Una Declaración Ambiental de Producto, conocida por sus siglas en inglés como EPD (Environmental Product Declaration), es un documento normalizado y certificado que proporciona información cuantificada y verificable sobre el desempeño ambiental de un producto, un material o un servicio a lo largo de su ciclo de vida. Se trata de una etiqueta ambiental de Tipo III según la norma ISO 14025, lo que significa que sus datos proceden de un Análisis de Ciclo de Vida (ACV) y son verificados por una tercera parte acreditada.
Componentes fundamentales de las EPD
Para la elaboración de estas declaraciones son necesarias unas Reglas de Categoría de Producto (PCR) para cada familia de productos concreta. Las PCR permiten la transparencia en el desarrollo de declaraciones ambientales de productos y también garantizan la comparabilidad entre diferentes EPD basadas en la misma PCR. Las normas de EPD requieren que se desarrolle una PCR para cada unidad funcional del sistema. La evaluación del ciclo de vida es la ciencia detrás de estas EPD, que deben cumplir con requisitos metodológicos específicos definidos en las Reglas de categoría de producto.
Diferencias entre tipos de etiquetas ambientales
Es importante distinguir la EPD de otras formas de comunicación ambiental:
- Etiquetado tipo I (ISO 14024): Programa de verificación de tercera parte que autoriza al uso de una etiqueta voluntaria basada en varios criterios ambientales, con un enfoque de ciclo de vida.
- Etiquetado tipo II (ISO 14021): Se trata de afirmaciones (claims) ambientales que realiza el propio fabricante sobre algunos aspectos de su producto.
- Etiquetado tipo III (ISO 14025): Manifestación que incluye datos cuantitativos basados en el ciclo de vida del producto junto con información adicional pertinente, presentados de una forma estandarizada.
El papel del operador del programa y la verificación
Las EPD son específicas del producto y son propiedad de la empresa que vende el producto. Sin embargo, las PCR son producidas y propiedad de un tercero, llamado operador del programa. El operador del programa es responsable de asegurarse de que las reglas se desarrollen de manera transparente y justa de acuerdo con los estándares internacionales, y de la garantía de calidad en la validación de EPD utilizando la PCR. Además de cumplir con las PCR, las EPD también son verificadas por paneles de expertos externos para garantizar su precisión antes de su publicación.
Importancia en el sector industrial y de construcción
La publicación de una EPD fundamentará sus afirmaciones de marketing ambiental y proporcionará una etiqueta ecológica que los consumidores pueden utilizar para comparar productos con precisión. A medida que ha aumentado la demanda del mercado de productos ambientalmente preferibles, también lo han hecho las preocupaciones de los consumidores sobre el “lavado de imagen verde” y las afirmaciones sin fundamento de los fabricantes. La obtención de una EPD supone numerosas ventajas:
Lea también: ¿Qué es el Acuse de Recibo de la Declaración?
- Transparencia y credibilidad ambiental.
- Facilitación del comercio internacional.
- Mejora en la toma de decisiones de compra.
- Evaluación precisa del impacto ambiental de productos y procesos.
A continuación, se presenta una comparativa de los elementos clave que componen el marco normativo de las declaraciones ambientales:
| Concepto | Normativa de referencia | Función principal |
|---|---|---|
| EPD (Tipo III) | ISO 14025 | Comunicar desempeño ambiental verificado |
| Análisis de Ciclo de Vida | ISO 14040 / 14044 | Metodología científica de evaluación |
| Reglas de Categoría (PCR) | ISO 14025 / EN 15804 | Lineamientos para la comparabilidad |
La utilización de EPD entre las empresas se encuentra en proceso de expansión, siendo especialmente relevantes en el sector de la construcción, donde la norma europea EN 15804 armoniza las reglas para productos y servicios de construcción. Las EPD encajan perfectamente con otras iniciativas y certificaciones de sostenibilidad dentro de la empresa, como la obtención de las certificaciones ISO 14006 de gestión del ecodiseño, la ISO 14064 de huella de carbono o la ISO 14046 de huella hídrica.
Lea también: Aprende a declarar el IVA correctamente
Lea también: SAT: Anulación y Corrección
