Régimen Conyugal y Divorcio: Descubre Cómo Lograr una División de Bienes Justa y Sin Complicacionespost-template-default single single-post postid-46 single-format-standard et_pb_button_helper_class et_fixed_nav et_show_nav et_secondary_nav_enabled et_primary_nav_dropdown_animation_fade et_secondary_nav_dropdown_animation_fade et_header_style_left et_pb_footer_columns4 et_cover_background et_pb_gutter et_pb_gutters3 et_right_sidebar et_divi_theme et-db
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En los Estados Unidos, lo que corresponde a cada persona unida en matrimonio durante un divorcio, varía según el estado donde residen. Aunque al momento de celebrar el matrimonio estas clasificaciones podrían no ser tomadas en cuenta por los contrayentes, en los desafortunados casos de divorcio, estos detalles cobran gran importancia.

¿Qué es el Régimen Matrimonial?

El régimen matrimonial es el conjunto de normas que regulan la relación económica y de propiedad de los bienes adquiridos durante el matrimonio, tanto entre los cónyuges como respecto a terceros. Estas normas también pueden abarcar la distribución de los bienes en caso de divorcio o fallecimiento. Es esencial que las parejas que estén a punto de casarse estén bien informadas sobre el régimen matrimonial que les corresponde y, si lo desean y es factible, consideren la opción de firmar un acuerdo prenupcial para establecer disposiciones diferentes a las establecidas por defecto en la ley.

En cada estado de la República Mexicana existen leyes específicas en materia de derecho familiar. Sin embargo, el Código Civil Federal incluye ciertas consideraciones comunes. Por ejemplo, en todo el país se reconocen dos tipos de regímenes matrimoniales: la sociedad conyugal y la separación de bienes, conforme establece el artículo 178 del Código Civil Federal.

Capitulaciones Matrimoniales: Estableciendo el Régimen

Las capitulaciones matrimoniales son el instrumento existente para que los esposos establezcan libremente el régimen matrimonial. Las capitulaciones matrimoniales son los pactos que los esposos celebran para constituir la sociedad conyugal o la separación de bienes y reglamentar la administración de éstos en uno y en otro caso. Asimismo, el artículo 180 del mismo código indica que las capitulaciones matrimoniales pueden realizarse antes o durante la celebración del matrimonio, y abarcar no solamente los bienes de que sean dueños los esposos en el momento de hacer el pacto, sino también los que adquieran después.

Para casarse por bienes separados en Estados Unidos, debe realizar un acuerdo prenupcial para la separación de bienes (capitulaciones matrimoniales).

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El artículo 189 del Código Civil Federal especifica los elementos que deben incluirse en las capitulaciones matrimoniales que establezcan la sociedad conyugal:

  • Lista detallada de bienes inmuebles aportados por cada cónyuge.
  • Lista específica de bienes muebles introducidos por cada cónyuge.
  • Detalle de deudas de cada cónyuge, indicando si la sociedad las asumirá.
  • Declaración sobre qué bienes están incluidos en la sociedad conyugal.
  • Declaración sobre si la sociedad conyugal incluirá todos los bienes o solo sus productos, con proporciones asignadas a cada cónyuge.
  • Establecimiento de si el producto del trabajo será exclusivo de cada cónyuge o compartido y en qué proporción.
  • Designación del administrador de la sociedad con facultades claras.
  • Decisión sobre si los bienes adquiridos durante el matrimonio pertenecerán al adquirente o se repartirán entre ambos.
  • Establecimiento de las bases para la liquidación de la sociedad conyugal en caso de divorcio.

Tipos de Regímenes Conyugales y su Impacto en la División de Bienes

Régimen de Bienes Mancomunados o Sociedad Conyugal

En los Estados Unidos, existen nueve estados y un territorio que aplican el régimen matrimonial de bienes mancomunados. El significado legal de bienes mancomunados en Estados Unidos se refiere a que cualquier bien adquirido durante un matrimonio se considera propiedad conjunta de ambos cónyuges, sin importar a nombre de quién esté registrado. En la mayoría de los casos, los bienes adquiridos durante un matrimonio son gananciales.

La sociedad conyugal es un régimen de bienes en el matrimonio donde los bienes adquiridos por cualquiera de los cónyuges durante la unión pertenecen a la sociedad de bienes, conforme a lo establecido en las capitulaciones matrimoniales. En caso de divorcio, se considera que ambos cónyuges son copropietarios, por lo que se puede afirmar que los bienes comunes les pertenecen a ambos mientras exista la sociedad conyugal. Si se está divorciando en un estado con régimen de mancomunidad de bienes, es fundamental tener claro cómo esto puede afectar sus finanzas y derechos legales.

Un ejemplo de bienes matrimoniales es cuando los cónyuges llevan diez años de matrimonio. La mujer tiene una exitosa carrera como médico y usa sus ganancias para comprar un automóvil. Este automóvil sería un bien matrimonial.

Régimen de Separación de Bienes o Distribución Equitativa

Los demás estados en EE. UU., excepto Alaska, siguen la distribución equitativa. En este sistema, un juez decide qué es equitativo o justo considerando diversos factores. La equidad, no la igualdad, es el objetivo de la distribución equitativa. En los estados con distribución equitativa, los bienes se dividen de manera justa, pero no necesariamente igualitaria.

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El régimen de separación de bienes otorga a cada cónyuge la propiedad exclusiva de los bienes que poseían antes y durante el matrimonio, así como plenos derechos para disfrutar, administrar y disponer de ellos de manera independiente. Según el artículo 208 del Código Civil Federal de México, este régimen puede ser tanto absoluto como parcial; en este último caso, los bienes no incluidos en las capitulaciones de separación pasarán a formar parte de una sociedad conyugal.

Clasificación de Bienes: Matrimoniales vs. Separados

Es probable que usted y su cónyuge sean dueños de bienes en conjunto, como una casa, carros, muebles y otras cosas. La mayoría de los bienes que usted o su cónyuge obtuvo o ganó durante su matrimonio son bienes matrimoniales. No importa a nombre de quién esté el título o la escritura; todavía son bienes matrimoniales a menos que haya sido un regalo o una herencia. Un bien matrimonial es propiedad de los dos. Por supuesto, si el título o la escritura de propiedad de un bien se pone a nombre de ambos cónyuges, esa propiedad pertenece a ambos.

Las cosas que no son bienes matrimoniales se llaman bienes separados. Si un cónyuge tiene bienes antes del matrimonio, son bienes separados. Si un cónyuge hereda, o si le regalan bienes durante el matrimonio, son bienes separados. Las ganancias o deudas posteriores a la separación y los bienes previos al matrimonio también son propiedad individual. En general, los cónyuges se quedan con sus bienes separados en un caso de divorcio y se adjudican al cónyuge que los tiene originalmente.

Un ejemplo de bienes individuales es un valioso mueble antiguo que el marido heredó antes del matrimonio. Esta antigüedad pertenece exclusivamente al marido, como propiedad individual, ya que no es un bien matrimonial porque se obtuvo antes del matrimonio. Sin embargo, si el marido, como propietario del bien, desea ceder a su cónyuge la mitad del interés en la antigüedad, puede hacerlo.

Determinar si un bien es matrimonial o separado puede ser complicado. Por ejemplo, si su cónyuge fue propietario de un hogar antes de su matrimonio, pero durante el matrimonio usted hizo arreglos en el hogar que aumentaron el valor de la propiedad, esto podría afectar su clasificación. La duración del matrimonio es crucial al dividir bienes.

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En general, la parte de una pensión o un plan de jubilación que se acumula durante un matrimonio es un bien matrimonial. En un divorcio, el cónyuge que no es el empleado tiene derecho a una porción de esa parte.

Las Deudas en el Divorcio

Es posible que usted y su cónyuge también tengan deudas en conjunto, como una hipoteca, un préstamo de carro, deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales. En general, todas las deudas adquiridas durante el matrimonio son deudas matrimoniales. Cada uno de los cónyuges es responsable por su parte de las deudas matrimoniales, lo que significa que cada persona tiene que pagar alrededor de la mitad del total de las deudas. Las deudas que un cónyuge tenía antes de casarse son deudas separadas.

Hay algunas excepciones a esta regla. Las deudas de juego, el dinero gastado en aventuras extramatrimoniales y el dinero gastado para la restitución en un caso penal generalmente no son deudas conyugales. Los préstamos estudiantiles adquiridos durante el matrimonio son deudas separadas si se usaron solo para la educación de uno de los cónyuges. El término “bienes negativos” hace referencia a una situación en la cual las deudas y responsabilidades matrimoniales superan los activos disponibles para cancelarlas. En este caso se considera la capacidad relativa de pagar la deuda de cada cónyuge.

La persona que recibe un bien en general se hace responsable por la deuda relacionada con ese bien. Su Fallo de divorcio puede asignar cada deuda a usted o a su cónyuge. Es importante que todas las deudas que estén a nombre de los dos se incluyan en su Fallo de divorcio. El juez asignado a su caso de divorcio no tiene autoridad sobre sus acreedores.

El Proceso de Divorcio

El divorcio es la acción que disuelve el vínculo del matrimonio y deja a los cónyuges en aptitud de contraer otro. La sentencia de divorcio fija la situación de los hijos menores de edad, lo relativo a la división de los bienes, y el pago de alimentos, como acciones fundamentales por parte de la autoridad jurisdiccional. La acción de divorcio es exclusiva para el ejercicio de los cónyuges, sólo se extingue por la muerte de uno o de ambos consortes, no es transmisible, es imprescriptible e irrenunciable anticipadamente. La acción se extingue, también, por reconciliación de los cónyuges, la que deberá hacerse del conocimiento de la autoridad competente después de haber interpuesto la demanda de divorcio. Por cuanto al divorcio vincular, se define como la disolución del vínculo matrimonial mediante una sentencia judicial. Éste permite a los cónyuges divorciados volver a contraer matrimonio, en los términos establecidos por la ley.

Tipos de Divorcio

El divorcio se clasifica en divorcio voluntario, que puede ser administrativo o voluntario contencioso; y necesario o causal, y unilateral por la vía judicial.

Divorcio Voluntario Administrativo

Procede el divorcio administrativo cuando después de un año de celebrado el matrimonio, ambos cónyuges deciden divorciarse y cumplen con los siguientes requisitos:

  1. Que los cónyuges sean mayores de edad.
  2. Que hayan liquidado la sociedad conyugal, en su caso.
  3. Que la mujer no esté embarazada.
  4. Que no tengan hijos en común, o teniéndoles sean mayores de edad.

Si se descubre o comprueba que los cónyuges no cumplieron con los requisitos exigidos para el divorcio administrativo, éste quedará sin efectos y el matrimonio subsistirá, sin perjuicio de las sanciones que correspondan conforme a la ley.

Divorcio Voluntario Contencioso

La acción de divorcio en este caso se somete al juez de lo familiar o al juez de lo civil, que es la autoridad competente. Los cónyuges deben cumplir con los requisitos establecidos para ello, es decir, que haya pasado un año o más a partir de que se celebró el matrimonio, y que presenten con la demanda un convenio en el que se establezca lo relativo a la guarda y custodia de los hijos, los alimentos, la vivienda y la administración de los bienes. El convenio debe especificar la forma en la que el progenitor que no tenga la guarda y la custodia de los hijos ejercerá el régimen de visitas y de convivencia, respetando los horarios de comida, descanso y estudio de los hijos, y el modo de atender las necesidades de los hijos a quienes deba darse alimentos.

División de Bienes y Acuerdos

Dividir bienes antes de un divorcio, por ejemplo bienes inmuebles, implica varios pasos. Es posible que necesiten valorar los bienes para asegurar una división justa. Este proceso puede variar según las leyes locales y las circunstancias específicas del divorcio. Una vez que se alcanza un acuerdo, este debe ser presentado ante un juez para su aprobación. La presencia de hijos menores puede complicar la división de los bienes en un caso de divorcio.

Si usted y su cónyuge no pueden ponerse de acuerdo sobre cómo dividir sus bienes, el juez lo decidirá. La ley de Michigan requiere que los jueces dividan los bienes de manera justa. En general “justo” significa que cada persona recibe alrededor de la mitad de todo. Sus bienes se pueden dividir en partes no iguales si una persona tiene más culpa en el divorcio o si una persona necesita más bienes.

La Vivienda Matrimonial

Su casa matrimonial es la casa en la que usted y su cónyuge vivieron juntos durante su matrimonio. Usted y su cónyuge deben pensar en quién puede pagar el costo de quedarse con la casa. En general, la persona que se queda con la casa es responsable por el costo de mantenerla. Esto puede incluir los pagos de hipoteca, los impuestos a la propiedad y el mantenimiento general. A veces solo uno de los cónyuges puede pagar estos costos, y tiene sentido que esa persona se quede con la casa. A veces ninguna de las partes puede pagar la casa por su cuenta, por lo que la única opción es vender la casa y dividir cualquier dinero de la venta.

Usted y su cónyuge pueden estar de acuerdo sobre lo que debería suceder con el hogar. Si su caso resultará en un juicio y el juez decide cómo dividir su propiedad, pueden pasar dos cosas. El juez puede otorgarle la casa a uno de los cónyuges o les puede ordenar vender la casa. Si el juez ordena que se venda la casa, cualquier dinero de la venta se lo dividirá entre usted y su cónyuge. Es común que uno de los cónyuges se vaya de la casa matrimonial antes de que se finalice el divorcio. Las personas a veces piensan que están renunciando su derecho a la propiedad al mudarse. No es cierto.

Sí, podría tener derechos sobre la casa que su esposo compró a su nombre, dependiendo de ciertos factores. Si la casa está a su nombre, dividir la propiedad con su ex dependerá de cuándo adquirió la casa, cómo la obtuvo y las leyes del estado donde reside. Si es propiedad individual adquirida antes del matrimonio, por herencia o donación, generalmente no tendrá que dividirla. Si el acuerdo especifica que esa casa es propiedad separada de su esposo, aunque se haya comprado durante el matrimonio, generalmente no tendrá derecho sobre esa casa si se divorcian.

Métodos Alternativos y Asesoría Legal

Los abogados, la mediación y las audiencias son maneras costosas de dividir sus bienes y deudas. Si sus bienes y deudas son fáciles de entender, usted y su cónyuge pueden tratar de hacer su propio acuerdo de bienes. Si usted y su cónyuge pueden negociar juntos sin que alguno corra peligro, siéntense, hagan una lista de todos sus bienes y deudas y pónganse de acuerdo sobre cómo dividirlos. Si no está listo para dividir sus bienes y deudas durante el uso de una herramienta de autoayuda, no tiene que incluir esa información. Cuando vuelva a sus respuestas guardadas, ingrese información sobre sus bienes y deudas. Ponga los términos con los que usted y su cónyuge se pusieron de acuerdo si llegaran a un acuerdo. Si terminó teniendo una audiencia en frente de un juez, ponga los términos que ordenó. Aunque su Fallo de divorcio dirá con qué se quedará cada persona, todavía podrían tener documentos legales adicionales para transferir propiedad.

La mediación es un proceso en el que una persona neutral les ayuda a usted y su cónyuge a resolver los asuntos en los que no están de acuerdo. La mediación puede ayudarle a llegar a un acuerdo sobre la división de bienes y deudas y otros asuntos. Es una alternativa a ir a la corte y dejar que un juez decida lo que pasará. Sin embargo, la mediación y otros métodos alternativos para resolver conflictos no se recomiendan en situaciones en las que hay violencia en el hogar. Las amenazas, el temor y el control son comunes en situaciones de violencia en el hogar, y pueden hacer que sea difícil llegar a un acuerdo justo. La mediación puede ser una mala idea en particular si es sobreviviente de violencia en el hogar y no tiene un abogado.

Es posible que decida que le conviene tener un abogado para ayudarle con su caso. Si necesita un abogado y tiene bajos ingresos es posible que sea elegible para recibir ayuda legal gratis. Sin importar sus ingresos puede usar la Guía de ayuda legal para encontrar abogados en su zona. Si no es elegible para servicios legales gratis y no puede pagar cuotas legales altas, le puede convenir contratar un abogado para ayudarle con partes de su caso, en vez de todo. Esto se llama representación de alcance limitado (limited scope representation, o LSR). En caso de no encontrar esta información, puede consultar el registro civil del estado donde contrajo matrimonio o contactar a un abogado de derecho de familia.

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