Descubre cómo la Depreciación Impacta tus Activos Fijos y por qué los Terrenos son la Excepción Clavepost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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La depreciación es uno de esos conceptos contables que todos mencionan y pocos manejan con precisión.

La depreciación es el reconocimiento contable de que un activo fijo pierde valor con el tiempo y el uso. La depreciación reparte ese costo a lo largo de los años en que el activo se usa, en lugar de cargarlo todo el año de la compra.

La Importancia de la Vida Útil en la Depreciación

La vida útil es el periodo durante el cual se espera que un activo sea productivo para la empresa. La vida útil determina sobre cuántos años se reparte la depreciación.

La depreciación es importante porque las empresas pueden usar este sistema para distribuir las inversiones de activos a largo plazo en el transcurso de muchos años para obtener beneficios contables y fiscales.

A medida que el valor de un activo disminuye a lo largo de los años debido al uso y desgaste, la cantidad que se muestra en un balance contable afectará los ingresos anuales.

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Activos Sujetos a Depreciación y Exclusiones Generales

Por lo general, usted no puede deducir en un año el costo total de propiedad que adquirió, produjo o mejoró y puso en servicio para uso en su ocupación o negocio o en una actividad para producir ingreso, si la propiedad es un gasto de capital. En lugar de ello, por lo general tiene que depreciar dicha propiedad.

La depreciación es la recuperación del costo de la propiedad durante un número de años.

¿Qué se puede depreciar?

Casi cualquier pieza importante de propiedad tangible, así como algunas propiedades intangibles, pueden depreciarse con el tiempo.

Los ejemplos de propiedad tangible pueden incluir edificios, maquinaria de producción, sistemas informáticos y tecnológicos, vehículos de transporte y muebles.

De acuerdo con el Servicio de Impuestos Internos, las empresas también pueden depreciar determinados activos intangibles, como los derechos de autor, los programas informáticos y las patentes.

Lea también: Entendiendo la Depreciación Contable

El resultado final: cualquier activo que posea su empresa, se utilice para generar ingresos, pierda su valor con el tiempo y tenga una vida útil de más de un año, puede depreciarse.

Activos en Construcción o Montaje

En este grupo tenemos los edificios en construcción o la maquinaria y equipo en montaje.

Mientras estos activos se estén construyendo o montando, no podrán ser utilizados y por tanto no serán objeto de depreciación. Se depreciarán una vez estén en capacidad de ser utilizados y de generar ingreso, por consiguiente se debe asociar a ese ingreso el gasto que ha contribuido a generarlo.

Diferencia entre Gasto de Capital y Gasto Operativo

Los gastos de capital se refieren al dinero que una empresa gastará para comprar equipos, activos o servicios que espera utilizar durante más de un año.

Estos gastos pueden incluir máquinas que funcionan en una instalación o en una línea de producción, expansiones físicas o renovaciones de un edificio, camiones u otros vehículos utilizados para enviar artículos a los clientes, o inversiones en hardware, incluidas computadoras y sistemas tecnológicos.

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Los gastos de capital pueden ser equipos o activos nuevos, pero también pueden incluir bienes o servicios que ayuden a prolongar la vida productiva de una pieza de maquinaria existente.

Estos gastos aparecen en un sistema de contabilidad en un balance, así como en el estado de flujo de caja de una empresa.

Una vez que el equipo o activo comienza a funcionar, generalmente se deprecia con el tiempo, lo que permite a las empresas distribuir el costo del equipo durante su vida útil esperada.

Además de los gastos de capital, las empresas también incurren en gastos operativos.

Los gastos operativos son los gastos más pequeños en los que se debe incurrir simplemente para operar un negocio diariamente.

Los gastos de capital difieren de los gastos operativos de varias maneras. Dado que los gastos de capital son aquellas compras que se utilizarán durante varios años, el costo de esos gastos también se distribuye en la misma cantidad de tiempo para fines contables y fiscales.

Por otro lado, los gastos operativos son menores y tienden a incurrirse en un solo período contable.

Cualquier gasto menor que se incurra y se utilice en un solo período contable no se puede depreciar. En cambio, estos gastos se consideran gastos de operación y pueden ser deducidos de impuestos en el mismo año fiscal en que se incurrieron.

Los gastos típicos que no se pueden depreciar incluyen cosas como suministros de oficina, alquiler y servicios públicos, impuestos y gastos de mano de obra.

Los Terrenos: Una Excepción Fundamental a la Regla General de Depreciación

No todo se deprecia. El caso clásico es el terreno: no se desgasta con el uso, así que no se deprecia.

Otro activo fijo que no se deprecia son los terrenos.

Otros activos fijos que no son elegibles para la depreciación son aquellas cosas que no pierden su valor con el tiempo. Por ejemplo, el terreno que posee su empresa es un activo fijo, pero no se "agota" con el tiempo. En cambio, tiene valor todo el tiempo que su empresa lo posee.

Otros activos no depreciables incluyen dinero en efectivo, inversiones, propiedades personales y arrendadas, y cosas como obras de arte.

Usted no puede reclamar depreciación sobre la propiedad de uso personal. Si utiliza propiedad, tal como su automóvil para su negocio o inversión, además de uso personal, solo puede depreciar la parte que utiliza para negocio o para propósitos de inversión.

Perspectivas Contables y Fiscales sobre los Terrenos

Invariablemente nuestro juicio se inclina inicialmente al aspecto fiscal, argumentamos que en la LISR no se permite la deducción de terrenos.

Y es cuando reafirmo que el término “depreciación fiscal”, término tan arraigado en la profesión, ha servido para confundir más al tema contable. Considero que este concepto no debiera utilizarse ya que lo correcto es “deducción de inversiones” como se establece en la LISR, y por otro lado, los terrenos sí se deducen y es al momento de su enajenación de conformidad con el Art.

La depreciación no debe ser considerada como una disminución del valor de los activos fijos, a pesar de que el concepto que tenemos arraigado de depreciación es la pérdida de valor de un activo fijo por su uso o por el simple paso del tiempo, lo cual ha dejado de tener vigencia en la norma contable desde algunos años, aunque hay libros de contabilidad que así lo mencionen, ya todo ha evolucionado; de hecho, ese concepto forma parte de la definición que de activo fijo que se establece en el segundo párrafo del Art.

Por otro lado, los terrenos no siempre generan plusvalía, ya que por ciertas situaciones pudieran incluso generar pérdida de su valor comercial como, por ejemplo, terrenos adquiridos en zona rural que prometían estar en zona privilegiada por el paso de una nueva autopista, que aumentaron su valor como efecto de la especulación; sin embargo, al final nunca se realizó dicho proyecto y no sólo perdió el valor alcanzado en la especulación, sino que fue menor a su valor original.

Situaciones Específicas donde la Depreciación de un Terreno Podría ser Considerada

Realmente el origen de la no depreciación de un terreno es algo distinto.

Sin embargo, pueden existir situaciones que permitan determinar la depreciación de un terreno al tener una vida útil limitada, considerando que el uso del terreno en ese lapso de tiempo generará beneficios económicos futuros (ingresos) y por lo tanto, debe ser enfrentado con los costos que ayudan a la generación de dichos beneficios.

Por ejemplo, un caso que alguien me compartió sobre una empresa pesquera que adquirió un terreno en la playa para la pesca de camarón. Otro ejemplo son los terrenos destinados a la actividad agrícola.

Recuerda que la vida útil es el tiempo en que el terreno en que nos va a ayudar a generar ingresos.

No obstante, un terreno utilizado por la agricultura, al cabo de algunos años su productividad habrá llegado al mínimo, e inclusive hay terrenos que después de un largo uso quedan completamente inservibles.

Métodos Comunes para Calcular la Depreciación (para otros activos)

Se utilizan cuatro tipos estándar de cálculos para determinar los gastos de depreciación.

Los métodos más comunes son la depreciación en línea recta, la depreciación por doble saldo decreciente, la depreciación por unidades de producción y la depreciación por suma de dígitos de años.

Todos los cálculos de depreciación tienen el mismo objetivo general, que es asignar el costo de un activo fijo durante toda su vida útil.

La depreciación permite a una empresa distribuir el precio de compra original a lo largo del tiempo, lo que refleja mejor cómo se "agota" ese activo en particular.

Depreciación Fija (o en línea recta)

La depreciación en línea recta muestra cómo el valor de un activo disminuye con el tiempo.

Es un cálculo contable sencillo que supone una tasa uniforme de reducción del valor.

La fórmula para la depreciación en línea recta es: Gasto de depreciación = (Costo - Valor de salvamento) / Vida útil.

La depreciación en línea recta es la forma más simple y conveniente de describir la devaluación de un activo. Con requisitos sencillos, es un método versátil aplicable a la mayoría de las empresas e industrias.

Depreciación de Saldo Doblemente Decreciente

El método de doble saldo decreciente es otro ejemplo de un método de depreciación acelerada.

Para este método, se supone que la tasa de depreciación es el doble de la tasa del método de línea recta.

La fórmula para la depreciación de doble saldo decreciente es Gasto periódico de depreciación = Valor inicial en libros x Tasa de depreciación.

La depreciación de doble saldo decreciente considera el hecho de que los nuevos activos suelen ser significativamente más productivos en sus primeros años. Muchos activos perderán una mayor parte de su valor durante los primeros años de funcionamiento que más adelante.

Depreciación por Unidades de Producción

Las unidades de producción asumen que la depreciación está directamente relacionada con la cantidad de tiempo que se utiliza el activo.

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