Descubre Cómo La Proxémica y La Distancia Física Interpersonal Revelan Secretos Culturales y Sociales Imprescindiblespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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No podemos no comunicar. Esta observación se evidencia en infinidad de situaciones, como cuando escuchamos un comentario y guardamos silencio o fruncimos el ceño; o como cuando nos cubrimos los ojos con las manos y volvemos la cara inconscientemente; o como cuando colocamos nuestra mochila en el asiento contiguo del transporte público. Aunque los enfoques más clásicos no contemplarían la existencia de comunicación en estos casos debido a la ausencia de un código y un mensaje explícitos, nuestra condición de seres sociales nos permite entender, por ejemplo, que en las situaciones anteriores nos hemos sentido molestos, avergonzados o reacios al contacto, respectivamente.

La Comunicación No Verbal y el Espacio Personal

La comunicación no verbal engloba todos los signos y sistemas de signos no lingüísticos que comunican o se utilizan para comunicar. Se incluyen, por tanto, dentro de ella los hábitos y las costumbres culturales en sentido amplio y los denominados sistemas de comunicación no verbal. Este extracto pone de manifiesto que la comunicación no verbal es una facultad común existente en todas las culturas, pero que en cada una se pueden observar distintos hábitos de comportamiento y signos por cada uno de los sistemas no verbales mencionados. La comunicación no verbal son los mensajes que emitimos a través de una estancia no verbal, con señales relacionadas con el contacto visual, los gestos o el lenguaje corporal.

La proxémica estudia la forma en la que las personas utilizan y estructuran los espacios entre ellas, las relaciones de proximidad y la interacción. También hace referencia a las posturas o a la presencia de contacto físico. El lenguaje proxémico puede implicar tanto intimidad como hostilidad e incluso determinar el grado de relación o la afinidad entre dos personas. Cuanto más pequeña sea la distancia entre dos personas mayor será el grado de intimidad entre ellas. Debemos detectar el espacio personal de nuestro interlocutor y éste debe ser respetado para el correcto desarrollo de la comunicación. Es una distancia que se considera una esfera personal, una pertenencia que implica seguridad. Esta distancia de protección - especie de cápsula invisible alrededor del cuerpo - es innata y configura casi todos los aspectos de nuestras vidas. Se trata de un amortiguador de seguridad social que se manifiesta constantemente, ya sea consciente o inconscientemente, analizando si una persona cercana supone un peligro, es neutral o representa un posible beneficio; en función de esta evaluación adoptamos la distancia física más apropiada.

¿La qué? La proxémica. Que no es nada más ni nada menos que la disciplina que analiza las relaciones de proximidad o alejamiento entre las personas (y los objetos), mientras interactúan. Se fija especialmente en las posturas que adoptan; en si hay o no contacto físico entre ellos y cómo es este (cuántas veces se tocan, dónde, durante cuánto tiempo, con qué intensidad,…). Es decir, que se puede detectar la afinidad y confianza que tengan dos personas entre sí, observando la distancia que dejan entre ellos.

Orígenes y Conceptos Clave de la Proxémica

Origen del Término y Objeto de Estudio

Para conocer los conceptos básicos de la Proxémica, debemos remontarnos a la obra de Edward T. Hall, antropólogo estadounidense que inició los estudios en este campo a finales de los años 50. El término proxemia o proxémica (derivado del latín, proximus «cercano») fue acuñado por primera vez por el antropólogo Edward T. Hall en 1963. Él propuso el término de “proxémica”, el cual ayudó a medir la distancia pertinente en la interacción de las personas. El término de proxémica refiere a la forma en que empleamos el espacio físico y personal, así como la manera en que lo utilizamos.

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A fines de 1960 y basándose en estas observaciones, el antropólogo cultural Edward T. Hall sentó las bases de la proxemia, un aspecto hasta entonces poco estudiado de la comunicación no verbal. A estas conclusiones llegó en 1966 el antropólogo Edward T. Hall, quien acuñó el término proxémica para referirse a la disciplina que investiga cómo utilizamos el espacio en nuestras interacciones. Una de sus mayores aportaciones la hizo cuando propuso un modelo que definía cuatro distancias interpersonales que las personas tienden a respetar mayoritariamente en las culturas occidentales. Según el Centro Virtual Cervantes, este espacio no es otro que el creado por los participantes de una interacción y que varía en función del tipo de encuentro, la relación entre los interlocutores, sus personalidades y otros factores.

Las Cuatro Distancias Interpersonales de Edward T. Hall

Edward T. Hall identificó cuatro zonas de acción principales que las personas mantienen en sus interacciones sociales, las cuales son fundamentales para entender la comunicación no verbal. Estas distancias regulan de forma muy específica el nivel de proximidad en la cultura occidental.

Tipo de Distancia Rango Aproximado Características y Uso
Distancia Íntima Desde el contacto físico hasta 45-50 cm Es la de mayor proximidad, reservada para personas de máxima confianza como amigos cercanos, familia y pareja. Implica un vínculo de confianza y unidad emocional. La comunicación se realizará a través de la mirada, el tacto y el sonido. Dentro de esta zona se encuentra también la aproximación que supera la distancia de los 15 centímetros del cuerpo, conocida como la “zona íntima privada”.
Distancia Personal Desde 45-50 cm hasta 120 cm (un metro o la longitud del brazo) Se extiende desde 45 cm a 120 cm. Es la distancia que se mantiene al relacionarse con conocidos. Regularmente son distancias que preexisten en el área laboral como la oficina, reuniones, asambleas, fiestas y conversaciones profesionales.
Distancia Social Desde 120 cm hasta 3-3.60 m Oscila entre 120 centímetros y tres metros 60 centímetros. Es el espacio que nos separa de las personas desconocidas o de quien no se conoce muy bien, por ejemplo, la persona que asiste en un trámite, proveedores, nuevos compañeros de clase o empleados, etc. Algo menor que la distancia pública, se sitúa entre los 1,25 metros y los 3,5 metros. Esta es la correspondiente, por ejemplo, al entorno laboral, las con personas desconocidas, los actos de presentación o los eventos.
Distancia Pública Desde 3-3.60 m hasta el límite de lo visible o audible (sin límite) Esta distancia es la ideal para dirigirse a un grupo de personas, como en conferencias. A esta distancia los participantes tienen que amplificar recursos como la voz para posibilitar la comunicación. Suele ser a partir de tres metros en adelante, sin límite. En este caso se necesitará utilizar un tono de voz más elevado, o incluso ayudarse de un micrófono.

Variaciones Culturales en la Proxémica

Edward T. Hall sugirió que, si bien todas las culturas utilizan el espacio personal para comunicarse, la dimensión de ese espacio varía de una cultura a otra. Como se aprecia, los comportamientos proxémicos varían enormemente entre culturas y en infinidad de aspectos, lo que podría dar lugar a malentendidos y deducciones estereotípicas entre los representantes de las distintas culturas. Uno de los datos más interesantes tiene que ver con la variación que existe entre diferentes culturas respecto al distanciamiento que mantienen unas personas con otras.

La Sonrisa como Ejemplo de Diferencia Cultural

Un ejemplo muy característico es el de la sonrisa. En la mayor parte de las culturas europeas, así como en la estadounidense, la sonrisa es un gesto de amabilidad y cercanía. En culturas sociópetas como la española (es decir, que buscan crear proximidad entre los hablantes), la sonrisa puede indicar complicidad, mientras que en culturas sociófugas como la estadounidense la sonrisa compensa la distancia interpersonal que tienden a crear los hablantes (vendría a ser como decir: «no invadas más mi burbuja; no te preocupes, no tengo ningún problema contigo, te lo demuestro con una sonrisa»).

Sin embargo, la sonrisa no tiene el mismo valor en la cultura rusa, para la cual la sonrisa en público es percibida como un signo de desconfianza cuando no existe un verdadero motivo. Según el Huffington Post, «Studies have found that in Russia, social distance is lower relative to the United States, meaning that people generally expect to be approached by strangers and there’s more mutual understanding. There’s less pressure to display a positive emotion like smiling to signal friendliness or openness, because it’s generally assumed you’re already on the same wavelength». Por lo tanto, un hispanohablante no lograría el resultado de complicidad esperado si se acercase sonriendo a un oficial de policía para preguntarle en perfecto ruso dónde se encuentra una calle o si, viajando en el metro, cruzase su mirada con la de una persona desconocida y decidiera sonreír para compensar la tensión que siente en esa fracción de segundo.

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El Uso del Espacio Físico y Social en Diversas Culturas

Otro ejemplo característico sería el de algunos países asiáticos, en los que no podríamos generar simpatía con un niño dándole una palmadita en la cabeza o revolviéndole rápidamente el cabello, puesto que «In Buddhist culture the head is the highest part of the body and thought of as sacred». Para culturas como la española, es habitual la distribución en barras (se comparte el espacio) y mesas (espacio individual para conocidos), pero en otras zonas de Europa los bares cuentan con largas mesas que se comparten entre desconocidos que la van llenando a medida que ocupan un espacio que nosotros podríamos considerar invasivo.

En contraposición a la cultura suiza encontramos la india, en la que el concepto de espacio personal se ve muy reducido en el ámbito social. "Regardless of where you are queuing, do not be surprised if you suddenly find the person behind you breathing down your neck or his paunch offering your lower back a lumbar massage." "Now, whilst most of you may think that the reason behind this «hokey-pokey» business is a lack of appreciation of the concept of personal spaces, the actual reason is quite simple. Give us even the smallest space to push in a finger or a nail, we will queue-crash. We simply believe in the maximum utilisation of resources. So, in short, if you are not physically touching the person in front of you in any way, then you’re not considered to be standing in the aforementioned queue."

"Do not - and I repeat EVER - let your attention wander, even for a fraction of a second whilst in an Indian queue. Imagine you’re queuing for tickets at a train station, and as in normal tourist fashion, you have a backpack on your back. Something floats by and you turn sideways to look at it. After you’re done with that momentary lapse, you try to turn back to fit back into the position you were previously. Do not be surprised if you aren’t able. This is because, the moment you turned sideways, the man behind you has moved forward to close the gap made by your vacating backpack."

Un estudio multinacional compuesto por participantes de 42 países mostró algunos resultados que reflejan el impacto de la influencia cultural sobre la percepción del espacio personal. Por ejemplo, mientras que los argentinos registran la distancia social con extraños más pequeña (0,70 m), los rumanos tienen la más grande y prefieren mantenerse a 1,30 m de alguien que acaban de conocer. El modelo de E. T. Hall basado en sus propias observaciones de una muestra particular de adultos no es generalizable a todas las sociedades. Por ejemplo, en los países mediterráneos y latinos se observa un mayor contacto físico y se reducen los espacios personales. Hall atribuía que en las regiones de Latinoamérica “esas distancias relativas son más pequeñas”, pues en estas sociedades la aproximación tiende a ser un aspecto de confianza y comodidad. Si en últimas vacaciones visitó otros países, es posible que haya notado que la percepción del espacio personal varía de unos lugares a otros. En las culturas latinas y árabes, por ejemplo, la distancia que mantienen las personas entre sí suele ser más pequeña y tienden a estar más cómodas cerca de los demás.

La Proxémica en la Vida Cotidiana y el Mundo Actual

Esto nos indica hasta qué punto la experiencia humana está organizada por el espacio. Desde las dimensiones de los ambientes hasta la disposición del mobiliario y las distancias prescriptas para una charla informal, gran parte de nuestras vidas se construyen sobre la base de la percepción espacial. Conocer estas diferencias nos ayudará a mejorar la comunicación con personas de otras culturas. De manera más o menos consciente, todos damos importancia a la proxémica en nuestro día a día. Podemos comprobarlo si nos fijamos en cómo decidimos en qué parte sentarnos cuando estamos ante un banco del parque, en el transporte público o en una sala de espera.

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Impacto en el Entorno Laboral

La organización del espacio en el lugar de trabajo tiene efectos importantes en el ambiente laboral e, incluso, en la productividad. Antes de la pandemia, la superficie de los puestos de trabajo había disminuido en más de un 20 por ciento, permitiendo a las empresas ubicar a cada vez más personas en el mismo espacio. Esto producía tensiones atribuibles al hecho de que el espacio personal de los colaboradores se veía muy comprometido. Las invasiones al espacio personal tienden a producir una excitación fisiológica en función del contexto y la valoración individual, razón por la cual la proxemia merece una consideración especial a la hora de definir el diseño del espacio de trabajo. Actualmente, los espacios de trabajo se han reconfigurado y una gran parte de las empresas han optado por el trabajo híbrido. A la hora de diseñar el espacio de trabajo es importante tener en cuenta las distancias interpersonales para evitar que los trabajadores se sientan incómodos o invadidos en su privacidad.

  • Densidad de ocupación: Se refiere a la cantidad de personas por unidad de superficie que se le asigna a un espacio y que, en general, se establece en función de los estándares vigentes. Esto determinará la cantidad de espacio con la que puede contar cada ocupante y es un factor de gran relevancia en el diseño de la oficina ya que puede afectar la comodidad, la productividad y el bienestar de los trabajadores. Este es un tema que puede resultar problemático en ciertos tipos de trabajo híbrido en los que se prioriza el trabajo remoto y flexible.
  • Personalidad: Las personas extrovertidas y sociables tienden a requerir menos espacio personal que los introvertidos.
  • Tipo de tarea: Entre los trabajadores del conocimiento, el trabajo suele alternar entre tareas colaborativas y tareas de concentración, cada una de las cuales necesitará una distancia interpersonal distinta.

Cuando estamos en reuniones y negociaciones también es importante el lugar en el que nos situamos. Edward T. Hall observó que sentarse al lado de la otra persona con una de las esquinas de la mesa en medio, en lugar de frente a frente, crea un ambiente más amistoso y colaborativo. Jobs conocía muy bien el aislamiento que genera el mundo digital, por lo que era un gran defensor de las reuniones cara a cara.

La Proxémica en el Transporte Público y Espacios Compartidos

Estos comportamientos no verbales pueden observarse en infinidad de situaciones diarias y entornos con los que interaccionamos constantemente. Normalmente, la experiencia de un viaje en ascensor está marcada por la postura rígida, el silencio y la mirada al frente o al piso de los pasajeros. Este comportamiento, que puede parecer algo extraño, es una respuesta automática e instintiva ante una situación potencialmente peligrosa: la amenaza al espacio personal.

En el transporte público de Madrid, una escena se desarrolla en un autobús donde la mujer del protagonista se ha quedado de pie en el pasillo, pegada al asiento de su familia y tras ella se encuentra también de pie un hombre de mediana edad con el que comparte el reducido espacio del pasillo. Por lo tanto, la mujer está en contacto con el desconocido durante todo el viaje. En Suiza, el entorno del transporte público es bastante diferente: no están tan llenos, son más grandes y, sobre todo, mucho más ordenados. En una escena se observa a españoles sentados uno frente al otro (posición sociopetal) conversando, junto a ellos una señora sola y un poco más atrás dos soldados suizos sentados uno junto al otro, hombro con hombro (posición sociofugal).

La Influencia de la Pandemia

Actualmente, estamos viviendo una realidad muy marcada por el concepto de la distancia interpersonal; ahora, marcamos ciertos grados de separación en los diferentes ámbitos sociales por motivos higiénico-sanitarios. En tiempos de pandemia se ha vuelto un concepto común para todos el de distancia social. Conservar el distanciamiento implica mantenernos alejados de las personas a menos de 1.5 metros, hasta dos o tres veces más. Cabría preguntarse de qué manera va a repercutir la situación actual en nuestra concepción del uso del espacio. ¿Podremos seguir abandonando las filas de espera dejando 4 metros de distancia? ¿Dejaremos de distribuirnos en los ascensores ahora que se fomenta su uso individual? ¿A cuántos asientos de distancia nos sentaremos de otros usuarios del transporte público cuando la situación lo permita? ¿Abandonaremos por seguridad las interacciones sociales dentro del espacio íntimo?

El Espacio Personal en el Entorno Virtual

Hoy, la tecnología nos permite trabajar con un mayor grado de flexibilidad para decidir dónde y cuándo realizar nuestras tareas. En el mundo virtual el espacio personal sigue existiendo y la proxemia también se aplica. De acuerdo con las recomendaciones difundidas por Leading Edge Forum, es necesario tomar algunas precauciones para marcar el nivel de cercanía o formalidad que hay que mantener en las videollamadas. La clave es prestar atención a la distancia y el ángulo de la cámara: si la cámara está demasiado cerca nuestro, los interlocutores pueden sentir que estamos invadiendo su espacio íntimo, reservado a las relaciones emocionalmente cercanas.

La Importancia de Entender la Proxémica

Es muy útil, sobre todo si se va a otro país o se relaciona con alguien de otra cultura, porque estos códigos sociales no escritos varían de un lugar a otro. Además, conocer los “límites permitidos” a la hora de acercarnos a los demás nos permitirá ser más asertivos. También podremos influir en el estado anímico de los demás y fomentar una mejor relación con ellos, respetando su espacio y sus necesidades (y haciendo respetar los nuestros). Al final se trata de comunicación no verbal, y como animales que somos, nos permite transmitir mensajes sin necesidad de abrir la boca. Y es mucho más poderoso que las palabras.

Gracias a esto, podemos detectar incoherencias en alguien que no se muestra como dice. Por ejemplo, si tu pareja te asegura que te quiere, pero se coloca lejos de ti, va retrocediendo cuando te acercas, evita mantener contacto físico, ahí notarás una inconsistencia en su mensaje, te sentirás incómodo y perdido, como si algo no cuadrara, no entiendes qué pasa. También podremos evitar situaciones incómodas si procuramos no invadir el espacio de una persona que esté alterada o enfadada. Podremos acercarnos emocionalmente un poco más a alguien que necesite nuestro apoyo, poniéndonos cerca suyo e incluso tocándole. Siempre de forma respetuosa, en las zonas permitidas y durante poco tiempo, claro.

Y podremos mostrar que somos de fiar, si respetamos la distancia con quienes no tenemos aún confianza, para que no se sientan invadidos ni atacados con nuestra presencia, por ejemplo, cuando preguntemos a un desconocido por una dirección en medio de la calle, o cuando acabamos de conocer a alguien. Tan perjudicial es acercarse demasiado a los demás (podemos intimidarlos o incomodarlos) como mantenernos demasiado alejados de ellos (daremos sensación de ser tímidos, introvertidos e inaccesibles).

Te invito a que a partir de ahora te fijes atentamente en la distancia que mantienen los demás cuando conversan, y trates de averiguar qué tipo de relación tienen y qué nivel de afinidad sienten entre ellos. ¡Ya verás todo lo que descubres!

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