En España, cumplir con las obligaciones fiscales es fundamental para cualquier empresa o individuo. Es necesario que, tanto empresarios como contables, consulten información práctica y actualizada para gestionar eficazmente sus obligaciones fiscales. A continuación, se detallan los aspectos más importantes sobre cuándo y cómo declarar impuestos en España.
Impuesto de Sociedades (IS)
El impuesto de sociedades (IS) en España es una cuota tributaria que se aplica a las sociedades mercantiles y entidades jurídicas ubicadas en España. Las reglas de tributación para sus respectivas entidades definen una carga fiscal y varían en función de la actividad principal del negocio.
¿Quién Debe Declarar el Impuesto de Sociedades?
Todas las empresas registradas en España deben declarar el IS. Esto incluye a las sociedades mercantiles que no hayan obtenido beneficios en el último período fiscal o en proceso de venta o liquidación. Sin embargo, no todas las empresas deben pagar la misma cuota tributaria, ya que existen distintos tipos de gravamen y deducciones para algunas sociedades.
Estos son los tipos de sociedades que deben declarar el impuesto de sociedades en España:
- Sociedades mercantiles (SL, SA, UTE).
- Sociedades civiles (como fondos de inversión, fondos de pensiones y cooperativas).
- Sociedades agrarias y agrupaciones de interés económico (AIE).
- Asociaciones y fundaciones (se incluyen también las organizaciones sin ánimo de lucro y centros educativos).
Las únicas entidades exentas del IS son las Comunidades Autónomas, los organismos públicos y las entidades locales y del Estado. Por ejemplo, se ofrecen incentivos para las entidades que se dedican al desarrollo e innovación tecnológica o a la investigación.
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¿Cuándo Declarar el Impuesto de Sociedades?
Los contribuyentes deben presentar una declaración independiente por cada cierre de período impositivo. Comúnmente, el período impositivo termina con el año natural el 31 de diciembre y no debe exceder 12 meses. Normalmente, las declaraciones anuales deben presentarse en un plazo de 25 días naturales a partir de los seis meses siguientes al final del período impositivo.
Por ejemplo, si el período impositivo de una empresa coincide con el año natural, la empresa debe presentar su declaración antes del 25 de julio. Sin embargo, puede que tu empresa se encuentre en alguna situación particular y el cierre de un período impositivo no coincida con la conclusión del año natural.
Estas son las reglas sobre la conclusión del período impositivo:
- Cancelación de entidad: Al cancelar la sociedad en el Registro Mercantil, debes presentar la declaración dentro de 25 días naturales después de seis meses de la cancelación. Por ejemplo, si tu empresa cancela su registro el 31 de enero, la declaración será en los primeros 25 días de agosto.
- Cambio de residencia de la entidad de España al extranjero: Al mover tu empresa a otro país se considera el cierre de un período impositivo por lo que deberás declarar el IS.
- Modificación de estatuto o régimen jurídico: Al cambiar el estatuto o régimen jurídico de la empresa, puede que modifique la cuota tributaria de la empresa.
Tipos de Gravamen del Impuesto de Sociedades
El tipo de gravamen, también conocido como «cuota tributaria» del IS es del 25 %. La Agencia Tributaria española (AEAT) utiliza el término «sujeto pasivo» para definir a quién debe pagar o declarar impuestos. Al estimar los impuestos será necesario distinguir el porcentaje asignado al tipo de sujeto pasivo.
Porcentajes respectivos a distintos sujetos pasivos:
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- Las empresas o sujetos pasivos que no superen el millón de euros en beneficio fiscal o base imponible positiva tendrán un tipo reducido del 23 %.
- Las entidades nuevas pueden tener una carga tributaria reducida del 15 % durante el primer período impositivo.
- Las entidades cooperativas protegidas a nivel fiscal tendrán una carga tributaria del 20 %.
- Las fundaciones sin ánimo de lucro tributan un tipo de gravamen reducido del 10 %.
- Las entidades en la zona especial de Canaria cuentan con solo un 4 % de impuesto.
- Los fondos de inversión y regulación tributan al 1 %.
- Los fondos de pensiones con el 0 %.
¿Cómo Afecta a las Empresas el Impuesto de Sociedades?
Cualquier cambio significativo a la empresa afectará a la denominación que reciba de caras a la Agencia Tributaria (por ejemplo, la AEAT puede considerar -o dejar de considerar- a una empresa como «de nueva creación», «cooperativa» o «sin ánimo de lucro» en función de los cambios que se hagan a su estructura). A causa de esto, se deberá cerrar un período impositivo cuando haya un cambio en el régimen tributario de la empresa: cambio de su forma jurídica, cambio de residencia al extranjero o cancelación de la entidad, entre otros.
Una ventaja es que las empresas pueden deducir gastos para reducir su base imponible. La base imponible es el beneficio fiscal que haya tenido la empresa en el período impositivo o año natural previo. Entre los gastos deducibles más comunes, encontramos los relacionados con la producción y entrega del producto, el mantenimiento de la empresa o sitio de e-commerce, el personal y el marketing.
Cabe recordar que el incumplimiento de las obligaciones fiscales puede generar multas o sanciones hacia la empresa. Estos gastos no planificados pueden afectar tanto a la situación actual como al crecimiento de la empresa, por lo que resulta excepcionalmente importante tener claros y actualizados los procesos fiscales y contables de la empresa, y declarar su tipo de gravamen anualmente.
Novedades del Impuesto de Sociedades
La novedad más relevante del impuesto de sociedades es la reducción de tipo impositivo para los propietarios de pequeñas empresas que te adelantamos en la sección anterior: el tipo impositivo general (es decir, para las empresas que tengan una base imponible inferior a 1 millón de euros) se ha reducido del 25 % al 23 %. Una buena noticia para las empresas pequeñas que puede ayudar a incentivar su crecimiento.
Otra novedad en la Ley del Impuesto sobre Sociedades (LIS) involucra la inversión en vehículos eléctricos nuevos. La empresa ahora podrá amortizar la compra de vehículos eléctricos nuevos el doble de rápido de lo habitual.
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Por último, la cuota tributaria mínima será del 10 % de la base imponible para las nuevas entidades gravadas al 15 %. La cuota líquida es la cuota tributaria que incluye todas las obligaciones del contribuyente como pagos a cuenta, retenciones o pagos fraccionados del impuesto.
Estas entidades no pagarán cuota líquida mínima:
- Entidades sin ánimo de lucro que tributan al 10 %.
- Sociedades de Inversión Colectiva que tributan al 1%.
- Fondos de pensiones que tributan al 0 %.
- Sociedades Anónimas Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario (SOCIMI).
La cuota líquida mínima será el 10 % de la base imponible para las entidades nuevas que tributen al 15 %.
Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)
Entre los impuestos en España, el impuesto sobre el valor añadido (IVA) es uno de los más importantes, ya que se aplica a la mayoría de los bienes y servicios. El IVA es un impuesto indirecto porque los clientes lo pagan a la empresa por cada venta, y luego la empresa envía el importe recaudado a la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT).
Aunque puede variar según la situación, el IVA generalmente se paga al estado cada trimestre. La declaración trimestral del IVA implica el pago del impuesto sobre el valor añadido cada tres meses mediante la presentación del modelo 303.
En una transacción, el cliente paga el porcentaje de impuesto, que varía en función de los tipos de IVA en España, y la empresa es la entidad sujeta al impuesto, por lo que recauda el impuesto.
El IVA que se paga por las compras de bienes o servicios necesarios para el funcionamiento de la empresa (IVA soportado) debe restarse del IVA recaudado por las ventas (IVA repercutido). La diferencia se informa mediante la presentación del modelo 303 cada trimestre.
Aunque este artículo se centra en la declaración trimestral del IVA, que es lo más habitual para las empresas, algunas pagan el IVA mensualmente.
¿Quién Tiene que Presentar la Declaración Trimestral del IVA?
Cualquier persona que se dedique a una actividad profesional sujeta al impuesto sobre el valor agregado, como los trabajadores autónomos, los propietarios de empresas, las empresas comerciales, los desarrolladores inmobiliarios y los arrendadores, debe presentar una declaración trimestral del IVA.
Aunque durante un trimestre no hayas realizado ningún tipo de actividad profesional que implique generar facturas, sigues estando obligado a presentar una declaración trimestral del IVA.
¿Qué Formularios de Impuestos Afectan la Declaración Trimestral del IVA?
El modelo 303 no es el único formulario que afecta a la declaración trimestral del IVA.
¿Cómo Se Presenta la Declaración Trimestral del IVA?
Aunque existen varios formularios fiscales que afectan a la declaración trimestral del IVA, el modelo 303 es el documento principal y el que completan la gran mayoría de empresas en España.
Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF)
Seguramente, a la hora de realizar la declaración de la renta o en la nómina mensual de tu trabajo hayas visto las siglas IRPF. El IRPF es clave en el sistema tributario de España. Es un impuesto que debemos pagar los españoles, ya sea como personas físicas o como empresa.
¿Qué Significa IRPF?
Las siglas IRPF significan Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Es un impuesto cuya finalidad es gravar la renta obtenida por los contribuyentes que residen en España a lo largo de un año natural.
El IRPF es un impuesto progresivo, lo que quiere decir que se paga por tramos en función de lo que gana una persona, teniendo en cuenta diferentes circunstancias, tanto personales como familiares. Para entenderlo de forma sencilla, podemos decir que el IRPF es un dinero que Hacienda nos va quitando de nuestra nómina previendo lo que después tendremos que pagar en la declaración de la renta.
Características del IRPF
El IRPF cuenta con tres características básicas:
- Es un impuesto progresivo, lo que quiere decir que la cantidad que ganes importa. A más renta, mayor será el porcentaje de IRPF que tendrás que pagar. Por lo tanto, como se adapta a las circunstancias personales, ninguna persona paga lo mismo; es un impuesto de carácter personal.
- Es un impuesto directo, ya que grava directamente a una persona física.
- Es anual, ya que se debe presentar ante la Agencia Tributaria una vez al año en la declaración de la renta.
¿Qué Rentas Grava el IRPF?
Debes tener en cuenta que el IRPF será distinto para trabajadores por cuenta ajena y para aquellos que trabajan por cuenta propia; es decir, los autónomos. En el caso de los primeros, el IRPF se aplica sobre sus nóminas o rendimientos del ahorro como acciones o fondos de inversión. En cambio, en el caso de los autónomos se tiene en cuenta ingresos y gastos de su actividad profesional.
La renta va a comprender todos los rendimientos, ganancias y pérdidas patrimoniales del contribuyente. Además, deben añadirse las imputaciones de renta establecidas por ley, sin importar dónde se hayan producido o dónde viva la persona.
Veamos los componentes de la renta con más detalle:
- Rendimientos del trabajo: es lo que recibes por el trabajo que realizas, ya sea en dinero o en especie. Aquí debes incluir también las pensiones o la prestación por desempleo (el paro).
- Rendimientos de capital: son los provenientes de bienes inmuebles, por ejemplo las viviendas, que no formen parte de tus actividades económicas, y los que vengan del capital inmobiliario.
Además de los rendimientos, el IRPF comprende las ganancias y pérdidas patrimoniales, así como las imputaciones de renta que establezca la ley. Estas últimas son las rentas que deberíamos haber recibido, pero que no obtenemos en forma de dinero.
Debes tener en cuenta que no hay que gravar todas las rentas, ya que hay algunas, llamadas rentas exentas, que no tienes obligación de tributar. Las únicas rentas consideradas exentas son las que aparecen en la normativa del IRPF o en cualquier otra ley donde se mencionen.
¿Cuándo Debo Pagar el IRPF?
Al ser un impuesto anual, hay que pagarlo una vez al año. El plazo va de abril a junio para todos los contribuyentes, ya trabajen por cuenta ajena o propia. Cada año pagas el IRPF que has generado el año anterior. Por ejemplo, este año pagarás el IRPF del año anterior, y podrás hacerlo por internet, por vía telefónica o acudiendo a alguna de las oficinas de la Agencia Tributaria.
Los autónomos, sin embargo, tienen que declarar de manera trimestral. Hay, por lo tanto, cuatro meses al año (cuatro trimestres) en los que tendrán que hacer la declaración: en enero, abril, julio y octubre.
¿Cómo Se Calcula el IRPF?
Lo primero que debemos entender es que, al ser un impuesto progresivo, los ingresos están divididos por tramos. Por lo tanto, según el tramo en el que estés, deberás pagar un porcentaje de IRPF u otro. Cuanto menos ingresos tengas, menos porcentaje tendrás que pagar.
Los diferentes tramos indicados por Hacienda según los ingresos son los siguientes:
- Primer tramo: comprende hasta los 12.450 euros y se paga un 19%.
- Segundo tramo: va hasta los 20.200 euros y se paga un 24%
- Tercer tramo: comprende hasta los 35.200 euros y se paga un 30%.
- Cuarto tramo: va hasta los 60.000 euros y se paga un 37%
- Quinto tramo: va hasta los 300.000 euros y pagamos un 45%
- Sexto tramo: es a partir de los 300.000 euros y se paga un 47%.
Estos tramos se refieren a la base liquidable (la resultante de restar a la base imponible las reducciones fijadas por la ley y de carácter personal).
Otra cosa que debes tener en cuenta es que si tu base liquidable supera un tramo pero no llega al siguiente, el impuesto se aplica progresivamente. Veamos un ejemplo:
Imagina que tus ingresos anuales son de 18.000 euros. En este caso, superas el primer tramo pero no llegas al segundo. Por lo tanto, para los primeros 12.450 euros se te aplicaría el pago del 19%, y para lo restante (5.550 euros), tendrías que pagar el 24%.
