El IETU (Impuesto Empresarial a Tasa Única) es un impuesto que comenzó a implementarse en 2008, en la administración del ex presidente Felipe Calderón. En esencia, este gravamen de control tenía la intención de cerrarle el paso a los contribuyentes (personas o empresas) que hacían todo por no pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
Desde su creación, el IETU había funcionado como un gravamen de control sobre las actividades de renta o subrogación de inmuebles, permitiendo que la recaudación del ISR no se cayera dramáticamente en momentos de crisis o cuando el PIB se contrae. La idea original del IETU era sustituir al Impuesto Sobre la Renta (ISR) empresarial, funcionando bajo el concepto de un flat tax o impuesto de tasa única.
Funcionamiento y estructura del gravamen
Conceptualmente, el IETU consistía en acumular todos los ingresos del contribuyente y restar las erogaciones y la inversión en el periodo. Para determinar el pago, el contribuyente debía seguir un proceso específico, aplicando una tasa del 16.5 por ciento sobre la base gravable resultante tras aplicar las deducciones autorizadas por la ley.
Proceso de cálculo del IETU
- Registrar los ingresos percibidos mensualmente.
- Restar las deducciones autorizadas por la Ley del IETU pagadas en ese periodo.
- Aplicar una tasa del 16.5 por ciento al resultado obtenido.
Es importante destacar que el contribuyente tenía la obligación de hacer su balance tanto con el IETU como con el Impuesto Sobre la Renta, pagando al fisco el que generara un gravamen mayor.
Deducciones permitidas
Las deducciones del IETU eran muy pequeñas, ya que estaban estrictamente relacionadas con lo que generaba ingreso. Entre los conceptos deducibles se encontraban:
Lea también: pasos para el cálculo de pérdidas fiscales
- Renta de local y salarios.
- Material de oficina (papel, lápices, plumas).
- Consumos de combustible (pagados con medios electrónicos).
- Honorarios profesionales, excluyendo seguros contra enfermedades.
- Adquisición de bienes, administración y distribución de servicios.
El fin del IETU en el sistema tributario
A pesar de sus objetivos iniciales, en el año 2011 se propuso su eliminación debido a que, a lo largo del tiempo, su peso recaudatorio disminuyó drásticamente. Las previsiones del impacto recaudatorio del IETU fueron, desde su diseño, tan negativas, que la Secretaría de Hacienda decidió siempre mantener al ISR. Finalmente, el aumento de impuestos decretado por la reforma fiscal de 2014 marcó la eliminación del IETU de nuestro sistema tributario, ya que se decidió, por fin, abrogar la ley correspondiente.
Lea también: La relación entre duración y sensibilidad en los mercados
Lea también: límites temporales del usufructo en personas jurídicas
