El incremento de la inflación ha generado mucha incertidumbre entre la población, especialmente cuando se observa un comportamiento al alza en los últimos meses. Esto ha provocado una gran especulación sobre su comportamiento futuro y el cierre del presente año. La inflación es el aumento sostenido de los precios de los bienes y servicios de una economía durante un periodo de tiempo determinado.
De acuerdo con el Banco de México (Banxico), la inflación es un fenómeno que se observa en la economía de un país. Es el incremento generalizado de los precios de bienes y servicios con relación a una moneda durante un período de tiempo determinado.
Cuando el nivel general de precios sube, cada unidad de moneda alcanza para comprar menos bienes y servicios. Es decir, que la inflación refleja la disminución del poder adquisitivo de la moneda: una pérdida del valor real del medio interno de intercambio y unidad de medida de una economía.
La inflación debe distinguirse de la subida de precios porque es un proceso sostenido a largo plazo. La inflación no significa un aumento de todos los precios de la economía, ya que los precios de los distintos bienes, obras y servicios pueden subir, bajar o permanecer inalterados. Lo importante es que el nivel general de precios cambia.
Finalmente cabe mencionar que entre las corrientes económicas más aceptadas existe consenso en que las tasas de inflación muy elevadas y la hiperinflación son causadas por un crecimiento excesivo de la oferta de dinero; mientras que la inflación baja o moderada puede atribuirse a las fluctuaciones de la demanda de bienes y servicios, o a cambios en los costos y suministros disponibles (materias primas, energía, salarios, etc), tanto así como el crecimiento de la oferta monetaria.
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Tipos de Inflación
En función de la tasa (velocidad) de inflación existen los siguientes tipos de inflación:
- Inflación progresiva (moderada): En este tipo de inflación, los precios no suben más del 10% al año. Se preserva el valor del dinero y los contratos se firman en precios nominales. Este tipo de inflación se considera el mejor, ya que la inflación se produce a través de la renovación de la gama y permite ajustar los precios debido a los cambios en las condiciones de la oferta y la demanda. Esta inflación es manejable, ya que se puede regular.
- Inflación galopante (disparada): Este tipo de inflación oscila entre el 10-20 y el 50-200% anual. Las empresas fijan el coste de sus bienes, productos, obras y servicios en los contratos que firman para tener en cuenta la subida de precios. La población comienza a invertir activamente sus ahorros en bienes materiales. Esta inflación es difícil de controlar. Un país emprende con frecuencia reformas monetarias. Estos cambios indican la presencia de una crisis económica.
- Hiperinflación: En este tipo de inflación se produce un aumento de precios de más del 50% al mes y de más del 100% al año. El bienestar de la población empeora drásticamente. Las relaciones económicas entre las empresas se colapsan. Esta inflación es inmanejable y requiere medidas de emergencia por parte del gobierno. Como resultado de la hiperinflación, la producción se detiene, la venta de bienes, productos, obras y servicios se reduce, el volumen real de la producción nacional disminuye, el desempleo aumenta, las empresas existentes cierran y las empresas quiebran.
Dependiendo de la naturaleza de la manifestación de los siguientes tipos de inflación se distinguen:
- Inflación abierta: En este tipo de inflación, se produce un aumento del nivel de precios en un entorno de precios libres, no regulados por el Estado.
- Inflación suprimida (cerrada): En este tipo de inflación se produce un aumento de la escasez de productos básicos, bajo un estricto control de los precios por parte del Estado.
Según las causas de la inflación, se distingue entre:
- Inflación de la demanda
- Inflación de los costes
- Inflación estructural
Otros tipos de inflación son:
- Inflación equilibrada.
- Inflación desequilibrada.
- Inflación prevista.
- Inflación subyacente.
- Inflación importada.
- Inflación exportada.
Efectos Positivos de la Inflación
La palabra inflación tiene una connotación negativa. Sin embargo, no siempre conlleva dicha situación. Claro, si se tienen medidas para sobrellevarla a tiempo. Puede tener efectos tanto positivos como negativos en los procesos sociales y económicos.
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Los efectos positivos de la inflación son los siguientes:
- Tiene un efecto estimulante sobre el volumen de negocios, ya que la expectativa de precios más altos en el futuro anima a los consumidores a comprar bienes hoy.
- Es un factor de «selección natural» en la evolución económica. En una economía inflacionista, las empresas más débiles quiebran. Sólo las empresas más fuertes y eficientes permanecen en la economía nacional. La inflación puede contribuir a la competitividad de los bienes nacionales.
- En una economía con subempleo, una inflación moderada, aunque reduce ligeramente los ingresos reales de la población, hace que ésta trabaje más y mejor.
- Redistribuye los ingresos entre los prestamistas y los prestatarios, beneficiando a estos últimos. Al haber recibido un préstamo a largo plazo con un tipo de interés fijo, el prestatario sólo tendrá que devolver una parte, ya que el poder adquisitivo real del dinero disminuirá debido a la inflación.
- Deudores, compradores, importadores y trabajadores del sector real se benefician de la inflación.
El control de la inflación es importante porque permite mantener el poder adquisitivo de los individuos al mismo tiempo que incentiva la producción de bienes.
Efectos Negativos de la Inflación
Los efectos negativos son los siguientes:
- Todos los stocks monetarios (depósitos, préstamos, saldos de cuentas, etc.) se deprecian. Por ejemplo, una inflación imprevista hace que los titulares de ahorros en una cuenta corriente pierdan ingresos (el dinero se deprecia y los ahorros disminuyen).
- Los valores pierden su valor.
- Los problemas de emisión de dinero se agravan considerablemente.
- Se produce una redistribución espontánea e incontrolada de la renta, que hace que los acreedores, los vendedores, los exportadores y los empleados de las empresas estatales salgan perdiendo con la inflación. Así, los acreedores (los que han dado el crédito), al cabo de un tiempo, esperan devolver el préstamo con un dinero que ha perdido su poder adquisitivo.
- El bienestar económico de quienes mantienen sus ahorros en los bancos disminuye si el tipo de interés bancario normal es inferior a la tasa de inflación.
- El aumento de los precios va acompañado de una caída del tipo de cambio de la unidad monetaria nacional.
- Todos los indicadores económicos importantes, como el PIB, la rentabilidad, los intereses, etc., están distorsionados.
- Afecta al volumen de la producción nacional. Por ejemplo, la hiperinflación detiene la producción y reduce las ventas de bienes, productos, obras y servicios, lo que a su vez provoca un descenso de la producción nacional real, un aumento del desempleo, el cierre de empresas y la quiebra.
La preocupación radica en que no existe la “inflación pura”, ya que durante los periodos de inflación los precios y los salarios no suben proporcionalmente, generándose pérdida en el poder adquisitivo de la moneda nacional.
La inflación afecta al nivel de ingreso real (por ejemplo, los jubilados reciben prestaciones que no suben al mismo ritmo que el nivel de precios) y crea incertidumbre en las empresas en la toma de decisiones de inversión futura.
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Por otra parte, al interactuar los impuestos con la inflación, si los tramos impositivos no se ajustan para tenerla en cuenta, los contribuyentes pasan a tramos cada vez más altos a medida que aumenta su salario nominal aunque su salario real no aumente o incluso disminuya.
A corto plazo, las autoridades económicas pueden utilizar diversos instrumentos para tratar de aminorar los efectos negativos de la inflación, por ejemplo, pueden cambiar la cantidad de dinero destinada al gasto público, variar los montos de los impuestos, modificar la cantidad de dinero que se imprime, y utilizar diversas combinaciones de política monetaria y política fiscal.
Otra solución es utilizar a la tasa de interés como instrumento de política monetaria para retirar el excedente de dinero a través de operaciones de mercado abierto.
