Descubre Cómo la Duración de los Flujos de Efectivo y un Bono Revelan el Verdadero Riesgo Financieropost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La duración es una medida financiera que indica la sensibilidad del precio de un bono o instrumento de renta fija frente a cambios en los tipos de interés. Es una medida crucial que nos indica el riesgo de sufrir cambios en los precios y la sensibilidad del bono a los tipos de interés. También puede interpretarse como el plazo medio ponderado en el que el inversor recupera el valor presente de los flujos de caja (cupones y principal) del bono. La duración indica la sensibilidad de los cambios relativos en el precio de un instrumento de renta fija ante cambios en la tasa de interés de mercado.

Comprendiendo los Bonos y su Funcionamiento

Un bono es un préstamo que el comprador, o el tenedor del bono, otorga al emisor del mismo. Los gobiernos, las corporaciones y las municipalidades emiten bonos cuando necesitan capital. La corporación, llamada emisor del bono, determina una tasa de interés anual, conocida como el cupón, y un plazo de tiempo dentro del cual pagará el capital. Generalmente, los flujos de efectivo reciben el nombre de cupones, además de que en el último pago se incluye el valor nominal o facial. En ocasiones, bajo un esquema de amortización tradicional o variaciones de éste, se paga parte del valor nominal en cada flujo.

El plazo que ha de transcurrir para que el bono alcance su vencimiento puede desempeñar un papel importante en el grado de riesgo, así como en la rentabilidad potencial que un inversionista puede esperar. Cada bono lleva también asociado cierto riesgo de que el emisor entre en “default”, o no pague el capital del préstamo en su totalidad. Una vez emitidos, los bonos pueden comprarse y venderse en el “mercado secundario”. El precio y el rendimiento de un bono determinan su valor en el mercado secundario. El precio de un bono siempre se mueve en dirección contraria a su rendimiento.

Esta relación inversamente proporcional emerge cuando se piensa que la inversión se incrementa cuando se tienen bajas tasas de interés, entre otros factores. Cuando las tasas de interés vigentes bajan, los bonos de mayor antigüedad de cualquier clase adquieren más valor debido a que fueron vendidos en un entorno de tasas de interés más altas y, por lo tanto, pagan cupones superiores. En términos sencillos, cuando las tasas de interés suben, los nuevos bonos pagarán a los inversionistas una tasa de interés superior a la de los bonos antiguos, por lo que estos últimos tenderán a depreciarse. A corto plazo, el descenso de las tasas de interés puede impulsar el valor de los bonos de un portafolio, mientras que si suben puede mermar su valor. La relación inversamente proporcional entre el precio y el rendimiento resulta fundamental para entender el valor de los bonos.

La Importancia de la Duración y la Sensibilidad a los Tipos de Interés

Es importante estudiar los conceptos de duración y convexidad debido a que la variabilidad de las tasas de interés modifica el valor de una posición en renta fija. Para determinar el nivel de sensibilidad del precio de un bono concreto a los movimientos de las tasas de interés, el mercado de bonos utiliza una variable conocida como duración. A mayor duración, mayor será la variación en el precio del bono ante cambios en los tipos de interés. Por tanto, los bonos con una duración elevada son más sensibles a las subidas o bajadas de tipos (mayor riesgo), mientras que los de duración baja presentan menor volatilidad (menor riesgo). La duración indica el cambio aproximado en el precio que cualquier bono en particular experimentará ante una variación de 100 puntos básicos (un punto porcentual) en las tasas de interés.

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Duración frente a Vencimiento: Aclarando Conceptos

La duración de un bono se mide en años, al igual que el vencimiento, pero hay diferencias entre ambos conceptos. El vencimiento es la vida del bono, es decir, el tiempo que falta hasta que el emisor devuelva el principal del bono. La duración, por el contrario, tiene en cuenta todos los pagos de los cupones que recibe el inversor, además de la amortización final (la devolución de la cantidad invertida). Por tanto, la duración de cualquier bono que paga un cupón será inferior a su plazo a vencimiento, porque parte de los cupones se recibirán antes del mismo. No obstante, obviamente, ambos conceptos están vinculados. La duración es menor o igual que el plazo al vencimiento del bono. Para un bono de cupón cero, el vencimiento y la duración coinciden, ya que no se pagan cupones periódicos y todos los flujos de efectivo tienen lugar al vencimiento.

Cálculo y Tipos de Duración

Hay distintas formas de estimarla, pero todas tienen en común que ponderan los flujos de caja por el tiempo en el que se reciben. La Duración de Macaulay mide el tiempo medio de recuperación de la inversión, ponderando los flujos de caja según cuándo se reciben. Por ejemplo, la duración de Macaulay de este bono es de aproximadamente 8,82 años, lo que significa que el inversor recuperará el valor presente de sus flujos de caja, en promedio, al cabo de ese periodo. La duración modificada es la duración de Macaulay descontada un período. Esta duración se define como D* = − 1 dP, por lo que es positiva. Este es el caso original de la duración.

Es importante notar que, cuando las tasas de interés varían en demasiados puntos base, deja de ser la duración una buena medida de sensibilidad y se recurre a la convexidad. La convexidad ajusta la estimación obtenida por duración. Un ejemplo práctico de esto se observa al calcular la variación del precio: se sabe que dP = −D*[R − R0]P. Aplicando la fórmula para un incremento de 10 puntos base en la tasa de mercado, se obtiene dP = −3.98[0.101− 0.10]*92.27 = −0.37. Si el precio P(0.10) es 92.27 y P(0.101) es 91.91, entonces dP=91.91-92.27=-0.36, un valor sumamente cercano al obtenido por la duración. Sin embargo, al suponer un incremento de 100 puntos base en la tasa de mercado, nuevamente al aplicar la fórmula se obtiene dP = −3.98[0.11− 0.10]*92.27 = −3.5. En este caso, P(0.10)=92.27 mientras que P(0.11)=88.69, entonces dP=88.69-92.27=-3.58, que no es tan cercano al valor obtenido por la duración. Este resultado se obtiene debido a que se ha aproximado, de forma local, el valor del bono a partir de una recta.

Impacto de la Duración en la Construcción de Carteras de Inversión

La duración de la renta fija tiene un impacto significativo en la construcción de una cartera. A grandes rasgos, cuanto mayor es el vencimiento de un bono, más largo es el plazo durante el cual se pagan cupones y, por tanto, mayor es la probabilidad de que el valor de los cupones se vea afectado por la volatilidad de los tipos de interés. Y es que, si los tipos de interés suben, los bonos emitidos con un interés menor perderán atractivo para los inversores, mientras que, si los tipos bajan, el atractivo del bono aumentará. De ahí que, una cartera con una duración elevada implique más riesgo y, por tanto, está recomendada para un inversor con menor aversión al riesgo.

Ante esta situación, los expertos tratan de anticipar los movimientos de los tipos de interés a la hora de construir sus carteras. Así, si prevén un escenario de subida de tipos, intentarán reducir lo más posible la duración de la cartera, acercándola a cero, para tratar de minimizar el impacto de las subidas de tipos, mientras que, si esperan que descienda el precio del dinero, aumentarán la duración de la misma. Es decir, la duración es uno de los aspectos que los gestores ajustan y modulan en una cartera para intentar reducir el riesgo, en este caso, el riesgo de tipos de interés. El concepto de duración se puede extender en la participación de más de un bono. La duración Dp de un portafolio de K bonos es el promedio ponderado de las duraciones particulares.

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La Duración en Fondos de Inversión: Un Error Común

Hay una palabra peligrosa, que en la jerga financiera significa una cosa muy distinta que en el lenguaje común: el término 'duración'. Cuando se habla de 'duración' en un fondo de inversión no garantizado, en realidad se está hablando del nivel medio de riesgo que tienen la cartera de renta fija en la que invierte el fondo. Es decir, de lo volátil que podría ser el fondo si hay subidas o bajadas en los tipos de interés. El concepto se presta todavía más a confusión porque este ratio se expresa en años. Por eso puede que muchos inversores piensen que dentro de, por ejemplo, 6 años 'se acaba' o vence el producto y le devuelven el dinero, pero no es así. Sólo es un indicador del riesgo que tiene la cartera de ese fondo, pero nada más. Cuanto mayor sea la duración de esa cartera, teóricamente mayor volatilidad tendrá. Es decir, un fondo con una duración media de 6 años tiene mucho mayor sensibilidad a los tipos de interés (más potenciales pérdidas o ganancias si suben o bajan tipos) que un fondo con una duración media de 2 años.

Tipos de Bonos en el Mercado

Son varias las clases de bonos que se observan en los mercados financieros. Una clasificación involucra los bonos emitidos por empresas (corporativos) y aquellos emitidos por el gobierno. En líneas generales, los bonos de gobierno y los bonos corporativos siguen siendo los dos sectores más importantes del mercado de bonos.

  • Bonos de gobierno: El sector de los bonos de gobierno es una categoría amplia en la que se inscribe la deuda “soberana”, que es aquella emitida y avalada en general por un gobierno central.
  • Bonos corporativos: Después del sector público, los bonos corporativos han constituido históricamente el mayor segmento del mercado de bonos. Los bonos con grado especulativo están emitidos por empresas consideradas de calidad crediticia inferior y, por tanto, con un mayor riesgo de default que las empresas con calificaciones más altas, o con calificación de grado de inversión.
  • Bonos de mercados emergentes: Los bonos soberanos y corporativos emitidos por países en desarrollo también se conocen con el nombre de bonos de mercados emergentes.

Puntos Clave de la Importancia de la Duración

Para terminar, a continuación se comparten 4 puntos clave de la importancia de la duración en las carteras de bonos:

  1. Sensibilidad a los tipos de interés: Un bono con una duración más larga es más sensible a los cambios en los tipos de interés que uno con una duración más corta. Por ejemplo, si los tipos de interés suben, el precio de un bono con una duración larga caerá más que el de uno con una duración corta.
  2. Reinversión de cupones: La duración tiene en cuenta el momento en que se reciben los flujos de efectivo del bono, lo que afecta la rentabilidad total, especialmente cuando se reinvierten los cupones.
  3. Riesgo de tipo de interés: La duración es una herramienta útil para gestionar el riesgo de tipo de interés. Al conocer la duración de un bono o de una cartera de bonos, los inversores pueden tomar decisiones informadas sobre cómo protegerse contra los cambios en los tipos de interés.
  4. Estrategia de inversión: Los inversores pueden usar la duración para ajustar la exposición de su cartera a las fluctuaciones de los tipos de interés.

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