La democracia no puede ser cualquier cosa. La democracia goza, desde la Segunda Guerra Mundial, de una gran reputación, pero su concepto es ambiguo, multivocal, disperso, parcial y sin consenso. Si un amigo te pidiera que definieras la democracia, probablemente responderías de manera bastante aceptable, hablarías de la celebración de elecciones en las que la población vota y elige un gobierno. Y esa sería una respuesta perfectamente válida. De hecho, efectivamente, hay ciertos elementos que deben existir para que una democracia sea una democracia. El objetivo de esta investigación es argumentar a favor de cuatro elementos conceptuales para una concepción de la democracia que supere las propuestas exclusivamente formalistas y el umbral mínimo del mecanismo de las elecciones que solo nos muestran, borrosamente, una foto estática de un momento de la democracia.
La Ambigüedad y la Necesidad de una Definición Sólida
Desde unas elecciones libres y justas hasta la garantía de derechos humanos, pasando por valores básicos como la igualdad y la rendición de cuentas, la comprensión de la democracia requiere de un análisis profundo. 'Democracia', al igual que 'legalidad', 'licitud', 'nulidad', 'doloso', 'culposo', es un predicado normativo o jurídico. El adjetivo relativo 'democrático' depende de la presencia y funcionamiento de ciertos derechos, que dan voz a todas las personas, no solo a las ricas y poderosas.
Cuatro Elementos Conceptuales Fundamentales de la Democracia
Para una comprensión integral de la democracia, es crucial identificar los elementos que la constituyen más allá de su apariencia formal. A continuación, se detallan cuatro principios esenciales que definen la naturaleza de un sistema democrático genuino.
1. Participación de la Ciudadanía
La definición misma de la democracia implica que el pueblo participe a la hora de trazar el rumbo de su gobierno y de su futuro. En las democracias directas, esto puede significar que la ciudadanía vota directamente las leyes que rigen su vida. En las democracias representativas, implica que pueden elegir a quienes les representan y que tienen libertad para expresar sus opiniones y deseos. La participación no se limita a votar el día de las elecciones, aunque seguramente sea la expresión más visible. Igualmente importantes son el debate público, las reuniones municipales y las protestas pacíficas, entre otras cosas. Todas ellas son formas de participación que ayudan a que la gente esté informada cuando llega el momento de marcar una papeleta. La suma de la participación de cada uno de los ciudadanos y de las ciudadanas es lo que hace posible la democracia. Sin la participación activa de la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones, la democracia es débil o carece de sustento. La presencia de instituciones y procedimientos a través de los cuales los ciudadanos y ciudadanas podemos expresar nuestras ideas sobre la política, las políticas y los líderes es una condición necesaria para que haya democracia. Las y los ciudadanos tienen el derecho a participar en la definición de las decisiones.
2. Igualdad
No solo es importante, es necesario que todas las personas reciban el mismo trato en una democracia. Esto significa que no se les discrimina por su etnia, religión, género u orientación sexual. También significa que las personas gozan del mismo acceso al ejercicio libre de sus derechos, por ejemplo, la igualdad de acceso al voto. Y cuando llega el momento de votar, significa que todos los votos cuentan igual: tu voto es tan valioso y cuenta tanto como el de la persona más rica o poderosa de tu país. Ser ciudadana o ciudadano significa ser miembro pleno de una comunidad, tener los mismos derechos que los demás y las mismas oportunidades de influir en el destino de la comunidad. Poco a poco, la diversidad de las sociedades y el reconocimiento de los derechos políticos como parte de los derechos humanos que tienen todas las personas, se reconoció la ciudadanía de todas y todos, sin importar su género, pertenencia a diversos grupos sociales, económicos, ideológicos y religiosos. Si las condiciones en las que se compite no garantizan la igualdad de acceso a los recursos entre los ciudadanos y ciudadanas que ofertan sus ideas y propuestas; si los que compiten cuentan con acceso a recursos de manera diferenciada, entonces, la democracia también lo será. Se trata de reconocer que cualquier diferencia que puede haber entre nosotros no nos hacen mejores o peores personas, más o menos valiosas, o que deban tener más o menos derechos o libertades. Se trata de reconocer que los seres humanos somos profundamente diferentes entre nosotros y, al mismo tiempo, compartimos la misma dignidad, la capacidad de razonar y de empatía.
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3. Rendición de Cuentas
La ciudadanía confía poderes a quienes elige, y estos tienen la obligación de utilizarlos para enriquecer a sus comunidades. Los políticos son responsables ante el pueblo, deben actuar de acuerdo con su voluntad y tienen el deber de no abusar de su poder para enriquecerse a sí mismos y a sus amigos. Una vez en el poder, los gobiernos autoritarios debilitan los controles y equilibrios que les obligan a rendir cuentas. Cuando un gobierno autoritario se hace con el control de los periódicos y los canales de noticias, cuando obstaculiza y acosa a las organizaciones de la sociedad civil, se vuelve demasiado fácil ocultar a la opinión pública la corrupción y los abusos de poder, lo que hace más difícil que el pueblo exija responsabilidades al gobierno el día de las elecciones. Otra de las características de la democracia es que permite el control del ejercicio de gobierno por parte de la ciudadanía. En un país democrático, quienes gobiernan y quienes desempeñan funciones administrativas deben realizar sus tareas con apego a las normas (legalidad) y con la responsabilidad que implica el deber de generar las políticas públicas que beneficien a toda la sociedad.
4. Transparencia
Para poder votar con conocimiento de causa, los votantes tienen que estar bien informados, saber si su gobierno está tomando buenas decisiones o si sus políticas no están funcionando, si está cumpliendo las normas o saqueando el dinero público. La transparencia significa que la ciudadanía está al tanto de las gestiones del gobierno, así como de sus resultados y consecuencias. La información relacionada con el gobierno debería, salvo contadas excepciones, estar disponible para quien la solicite y, tanto los periodistas como cualquier ciudadano debería poder hacer preguntas a sus políticos. Para que ello sea posible, la ciudadanía necesita contar con información suficiente y necesaria para poder conocer y evaluar las decisiones tomadas. La transparencia es, en este sentido, fundamental para el ejercicio de control del poder, porque permite el ejercicio público del poder y le da a la ciudadanía la información acerca de cómo se toman las decisiones, con qué motivaciones y qué fines se pretenden lograr. La transparencia posibilita la rendición de cuentas y el control de los gobernantes.
Otros Principios Fundamentales para la Consolidación Democrática
Además de los cuatro elementos conceptuales, existen otros principios que son interdependientes y vitales para que la democracia funcione plenamente:
- La Legitimidad: Un gobierno democrático debe contar con legitimidad. La legitimidad supone que para un determinado momento se considera que ese gobierno, líder, partido o política es la mejor posible que se puede tener. En las democracias modernas, las personas reconocen como legítimo un gobierno que fue electo mediante unas elecciones libres, competitivas y justas, y cuanto ejerce el poder en beneficio de la comunidad y conforme a las reglas previstas para ello. Para que la democracia exista y funcione, las autoridades deben contar con legitimidad de origen, a partir del cumplimiento con los mecanismos previstos para su elección, y de resultados, que deriva de su apego a la legalidad y de su capacidad de responder a las necesidades de la ciudadanía.
- El Estado de Derecho: Las sociedades democráticas funcionan en el marco del Estado de derecho. Esto significa fundamentalmente que las leyes de una nación se aplican por igual a todas las personas, y que todas, especialmente el gobierno, deben cumplirlas. También significa que los derechos y libertades y los procesos democráticos descritos se respetan y fomentan; que las leyes se aplican de forma justa y coherente, y que hay un organismo independiente, como los tribunales, para resolver los conflictos que surjan.
- El Pluralismo y la Diversidad: La democracia debe asegurar el pluralismo, la libertad y la diversidad. El pluralismo considera que esa diversidad de posturas, opiniones, preferencias, valores, identidades o ideologías no es algo negativo, sino que, al contrario, es un fenómeno que enriquece nuestras sociedades. Las democracias reconocen y celebran la diversidad y el pluralismo. La tolerancia exige reconocer que los demás tienen el mismo derecho que nosotros para expresar sus opiniones y para buscar la realización de sus intereses, preferencias o ideologías. Ello implica que, aunque no compartamos esas ideas, aunque nos parezcan equivocadas, debemos respetarlas.
- Elecciones Libres y Justas: Puesto que la función del gobierno es servir al pueblo, y que la opinión pública cambia constantemente sobre todo tipo de cuestiones, es natural que las elecciones produzcan resultados diferentes en distintos momentos. Por lo tanto, es fundamental que estas elecciones se celebren de forma libre y justa. Esto significa que la gente recibe información buena y precisa antes de votar, y puede debatirla libremente. También significa que el día de las elecciones la gente tiene el mismo acceso a las urnas, que todos los votos tienen el mismo valor y que todos los votos se cuentan.
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