratorias, la de Patrimonio Natural de la Humanidad, emitida por la UNESCO, y la de Patrimonio Cultural de la Nación, expedida por el titular del Ejecutivo federal.
Arquitectura y Distribución Urbana
Las principales edificaciones se construyeron sobre una cadena de colinas que corren por el centro del valle, desde la sierra de la Cojolita hasta la orilla del río. Del conjunto, sobresalen la Gran Plaza y la Acrópolis. Sin embargo, sólo está explorado y abierto al público el conjunto de la Gran Plaza y la Acrópolis, que cierra Bonampak por el Sur, ya que ahí se encuentra el célebre edificio con las pinturas murales. A pesar de que Bonampak no logró un gran desarrollo en su arquitectura, destacó en la excelente ejecución de dinteles en piedra, estelas y monumentos labrados.
La Grandeza del Arte Pictórico Maya
Se puede considerar al desarrollo pictórico como el de mayor importancia en la ciudad, pues el tamaño, extensión y grado de conservación de las pinturas hacen de este un tesoro único en el mundo mesoamericano. Los dinteles y esculturas del sitio también son de gran valor epigráfico, pues en estos se pueden leer algunas inscripciones que dan cuenta de los actos de sus gobernantes.
Los Murales del Edificio de las Pinturas
Sobre la Acrópolis, que sigue los desniveles del terreno, se construyó el edificio de las pinturas. Éste posee tres cámaras.
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- En la primera se muestra la ceremonia de presentación, por parte de la familia gobernante, del heredero al trono y el avituallamiento del señor por varios servidores.
- La cámara dos es la de la batalla y la posterior presentación al suplicio de los prisioneros. En ella destaca la presencia de Chaan Muwan II con un gran tocado de piel de jaguar. La batalla ocurrió el 2 de agosto de 792 d.C. Todavía no hay consenso sobre si se trata del aplastamiento de una rebelión campesina o la victoria sobre un grupo vecino.
- En la cámara tres se asiste a la suntuosa ceremonia de celebración del triunfo.
Ejemplo de ello se observa en los murales que plasman una procesión de sacerdotes y miembros de la nobleza, una batalla en donde Chan Muwan II, con el apoyo de la ciudad vecina Yaxchilán, derrotó al gobernante anterior, a quien apresó y preparó para el sacrificio, o bien en donde se observa al victorioso señor practicando el autosacrificio de sangrarse la lengua con navajas de obsidiana. En la Gran Plaza se levanta la magnífica estela 1, que muestra a Chaan Muwan II vestido con gran lujo para celebrar su quinto año de gobierno.
Acceso y Visita a Bonampak
Para un traslado por vía terrestre se utiliza la carretera federal 307 que inicia 10 km al sur de Palenque. Se avanza hasta el poblado de San Javier en el kilómetro 126; en este sitio el camino se bifurca y la carretera principal se dirige a Pico de Oro y Frontera Corozal, mientras que el otro ramal continúa por cuatro kilómetros y se bifurca de nuevo; el camino de la derecha lleva a la población lacandona de Lacanjá- Chansayab y el de la izquierda, llamado “Crucero Bonampak”, conduce por una terracería de ocho kilómetros que guían a la zona arqueológica.
Horarios y Recomendaciones
La zona arqueológica está abierta de Lunes a domingos de 8 a 16:30 hrs. El último acceso es a las 15 hrs. Dispone de un módulo de servicio de taquilla y sanitarios. Como recomendación, los visitantes son introducidos a la zona arqueológica en vehículos de la comunidad lacandona que cobran el acceso y son independientes del INAH.
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