La capital de los mexicas, Tenochtitlan, había sido fundada en el año 1325. Llegó a tener en su período más álgido una población que debía rondar los 200.000 habitantes, siendo una de las ciudades más pobladas del planeta, comparable con Constantinopla o Nápoles. Era una urbe refinada, con baños públicos, con una treintena de palacios que albergaban finas cerámicas y elegantes enseres textiles.
La estrategia del asedio
Cortés sabía que, antes de iniciar su asalto, debía someter a todos los pueblos aliados del entorno. En el fondo, muchos de los pueblos sometidos a los mexicas lo estaban bajo el yugo del temor y con un soterrado descontento que Cortés supo canalizar en su favor. Asimismo, sabedor de las dificultades que la toma de Tenochtitlan podía entrañar, dictó unas Ordenanzas militares para preparar tácticamente a su hueste. Estas fueron expedidas en Tlaxcala, el 22 de diciembre de 1520.
El sitio de Tenochtitlan comenzó el 30 de mayo de 1521. Los españoles se organizaron en tres columnas terrestres que penetraron por las tres calzadas principales de la ciudad, comandadas por Pedro de Alvarado, Cristóbal de Olid y Gonzalo de Sandoval. Cortés dirigió la flota de bergantines, que además de apoyar a sus tropas, combatió a la defensa naval indígena. Lo primero que hicieron fue cortar el acueducto de Chapultepec, una importante decisión, pues, redujo la disponibilidad de agua potable de los sitiados.
Factores decisivos en la conquista
A continuación se detallan algunos de los componentes que determinaron el desenlace de la caída de la ciudad:
- Alianzas indígenas: El papel de los tlaxcaltecas fue clave, ya que proporcionaron no sólo soldados para la guerra, sino también todo lo que era necesario para la victoria.
- Bloqueo naval: La construcción de doce bergantines permitió el aislamiento total de la ciudad, anulando la superioridad mexica en el manejo de canoas.
- Crisis sanitaria: La viruela se cebó con los sitiados. La enfermedad, traída por los españoles, diezmó a la población y causó la muerte del tlatoani Cuitláhuac.
- Superioridad tecnológica: Los españoles contaban con cañones, pólvora, arcabuces, espadas y armaduras, elementos que contrastaban con las armas tradicionales de obsidiana y madera de los mexicas.
Resistencia y desenlace
La resistencia de Tenochtitlán fue heroica, total, brillante y suicida. Brillante, porque los asediados desplegaron todo su ingenio bélico y diplomático. Sembraron las principales calzadas de piedras y obstáculos punzantes para dificultar la movilidad de la caballería. Sin embargo, el cerco propiamente dicho duró 75 días, período en el que los defensores padecieron todo tipo de calamidades, hambre, sed, enfermedades, suciedades y olores nauseabundos.
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Finalmente el 13 de agosto -1 serpiente del año 3 casa, según el calendario indígena-, cuando todo en Tenochtitlan era muerte, hambre y desolación, los españoles capturaron al valiente Cuauhtémoc. Era el martes 13 de agosto de 1521, festividad cristiana de San Hipólito. La toma de Tenochtitlan había concluido. El destino de Cuauhtemoc fue trágico; fue llevado ante su capitán, y posteriormente, en su viaje rumbo a Las Hibueras, Cortés lo mandó ejecutar el 28 de febrero de 1525.
La estructura social y política del Imperio Mexica fue aprovechada por los españoles para precipitar su caída. Al mantener la estructura administrativa prehispánica, la transición entre el dominio indígena y el español fue relativamente sencilla. El 13 de agosto de 1521 fue el primer gran capítulo de la construcción del mundo moderno.
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